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El cambio de hora podría terminar en 2021, lo dice la Comunidad Europea

El cambio de hora podría terminar en 2021, lo dice la Comunidad Europea

Se ha apoyado una propuesta para que dentro de dos años se termine el proceso.

En el continente europeo hay dos momentos al año en los que tenemos que cambiar la hora del Reloj. En Primavera toca adelantar las manecillas, y por tanto dormir una hora menos; en Otoño toca atrasarlo, y recuperar esa hora de sueño que nos quitaron meses antes. Es el llamado horario de verano o Tiempo de ahorro de Luz, establecido por una directiva europea con el fin de aprovechar mejor las horas de luz solar, lo que deriva en un consumo menor de electricidad.

La encuesta que reflejó las ganas de acabar con el horario de verano

La Comisión Europea recibe periódicamente observaciones de los ciudadanos sobre la hora de verano, que a menudo guardan relación con lo que se percibe como impactos negativos para la salud (como privación del sueño y consecuencias adversas de otro tipo). Sin embargo, en otros casos se pide el mantenimiento del sistema actual, que se considera como positivo. Algunos Estados miembros han abordado recientemente la cuestión de la hora de verano en escritos dirigidos a la Comisión. Más concretamente, Finlandia ha pedido que se ponga fin al cambio de hora semestral y Lituania ha solicitado una revisión del sistema actual que permita tener en cuenta las diferencias regionales y geográficas.

En febrero de 2018, el Parlamento Europeo adoptó una resolución en la que pedía a la Comisión que realizase una evaluación exhaustiva de la directiva y, en caso necesario, presentara una propuesta para su revisión. Al mismo tiempo, la resolución confirmaba que es "esencial mantener un régimen horario unificado en la Unión, incluso después de que finalicen los cambios de hora bianuales". El Parlamento Europeo respalda este extremo en su resolución, donde se afirma que es fundamental mantener un régimen horario unificado en la UE.

Y viendo el panorama, la propia UE pidió la participación de los ciudadanos a través de una encuesta online. En este contexto, la Comisión deseaba recabar las opiniones de los ciudadanos europeos, las partes interesadas y los Estados miembros en relación con las actuales disposiciones sobre la hora de verano en la UE y cualquier posible cambio al respecto. Una encuesta que dejó claro que la gente está harta del horario de verano.

¿Final del cambio de hora en 2021?

Ea decisiva encuesta que reflejó la opinión popular -aunque de los 4,6 millones de votos registrados, 3 millones fueron sólo de Alemania-, determinó que se crease formalmente una propuesta en septiembre de 2018. Una propuesta que ha sido votada esta semana en la Unión Europea y apoyada por el Comité de Transporte y Turismo, que propone que el cambio de hora del último domingo del mes de Marzo de 2021 sea el último para los países de la UE. Concretamente el último para los países que hayan decidido mantener de forma permanente el horario de verano.

¿Significa eso que los países de Europa que hayan votado en contra mantendrán el cambio de hora como hasta el momento, 2 veces al año? No, porque esos países sólo lo mantendrán durante el 2021, cambiando de horario por última vez el último domingo del mes de Octubre de 2021. De esta manera, cada país podría decidir si quiere mantener el horario de verano -en teoría los que han votado a que el cambio horario finalice en marzo de 2021- o el de invierno -los que han votado que no-, pero sería una decisión sin marcha atrás, ya que de aprobarse no habrá más cambios de hora en toda la comunidad europea.

La propuesta, apoyada por 23 votos a favor y 11 en contra, se tratará en la Comisión Europea a finales de este mismo mes de marzo, justo antes del cambio de hora oficial de 2019, ya que hay países como Portugal, Reino Unido o Grecia que prefieren el sistema actual de dos cambios al año.

Aprovechar mejor la luz y los recursos

La mayoría de los Estados miembros de la UE tienen una larga tradición de hora de verano, que puede remontarse a la crisis del petróleo de la década de 1970, o incluso a la Primera o la Segunda Guerra Mundial. En su momento, las disposiciones sobre la hora de verano perseguían primordialmente el ahorro de energía. Sin embargo, también cabían otros objetivos como la seguridad vial, el aumento de las oportunidades de ocio derivadas de la prolongación de las jornadas o, simplemente, la adaptación a las prácticas de los países vecinos o de los principales socios comerciales.

Hay que señalar también que la disponibilidad de luz diurna varía en función de la localización geográfica de los Estados miembros de la UE. A lo largo del año, los Estados miembros septentrionalescomo en Finlandia experimentan un importante cambio de disponibilidad de luz diurna, caracterizado por inviernos con pocas horas de luz y veranos luminosos con noches cortas. En los Estados miembros más meridionales, el reparto entre horas diurnas y nocturnas apenas cambia durante el año. Este elemento es un factor importante en la diatriba anual de si debe mantenerse esta práctica o no.