R4 Gold Pro o Sky 3DS

Nuevas sentencias en España por la venta de tarjetas piratas

El Juzgado de lo Penal actúa en Madrid con casos que afectan a la distribución de tarjetas como R4 Gold Pro o Sky 3DS. Penas de cárcel y económicas.

La Justicia española ha actuado con dos nuevas sentencias penales condenatorias en la Comunidad de Madrid por delitos que atentan contra la propiedad intelectual, más concretamente de los videojuegos. Una vez más, consolas de Nintendo de por medio y, una vez más, por la distribución de tarjetas que permiten ejecutar copias ilegales de consolas como Nintendo DS.

La primera sentencia fue dictada el pasado 22 de octubre por el Juzgado de lo Penal número 2 de Móstoles, que condena al acusado con una prisión cuya duración será de seis meses y el pago adicional de una multa a modo de indemnización. El acusado era el administrador de la empresa localizada en Fuenlabrada, que recibió una inspección de la Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid y se incautaron —entre otros productos de diferentes marcas— unas 1.000 tarjetas R4 con los que poder vulnerar las medidas de protección oficiales de Nintendo DS.

Tarjetas piratas
Una de las tarjetas en cuestión.

La segunda sentencia, con fecha del pasado 30 de octubre por el Juzgado de lo Penal número 4 de Alcalá de Henares, condena a la persona acusada con ocho meses de prisión y una multa cuya indemnización económica asciende hasta los 15.000 euros. En este caso, el acusado vendía tarjetas como R4 Gold Pro o Sky 3DS con los que se pueden ejecutar videojuegos de tanto Nintendo DS como Nintendo 3DS en dichas consolas, todo ello pasando por alto las medidas legales de Nintendo.

En ambos casos hablamos de sentencias firmes al haber conformidad por ambas partes al no haberse recurrido. Según datos aportados por AEVI, anualmente se pierden hasta 1.500 puestos de trabajo y el Estado deja de ingresar 52 millones de euros de la industria del videojuego debido a la piratería. Aseguran, asimismo, continuar luchando para erradicar algo que consideran dañino para la industria nacional del ocio electrónico a todos los niveles.