SNK 40th Anniversary Collection
SNK 40th Anniversary Collection

SNK 40th Anniversary Collection, los primeros años de una leyenda

Son muchos los recopilatorios y juegos sueltos de SNK que han salido, pero no tantos los que ahondan en los primeros años de la compañía. Como este caso para Nintendo Switch.

Vivimos una vorágine de nostalgia insaciable, que sumada al consumismo más primario que reina en la industria del videojuego, hace que estemos constantemente recuperando recuerdos del pasado. Tiene su lógica. La satisfacción que nos aportan los recuerdos de nuestra infancia, muchas veces idealizados -y no solo en cuánto a videojuegos- es un filón que hace tiempo que se aprovecha en este mundillo. Por eso, hay que tildar como mínimo de valiente el recopilatorio de SNK 40th Anniversary Collection. Porque este título distribuido por NIS America intenta escarbar en los primeros años de la compañía. Y alejarse de sus grandes éxitos. En parte, lo consigue. Aunque se siente que falta camino por recorrer.

Llevamos una semana con este recopilatorio para Nintendo Switch, y las sensaciones son variadas. Por un lado, estar ante algo con el logo de SNK y que no haya nombres como King of Fighters, Fatal Fury, Samurai Shodown, Blazing Stars, Metal Slug, Super Sidekicks, Shock Troopers, Neo Turf Masters, Pulstar, World Heroes, Sengoku, Aero Fighters o Windjammers es casi sorprendente. Son nombres que aparecen en todos los recopilatorios, en los ACA Neo Geo o en ports mejorados en tiempos como los actuales. Pero no aquí, donde el título más nuevo es uno de 1990. Toda una declaración de intenciones.

La selección de esta colección de clásicos es la siguiente: Alpha Mission, Athena, Crystalis, tres Ikari Warriors, Guerrilla Wars, POW, Prehistoric Isle, Psycho Soldier, Street Smart, TNK III y Vanguard. Una lista escasa, pero que se ampliará durante los primeros días de diciembre con más nombres: Munch Mobile, Fantasy, Sasuke vs Commander, Chopper I, Time Soldiers, Bermuda Triangle, Paddle Mania, Ozma Wars, Beast Busters, Search an rescue y World Wars.Una historia no tan conocida de la compañía reina de las recreativas.

¿Y qué trae esta selección de especial? Primero, su indudable valor histórico mostrando las primeras recreativas y juegos de consola de una compañía que en la siguiente década, se convirtió en referente en el género de la lucha, entre otros. La segunda, ver registros que no son tan habituales en SNK. Por ejemplo con Athena, un plataformas de acción 2D donde nos permitía cambiar de pantalla no solo con su avance lateral, sino también de arriba hacia abajo, con varios power ups disponibles y un desarrollo y puesta en escena que podía recordar -con muchos matices- a Alex Kidd. Una propuesta que también vemos reflejada en Psycho Soldier

O los primeros pinitos de los run and gun con vista aérea que todos recordamos por Shock Troopers pero que se fueron conformando en el seno de la compañía con juegos como Guerrilla o los míticos Ikari Warriors, que algunos conocerán por su versión de consola en NES pero que ya tenían gráficos de aúpa en recreativas si nos acordamos de una tercera perte que empezaba sin armas, a puñetazo limpio como si fuera un brawler pero con un avance de abajo hacia arriba. Una aproximación, esta tercera entrega, a Rambo como pocas recordamos. Otros, más modestos (y viejos), como Iron Tank y su avance cenital machacando enemigos cabezones, o TNKIII y sus mapas más amplios.

No faltan nombres algo más conocidos, como POW, un brawler al más puro estilo Double Dragon con sprites destacados y uso de armas enemigas. O Street Smart, que en 1989 mezclaba escenarios amplios a lo brawler con un sistema uno contra uno con movimientos evasivos e incluso agarres, donde teníamos que ir superando enemigos de todo el mundo para ser los campeones (¿Os suena). Un control tosco y personajes que se deslizaban sobre el terreno de manera excesiva, pero innegablemente pionero. La oferta se completa con algunos shoot’em up como Vanguard (el más veterano, de 1981), Prehistoric Isle, donde íbamos machacando dinosaurios en una avioneta; o Alpha Mission, futurista y más similar a los clásicos del género.

De entre todos los juegos no podemos dejar una mención propia para Crystalis, un juego para NES que con su formato ARPG nos permitía disfrutar de una aventura con tintes muy a lo The Legend of Zelda en el que no faltaba acción, pueblos con NPC, ítems de todo tipo y potenciadores y ataque especiales necesarios para avanzar. Un juego que a pesar de lo impreciso de ciertos movimientos, es el que más nos ha cautivado por lo solvente de su propuesta a nivel de acción y exploración (y uno de esos juegos que echamos en falta en NES Mini, dicho sea de paso).

El recopilatorio trae distintos elementos personalizables que son habituales en estos trabajos. Escoger entre pantalla estirada, completa o nítida, filtros de la televisión, del monitor o normal y activar o desactivar bordes. A todo esto se le añade la posibilidad de jugar con la consola en modo vertical -ideal para algunos shoot’em up o juegos con este desarrollo como los citados Ikari Warriors- aunque entonces lo mejor es separar los joycon para jugarlo en condiciones. Naturalmente en estas versiones, otras opciones como escoger dificultad, vidas, guardar partida y un sistema de rebobinado que permite volver atrás si nos matan en algún punto concreto. Cada ficha de juego cuenta con una opción de “mirar” que permite ver una partida completa superando el juego en cuestión.

Algo poderoso del recopilatorio está en el museo, que nos permite trastear entre varios apartados. El primero es el de la cronología de la compañía, empezando por su Micon Kit de 1978 y avanzando hasta 1990. Con capturas, ilustraciones y explicaciones sobre los juegos, también su versión consola, que aportan y enriquecen al usuario. Eso sí, por desgracia están solo en inglés y, una vez visto el catálogo de estos primeros doce años de vida de SNK, se echan en falta muchos juegos que no están en el recopilatorio ni en la actualización que se ha anunciado para diciembre.

En todo caso, este apartado cuenta con anuncios de la época, guide books de recreativas, conceptos de arte de algunos juegos como Crystalis, y un recopilatorio de melodías de las BSO de los juegos que están disponibles en el recopilatorio. Por último, destacar que esta compilación trae consigo logros, aunque se limitan a ser el clásico “pásate tal juego”, sin profundizar en hitos que podamos hacer jugando que nos piquen a intentar rejugar juegos para conseguir solventar dichos retos.

CONCLUSIÓN

SNK 40th Anniversary Collection apuesta por algunos de los juegos de la primera década de vida de la compañía. Es arriesgado, sobre todo porque muchos de ellos son versiones inferiores a los grandes nombres que vivimos en los noventa, pero tiene su encanto a nivel histórico: rememorar las semillas que luego florecieron en forma de otros nombres y otros referentes. La selección inicial es escasa, a falta de ver cómo encaja la actualización con varios juegos más para el mes de diciembre, y se echan en falta algunos nombres o más contenidos extras... Sobre todo porque los que hay en el juego son curiosos y atractivos.