Timespinner
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Carátula de Timespinner
  • 7

    Meristation

Timespinner: Análisis

  • Jose Luis López de Garayo

Timespinner sorprende con una historia por encima de su género, pero ¿merece la pena en este mundo repleto de metroidvanias?

Con lanzamientos como Starbound o Stardew Valley podría parecer que su distrubidora Chucklefish hubiese decidido centrarse exclusivamente en títulos sobre la obtención de recursos y su posterior utilización, siempre con referencias estelares en sus nombres. Pero con Timespinner, el primer juego de Lunar Ray Games, vienen a demostrar que lo único que vincula a todos sus juegos es una pasión por traernos esas sensaciones que solíamos tener con el videojuego. Gráficos pixelados, música “chiptune” y jugabilidad adictiva definen al catalogo de esta distribuidora, pero con Timespinner presentan un título que cuenta con algo nuevo: una historia, bien contada, compleja y que destaca sobre el resto de títulos del género.

Con un argumento que hace del viaje en el tiempo, la preservación cultural y la supervivencia frente al sacrificio sus cimientos principales Timespinner logra explorar temas que suelen quedar lejos del metroidvania tradicional, relegados a JRPGs o producciones de mayor escala. En este caso, a pesar de ceñirse quizás demasiado al tradicional esquema del género que asentaron Metroid y Castlevania: Symphony of the Night en su día, se ha logrado usar escasos recursos para elevar la jugabilidad a través de una satisfactoria evolución argumental. Si a todo esto le sumamos la posibilidad de influenciar los eventos finales con nuestros actos nos queda un juego cuyo único pecado es carecer de la misma ambición en sus mecánicas.

Un metroidvania "atemporal"

Somos Lunais, la superviviente del devastador ataque a su clan. Ahora, tras la heroica muerte de tu padre, vivimos una apacible vida junto a nuestra tribu, entre quienes se encuentran nuestra madre y amigos. Por supuesto no se trata de una tribu cualquiera, pues un extraño dispositivo les permite viajar en el tiempo. Una serie de normas se han desarrollado para lo que llaman “Mensajeros del Tiempo”, quienes deben ser borrados de la historia durante su viaje para evitar alterarla en demasía. Debido a su extraordinaria y misteriosa afinidad por la magia, Lunais es la escogida para ser la siguiente, momento exacto en el que su tribu es atacada por las mismas tropas que arruinaron tu infancia. Tras experimentar tremenda devastación por segunda vez, Lunais toma la decisión de hacer pagar a aquel que considera culpable de la misma: Nuvius, Emperador de Lachien.

A lo largo de nuestra aventura conseguiremos restaurar parte de nuestros poderes de viaje temporal, que quedaran mermados tras la batalla inicial. Esto no solo desbloqueará nuevas posibilidades a la hora de luchar y explorar sino que es parte fundamental del desarrollo de la historia. Desde los primeros capítulos podremos movernos entre pasado y presente, las decisiones que tomemos en cada uno de los planos temporales afectando la realidad en el otro. Se trata de una forma ingeniosa de añadir complejidad argumental a la trama y está ejecutada relativamente bien comparado con otras aventuras temporales. A lo largo de la trama conoceremos a diversos personajes cuyas vidas serán de una manera u otra afectadas por nuestros actos.

Todo esto culmina en un último acto donde el final más obvio no es ni mucho menos el más satisfactorio. Dependiendo de cuanto hayamos explorado y de como decidamos comportarnos durante las últimas peleas podremos hacer que la historia termine de manera que seamos nosotros los más beneficiados o de forma que nuestra vida se vea mermada para siempre de manera considerable. No hay realmente un “buen” final, pues en todos hay perdidas y sacrificio, reflejando el curioso dilema de los Mensajeros del Tiempo. A esta buena trama se le suma una buena cantidad de “lore” adicional que, sin estar maravillosamente escrito, si expande los conceptos que la historia presenta de manera substancial. Quizás la única pega además de una relativa simplicidad en los diálogos es que el juego carece completamente de traducción a nuestro idioma a pesar de contar únicamente con diálogos escritos.

Castlevania, redux

El que la mayoría de este análisis trate sobre el argumento del juego no implica que la jugabilidad sea mala, ni mucho menos, simplemente nos parecía necesario mencionar como este juego trata de dar un paso más allá de lo que se suele intentar en un género donde priman las historias minimalistas. Si habéis jugado a ese gran Castlevania que fue Symphony of the Night sabréis lo que esperar de Timespinner. Para los que no hayáis tenido el honor todavía, se trata de un juego basado en la exploración de un gran mapa (en este caso dos, uno para el presente y otro para el pasado) que progresivamente iremos desbloqueando hasta completar la trama. En el camino nos enfrentaremos a una no-despreciable cantidad de enemigos y obstáculos de plataformas que sortear, hasta que nuestros poderes y habilidades de movimiento nos permitan completar la trama principal.

Como ya mencionamos en la introducción, el problema de Timespinner es no alejarse demasiado del molde de aquel Castlevania. Nuestro personaje cuenta con una habilidad para esquivar ligeramente hacia atrás, como en aquel título, puede equiparse diversos objetos y poderes que se combinan entre ellos, como en aquel título y subirá de nivel a medida que derrote enemigos, como en aquel título. La mayor innovación jugable se trata de la posibilidad de parar brevemente el tiempo durante una pelea para reposicionarnos, habilidad que también podremos usar para explorar. Por lo demás, en nada innova Timespinner mecanicamente, si bien tenemos que mencionar que lo que hace, lo hace bien. El combate es satisfactorio, las mejoras (que realizaremos con la ayuda de diversos personajes) son satisfactorias y en general cumple con lo que intenta. El problema es que, en esta época de superpoblación del género, no intente más. Cabe mencionar un sistema de mascotas que nos ayudarán en combate y forman parte de la historia, pero no está lo suficientemente desarrollado como para que Timespinner pueda ser considerado excelente.

Los combates con enemigos tienen un nivel de dificultad apropiado, dificultad que podrá ser incrementada tras completar el juego por primera vez. Presenta una curva de dificultad algo ambigua, siendo algunas zonas más fáciles de lo que deberían y otras sorprendentemente difíciles, pero en ningún momento nos sentimos frustrados. Los malos finales son entretenidos, pero pocos de ellos cuentan con más de una fase y ninguno presenta muestras visuales del daño que estamos realizando, haciendo que luchar contra ellos sea más cuestión de tener la sanación necesaria para agotar una barra de vida invisible que una auténtica prueba de nuestra habilidad.

Visualmente está claro que trata de ser lo más fiel a la época que intenta rescatar posible, incluso en su resolución, lo que lleva a que el juego nunca ocupe la pantalla completa en la mayoría de monitores contemporáneos. Cuando juegos como Shovel Knight han resuelto este problema de manera admirable nos cuesta encontrar una razón para esta decisión. Por lo demás la presentación es sólida, con escenarios definidos y una variedad visual en el diseño de los enemigos adecuada, pero no llega a destacar en ningún momento y su paleta de colores deja poco lugar para la imaginación.

Tanto la banda sonora como los efectos de sonido se ajustan a este criterio, siendo adecuados pero no destacables. Si es cierto que algunas de las melodías son sorprendentemente pegadizas, pero en general la banda sonora no es de las mejores del género. Sus efectos de sonido emulan bien la época de los 16 bits sin ser todo lo placenteros que podrían. En general, los apartados tanto visual como sonoro son buenos pero nada del otro mundo.

CONCLUSIÓN

Timespinner es una buena carta de presentación para este estudio novato. Con su obsesión por adherirse a lo que era un juego de SNES pierde con respecto a otras obras que han sabido adaptarse mejor a los tiempos que corren, pero ello no implica que aquellos que busquen como aves rapaces nuevos juegos de aquella generación de los que disfrutar no vayan a hacerlo con este título. Su desarrollo argumental, muy por encima de lo que nos tiene acostumbrados el género, hace que este título tenga algo más que ofrecer de lo que pueda parecer superficialmente y consigue contar una historia de viajes temporales sin demasiado agravio en el proceso. Un buen juego, pero no excepcional.

LO MEJOR

  • El poder viajar en el tiempo y como está implementado
  • Una gran historia, referente en el género
  • Buen sistema combate, nada excepcional
  • Sonido y gráficos decentes, algunas grandes melodías

LO PEOR

  • La carencia total de traducción al castellano
  • Innova poco jugablemente
  • Excesiva adherencia a los juegos del pasado
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.