Shadow of the Tomb Raider
Shadow of the Tomb Raider
Carátula de Shadow of the Tomb Raider

Shadow of the Tomb Raider, Análisis

Paula Croft paulacroft02

Analizamos en detalle la última aventura de Lara Croft, Shadow of the Tomb Raider, desarrollado por Square Enix y Eidos Montreal para PC, PS4 y Xbox One.

Shadow of the Tomb Raider es la última aventura de Lara Croft, siendo el cierre de la trilogía moderna iniciada con el reboot de 2013. Desarrollado por Square Enix en colaboración con Eidos Montreal, nos llega una gran aventura de acción que se presenta continuista respecto a Rise, mejorando y ampliando algunos apartados pero no arreglando otros en los que su antecesor ya falló. Veamos, punto por punto, qué hace a Shadow quedarse a las puertas del excelente.

Una saga con una larga historia

Tomb Raider nació en 1996 de la mano de Core Design, revolucionando el panorama de los videojuegos al ser una de las primeras aventuras en 3D para la consola de PlayStation. Además de su planteamiento, lo que más triunfó y dio a conocer el nombre de la saga por todo el mundo fue su llamativa protagonista: Lara Croft.

La historia de Tomb Raider se ha caracterizado durante su transcurso por presentar diversos altibajos, teniendo momentos de gran éxito y tocando fondo en otros. Para ejemplificar esto recordamos el cambio de mando en cuanto a desarrollo que hubo tras el lanzamiento y terrible recepción de The Angel of Darkness, cediendo el control de las aventuras de Croft de manos de sus creadores iniciales, Core, a Square Enix.

En 2013 se inició la nueva trilogía que este Shadow cierra, presentando a una nueva versión de Lara a la que hemos visto progresar hasta convertirse en una aventurera digna de su apellido. Con esta premisa nos han promocionado el título que nos ocupa: una Croft depredadora, sigilosa, que logra hacer uso de la jungla para acabar con sus enemigos de forma eficaz, no dudando en apretar el gatillo.

El resultado es así, a grandes rasgos, aunque en determinadas escenas lo que nos transmite Lara es su lado más humano, con sus miedos e inseguridades. El problema en lo que a la construcción de la protagonista se refiere es los altibajos que da, siendo este un concepto aplicable a la totalidad de la aventura. En un momento vemos a una Lara arrepentida por haber masacrado a un grupo de soldados que se cruzaban en su camino y al siguiente nos encontramos realizando tal acción de nuevo.

Es de agradecer el esfuerzo realizado por Jill Murray y el resto del equipo de guión al tratar de ofrecer un viaje en el que conocer mejor a Lara Croft y todo aquello que le pasa por mente y corazón, reservando alguna sorpresa que apunta directa a la nostalgia. Aún así, el contraste con un argumento general basado en un conflicto de mayor escala eclipsa un tanto a esta primera parte, haciendo caer a Tomb Raider una vez más en la fórmula: “Las aventuras de Croft en un determinado lugar, en busca de artefactos históricos y/o legendarios que la ayuden a salvar al mundo de los malvados planes de un individuo o colectivo”.

Deteniendo el apocalipsis

Shadow nos plantea una aventura de acción en la que Lara Croft avanza paralelamente en sus objetivos con la Trinidad, una secta de mercenarios que ya conocemos de anteriores entregas. Mientras éstos, liderados por el Doctor Domínguez, intentan hacerse con los artefactos cuyo poder les permita remodelar el mundo a su manera, Lara los busca sin descanso para enmendar un error que podría desencadenar el mismísimo apocalipsis en forma de desastres naturales a gran escala.

Con tal de no destripar el argumento, tan solo añadir que Lara contará con la ayuda de su amigo Jonah para completar su misión, encontrando a algunos aliados interesantes por el camino, con los que tendrá que colaborar con tal de detener el inminente desastre antes de que el sol se oculte tras la luna.

La localización escogida para Shadow es principalmente Perú, teniendo un fragmento inicial en Cozumel (México). Con ello, la mitología y ambientación maya a inca predomina por encima de cualquier otra en el título, sumergiéndonos en el mito de Ix Chel y Chak Chel, del Dios Kukulkán y de las costumbres antiguas basadas en fuertes creencias religiosas. Esta ambientación se plasma con gran maestría en el juego, permitiéndonos explorar distintos escenarios recreados al detalle, conocer interesantes personajes que nos transmitan más sobre sus costumbres y sobre todo, hallando e inspeccionando distintas reliquias, documentos y murales que muestren las características de las civilizaciones inca y maya en las que se basa el argumento.

Jungla y tumbas por explorar

El mundo presentado en Shadow es un tanto más lineal que el visto en Rise, donde se apostó por unos escenarios más amplios. Hay espacios semi-abiertos presentes en esta entrega, aunque la dominante jungla invita a crear zonas más cerradas. De igual forma podemos regresar a cualquier punto visitado anteriormente gracias al viaje rápido en las hogueras, por lo que dejarnos algún coleccionable, misión secundaria, tumba opcional o detalle por explorar en una etapa anterior no nos hará perderlo.

El añadido a agradecer en el título que nos ocupa es el de incluir pasajes acuáticos en los niveles, siendo esencial el perfeccionar la técnica del buceo para entrar o escapar de tumbas, parar altas caídas o buscar diversos secretos que reposan en el fondo de las aguas de lagos, ríos y cenotes. En las profundidades también encontraremos peligrosas pirañas y morenas y para evitar que nos ataquen y dejen sin aire tendremos que ocultarnos en algas y tratar de que no nos detecten.

Las tumbas, tanto las que visitemos durante el transcurso de la campaña principal como las opcionales, han mejorado en gran medida su constitución. Puzles ambientales más elaborados, pasajes de escalada más diversos y recompensas más satisfactorias (en forma de habilidades únicas o trajes ancestrales, por ejemplo) invitan a buscar y explorar todas las tumbas que permanecen ocultas en los rincones de Perú.

Otro de los añadidos en Shadow es el potenciar las misiones secundarias. En líneas generales no son demasiado transgresoras en su planteamiento, pero tampoco caen en el típico esquema repetitivo de “recolectar 10 plantas medicinales”, si no que presentan situaciones y pequeñas historias de interés. Además, al completarlas podemos obtener objetos únicos tales como trajes legendarios o incluso el poder presenciar escenas relacionadas con el hilo argumental principal que no veríamos si no las completáramos.

El avance por los escenarios suele requerir el uso de nuestros piolet para escalar, habiendo incluido una nueva habilidad de rápel con la cual descolgarse de los salientes para balancearnos y superar caídas al vacío. La complejidad de la escalada y el avance por las plataformas no es demasiado alta pero su variedad hace que sea entretenida y algo satisfactorio con lo que avanzar por los escenarios.

La jungla se convierte en un personaje más de la aventura, siendo el escenario que exploraremos y por el que nos moveremos normalmente. Para aprovechar todo lo que tiene que ofrecer, en Shadow se han incrementado en gran medida las mecánicas de sigilo, convirtiendo a Lara en una depredadora que hace uso del entorno para acabar con sus enemigos. Ejemplos de ello son embadurnarnos con barro para que cueste más detectar nuestra presencia, subir a árboles para saltar sobre nuestra presa cuchillo en mano u ocultarnos en matojos (en suelo o paredes) para sorprender a los soldados que nos busquen y acallarlos para siempre.

Haciendo una mirada general vemos que el título se presenta bastante estructurado y equilibrado al combinar escenas de acción con pasajes de exploración, escalada y diversas cinemáticas, dejándonos tiempo para avanzar en la aventura principal a nuestro ritmo, deteniéndonos si así lo queremos en misiones secundarias y búsqueda de coleccionables. Algunas áreas no estarán disponibles al principio, requiriendo por ejemplo la escopeta o una mejora del cuchillo para pasar, por lo que el mundo de Shadow invita a ser explorado y descubierto tras finalizar la campaña.

Combate, armas y habilidades

A pesar de potenciar en gran medida el sigilo en Shadow, seguimos teniendo la opción en la mayor parte de las ocasiones de enfrentarnos a los peligros que nos enfrenten de forma directa, con armas de fuego en mano. A medida que progresemos por la aventura encontraremos una pistola, diversos modelos de fusil y escopetas, además de granadas. Otro tipo, como las de fragmentación o las de humo, podrán ser elaboradas con ayuda de distintos materiales que hallemos por el terreno.

En esta entrega contamos con el fiel arco, cuyas flechas pueden ser normales, de fuego, alucinógenas o venenosas (además de poder lanzar una cuerda para avanzar por escenarios o desbloquear barricadas). El cuchillo y el piolet ayudan al cuerpo a cuerpo, y junto al arco forman una trifuerza necesaria para avanzar de forma sigilosa.

Todo este arsenal puede ser mejorado al sentarnos en una hoguera, momento en el que hacemos uso de los recursos y piezas que hayamos reunido para aumentar el daño, precisión, capacidad de cargador o disminuir el retroceso de nuestro armamento de confianza.

En cuanto a los enemigos, su variedad no avanza más allá de tres tipos: soldados humanos armados, jaguares y un tercer tipo que no podemos revelar para evitar destripes pero que aún así ataca de forma similar a los primeros. Este escaso abanico, sumado al hecho de que su inteligencia artificial continúa siendo muy mejorable, hacen que los tramos de combate directo no sean los que más brillan en la aventura.

Volviendo a las opciones de mejora de equipo, los materiales que recojamos por el terreno, tales como madera, pieles, piedras y demás, también podrán ser usados para restaurar atuendos ancestrales cuyos planos compremos a diversos mercaderes u obtengamos como recompensa en tumbas o explorando. También están de vuelta los aspectos de una Lara Croft más clásica, teniendo disponibles los trajes de Tomb Raider II o The Angel of Darkness entre otros, siendo un aliciente interesante para coleccionar.

En las hogueras o campamentos también podremos mejorar las habilidades de Lara con los puntos que vayamos acumulando a lo largo de la aventura. Se dividen en tres categorías: Buscadora, guerrera y carroñera, siendo ejemplos de ello el poder tensar el arco o contener la respiración por más tiempo, el resistir el daño enemigo tras una baja silenciosa o el requerir menos recursos para restaurar atuendos.

El árbol de habilidades presenta una nueva particularidad y es que algunas de ellas permanecerán ocultas hasta que las desbloqueemos, normalmente de forma automática al progresar en la historia o bien al completar tumbas opcionales o criptas que hallemos repartidas y ocultas por los escenarios.

Apartado gráfico y técnico

Gráficamente Shadow of the Tomb Raider logra la excelencia, presentando la mejor versión de Lara Croft vista hasta el momento. Con un aspecto físico musculado y un rostro que capta al detalle las expresiones que Camilla Luddington ofreció en su interpretación, disfrutaremos de una protagonista bien lograda.

Los escenarios no se quedan atrás, mostrando impresionantes vistas de la naturaleza, templos y localizaciones que visitemos, con colores muy vivos y una iluminación que ensalza en gran medida todo lo que nuestros ojos puedan captar.

La guinda del pastel viene en el momento de implementar el modo foto. Pudiendo girar la cámara, aplicar brillo, filtros de color o b/n, marcos, el logo del juego e incluso cambiar la expresión facial de Lara se logran capturas impresionantes y divertidas para conservar nuestros recuerdos del transcurso de la aventura y poderlas compartir.

En cuanto al apartado técnico, en líneas generales brilla por una gran fluidez, manteniendo un ratio elevado de FPS sin demasiadas caídas al entrar en escenas trepidantes y con mucha carga en pantalla. Por supuesto, la mejor forma de ver este apartado resaltado es en un buen PC, manteniéndose aún así un gran nivel en consolas.

Durante las aproximadamente 15-20 horas que nos lleva acabar la historia principal, quedando todavía una larga lista de tareas opcionales por realizar, localizaciones que explorar y coleccionables que recoger, nos encontramos algún bug o fallo gráfico menor. Éstos no afectaron al transcurso de la partida, pero sí resultaban un tanto molestos al influir en puntuales ocasiones a la escalada y el agarre preciso a salientes o al mostrar el torso de Lara transparente si llevábamos un atuendo especial y la cámara se situaba en un plano muy abierto.

Cuando terminemos el juego, en cualquiera de los cuatro niveles de dificultad que presenta, podremos iniciar una Nueva Partida + para iniciar una nueva aventura conservando nuestras habilidades y objetos acumulados durante la primera vuelta. Un detalle de interés en los modos de dificultad es que en los más elevados, además de presentar enemigos más fuertes, se disminuirán las indicaciones que nos permiten saber dónde saltar y en qué salientes nos podemos agarrar, dificultando así el avance por el terreno y teniendo que confiar en nuestra intuición.

Por último, el pase de temporada ya disponible para Shadow nos otorgará siete nuevas tumbas de desafío, armas, atuendos y diversas misiones secundarias que no podríamos descubrir sin tener la expansión del título principal.

CONCLUSIÓN

Shadow of the Tomb Raider se presenta continuista respecto a su antecesor, Rise of the Tomb Raider, incluyendo algunas mejoras en mecánicas y en lo jugable pero recortando o no arreglando otros aspectos en los que el anterior ya falló. Es plausible el hecho de presentar tumbas más elaboradas, con puzles ambientales complejos y pasajes acuáticos. Además, la mejora del sigilo y el potenciar este acercamiento gracias a estar en un ambiente de jungla, equilibrando los enfrentamientos con las escenas de acción y tiroteos, también presentes. Sitúa la historia alrededor de mitos mayas e incas, logrando una fidedigna representación de Perú, México y el resto de paisajes en los que visitaremos ruinas, cenotes y una jungla recreada al detalle. Los personajes que nos encontremos a lo largo de la aventura, ya sea en la línea principal o los NPCs que nos ofrezcan misiones secundarias, son interesantes y ayudan a la recreación del mundo. El estar a las puertas del excelente viene por el hecho de no haber apostado más en la progresión de la saga, quedándose sin arreglar detalles como una IA enemiga mejorable o un argumento con una mayor cohesión. Aún así, Shadow of the Tomb Raider es una gran aventura de acción, casi cinemática, que ningún fan de la saga ni de este estilo de títulos debería perderse.

LO MEJOR

  • Gráficamente extraordinario
  • Haber potenciado el sigilo, equilibrado con la acción
  • Tumbas y puzles ambientales mejor desarrollados
  • Aporta novedades jugables y de mecánicas
  • El modo foto, para realizar impresionantes capturas

LO PEOR

  • Altibajos argumentales
  • La IA de los enemigos continúa siendo muy mejorable
  • Algunos bugs y fallos menores
8.6

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.