Cazadores de Lore

El mayor desafío de Nier Automata: la Ruta B

Salva Fernàndez salbaFR

En Cazadores de Lore nos detenemos a reflexionar sobre el papel de 9S y la dificultad que entraña para un juego hacer una ruta que revive eventos ya jugados

Spoilers masivos a continuación

Los androides luchan para acabar con las máquinas, recuperar la tierra y salvar a la humanidad. Ese es el propósito con el que 2B, acompañada de 9S, desvalija todo lo que se mueve y funciona con aceite en un planeta semi devastado. A medida que vamos avanzando, hay cosas que no cuadran. Los alienígenas que, en teoría, fueron los causantes del caos máquinas mediantes, están muertos de hace años. Y las máquinas van evolucionando y adaptando nuevas formas (como Adán y Eva) mientras intentan replicar las actitudes y comportamientos humanos. Esto no desvía ni un ápice el objetivo de 2B: acabar con las máquinas, asegurar los recursos que se envían al último bastión humano -la luna- y luchar for the glory of mankind. Pero todo cambia cuando acaba la primera ruta. Y empieza el mayor desafío de Nier Automata.

La Ruta B es una decisión de mucho riesgo. El juego es explícito al final de la primera vuelta: sigue jugando. Hay más historia que contar. Y para diferenciarse al máximo de lo que jugamos al inicio, empezamos controlando a una máquina que intenta revivir a una máquina hermana con agua. Arrancar así no es baladí: se hace para que te quede claro que no es un New Game Plus para jugar lo mismo con enemigos subidos de nivel. Poco después controlamos a 9S, el protagonista de este camino.

El acompañante de 2B es un tipo explorador que nos sigue durante gran parte de la aventura. Eso significa que si son fieles, vamos a repetir varias situaciones, enfrentamientos y jefes finales que ya vivimos pocas horas antes. ¿Cómo se puede mantener el interés por un juego que nos va a contar lo que ya hemos vivido?

Simone, la máquina que siente y padece

Haciéndolo exactamente como lo hace. Controlar a 9S nos permite ver como su Pod lucha en el lomo del Goliath en los primeros compases del tutorial, y cuando visitamos el Parque de Atracciones empezamos a entender que vamos a conocer más de la trama gracias a él. No en vano, cada vez que pirateamos -es su mecánica de juego principal- a la ‘vedette’ mecánica llamada Simone, vamos viendo la intrahistoria de esa bestia mecánica. Como se ha transformado, por qué quiere ser más bella siendo una máquina y por qué se viste como se viste.

La decisión de diseño, en todo caso, es de riesgo, porque muchos de los grandes enfrentamientos se van repitiendo. Es el pirateo, con su sistema de arcade de recreativa, lo que intenta paliar el efecto repetición. En parte funciona: 9S no lucha como 2B y las ágiles transiciones entre el combate normal y el pirateo aportan variedad. Cuando esta empieza a resentirse aparecen detalles y cambios de perspectiva.

Cuando la pareja de androides llega a la base de los alienígenas y se enfrenta con Adán y Eva, en la escena final aparecen dos hologramas que no estaban en la ruta de 2B. Son las chicas de rojo, que aparecerán también en el final de este mismo camino y de las que no sabremos demasiado hasta el tramo final del título. Es un detalle que puede pasar desapercibido (yo mismo ni lo vi cuando lo jugué en PS4, pero sí cuando lo reviví en Xbox One), pero que va dejando trazos de que hay cosas diferentes y que vale la pena saber.

Porque Nier Automata se presenta como una mezcla de juego de acción y RPG en la primera ruta, con grandes jefes, combates intensos, cambios de acción constantes y una historia que parece sencilla: eliminar las máquinas para recuperar la tierra. Pero es en la -denostada por muchos- Ruta B cuando el juego empieza a girar alrededor de Yoko Taro, su director. La idea de profundizar en los pensamientos de las máquinas es solo el primer paso para contar el verdadero propósito de 9S: descubrir la verdad. Y dejar sin palabras al jugador.

La mentira de YorHa

A medida que avanzamos, 9S se hace más y más preguntas. De por qué las máquinas están adoptando personalidades y motivaciones humanas cuando no tienen sentimientos. Hay cosas que no le cuadran de la batalla, y todo desemboca en el capítulo 9. En ese, uno de los más diferenciados de toda su aventura, 9S traza una ruta de escape para 2B. Pero en este camino acaba adentrándose en la red de máquinas. Y descubre la verdad del proyecto Gestalt, que intentaba salvar a la humanidad de su extinción sin ningún éxito. Es entonces cuando se descubre que el Proyecto YorHa nace tras el fracaso de la raza humana para perpetuar una gran mentira: los androides, que como principal instinto básico es servir y proteger a los humanos, seguirán luchando pensando que lo hacen por una raza que simplemente ya no existe. La comandante confiesa todo esto a 9S y hace que afloren las preguntas en el jugador. ¿Quién está detrás de esta gran mentira? ¿Qué sabe la misteriosa A2 que apenas aparece en un enfrentamiento y habla, precisamente, de que la verdadera traidora es la comandante?

La ruta B, en definitiva, acaba siendo una ruta narrativa, que pone el peso de su atractivo en lo que se nos cuenta. En la verdad. La mecánica de pirateo de 9S acaba siendo la puerta de entrada a muchos más contenidos de los que podemos imaginar. Una de las virtudes de 9S es poder abrir los cofres que están encerrados con una especie de llave. Esos cofres ofrecen información como reportes del Proyecto Gestalt.

Aunque el tramo final del capítulo B es bastante esclarecedor, la realidad es que es con estos reportes es cuando empezamos a conocer más en detalle qué pasó. El Síndrome de Cloración Blanca, un virus devastador que arrasó con la humanidad. El papel de androides como Devola y Popola en esos eventos, acusados de ser los causantes del fracaso del Proyecto Gestalt. Todo ello, puro contexto previo a Nier: Automata que abarca eventos previos dentro del universo Drakengard y el primer Nier y que se cuenta, precisamente, a través de los ojos de 9S. El androide que puede infiltrarse. El que puede abrir cofres que 2B no podía.

9S lucha contra todo y contra todos. Lucha contra una personalidad que lo convierte en un pusilánime, alejado del carisma y la fortaleza que transmite 2B. Batalla el jugador hastiado que considera un error repetir escenas ya vividas horas antes con un androide mejor. Tiene que progatonizar combates ya vistos, situaciones ya vividas. Y, además, adoptar el papel -supuesto- de malo de la película en los acontecimientos posteriores. Por amor. O por frustración. Pero en el fondo acaba siendo la pieza clave del engranaje de Nier: Automata.

Lo mejor de todo es que luego, todavía queda por descubrir el papel de A2, toda la historia de Devola y Popola, la verdad del modelo 2B, las chicas de rojo y la red con conciencia propia. Y los pods. Sobre todo los pods.

NieR: Automata

NieR: Automata, desarrollado por Platinum Games y distribuido por Square Enix para PlayStation 4 y PC, es la secuela de Nier, un RPG de acción de la pasada generación ambientado en un mundo fantástico lleno de misterios.

NieR: Automata