La solución a una frecuente debilidad

For Honor y Kingdom Come: Deliverance, referencias para el combate RPG

Pedro Herrero

Hablamos del sistema de combate de ambos juegos, y reflexionamos acerca de cómo pueden servir de ejemplo para el género RPG.

El auge del RPG occidental sobre el occidental al menos en cuanto a cifras de ventas en los últimos años no debe servir para ocultar los mayores defectos del género, algunos de los cuales no se han sabido solucionar. Uno de ellos, el más común de hecho, es el sistema de combate, algo prácticamente inherente a los juegos de rol orientados a la acción, tales como The Witcher 3: Wild Hunt o The Elder Scrolls V: Skyrim, por mencionar dos de los de mayor calidad y popularidad en la última década. Hablamos de dos juegos que ya son leyenda del RPG, pero es casi unánime que cuando se trata de combatir, ambos están lejos de ser perfectos.

Algunas franquicias como Dragon Age o Divinity lo han solucionado -o más bien, no lo han padecido nunca- aportando un toque táctico a su combate, pausando la acción y dando mayor control al jugador de lo que ocurre en el campo de batalla, pero... ¿qué ocurre si hablamos estrictamente de acción? Nos encontramos con que el sistema de fijado de enemigos es en el juego de CD Projekt no es bueno, así como la física de impactos en el de Bethesda Softworks, donde son frecuentes los mandobles al aire.

Probablemente una de las mayores máximas que deberían existir en la industria es "copiar", o ser influenciadopor, si queremos usar un eufemismo, lo que funciona en otros juegos. En este sentido, hay dos juegos que ofrecen un esquema de lucha ejemplar para el género del rol, aún cuando uno de ellos pertenece a otro bien diferente. Estos no son sino For Honor, el brawler multijugador de Ubisoft, y Kingdom Come: Deliverance el ambicioso título de Warhorse, ambos referentes en la tercera y primera persona respectivamente.

For Honor, un multijugador diferente con mucho que mostrar

Normalmente cuando hablamos de For Honor lo hacemos para hacerlo del tratamiento recibido por parte de Ubisoft tras su lanzamiento, y la verdad es que no es para menos, sobre todo teniendo en cuenta los problemas de los que partió. A decir verdad, cabe destacar que algunos de esos problemas los padecen casi todos los juegos donde el multijugador es el grueso del título, como una pérdida masiva de jugadores, pero también no son pocos los que lo han solventado según han ido añadiendo contenido adicional. Es el caso que nos ocupa, donde la suma de personajes, modos y recientemente, servidores dedicados, ha seguido satisfaciendo a una comunidad ya fiel. Pero no estamos escribiendo de eso, sino de su jugabilidad, directa y sencilla a la par que profunda, perfectamente aplicable al RPG.

Es cierto que ya hay juegos extremadamente cercanos al rol puro que han acertado al 100% en este aspecto del juego, como es el caso de Nioh y toda la obra de From Software en general, pero no es algo fácil. Sin embargo, se nos ocurre aplicar el fantástico sistema de combate de For Honor a un RPG en tercera persona, con la peculiaridad tanto de sus posibilidades de progreso como de combos. En el juego de Ubisoft encontramos un estilo diferente a cada clase en función de múltiples variables: su peso, su altura, su arma (a una mano, dos manos, distancia...) e incluso algunos con características especiales como la posibilidad de envenenar.

Todas estas posibilidades las podemos aplicar perfectamente a un videojuego de rol donde quien está al mando decide qué tipo de personaje quiere controlar, así como el arma que quiere empuñar. Sin embargo, el problema lo podríamos encontrar a la hora de enfrentarnos a rivales más débiles ya que For Honor lo solventa de una manera extremadamente sencilla, ya que como si de un musou se tratara, somos capaces de dar cuenta de ellos con solo pulsar un botón. Seguramente es un combate capaz de aplicarse a un título donde la estrategia prime sobre la acción, sin batallas masivas ni muchos personajes en pantalla y donde cada pelea pueda disfrutarse a fondo.

El espejo de Kingdom Come. Deliverance en Bethesda

Hablemos de Fallout o de The Elder Scrolls, no caben muchas dudas de que la compañía que comanda Pete Hines es la referencia en cuanto a inmersión se refiere, incluso cuando tratamos otros géneros en juegos como Dishonored 2 o Prey. Pero una vez más, contamos su sistema de combate por flaquezas, y cuando se avecina una nueva entrega de The Elder Scrolls, es menester mencionar a Kingdom Come: Deliverance, un título que a pesar de no pocos fallos, ha irrumpido con fuerza en la escena rolera.

De nuevo, el juego de Warhorse trata su modelo de acción no de una manera masiva que quiera acercarse al hack & slash, nada más lejos, sino al igual que en For Honor, de uno en el que cualquier buena estocada puede acabar con nuestra vida, con una profundiad nunca vista en un videojuego en primera persona. Y es que si en For Honor encontramos 3 direcciones para golpear y defender, en Kingdom Come: Deliverance podemos golpear hasta en ocho diferentes: arriba, abajo izquierda derecha y las cuatro diagonales.

Esto adornado además de movimientos de evasión, bloqueos, combos, e incluso parries y se nota que Warhorse quiere darle una especial importancia a este aspecto en tanto en cuanto los combates no son ni mucho menos tan frecuentes como en otros títulos. Pero hay algo que hace también únicos a este sistema, y es que por mucho que progresemos nuestros parámetros o arsenal, nuestra habilidad al mando también cuenta, otorgándonos la sensación de que cada vez somos mejores luchadores y más capaces de hacer movimientos más complejos.

No es tampoco un sistema perfecto, ya que el uso del arco es tremendamente complejo, más por difícil que por profundo, pero aún así, creemos que Daniel Vavra y compañía también han puesto unos cimientos interesantes de los que incluso Todd Howard y su equipo deberían tomar nota.

For Honor

For Honor, desarrollado por Ubisoft Montreal y distribuido por Ubisoft para PC, PlayStation 4 y Xbox One, es un título de acción táctica de corte beat'em up en el que varias facciones de guerreros y caballeros se enfrentan en brutales combates a espada con un fuerte componente tanto cooperativo como competitivo.

For Honor