Fox n Forests
Fox n Forests
Carátula de Fox n Forests

Fox n Forests, análisis

Borja Ruete

El bosque está en peligro; solo Rick el zorro podrá detener a las fuerzas malignas. Analizamos este plataformas que recupera la esencia de los juegos de 16 bits.

Redescubrir el pasado, disfrutar de una obra de corte retro y vivir de nuevo las experiencias que un día nos hicieron vibrar a los mandos. La nostalgia ha venido para quedarse, como embutida en una cápsula del tiempo, para satisfacer a los jugadores veteranos y a los neófitos curiosos. Si bien es cierto que no todos los títulos que se reviven vuelven con el brillo de antaño, Sonic Mania sirve de ejemplo para demostrar que los conceptos del ayer se pueden traer de vuelta satisfactoriamente. Los desarrolladores de lo nuevo del erizo de SEGA han sabido reconocer y utilizar los elementos clave de las versiones de Mega Drive para ofrecer un videojuego nuevo que se siente como los clásicos.

En la fábrica de la nostalgia, Kickstarter es una de las herramientas cruciales de la cadena de producción. Allí se presentan las ideas y los conceptos que una vez financiados se llevan a cabo, aunque no siempre lleguen a buen puerto. Uno de los casos más sonados fue el de Mighty No. 9, el videojuego de Keiji Inafune que quería alzarse como el sucesor espiritual de Mega Man. Por desgracia, visto el resultado final, estuvo muy lejos de conseguirlo, más bien todo lo contrario.

Tiempo después, otro estudio independiente ha probado suerte con una producción propia. Bonus Level Entertainment presentó Fox n Forests, una apuesta por los juegos de plataformas y acción de estilo 16 bits. El título es, sin trampa ni cartón, exactamente lo que promete: un homenaje al género. Las similitudes comienzan con el personaje protagonista, Rick the Fox, un zorro armado con una ballesta que en la línea de los videojuegos antiguos, se muestra en pantalla como un personaje desenfadado, caricaturesco y con los rasgos característicos de las mascotas de los años noventa.

La fidelidad también se refleja en su aspecto gráfico. Los sprites y los escenarios se han cuidado al máximo. No es que el juego cuente con una cantidad ingente de niveles y mundos, pero salta a la vista que el estudio ha querido dotar de variedad a los entornos. A lo largo de su periplo, Rick pasea por escenarios nevados, bosques otoñales, niveles verticales llenos de trampas y mundos encantados y fantasmagóricos. Además, la mecánica que permite al personaje cambiar de estación modifica el paisaje completamente. Del mismo modo, los enemigos son bastante diferentes, no solo visualmente, sino también en lo que se refiere a sus fortalezas y debilidades, por mo mencionar a los jefes finales. Además, nos ha llamado la atención para bien la estupenda banda sonora. Incluye temas pegadizos, con ese toque 16 bits que impregna toda la producción.

Fox n Forests: Las estaciones del año, amenazadas

El hilo argumental es lo de menos, tan solo una mera pincelada que sirve para que el personaje se ponga en marcha y el jugador sienta que existe un objetivo final al que hacer frente. En el bosque ancestral, fuerzas oscuras acechan entre los árboles. Con sus malas artes, están modificando las estaciones del año y reuniendo un ejército de plantas mutantes y criaturas malvadas. Su plan maestro consiste en introducir una quinta estación que matará y arrasará con todo. Claro que no cuentan con el héroe sin capa, el zorro Rick, que la verdad sea dicha, al principio es un poco pasota.

Por fortuna, la parlanchina y deslenguada Patty, una codorniz de armas tomar, le convence rápidamente de que debe tomar cartas en el asunto. Peculiar es, como suelen acostumbrarnos los juegos, el hecho de que a pesar de que la muerte se cierne sobre todos los seres vivos del bosque, Patty se ponga el mono de dependienta e intente sacar rédito económico del sufrimiento ajeno. Sí, los power-ups y mejoras del personaje se consiguen a través de la buena codorniz, previo pago de oro u otros objetos más valiosos. En este caso concreto, las motivaciones del pajarraco son claras: enriquecerse lo máximo posible. Por tanto, a nuestro protagonista no le quedará otra que rebuscar en los escenarios, abrir cofres y derrotar enemigos para obtener el codiciado oro.

Fox n Forests aúna el plataformeo con la acción. Los niveles están plagados de enemigos, de modo que Rick se verá obligado a usar sus armas con precisión. Dispone de una ballesta y de una especie de cuchillo. En función del tipo de enemigo, deberemos atacar de una forma o de otra. Lo que resulta verdaderamente molesto es, por ejemplo, cuando subes a la copa de los árboles de rama en rama, matas a los enemigos y a los pocos segundos reaparecen en el lugar más inapropiado.

Con todo, como ya se ha mencionado antes, Rick puede mejorar sus habilidades y obtener nuevos ataques que le facilitarán un poco la vida. La posibilidad de cambiar el tipo de flecha, de conseguir nuevos ataques y de usar pociones incorpora una ligera capa RPG a sus mecánicas. Aun así, la percepción es que el sistema peca de algunos errores. Por ejemplo, los golpes cuerpo a cuerpo no funcionan con la precisión debida. No es nada sencillo medir el momento concreto ni la distancia.

El mayor defecto de Fox n Forests es que revisitar los niveles resulta aburrido al final. Lejos de ser una actividad secundaria, el backtracking es crucial para desbloquear nuevos mundos. Así las cosas, la búsqueda de semillas mágicas prima sobre todo lo demás, ya que es requisito indispensable obtener un número determinado de ellas para avanzar en la aventura. Una y otra vez, el jugador regresa a los mismos escenarios, indaga cada resquicio del nivel y recoge los diferentes coleccionables. Por supuesto, no todos los objetos son accesibles en un primer momento. Las dianas de colores, blancos de nuestras flechas, activan caminos alternativos que nos llevan a zonas previamente vedadas. Solo podremos usarlas si disponemos del tipo de flecha requerido.

Cruzar una zona abnegada por el agua no es fácil cuando no sabes nadar, pero Rick tiene la solución: cambiar de estación. En invierno, los lagos se congelan y pasar por el resbaladizo hielo es posible. Lo mismo ocurre cuando un barranco separa una planicie de otra. Con los poderes del zorro, podemos alternar entre el verano y el otoño, hacer que las hojas caigan de los árboles y pasar de un lado al otro subiéndonos a las hojas. Este elemento incorpora el puzle a Fox n Forests, algo que dota de variedad a un producto que a veces se ha repetitivo, pero que en líneas generales resulta bastante entretenido.

Los desarrolladores han puesto empeño en el diseño de niveles. Es verdad que no incluye demasiados, pero los mundos tienen pequeñas sorpresas. De este modo, en un momento del periplo, nuestro amigo Rick se sube a lomos del pájaro y dispara desde los cielos mientras esquiva enemigos. Otro de los niveles se desarrolla en vertical y Rick debe ascender por un escarpado escenario lleno de obstáculos. Asimismo, el juego se ha adaptado a todo tipo de jugadores por medio de los niveles de dificultad y de los checkpoints—que se activan pagando dinero del juego—.

Análisis de la versión PS4

 

CONCLUSIÓN

Fox n Forests es un título que se ha desarrollado vía Kickstarter con la nostalgia en mente. Es una obra que pretende ser un homenaje a aquellos plataformas de estilo 16 bits que vimos en la época de SNES y Mega Drive. El objetivo lo logra con creces, aunque sin arriesgar un ápice. El resultado es un plataformas de acción divertido que incorpora ciertos elementos RPG y algún que otro puzle. Destaca especialmente su apartado audiovisual, muy fiel a la estética de antaño. Recorrer los niveles es toda una experiencia retro, lo que no es tan divertido es rejugarlos para buscar los secretos escondidos. Por desgracia, para avanzar en la aventura es necesario reunir un número determinado de semillas mágicas que nos permiten abrir nuevos mundos. Rick el zorro, protagonista de la aventura, tiene el poder de cambiar las estaciones. Gracias a ello, las partes del nivel que antes eran inaccesibles se abrirán ante nuestros ojos. A pesar de ser un plataformas, el componente de acción está presente en todo momento. Ballesta y espada en mano, el personaje no dudará en aniquilar a todos los bichejos que se entrometan en su camino. Ahora bien, el control no está del todo depurado y a veces es difícil medir el rango de los golpes. Se trata de una experiencia adaptada a toda clase de públicos. No solo es posible elegir el nivel de dificultad, sino que también tenemos acceso a puntos de control, aunque deberemos pagar por ellos—con oro del juego, nada de microtransacciones—.

LO MEJOR

  • Gran homenaje a los plataformas de 16 bits.
  • Precioso en lo gráfico y con una banda sonora a la altura.
  • Diferentes modos de dificultad adaptados a cada tipo de jugador.

LO PEOR

  • El control en combate no es del todo preciso.
  • Revisitar los niveles es necesario para desbloquear nuevos mundos, pero se termina haciendo tedioso.
6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.