Mario Tennis Aces, Impresiones en Nintendo Switch

Sergio C. González Sergio5Glez

Nuestras primeras horas con el título nos han servido para corroborar que esta vez sí se han hecho los deberes. A nivel jugable se recupera el espíritu de Nintendo 64 y la locura de GBA. Más estratégico y dinámico, os contamos con detalle sus elementos principales.

Venimos de un momento tenso alrededor del tenis en videojuegos, casi tanto como el cordaje de una raqueta, pero por suerte esta tercera visita a las canchas separadas por redes apunta a hacer lo que llevábamos mucho –demasiado– tiempo esperando. Antes de empezar es necesario decir una cosa: podemos estar tranquilos con Mario Tennis Aces.

Primeras horas con el juego

Parecía mentira el rumbo que estaba tomando la saga después de la entrega de Wii U, Mario Tennis Ultra Smash, e incluso la de 3DS, cuya calidad quedaba lejos de las anteriores incursiones en portátiles o la inolvidable de Nintendo 64. Pero en Camelot saben de tenis y aquí han tenido tanto la infraestructura como los medios necesarios para hacer un videojuego arcade que se sienta verdaderamente tenístico.

Después de haberlo probado durante dos horas en Madrid, todas las ideas presentadas en tráileres y gameplays nos han quedado mucho más claras y, aunque es temprano para llegar a conclusiones sobre todos los aspectos del título, algunas de las dudas que teníamos quedan disipadas.

Mario Tennis Aces no innova demasiado, sino define. No pretende hacer algo que no hayamos visto en la dilatada franquicia –como sí se intentó fallidamente en Wii U– sino que se recula y se recogen elementos de anteriores entregas. Hemos de prepararnos para respirar el golpeo de Nintendo 64; para la intensidad de GBA; y para la escala técnica de una consola doméstica y portátil de alta definición. Vosotros mismos podéis ver cómo lucen los vídeos, en efecto son 1080p (720p en portátil) de resolución y 60FPS sólidos como rocas.

Pero a pesar de las similitudes estéticas con Ultra Smash, poco o nada tiene que ver este título con su predecesor por dos aspectos fundamentales: el primero, se eliminan los ítems, como aquel que nos hacía gigantes para ganar el punto casi ipsofacto; y se incluye por fin un modo aventura que promete sorpresas de las que no vamos hablar hoy. No tendremos un RPG porque no tendremos una historia de rol propiamente dicha, no creamos un personaje sino que vivimos una aventura guiada en forma de tablero en la que se presentan misiones, enfrentamientos y situaciones propias del universo que nos atañe.

Mario Tennis Aces es también un juego más didáctico porque es más profundo. El titulo lo pide al ser minuciosamente atento a los detalles; desde animaciones a gestos pasando por el comportamiento de las gradas y el ritmo de los propios puntos, que es de lejos lo que más nos ha gustado. El ritmo está medido al milímetro. 

Indicador de energía: combinando el juego ofensivo con el defensivo

Teníamos miedo, no os vamos a engañar, con una de las mecánicas debutantes: el Indicador de Energía. Dependiendo de si lo aprovechamos de forma ofensiva o defensiva, tenemos dos aplicaciones.

La primera es la Velocidad etérea. Para entendernos, esos momentos donde el encuentro entra en cámara lenta mientras dejamos pulsado uno de los gatillos, permitiéndonos movernos con relativa facilidad a una bola a la que jamás hubiésemos llegado; una forma de recuperar una bola perdida. Teníamos temor porque parar el tempo del punto podía hacer que se perdiese ritmo, pero al ser algo tan fugaz por durar un par de segundos a lo sumo, tanto el que lo utiliza como el que lo evidencia son partícipes del devenir de esa bola. No nos saca de la partida.

Tampoco lo hace la equivalencia ofensiva de este indicador, siempre presente en el HUD, denominada Golpe dirigido. En un intercambio de golpes donde veamos algo de complejidad para salir airosos o definir con contundencia, entraremos en una vista subjetiva con una mira tambaleante con la que apuntar a dónde queremos dirigir el implacable disparo que está a punto de producirse. Al principio es casi imposible de contrarrestar, normalmente porque el que lo ejecuta lo sitúa lo más lejos del rival posible en la pista; pero suelo descubrimos que sí se puede restar tanto si llegamos a tiempo como si el oponente falla al lanzarlo fuera de pista. La alternativa es el Golpe especial.

Tanto los dos anteriores como el Golpe especial consumen energía, así que dependerá del jugador hacer uso estratégicamente de este elemento. Al rellenarse a través de los golpes básicos, acumular energía es indispensable para poder desencadenar estos momentos de locura. Puede parecer un elemento banal, pero Camelot nos está invitando a realizar intercambios de numerosos golpes, que juguemos y no tanto que solo definamos. En 3DS y Wii U tuvimos títulos eminentemente ofensivos, aquí la obra no se olvida de la importancia de cubrirse bien las espaldas.

Es por ello que esta invocación especial es tan útil, porque no solo debemos usarla para tener prácticamente ganado un punto, sino para salvar uno que tuviésemos prácticamente perdido. Al contrario que la Velocidad etérea, que nos obliga a desplazarnos manualmente a la situación de la bola, este otro se desentiende de la posición en la que estemos: activas y ejecutas. Una animación aparecerá (no se pueden saltar, por desgracia) y de nuevo tendremos la opción de hacer un disparo dirigido con mira a una potencia descomunal. Contrarrestarlo puede eliminarnos del partido literalmente, y es aquí donde entra el mayor de nuestros temores, lo que hizo que frunciésemos por un momento en ceño.

¿Derrota por descalificación?

Los golpes especiales se pueden responder con otro especial del rival, garantizando recuperar así la bola, pero si lo intentamos hacer sin ayudas hay que calibrar muy bien cuándo pulsamos el botón, porque si no se producirá la llamada “derrota por descalificación” al haberse roto la raqueta. Por suerte en el menú se puede desactivar la derrota por descalificación o poner raquetas infinitas, porque si no un encuentro que podríamos estar ganando 5-0 al servicio, puede terminar en derrota porque el rival nos haya destruido la raqueta.

No entendemos muy bien a qué se debe introducir un elemento tan injusto, pero ahí está. Desconocemos asimismo si se podrá desactivar en el modo historia. Esperamos, dicho sea de paso, que en torneos oficiales se eluda esta función para garantizar que gane en condiciones equilibradas.

 

Salvo este punto, el sabor de boca con Mario Tennis Aces es sorprendentemente positivo. Desparecen las marcas del suelo para sugerirnos qué disparo realizar; se incentiva el juego en la red al combinarse muy bien la estrategia ofensiva como defensiva, producto de una excelente hitbox donde la bola choca directamente con el centro de la raqueta; es posible cometer errores no forzados o bolas que se vayan al pasillo de dobles. No es solo un título arcade de rallies interminables sino que se atreve a dar pie a suaves situaciones propias del tenis de simulación.

Por lo demás, de base tendremos 16 personajes seleccionables muy diferenciados entre sí con 6 tipos: general, técnica, defensa, pícaro, velocidad y potencia. Ahora visten equipaciones propias de este deporte tanto en calzado como en prendas. Incluso viseras. Sparky escupe la pelota por la boca al sacar… Es un título que entra por los ojos y se ha preocupado por corregir los errores del pasado.

Hoy solo podíamos hablaros de nuestras primeras sensaciones a nivel jugable. Salvo contratiempo, todo hace indicar que este partido terminará con juego, set y partido a favor. El 22 de junio saldremos de dudas en exclusiva para Nintendo Switch.

Mario Tennis Aces

Mario Tennis Aces, desarrollado por Camelot y editado por Nintendo para Switch, es un nuevo juego de Mario Tennis que eleva aún más el nivel de la competición. Mario sale a la pista vestido como un profesional y dispuesto a enfrentarse a diferentes personajes en auténticos combates de tenis. Una nueva vuelta de tuerca al deporte del tenis que pondrá a dura prueba tu capacidad para leer la posición de tu adversario y responder cada vez con el golpe que te acerque a la victoria. Esta vez, el juego incorpora el primer modo historia desde Mario Tennis Power Tour para Game Boy Advance, y nos ofrece una nueva forma de vivir el tenis, con misiones, combates con jefes y más cosas.

Mario Tennis Aces