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WEARABLES

Wearables dentales, lo último en Nutrición y Tecnología

Wearables dentales, lo último en Nutrición y Tecnología

Imagina un minúsculo aparato colocado en uno de tus dientes que se conecta al móvil. Pues ya existe.

Mirados al principio con recelo y con la siempre típica duda de “y en realidad, ¿para qué sirven?”, los wearables han tenido que superar unos años de duda hasta demostrar la enorme utilidad que encierran. Aplicados primero en el ámbito del Fitness, las pulseras inteligentes y los smartwatch son una gran elección cuando se quiere llevar un control alimenticio, ya que su naturaleza de dispositivos biométricos conectados al móvil nos permite obtener distintos datos sobre nuestro propio cuerpo. Pero, ¿y si escalamos la propuesta?

 

Wearable para el diente

Imagina que aparte del ritmo cardíaco o la calidad del sueño quieres medir otros baremos, por ejemplo lo que comes, la cantidad de lo que comes y cómo le sienta al organismo. Con un reloj inteligente es complicado medir eso, pero con el último wearable inventado por un grupo de investigadores de la Universidad Tufts, en Massachussets. Tal y como leemos en LifeStyle.fit, se trata de un wearable que se coloca en un diente y viene equipado con un sensor y conexión wireless para emparejarlo con el móvil.

El sensor o wearable dental que se conecta al móvil

Con un tamaño de 2 milímetros cuadrados no superior al del típico Bracket de un aparato dental -los que hayan llevado ortodoncia sabrán de lo que hablamos-, el dispositivo en forma de lámina usa el sensor para medir la ingesta de azúcar, alcohol y sal que realizamos a lo largo del día, proporcionando en la pantalla del móvil datos y estadísticas ideales para quienes quieran controlar su alimentación. Y de paso también se encargará de darnos datos sobre nuestra salud bucal y dental, y hasta detectar que estamos fatigados simplemente analizando la saliva.

Capa bioresponsiva

La capa que protege el dispositivo es una capa ‘bioresponsiva’, y absorbe los nutrientes de todo lo que comemos y bebemos. Estos nutrientes provocan cambios en las propiedades eléctricas del sensor, y sus resultados aparecen en la pantalla del móvil asociado. Lo malo es que el sensor sólo tiene una duración efectiva de dos días, aunque sus desarrolladores confían en alargar la vida útil del aparato. De momento es un proyecto en desarrollo, pero no cabe duda de que tanto por su utilidad como por su condición de dispositivo desechable, el sensor dental podría convertirse en un elemento deportivo muy popular.