OnRush: el Mad Max Fury Road del arcade de velocidad

Fran García narfm

Olvidad las líneas de meta, los cientos de vehículos por elegir y las pistas cerradas. OnRush, lo nuevo de los creadores de WRC, MotorStorm y DriveClub se parece más a Mad Max Fury Road que a una carrera típica, y tiene muchas influencias de Overwatch y Rocket League.

OnRush, Primer Contacto

Los fans de los arcade de velocidad no están muy contentos en los últimos años. Vivimos una época donde vemos que el género de la velocidad está monopolizado por la simulación, o bien por obras que están a medio camino entre los dos extremos, como el maravilloso Forza Horizon 3. Quizá se deba a que los costes de desarrollo de un AAA han subido mucho, o que la emoción y la adrenalina que nos daban los arcade podamos encontrarla en el shooter, un género que ha sabido innovar y superarse mejor. Pero se echan de menos, y mucho, aquellos Need for Speed de Criterion Games de la pasada generación, el imprescindible Burnout Paradise, la saga MotorStorm o los infravalorados Pure y Split/Second. Los aficionados a los choques, las explosiones y el desmadre sin miedo a los cambios en la fórmula están de enhorabuena gracias a OnRush.

Evolution Studios han estado ligados a las consolas de Sony desde aquellos inolvidables World Rally Championship de PS2, siguiendo con la franquicia MotorStorm, y terminando con un DriveClub al que no le bastó con convertirse en uno de los mejores títulos de conducción de la generación tras muchas actualizaciones. La compañía japonesa cerró el estudio en 2016, pero apenas un mes después, Codemasters contrataba a la mayoría del equipo. Tras comenzar el diseño del juego en un pub, crear el nuevo estudio CodemastersEVO y adaptarse a las herramientas y motores de su nueva compañía, menos de dos años después el director Paul Rustchynsky nos presentaba un juego centrado en “velocidad, diversión y espectáculo”.

Pero olvidaos completamente de lo que estabais acostumbrados a ver en el género. OnRush se sigue sintiendo como una dosis de adrenalina a ritmo de punk repleta de explosiones, pero la forma de llevar de alcanzar ese éxtasis es totalmente distinta. En la presentación a la que pudimos acudir en Londres, Rustchynsky mostraba algunos referentes más o menos esperados: MotorStorm, Burnout, SSX y OutRun. De repente, añadía a la diapositiva otros tres: Overwatch, Street Fighter V y Rocket League. OnRush deja de lado el tener un gran abanico de vehículos y el llegar primero a la línea de meta. Esto va de conseguir puntos, de hacer acrobacias, de juego en equipo y de reventar enormes 4x4 al caer encima de ellos tras saltar decenas de metros de altura con tu moto.

Estampar a la estampida

Lo primero que distingue a OnRush del resto del género es la ausencia de carreras como tales. Lo que vemos en pantalla tiene menos que ver con una competición en Le Mans y más con las hordas mecanizadas de Mad Max: Fury Road. Es lo que han llamado como la Estampida, un pelotón de coches, grandes vehículos y motocicletas reventándose los unos a los otros para hacerse con la victoria.

En el circuito, sin línea de meta y con decenas de recovecos, rampas, saltos imposibles y muchos espacios abiertos, habrá 12 vehículos principales, y otros 12 de la IA que tienen menos resistencia y podremos eliminar con tan solo chocarlos con el RUSH activado – el poder que funciona como un turbo para nuestro coche y que conseguiremos chocándonos con nuestros rivales, esquivándolos por los pelos, reventándolos y haciendo acrobacias, o a través de ciertas habilidades.

Donde entra en la ecuación el shooter de Blizzard y el género del hero-shooter es en la división de esos vehículos, y en sus habilidades. No se dividen por velocidad, aceleración o manejo, sino que habrá ocho clases distintas con su propia habilidad RUSH definitiva que se recargará conforme utilizamos el turbo. La moto Outlaw es capaz de robar RUSH a los rivales, el Charger se convierte en un embestidor temido por cualquier otro cacharro con motor, el Dynamo hará las veces de support y el Titan será un trasto enorme e inamovible que dejará barreras tras de sí al usar su definitiva. Todos ellos tendrán otra habilidad más a desatar (y con la que llenar el marcador de puntos) que depende del contexto, como usar el rápido embiste del Charger en el aire. Aunque en la hora y media que pudimos jugar todo era muy confuso, sí que pudimos ver unas bases asentadas para la coordinación del equipo (de 6 jugadores) entre las distintas clases necesaria para triunfar contra un equipo que haga lo propio.

Eso sí, vimos que no en todos los modos de juego tienen la misma utilidad. Parece que el principal es Overdrive, donde se compite por llegar al límite máximo de puntos antes que el equipo rival. Sin embargo, en Countdown, donde hay que ir pasando por objetivos del escenario para sumar segundos a nuestro temporizador, sí se prevén unos vehículos más óptimos que otros. Hay otros dos modos: Switch, en el que cada jugador tiene 3 vidas con cada una de las clases y pierde el equipo que antes se quede sin vidas; y Lockdown, un captura la zona de toda la vida pero con violencia automobilística.

A pesar de que la experiencia principal será un modo online con partidas clasificatorias y partidas rápidas (donde no habrá lobby y se nos arrojará directamente a alguno de los 12 circuitos), no dejará de contar con una campaña, “Modo Superstar”, donde podremos jugar en solitario o en cooperativo con otros 5 amigos, parece funcionar en sus primeras fases como un tutorial antes de lanzarnos al meollo. Las misiones nos piden no tan solo ganar la partida, sino también hacer acrobacias como barrel rolls (cogiendo una rampa a toda velocidad solo con dos ruedas) o acabar con un número de vehículos a la vez que nos bloquea ciertas clases.

Este primer contacto con OnRush nos ha presentado una vuelta, y una vuelta de tuerca, al arcade de velocidad. Conservando el frenetismo y la acción descabellada del género (y fluido como una roca a 60 fps en todas las máquinas), pero renovándola al orientarla a la colaboración entre jugadores, al uso de vehículos como clases y a los sistemas de progresión que triunfan en los géneros en los que se fija (sí, habrá personalización de personajes y vehículos, de emblemas, y cajas de botín al subir de nivel – no hemos visto ninguna opción para comprarlas). El 5 de junio, cuando el título se estrene en PS4 y Xbox One (con mejoras en PS4 Pro y Xbox One X) podremos empezar a percibir si se trata de una evolución del género o un interesante experimento, pero como la mayoría de los títulos en estos días, ese primer vistazo no marcará su destino. Los prometidos modos, vehículos y mapas que vayan llegando gratuitamente, y la comunión con la comunidad, serán los que determinen, de nuevo, el futuro de un estudio que ya debería conocer lo importantes que son esos ingredientes.

Onrush

Onrush, desarrollado y editado por Codemasters para PlayStation 4 y Xbox One, es un título de conducción arcade creado por los autores de MotorStorm. Carreras frenéticas con hasta 8 clases de vehículos con sus propias características y la posibilidad de ejecutar movimientos Rush.

Onrush