Slay the Spire, Impresiones

Borja Ruete-

Lo nuevo de Mega Crit Games apuesta por el género deck builder y combina mecánicas RPG con un sistema de combate basado en los naipes. Su estilo roguelike lo convierte en un juego difícil, que no imposible. ¿Aceptas el reto?

Slay the Spire, Impresiones

El origen de los naipes desaparece en la corriente del tiempo, a bien seguro perdido para toda la eternidad. Si existen documentos de una época prístina que puedan esclarecer esta cuestión lo desconocemos, pues ya no podemos palparlos entre los dedos ni leer sus secretos. Tal vez fueran pasto del fuego o de una destrucción intencionada; quizá nunca se escribieron o igual permanecen ocultos, ansiando ser hallados. Lo que sí sabemos es que las cartas no penetraron en Europa hasta hace aproximadamente seiscientos años, que los antiguos griegos no las conocieron y que en la República y el Imperio Romano no formaron parte de su catálogo lúdico.

Los datos históricos señalan la posibilidad de que el nacimiento de las cartas se produjera en la milenaria China, ya que se tiene constancia de que en el siglo X, el emperador Mu Tsun de la dinastía Liao se quejaba amargamente de la influencia negativa que los naipes ejercían sobre el pueblo. Y es que en sus inicios, todo parece indicar que no estaban destinados al juego, sino a las artes arcanas y de adivinación. Sea como fuere, a lo largo de los siglos se han consolidado como un entretenimiento imperecedero que gracias a las nuevas tecnologías también se han trasladado al videojuego, Slay the Spire entre ellos.

Una de las barreras que solemos observar en los títulos que focalizan sus mecánicas en las cartas es que en ocasiones el aprendizaje de las reglas es complejo. La accesibilidad es importante para que el jugador no se sienta perdido entre una marabunta de variables, por lo que la máxima “Fácil de jugar, difícil de dominar” resulta muy apropiada. Entrar en Slay the Spire es sencillo; avanzar es un asunto más intrincado. La obra de Mega Crit Games lleva el género roguelike en su ADN, los componentes RPG en su esqueleto, la estrategia en sus venas y los naipes en su corazón. Se trata de un producto que combina todas sus vertientes de manera solvente, con inevitables peros.

A simple vista nos encontramos ante un título de entre tantos otros. Es un deck builder (juego de construcción de mazos) que no entra por los ojos, no debido a que el diseño sea malo, pero sí a causa del sentimiento de deja vù que nos embarga. La sensación es que la estética, los gráficos, el aspecto en general se han usado ya en muchos otros títulos, sobre todo en la escena indie y de móviles, con ese toque flash trillado.

Por muy manido que sea el refrán, lo de que las apariencias engañan es verídico en algunos casos. Debajo del aspecto genérico de Slay the Spire hay un buen juego. Además, el título se encuentra todavía en fase de acceso anticipado, de manera que el equipo de desarrollo todavía trabaja en pulir la experiencia y en incorporar novedades.

La primera partida comienza. Elegimos al héroe, que responde al nombre de El Blindado (al principio los otros dos están bloqueados). El mapa se despliega ante nuestros ojos a modo de tablero. Muestra bifurcaciones, las diversas vías para llegar a un mismo destino: el jefe final. El objetivo del juego es acceder a los pisos superiores, pero nada es tan fácil como parece. Los enemigos campan por doquier, dispuestos a atacar ante el menor signo de movimiento. Cada casilla está señalada con un icono que avisa al jugador de lo que se va a encontrar, ya sea un monstruo (normal o de élite), comerciante, tesoro, hoguera o un evento aleatorio. A diferencia de otros títulos con elementos RPG, la trama no tiene ninguna relevancia, es insípida y está desprovista de lazos que enganchen al jugador.

De este modo, el nuevo trabajo de Mega Crit Games reduce la narración a la mínima expresión y concentra su potencial en su faceta jugable. La interfaz de combate luce como la de un juego de rol por turnos, con los contendientes mirándose a los ojos, héroe y villanos en el lado opuesto del campo de batalla. Tanto el ataque como la defensa se lleva a cabo a través de los naipes, cinco en cada turno que se seleccionan aleatoriamente de un mazo más amplio que es menester construir a medida que avanzamos. Cada una de esas cartas viene señalizada con un número en la parte superior, que indica la cantidad de energía necesaria para poder hacer uso de ella. Al agotarla, finaliza el turno del jugador.

Batalla de naipes

La baraja se divide en naipes de distinto tipo, los de ataque, los de defensa, los que modifican de alguna manera el estado de los enemigos y los que añaden algún tipo de beneficio (por ejemplo, recuperar puntos de vida en cada turno). La observación y la estrategia se erigen como los pilares más sólidos para conseguir la victoria. No en vano, el juego proporciona información sobre el siguiente movimiento de los contrincantes y especifica el número de puntos de vida que nos van a arrebatar. Ese daño se puede amortiguar con las cartas de defensa hasta el punto de que incluso existe la posibilidad de bloquear el envite.

La jugabilidad es directa, construida para que el usuario experimente con las estrategias. Disponer de un buen mazo es imperativo, pero mejorar las cartas individualmente también. Conseguimos nuevos naipes al derrotar a enemigos o al cumplir ciertos objetivos. Asimismo, podemos comprarlos en la tienda del mercader cuando el personaje caiga en la casilla correspondiente. Por otra parte, es posible adquirir otros objetos como las pociones, que se usan en combate y no gastan ningún punto de energía. Salvo que dispongamos de un brebaje de curación o de alguna reliquia, el héroe no recupera vida al ganar un combate. De todas formas, al pasar por una hoguera, tendremos la opción de recuperar un porcentaje de PV.

Las reliquias son objetos que otorgan ventajas al jugador. Las hay de muchos tipos, aunque hacerse con ellas no será tarea sencilla. En realidad, en la mayoría de casos se obtienen como recompensa al acabar un nivel, tras derrotar al enemigo final. Hay otras formas de hacerse con ellas, pero dejaremos que se el lector quien lo descubra.

Más allá del modo de juego principal, el estudio organiza retos diarios de distinta índole, también focalizados en el modo para un jugador (Slay the Spire no tiene multi). En esencia, se trata de avanzar de forma parecida a como lo hacemos en la campaña, con la particularidad de que se nos exigen condiciones especiales. Esto es una buena forma de alargar la vida útil del producto, puesto que siempre hay algo nuevo para hacer. 

Mientras tanto, el héroe continúa su camino. Tan largo es su viaje que se topa con personajes de todo tipo, como el extraño ser que le pide ayuda y que le permite obtener un beneficio si sacrifica unos cuantos puntos de vida. ¿Qué decidirá? Ahora todo depende de ti.

Slay the Spire

Slay the Spire, desarrollado y editado por Mega Crit Games para PC, es un título de estrategia y cartas tipo roguelike en el que debemos construir los mejores mazos para enfrentarnos a infinidad de criaturas en combates generados de forma aleatoria.

Slay the Spire