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COCHES Y CANGUROS

Los coches autónomos de Volvo no pueden detectar canguros, ¿por qué?

Los coches autónomos de Volvo no pueden detectar canguros, ¿por qué?

En cambio sí distinguen ciervos y alces. La habilidad de movimiento del canguro es un factor.

La idea de un vehículo auto-conducido, de un coche autónomo es una realidad en el mercado gracias a marcas pioneras como Tesla y a otras como Volvo, que ya están implementando sistemas de escaneo y detección para que sus modelos circulen con un piloto automático que nos evite conducir, igual que en las películas futuristas. Pero tal y como hemos visto con este caso de Volvo, aún queda un poco para disfrutar de una implementación completa y segura del sistema.

 

Los coches autónomos de Volvo no pueden detectar canguros

Es posible que un coche auto-conducido se desenvuelva bien en un tráfico normal de autopista o incluso de ciudad, ya que sus sensores están preparados para reconocer las señales, marcas en el asfalto y la forma de moverse de una persona. Pero, ¿y con los animales? La vida salvaje australiana ha resultado ser una pequeña prueba de fuego para los ingenieros de Volvo, que tras probar su sistema de conducción autónoma -el mismo que ya vendrá integrado en los modelos Premium de este año- de forma satisfactoria con renos en Suecia, se trasladaron a las Antípodas a por un nivel de desafío mayor.

Y así ha resultado, ya que los canguros australianos son un test que pone a prueba el software de Volvo. Y lo hacen por su forma de moverse, ya que según los ingenieros, el desplazamiento a saltos genera una discordancia a la hora de escanear al animal: “Cuando están en el aire parecen que están más lejos, y cuando aterrizan parecen que están más cerca”. Debido a que el coche usa el suelo como punto de referencia, esta forma de moverse confunde sus sistemas, ya que cuando un canguro está saltando no aciertan a calcular cómo de cerca o lejos está en realidad.

Un desafío interesante

“Identificamos el aspecto de un ser humano por su forma de caminar, ya que no sólo hay un tipo de persona: los hay bajitos, altos, gente que lleva abrigos. Lo mismo pasa con los canguros”. Aunque lejos de ser algo que retrase la salida de los Volvo autónomos en el mercado de Australia, la compañía se lo tomado como un desafío “bastante interesante“ que resolver, ya que con vehículos normales, en Australia hay más de 16.000 accidentes de tráfico al año por colisiones con canguros.