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Oculta tu rastro

Modo incógnito en el navegador, cómo funciona y por qué te interesa utilizarlo

Modo incógnito en el navegador, cómo funciona y por qué te interesa utilizarlo

Los navegadores incluyen entre sus funciones el llamado modo incógnito. Hoy te enseñamos cómo funciona y los motivos por los que debes utilizarlo.

No hay ordenador, tablet ni smartphone conectado a la Red que no dispongan de un navegador. Da igual el que utilices, todos ellos incluyen un modo incógnito o de navegación privada para no dejar rastro. Gracias a este modo podrás acceder a las diferentes webs sin miedo a que la aplicación recuerde las páginas visitadas o las contraseñas utilizadas en caso de registrarte en alguna de ellas.

Como si no hubieras entrado en la Red

Por defecto, los navegadores envían y reciben datos de las webs mientras navegas. El historial, las cookies, el autocompletado, las contraseñas…  son herramientas muy útiles si eres el único usuario de un dispositivo, pero cuando utilizas, por ejemplo, un PC que no es tuyo no te gustaría que se recordasen los datos de registro en tu cuenta de la red social a la que querías acceder o de tu cuenta de correo electrónico. Seguramente el próximo usuario cierre tu sesión para iniciar la suya pero lo óptimo es navegar sin dejar rastro.

Por eso es tan útil el modo incógnito. Su acceso es sencillo, solo tienes que abrir la barra de opciones y elegirlo, lo encontrarás junto a ‘nueva ventana’. Lo primero que te encontrarás será el aviso de la activación del modo InPrivate, como así lo llama Microsoft Edge, advirtiendo que tu actividad no quedará grabada en lo que se refiere a historial, cookies, búsquedas y archivos temporales. Mozilla Firefox incluye una herramienta que elimina los módulos que permiten a las páginas seguir los pasos de tu visita.

modo incógnito chrome

ASí se muestra la ventana de incógnito cuando accedes desde Google Chrome.

Una vez que hayas finalizado tu sesión solo tienes que cerrar la ventana que estabas utilizando. Automáticamente se cerrarán todas las pestañas y todos los datos desaparecerán a no ser que realices una descarga. En este caso los archivos se mantendrán en el equipo, pero el registro se borrará. Así otro usuario puede utilizar el terminal como si nunca lo hubieras utilizado.

No todo queda en secreto

La ventana privada de tu navegador permite que tu visita a la Red quede en secreto, pero hasta cierto punto. Aunque tu actividad no quede reflejada en el historial tu proveedor de Internet sabe a qué paginas has accedido y otros datos que hayas aportado durante tu visita a una web. Por ley están obligados a guardar estos datos, los cuales sólo se revelaran con una autorización judicial previa, así que no es fácil acceder a ellos.

Por otro lado, tampoco es una buena idea que lo utilices en el trabajo. Es cierto que tienes tu propio equipo, pero al estar conectado a una red de trabajo, todos los movimientos que realices quedarán registrados al instante, así que jugar en horas laborales con el modo incógnito queda descartado (no hablemos si el jefe te pilla). Tampoco te ayudará a prevenir el software malicioso así que ten cuidado dónde entras y, por si acaso, cubre la webcam si accedes desde un portátil.