Forza Horizon 2, Impresiones

Salva Fernàndez salbaFR

Probamos una versión casi definitiva de Forza Horizon 2, uno de los títulos más esperados para los usuarios de Xbox One y Xbox 360. La competición de Forza 5 deja los circuitos y se va al aire libre. Indomable, así es lo nuevo de Playground.

Uno de los grandes juegos que Microsoft tiene en la recámara para este último tramo de 2014 es Forza Horizon 2, secuela del spin-off de la saga de Turn10 que llegará a Xbox One y Xbox 360 con la intención de ofrecer la conducción definitiva en medio de un mundo abierto y libre.  Durante la semana pasada estuvimos en un Showroom organizado por la compañía y pudimos probar largo y tendido el proyecto que Playground Games tiene entre manos para la consola Next Gen de Microsoft en una versión “muy cercana” a la final, según los propios desarrolladores. Y las sensaciones que deja es que estamos ante un juego de conducción salvaje. En todos los sentidos.

El inicio de Forza Horizon 2 es toda una declaración de intenciones. Nos ponemos a lomo de uno de los deportivos con los que cuenta el juego –tendrá un total de 200 vehículos disponibles- y iniciamos una ruta que nos lleve hasta nuestro primer punto de encuentro. Esta primera toma de contacto sirve para que circulemos a toda velocidad cruzando largas carreteras, montañas y prados mientras competimos –aunque da igual si quedamos primeros en este caso- con otros vehículos.  La sensación que transmite es distinta a Forza 5, centrada en la competición en circuitos cerrados. Aquí estamos al aire libre, moviéndonos por carreteras en las que encontramos otros vehículos van circulando tranquilamente. Nuestro camino hacía el “Horizon Festival” es agradable por todo lo que vemos, valga la redundancia, en el horizonte.

   

La sensación una vez estamos al volante de este primer vehículo y posteriormente cuando adquirimos nuestro coche inicial es que el control y la respuesta se mantiene muy similar a Forza 5. A pesar de su aspecto, Forza Horizon 2 no es una apuesta totalmente arcade que se contraponga al título de Turn10 –como podría ser un Project Gotham Racing-, aunque es cierto que el control tiene alguna licencia más que la quinta entrega numerada de la franquicia. Seguramente, o eso nos pareció, no acabamos en la cuneta con tanta facilidad en frenadas bruscas, pero también es cierto que la disposición del mundo de Forza Horizon 2 no cuenta con tantas curvas cerradas y giros precisos como en algunos circuitos de Forza 5.

Una vez llegamos al primer evento,  se accede a él como en juegos sandbox tipo Grand Theft Auto donde te colocas encima de la marca y pulsas X, empezamos a disfrutar de una de las decenas y decenas de pruebas que están repartidas por el mapa. Carreras que nos transmiten esa sensación “salvaje” de poder correr a toda velocidad subiendo montañas, yendo con vehículos en contra dirección e incluso travesando campos de cosechas o llenos de arbustos. Aunque dichas carreras funcionan con un sistema de checkpoints –no vale acortar por donde nos plazca- hay suficiente margen para arriesgar respecto a nuestros adversarios. Es realmente espectacular salirnos de la carretera y cruzar por un campo mientras el que va delante nuestro limpia la trayectoria cargándose los arbustos que se encuentra por delante. Lo mismo si intentamos pasar por ese hueco entre dos árboles o avanzamos por la izquierda con el peligro que en el próximo desnivel impactemos con un vehículo que viene de cara. Entre otros tipos de carreras que pudimos probar estaban los campeonatos –sumamos puntos por cada posición y el total de tres carreras dictamina el vencedor-, eventos tipo circuito donde damos vueltas a un trazado concreto o incluso correr con un Ferrari contra aviones militares italianos, teniendo que llegar antes que ellos a los checkpoints.

   

Playground adopta en las carreras el mismo sistema de Drivatar que vimos en Forza 5. Eso significa que no jugamos contra IAs predefinidas que pueden ser más o menos precisas según el nivel de dificultad, sino que tienen un comportamiento muy humano ya que el juego estudia cómo corren nuestros amigos y nosotros nos enfrentamos a sus patrones en carretera. Coches que se salen por frenar demasiado tarde, otros que cierran en las curvas como el clásico kamikaze que campa siempre por el online de los juegos de coches, otros que buscan  atajos… para muchos –entre los que me incluyo- Drivatar es uno de los mejores avances en el género que se ha visto en años, y aquí está perfectamente implementado una vez más. Esto dota de mayor aleatoriedad y variables las carreras, sabiendo que aunque ese que va delante se ha escapado, no podemos fallar porque tal vez quien erra es él.

Algo que añade variedad a las carreras de siempre es la presencia de los Skill Points, que son puntos que vamos sumando a medida que hacemos locuras en las carreras en forma de derrapes, conducir en contra dirección, hacer saltos grandes –no es un Burnout pero podemos dar algunos saltos de relieve- y otros movimientos. El contador va sumando hasta que chocamos o dejamos de hacer nada extraordinario. Además, a medida que subimos de nivel podemos ir desbloqueando perks –hay 25 en total- que nos permiten ganar experiencia extra si encadenamos trucos, extras en eventos y otras mejoras. 

Sol y lluvia
A medida que vamos avanzando por diversas pruebas, o simplemente explorando el mapeado de rutas a nuestro antojo –una de las recomendaciones de los desarrolladores era eso, que nos perdiéramos libremente- pudimos comprobar cómo funciona una de las grandes novedades de esta entrega: la climatología dinámica. Por primera vez en la saga podremos hacer carreras bajo una intensa lluvia, algo que siempre se ha reclamado a la saga. El resultado es satisfactorio en lo estético y en lo jugable. En el primer caso, ver como el cielo se va tapando hasta contar con nubarrones grises es realmente sorprendente, mientras que en el segundo la presencia de agua en la carretera provoca que el control sea más inestable y que los resbalones en según qué frenazos estén a la orden del día. Podremos ver como la lluvia empapa las carreteras, como el coche queda lleno de gotas de agua incluso cuando ya ha salido el sol (y el suelo se seca poco a poco).

Si apostamos finalmente por ir por libre descubriendo carreteras y caminos en Forza Horizon 2 no estaremos exentos de sorpresas. Podremos encontrar por nuestro periplo eventos escondidos que nos invitan a hacer pruebas con un vehículo concreto bajando una montaña de noche y llegando a un punto concreto antes de que acabe el tiempo, radares de velocidad en los que podemos establecer velocidades punta nuevas o  carteles y objetos que podemos romper y recoger a modo de coleccionables.

¿Arcade o simulación extrema?
Antes de empezar el evento de turno podemos modificar muchos elementos que afectarán de manera evidente a lo que suceda sobre el asfalto. Por un lado tenemos las opciones que nos permiten aumentar o disminuir la simulación a la hora de controlar el vehículo.  Además de si queremos guías –trazado óptimo, solo de frenada, ninguno- o la dificultad del drivatar, tenemos otros elementos como la activación o no del ABS, el control de estabilidad, el tipo de cambio de marchas o la dirección. También el tipo de daños que podemos sufrir, ya sean solo estéticos o puedan provocar el abandono de la carrera si golpeamos con dureza. También podemos desactivar el rebobinado (ideal para novatos que hacen un mal movimiento y chocan contra una pared).Todo ello nos aporta un porcentaje más o menos de puntos de experiencia que ganamos según lo que activemos y desactivemos.

   

Pero más allá de las opciones de simulación también tenemos la opción de tunear las entrañas de nuestro coche. Podemos modificar desde esta sección una gran cantidad de elementos relacionados con el engranaje, los neumáticos, la barra estabilizadora, el peso, la aerodinámica, los frenos, etc. Todo ello para conseguir una respuesta del vehículo que se asemeje más a lo que queremos en cada momento. Las modificaciones afectan a todo tipo de factores: aceleración, velocidad punta, giros, suspensión, estabilidad… Un lugar en el que los amantes del motor pueden toquetear entre una gran cantidad de opciones. Desde los garajes que abriremos en cada punto clave donde hay eventos podremos cambiar también el aspecto del vehículo –sistema de vinilos y búsqueda por la comunidad para ver sus obras de arte- y adquirir nuevas piezas y mejoras que pueden “alterar la naturaleza del vehículo” de manera total.

Ralph Fulton, director creativo de Forza Horizon 2, nos explicó durante el evento que la tecnología de Xbox One les había permitido dar un paso adelante en la franquicia: “Contamos con un ciclo dinámico de día y noche y cambios climáticos in-game que son posibles gracias a la tecnología actual de Xbox One y a su nuevo hardware”. A pesar de ello, para él es el apartado jugable el que sale más bien parado en Forza Horizon 2, en parte gracias a elementos nuevos “como el sistema de skills que hace que sea importante conducir con estilo para ganar puntos y poder progresar”. Algo que se une al desarrollo de “perks” y a una “especie de tómbola en la que podremos ganar dinero y premios diversos, como coches”.

Fulton también destaca que el hecho de poder incorporar Drivatar al título les permite “cambiar la experiencia” de la primera entrega: “Aquí estamos compitiendo con gente que conocemos, del trabajo o amigos, podemos ver los coches que llevan, cómo conducen… hace que tenga mucha más personalidad que una carrera contra IA convencional”. Por último, insistió en la idea de “no ir directamente a los eventos” y en lugar de eso apostar “por perderse por el mundo de Forza Horizon, conocer sus secretos, salirse de la carretera y empezar a cruzar campos”.

Forza Horizon 2 sale el 30 de septiembre en Xbox One, versión que hemos probado, y Xbox 360 con la que compartirá algunas similitudes y diferencias. El título apuesta también por un online integrado al que accedermos con tan solo pulsar un botón y con centenares de eventos que prometen decenas de horas con una gran cantidad de contenido abrumadora–dicho por los propios desarrolladores-. Será a finales de mes cuando podremos comprobar hasta donde llega la ambición de Forza Horizon 2.

Forza Horizon 2

Forza Horizon 2, desarrollado por Playground Games para Xbox One y por Sumo Digital para Xbox 360, ambas versiones distribuidas por Microsoft, es la secuela del título de conducción Forza Horizon.

Forza Horizon 2