Project Spark, Impresiones

Javi Andrés javi__andres

La chispa que genera una idea, un proyecto, una visión... se refleja en lo nuevo de Microsoft para PC con Windows 8 y Xbox One, Project Spark. A partir de Minecraft, Little Big Planet y los editores de modos de muchísimos títulos clásicos, el Team Dakota de la multinacional exprime las nuevas posibilidades para crear y compartir experiencias, mundos y mecánicas de juego en un vistoso y accesible free to play que además no requerirá suscripción a Xbox Live Gold.

Si Little Big Planet ha sido un primer paso en consolas para los editores online de juego, seguido de las posibilidades más inesperadas de Minecraft, Disney Infinity y algunas herramientas curiosas de ciertos títulos que querían sacar a la luz toda la creatividad del usuario, Project Spark es la nueva gran promesa de esta filosofía en Xbox One. También con versión idéntica para PC con Windows 8 (8.1), que hemos podido probar a fondo en su última beta. Desde luego, está claro que la nueva generación trae consigo no solo gráficos mejor definidos y experiencias online antes imposibles, sino también una ventana a otras formas de entender los videojuegos, proyecciones tremendas hacia lo indie, nuevos formatos como el free to play que es este caso, o géneros que todavía no se han inventado.

Project Spark tiene un poco de todo esto en su matriz, pero supone un importante salto en los editores ya que hace absolutamente fácil y a la altura del menos jugón todas las posibilidades de edición y publicación, pasando por un montón de géneros de juegos y con constantes tutoriales interactivos que sorprenden con cada nueva lección por las brillantes ideas del Team Dakota de Microsoft Game Studios para hacerlo sencillísimo y muy divertido, también con cierta exigencia de paciencia si no se quiere pasar por caja. El modelo free to play (versión base gratuita con micropagos opcionales) sienta de maravilla a una propuesta como ésta, aunque no nos cabe duda de que las mejores herramientas y posibilidades estarán a tiro fácil si se pagan con dinero real, pues el dinero virtual del juego obliga a ir cumpliendo retos y misiones para obtenerse.

Tiene mucho de Little Big Planet, en el sentido de menús desplegables, adquisición de herramientas, editores por escalones o formato de edición muy visual y con físicas propias para las cosas como si cayeran con peso. Pero es un tremendo paso adelante sobre la marca de Sony y los Sackboys, pues deja atrás la perspectiva lateral para dar opción al usuario de crear entornos completamente tridimensionales, abiertos. Casi todo es posible, pues los inventarios de objetos y modificadores son vastísimos, ord yenados por temas, colores, tamaños. Una isla de nubes, un centro comercial, un parque de atracciones, una llanura medieval custodiada por un castillo, una central petrolera, un volcán con dragones, una guardería, un espejo gigante, una calle de tiendas y puestos, un laberinto de seto rosa, un barco hundiéndose...Todo, eso sí, con la particular estética colorista y redondeada del título, con cierta reminiscencia a Fable.

Lo que se nos ocurra, además con bastantes tipos de videojuegos y mecánicas posibles, carreras con vehículos, shooter, puzles, plataformas, lucha, rol, deportes, estrategia, MOBA... La elección de las reglas, los checkpoints, las físicas concretas afectando sobre escenario e intervinientes, el número de jugadores en una misma partida, los puntos de interacción o los intentos y salud del personaje/vehículo/objeto son campos absolutamente editables, casi como si tuviéramos un cuaderno en blanco para escribir qué videojuego queremos hacer con este engine. Semejante abanico de posibilidades podría marear a cualquiera, pero juto ahí parece que reside la clave de Project Spark, en lo organizado y evolutivo que va presentando más y más opciones y elementos para la creación, así como herramientas y grupos de cosas.

Tiene un componente casual que llegará a hacerlo fascinante hasta para quien nunca haya trasteado con videojuegos y mucho menos con editores. Tanto con teclado y ratón como con mando, Project Spark es totalmente satisfactorio, ágil, suave y preciso. Si queremos crear un bosque repleto de árboles colocados con cierta estructura lo tenemos muy fácil, también si queremos que se generen aleatoriamente o si queremos que alguno de ellos tenga una forma o textura distinta puesto que contiene la solución a un puzle o una puerta secreta, por ejemplo. La imaginación como único límite, y todo con un acabado gráfico que permite mover cualquier entorno con suavidad y muchísimos niveles de zoom o definición, por plagado que esté. Jugar una carrera de avionetas sobre un abarrotado entorno no le hace ralentizarse o petardear lo más mínimo, al menos de momento y con las pruebas que hemos podido hacer en esta beta. Y todo con un aspecto gráfico sensacional, iluminación dinámica perfecta, texturas de diversa rugosidad, alto nivel de redondeado, reflejos, fuego, agua, vapor... Y animaciones, inercias y niveles de detalle más que aceptables.

Es tajante también la perfección con que Microsoft está terminando el título, en el sentido de los bugs y glitches que tanto atormentan a este tipo de juegos. En lo recorrido en la beta no hemos encontrado ninguna rareza, ni siquiera físicas extrañas o recovecos que generen incongruencias. Cada entorno y género que desarrollemos en Project Spark requiere quedar bien atado antes de pasar a ser juego en sí, y por supuesto antes de compartirse con el resto de jugadores. En esta línea hay muchas misiones y desafíos que se pueden completar para obtener dinero virtual con el que hacernos con más y más contenido. Sobre estos retos opcionales, la verdad es que la variedad conjugada hasta el momento no es demasiado alta pero al menos se aprecia que sus creadores quieren crear nuevos cada cierto número de días.

De momento hemos visto ideas como conseguir un número concreto de "Likes" en un entorno creado, dar forma a un personaje con determinadas características del editor, acabar algún nivel del modo Crossroads, o llenar un espacio vacío de algunos elementos especiales no tan fáciles de conseguir. La estructura por casillas hexagonales y cubos de cada elemento o textura permite la creación inteligente y rápida de entornos de todo tipo, como antes comentábamos. El juego además presta diversas ayudas automáticas que podemos aceptar o no y que muchas veces nos acelerarán el trabajo que supone acabar una estructura arquitectónica o un personaje. Se ha usado una colección de smart tools para proponer acabados en todo momento que nos dejen atajar y concebir de otra forma lo que teníamos a priori en mente.

Crossroads, aprende jugando

Pese a todo lo comentado hasta el momento, Project Sparks puede seguir pareciendo abrumador y complejo para algunos que quieran dominarlo en todos sus campos, muchísimos. Por eso sus desarrolladores han creado también Crossroads, algo así como el modo Historia de los Little Big Planet que empieza dejándonos mover a un personaje que nos confeccionemos al principio a través de niveles ya creados por sus programadores y distintos estilos de juego para que nos familiaricemos con su estética y algunos comportamientos, además de con las primeras herramientas de creación y con algunos desafíos para obtener dinero virtual que solo son posibles completando este modo individualista, offline, que quiere servir de toma de contacto. Todo empieza con nuestro personaje en un escenario previamente elegido (montañas, valle, ciudad, desierto...) en un momento del día también a seleccionar y con una misión y razón del viaje a escoger entre varias.

Aspectos como los atributos del personaje y sus márgenes de mejora, el nivel del agua o el formato de juego para la misión que queremos llevar a cabo también son seleccionables. Así, podemos aventurarnos en una búsqueda plataformera a través de cuevas o un directo y arcade tower defense para evitar los ataques de unidades enemigas a nuestra base. Algunos personajes salpican las áreas, con diversos encargos y sugerencias para que vayamos probando todo lo que permite el título, desde el uso de piezas básicas como cubos de calzada o piedra hasta editores de comportamientos físicos, IA, música de acompañamiento o iluminación. Los enemigos en caso de ser un juego de acción o rivalidad en general, también cuentan con un puñado de parámetros a decidir libremente, matizando así qué tipo de experiencia de juego creamos.

Con todo esto sobre la mesa, se puede decir que el modo Crossroads funciona tan bien como la modalidad central solo que dejando al jugador partir de unas bases preestablecidas que permiten mezclar juego directo -dentro- con edición y creación de partidas -fuera-. Y todo ello a su ritmo, sin implicaciones multijugador o presión por plazos para compartir la partida. Hay que decir también, sobre esto, que Microsoft sin duda ha dado en el clavo de la accesibilidad a todo tipo de públicos para Project Spark, ya que el juego no requerirá suscripción a Xbox Live Gold para editar y compartir, ni en One ni en PC, lo que lo acerca a quienes solo quieran probarlo, o los que se vuelquen con él únicamente sin tener que pagar cada mes las mensualidades ya que no van a jugar a otra cosa.

Desde luego, el proyecto es esperanzador y abierto a cualquier público, desde artistas que qiueran dar forma en 3D a sus ideas aceptando las reglas pictóricas y diseños de esta estética hasta para los más jugones que tengan ideas de géneros nuevos y niveles únicos, también adaptaciones de la realidad o videojuegos populares. Project Spark va a ser un espacio compartido que dará cabida a modders habituales ya familiarizados con editores pero también a quien nunca se ha atrevido a pisar Minecraft por su enormidad, por ejemplo. Tanto gráficamente como en su aspecto jugable y de interacciones con relativa gran libertad es una idea prometedora y que si Microsoft sabe manejar bien puede dar muchísimo que hablar en unos meses. Refleja ambición y ganas por convertirse en el nuevo fenómeno de esta clase de experiencias, esperemos que los micropagos y las limitaciones no lo lastren para convertirse en todo lo que tiene en su horizonte.

Project Spark

Project Spark es un título experimental en el que podremos crear nuestros propios juegos, editar los escenarios y vivir auténticas aventuras; pretende aprovechar las funcionalidades de Kinect y SmartGlass para Xbox One y PC de la mano de Microsoft Game Studios.

Project Spark