Tomb Raider: Definitive Edition

Lara Croft salta a las nuevas consolas este 31 de enero con un la redición del último Tomb Raider en PS4 y One, una puesta al día cosmética que va más allá de los 60 frames por segundo y 1080p, de paso regalando una gran aventura a unos catálogos de lanzamiento tibios que reciben a la heroina con todos sus extras, DLCs y personales encantos por 59,95 euros.

Tomb Raider es probablemente junto a The Last of Us uno de los mejores third person shooters de supervivencia del 2013, en este caso suma de estilo tradicional de la arqueóloga de los saltos, puzles y bastantes disparos; esta vez con una Lara Croft como protagonista frágil e inexperta, una niña que va creciendo y endureciéndose a través de cada templo, tumba y campamento base que esconde esta gran isla misteriosa del Triángulo Dragón. PlayStation 4 y Xbox One recibirán con los brazos abiertos una aventura así, el reboot a cargo de Eidos y Crystal Dynamics que pese a ser de la generación que se despide se ha puesto a la altura de las expectativas gráficas de la nextgen para engordar los catálogos iniciales de ambas consolas, catálogos no tan potentes finalmente como todo comprador desearía.

Square Enix, editora, nos ha dejado que comprobásemos por nosotros mismos cómo ha evolucionado técnicamente esta Definitive Edition, por qué quien no ha probado el renacer de Lara puede hacerlo este enero por 59,95 euros en máquinas de nueva generación y cuánto contenido se va a encontrar, también con libro de artworks inédito y bastante generoso en páginas para las reservas. Todo un homenaje al último y gran Tomb Raider, la edición definitiva. Eso sí, edición algo más cara de lo esperado y no apta para poseedores del título original, pues su aportación más allá de los refinados gráficos y la suma de DLCs no pretende ir más allá. Las sensaciones pese a la integración del nuevo Kinect o el panel táctil del DualShock 4 son las mismas, el transcurso de Lara en la isla se respira absolutamente igual, aunque las diferencias técnicas son notables. Las vemos.

Esta versión estará por encima a nivel gráfico de la de PC, firmado por la propia Square quien explica que al tener más tiempo para su reedición se han llevado más lejos campos como el de la vegetación, la iluminación, los acabados de los personajes o los efectos climáticos y de humo y fuego. Visto en movimiento podemos constatar que esta llamativa declaración es totalmente cierta. Se nota el interés de Eidos en crear una isla donde las miles de plantas de la jungla se mueven más y con mejores físicas al ser rozadas o con el viento, donde los focos, el sol, las antorchas, etc. deslumbran y lanzan un destello horizontal signo de la humedad, donde una tormenta ilumina de forma más abrupta los suelos y paredes con sus relámpagos cegadores, o donde la bruma y una granada de humo pueden crear una nube tan espesa que no deja ver lo que tenemos directamente al lado.

La lluvia de algunos tramos, como la que salpica en uno de los momentos más dramáticos de la segunda mitad de la aventura, es absolutamente abundante y material, con un nuevo efecto para el agua que tras aterrizar del cielo resbala formando cortinas por piedras, suelo con riachuelos y el propio cuerpo de Lara como si estuviera bajo una intensa ducha. Menos evolución se aprecia en el fuego, ya muy logrado en el Tomb Raider original y su avance por las maderas o metales incandescentes. La nieve y los charcos de agua estancada ganan en reflejos, levemente pero se agradece el efecto. Y luego están las explosiones y tratamiento de las partículas, directamente multiplicadas en piezas y trozos sólidos, con hasta 15 veces más elementos en pantallas en determinados tramos. Hemos visto ejemplos concretos de esto, ya muy bien llevados en el original de PS3-360 y ahora acabados con fluidez y mayor cifra de partículas.

1080p y 60 frames por segundo estables, un estándar que quiere imponerse y que Tomb Raider como juego original de la generación que se despide parece implementar sin demasiado esfuerzo. Las animaciones se suavizan y amplían, mejoran en comportamiento físico, de inercias y de pesos también, como las plantas que rocemos, donde lancemos una granada, las telas colgadas al pasar entre ellas, etc. También se hacen más nítidas y marcadas las sombras, ahora no solo proyectadas según el foco de luz, sino también de lo tamizado que esté esto y su textura o intensidad. Al efecto lumínico se suma en PlayStation 4 -la versión probada- adaptaciones del LED frontal del DualShock 4 a cada escena, coloreándose según la tonalidad dominante para si jugamos a oscuras introducir mejor en cada atmósfera.

También en esta versión se modifica el acceso al mapa y navegación, ahora alojado a un toque de touchpad para abrirlo y desplazamiento táctil en el mismo nuevo botón central para moverlo, con total soltura y naturalidad, una buena idea. En Xbox One el nuevo Kinect recogerá también algunas órdenes de voz, todavía no detalladas pero que todo apunta a que irán en la línea de Dead Rising 3, con navegación oral por los menús y voces para distraer o hacer ciertos cambios de equipo, etc. Esta opción también se recogerá en la PlayStation 4 equipadas con la nueva cámara, aunque no sabemos si al mismo nivel.

Por supuesto, el multijugador regresa con todo el protagonismo que tuvo en su momento, esta vez también con mejoras técnicas y de servicio más ágil de partidas, así como algunos cambios leves en los menús y, lo más importante, absolutamente todos los DLCs lanzados hasta la fecha incluidos, lo que añade mapas, armas, eventos, modos, etc. Todo esto es Tomb Raider: Definitive Edition, recomendable para todo poseedor de una Xbox One o PlayStation 4 que no lo catara en su momento. Ésta es la mejor edición de todas de una aventura bastante sólida, ésta es la edición definitiva en Blu-Ray y a un precio cuestionable, que aunque podría ser algo más bajo, incluye los suficientes alicientes como para hacerlo competitivo dentro de los catálogos de lanzamiento de las nuevas máquinas.

Tomb Raider: Definitive Edition

  • Xbox One
  • PlayStation 4
  • Stadia
  • Acción
  • Aventura

Tomb Raider: Definitive Edition, desarrollado por Crystal Dynamics y editado por Square Enix para PlayStation 4, Xbox One y Stadia, es una nueva edición del reboot de Tomb Raider para la next-gen, con mejoras gráficas y todos los DLC incluidos. Resiste en combates explosivos, personaliza tus armas y tu equipo y supera escenarios agotadores para sobrevivir a la primera aventura de Lara.

Tomb Raider: Definitive Edition