Alice: Otherlands

  • Cesar Otero

La propiedad que le consagró hace trece años, la misma que él mismo continuó en 2011, es la que ahora persigue para no perder sus derechos sobre ella. Charlamos con American McGee sobre Alice Otherlands, proyecto Kickstarter y primer paso para recuperar a su criatura.

“We are all mad here…”
Desde esa Snow White & The Huntsman pasando por Hansel & Gretel: Cazadores de Brujas, hasta Los Hermanos Grimm, Tin Man o la serie de cómics Fables –pronto adaptados por Telltale-, el coger una narración clásica, un cuento de esos que todos conocemos ya sea porque nos gusta leer, porque nos lo contaban de niños, o de haberlo estudiado en clase, y darle la vuelta o simplemente potenciarle sus aspectos siniestros es algo que ya no sorprende. Pervertir un clásico, hacer que Sherlock Holmes pelee con furia y sobreviva a bombardeos masivos rodeado de toques Steampunk; que en el mordaz y delicado mundo de Jane Austen se cacen zombies y depredadores; que Abraham Lincoln mate vampiros, antaño sorprendía considerablemente. Pero hacer que Caperucita Roja esgrima una daga y desangre al lobo, o una Cenicienta que se muestra sumisa para luego torturar a sus tres hermanas y a su madrastra, se ha vuelto habitual en estos tiempos. Pero hasta hace apenas una-dos décadas, esto no era así. Y en el sector de los juegos nunca lo hizo con tanta fuerza como en el año 2000, cuando un joven genio sorprendió con la retorcida versión de un clásico como era Alicia en el País de las Maravillas, presentando una Alice muy distinta de la endulzada versión musical Disney.

El visionario de nombre American McGee, en su primera incursión con el control creativo absoluto tras hacerse un nombre dentro de la prestigiosa iD Software en la época dorada de Wolfenstein 3D, de Doom, de Quake –amigo personal de John Carmack, que le dio su primera oportunidad en el sector-, logró que su American McGee’s Alice, una secuela de las obras literarias del creador Lewis Carroll, no solo fuese recordado como un título visualmente impactante, jugablemente manejable como un Shooter en tercera persona y sorprendente a cada paso que dábamos y fase en la que nos sumergíamos, sino que se convirtiese en uno de los mejor apreciados dentro del elitista sector de los videojuegos de culto. Recordado año tras año, su secuela, Alice: Madness Returns, logró aclamación de los fans, aunque no de la crítica al mismo nivel que antaño.

Y es que una década reverenciando al original le pesaron demasiado al que por otra parte es un portento del diseño artístico, visual y sonoro. En este 2013, los ecos de continuación de Alice se hicieron más fuertes en mayo con Otherlands, con artworks que presentaban una interfaz cercana a un MMO de acción que el estudio Spicy Horse acostumbra a realizar ahora. Aunque, finalmente, el proyecto derivará a otro género, mejor dicho a otro sector, convirtiéndose en una pieza fílmica sobre la que hemos hablado aquí en MeriStation con su autor, el hombre de infancia tan triste y dura como su propia Alice: American James McGee.

De la Consola al Cine
La primera cuestión que quisimos plantearle era directamente, el motivo del brusco cambio, de narrarnos la tercera parte en la trilogía Alice –que continuará justo donde Madness Returns lo dejó, con el personaje en esa condición que veíamos al final del juego- en forma contemplativa en una pantalla y no directamente interactiva: “Principalmente porque tengo una oportunidad de adquirir la propiedad de los derechos sobre la película primero. Sigo hablando con EA sobre hacer un nuevo juego, pero ese proceso se está moviendo de una manera mucho más lenta”. El tiempo es precisamente un factor clave, ya que para obtener los derechos fílmicos queda muy poco. En el caso de que McGee tenga éxito, “seré capaz de controlar lo que suceda con Alice en el campo de la animación y en el de la gran pantalla. Si fallo, entonces esos derechos terminarán siendo comprados por el pujador más alto”, lo que provocaría que “ya no tuviésemos control alguno sobre el futuro de Alice”.


Pero, ¿qué sucede entonces con los derechos de la saga de juegos en sí? ¿Obtener los del film es el primer paso para hacerse con el futuro virtual de Alice? Parece lo más claro, ya que el lograr el objetivo de la campaña crowdfunding iniciada en Kickstarter a tal fin “enviará un mensaje claro sobre el interés de la gente en más contenido de Alice. [Y] si falla, eso enviará una señal negativa”. En ambos casos, “tendrá un impacto en mi habilidad para poder conseguir que un juego sea realizado. Lograr hacer un nuevo juego significa asegurar una licencia de EA y aumentar la financiación”, algo que será mucho más difícil si la campaña falla”.

AnimAlice
Antes de seguir, vamos a responder una pregunta para aquellos que no estén al tanto de lo que McGee intenta llevar a cabo:  ¿Qué es exactamente el proyecto Otherlands? Es algo difícil de describir sin spoilear el final de Madness Returns, pero en sí se trata de una continuación en formato cinematográfico de lo que sería la tercera entrega. La idea de McGee es poder adentrarse en otras mentes de genios y personalidades de una época concreta de la Inglaterra victoriana, como el inventor Thomas Edison, el escritor Bram Stoker (creador de Drácula), la terrorífica figura de Jack el Destripador, el artista del postimpresionismo Vincent van Gogh, o incluso con otras como la Reina de Inglaterra, con la que American bromea. Se trata de una serie de cortos basados en la condición de Alice vista al final de Madness Returns, en lo que es capaz de hacer ahora. Unos cortos de animación que servirán de preámbulo a un futuro film de larga duración y, ya jugando con un futuro incierto aún, podría marcar la llegada de un hipotético nuevo juego del personaje. La cantidad de financiación obtenida a partir de la cifra fijada determinará el número de cortos, estilo y el número de Wonderlands privadas, de mentes en las que nos adentraremos con Alicia en esta ficción animada.

Y para llevarlos todos a cabo, la intención de este es la de “traer escritores, productores y directores con experiencia para crear estas animaciones”. Como el primero que ha sido anunciado, Tsui Hark, veterano director chino con clásicos Wuxia como Zu Warriors: Guerreros de la Montaña Mágica; el proyecto transmedia Seven Swords;  Érase una vez en China o Detective Dee and the Mystery of the Phantom Flame, mezcolanza de wuxia, misterio, comedia e investigación, además de ejercer de productor en cintas tan importantes como el A Better Tomorrow de John Woo. Al estilo del proyecto Animatrix, que mezcló las visiones de varios directores en torno al mundo creado por los hermanos Wachowski en The Matrix, McGee quiere convocar a diferentes autores, ya que “mi tiempo y los esfuerzos del estudio van dirigidos a realizar juegos, no a los proyectos animados”.

Cumpliendo el papel de productor del proyecto, contratando al personal que los visione –aunque bajo los esquemas de Alice y sus reglas generales, el telón de fondo que McGee está escribiendo ahora mismo-, que los realice y que los distribuya. Un enorme proyecto del que no se sabe de momento el grado de éxito con el que se saldará, si logra su objetivo principal de financiación, a un 65-70% de la cantidad fijada quedando menos de una semana. Pero vamos a dejar las conjeturas y centrarnos en el presente, en lo que se conoce. Siendo en las IPs de Alice su aspecto visual uno de sus mejores aciertos y puntos fuertes, le preguntamos por la dirección artística, el estilo de estos cortos animados cuya primera visión ya se presenta vía los artworks publicados: “Esperamos presentar un abanico muy amplio de estilos de animación y formatos. Esta es una de las grandes cosas sobre el concepto Otherlands: Ya que cada viaje es hacia una mente diferente, podemos presentar en cada una un estilo distinto ”, con animaciones “relevantes a las mentes que exploramos. La mente de un joven Jack el Destripador –icono por antonomasia del asesino en serie y elemento del terror victoriano- puede ser bastante oscura, mientras que la de Van Gogh sería más colorista y maravillosa. Habrá muchos estilos y contrastes”.


Pero el estilo también incidirá en los cortos producidos, ya que “podríamos gastarnos todos los fondos en una sola animación de gran calidad 3D. O distribuir los fondos a través de un puñado de animaciones gráficas 2D –estilo la intro de Madness Returns- y Stop-Motion”, precisamente como el inquietante primer teaser de Alice 2: una animación genial de apenas 60 segundos creada por Troy Morgan, uno de los artistas que participará en Otherlands junto a otro de los pilares de la IP Alice: Chris Vrenna, compositor del primero y co-compositor del segundo, cuya labor incluimos en nuestra segunda entrega sobre grandes Bandas Sonoras de videojuegos. Por supuesto, “el feedback de nuestros donantes” será esencial a la hora de decidir estilos, que también delimitarán la cantidad de sangre y/o gore que veremos en función de si tiene sentido o no mostrarlos, no simplemente "por el placer de conmocionar".

DRM/Copy Protection/Region Looking=OFF
Una de las preguntas del millón de dólares, la fecha de estreno de estos, fue otra de las que teníamos en la lista. Con la fecha provisional de diciembre 2014 como entrega del material estilo DVD y demás que podemos leer en Kickstarter, McGee nos contestó que “esperamos poder empezar a estrenar animaciones apenas unos pocos meses después del final con éxito de la campaña. Y mi esperanza es que podamos lanzar la colección de cortos hacia el final de 2014. Ya que podemos encontrar en el mercado del video doméstico entregas animadas en DVD como las de Dante’s Inferno, Dead Space o Halo, quisimos saber si Otherlands conocería distribución física además de la digital: “Distribuiremos los cortos en tantos formatos como tengan sentido. De forma digital, en disco, grabados en losas de piedras… Vale, quizás no en piedra, pero proveeremos con DVDs, Blu-rays y una variedad de formatos digitales, todos ellos sin DRM, protección de copia o bloqueo regional”.


Vuelta al Espejo
Fuera parte de cuestiones legales, de derechos sobre el material; dejando todo el apartado financiero y legal a un lado, la pregunta clave, esencial y que los fans querrán saber sin duda es si Otherlands es el final de Alice. Se la planteamos tal cual junto a la duda de si lo visto en mayo era en verdad el nuevo terreno al que enfocar la IP jugable, a uno estilo Akaneiro: Demon Hunter. Y tal cual American McGee nos la contestó: “Otherlands es tanto un proyecto de animación como un concepto de juego. Los cortos animados no tienen porqué ser el final de las aventuras de Alice”. Aunque el tercer hipotético juego “si podría serlo quizás. No creo que sus aventuras tengan que continuar más allá del tercer capítulo. Pero, ¿quién sabe? ¿Quizás los fans no la dejarán descansar?”. Pero que las aventuras jugables de Alicia terminen con Alice 3 no significa tampoco que sus aventuras animadas también tengan que hacerlo, ya que “no hay necesidad de terminar con esa parte si la gente continúa disfrutando con ellas […] Soy capaz de vernos produciendo contenido para Otherlands en los años venideros. Aunque de momento ese futuro, al igual que la secuela que el propio Lewis Carroll escribió, es algo que se encuentra todavía 'al otro lado del espejo'.

Alice: Otherlands

  • PC
  • PlayStation 3
  • Xbox 360
  • Acción
  • Aventura

Alice: Otherlands es la tercera entrega de la saga de aventura y acción Alice de American McGee desarrollada por Spicy Horse que nace como proyecto Kickstarter para PC, PlayStation 3 y Xbox 360.

Alice: Otherlands