Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance, Impresiones E3

Javi Andrés javi__andres

Sora y Riku intercambiarán universos en el Kingdom Hearts portátil definitivo. Nuevos mundos Disney, la jugabilidad más ágil que haya visto nunca la marca y una historia llamada a guardarse bajo Llave Espada en el corazón. Gracias al estreno japonés, Nintendo 3DS ha vuelto a demostrar que tiene en Dream Drop Distance una exclusiva muy poderosa.

Dos entregas mayores custodiadas por varias versiones portátiles han acabado haciendo a Kingdom Hearts la segunda marca clave de Square Enix tras la siempre exitosa aunque venida a menos Final Fantasy. PlayStation 2 obtuvo con las aventuras de Sora, Donald y Goofy un abrazo histórico entre la occidental fábrica de sueños Disney y la oriental magia inmortal de la saga ideada por Hironobu Sakaguchi. Cloud, Tidus o Squall ayudarían a Alicia, Tarzán, Blancanieves, Jack Sparrow o Tron en su pugna contra los Sincorazón y la Organización XII, en una metáfora trascendente luz-oscuridad que ha logrado arrastrar consigo a millones de fans -más de 17.000.000 de copias vendidas- que siguen deseosos de una tercera entrega numerada capaz de poner orden en una trama compleja a la que se le empiezan a dar demasiadas vueltas. Dream Drop Distance no es Kingdom Hearts III, pero sí un paso adelante en rotundo sobre el atasco que la licencia y su argumento empezaban a supurar.

Cuando se presentó Nintendo 3DS, Satoru Iwata y el resto de dirigentes de su compañía prometieron que los esfuerzos de Nintendo sobre esta consola versarían principalmente en lograr apoyos de la third parties, es decir, en conseguir que el mayor número posible de sagas de renombre tuvieran juegos -a poder ser exclusivos- en la nueva consola bipantalla. Si Resident Evil y Metal Gear Solid ya han ofrecido un estupendo paso por las 3D sin gafas únicas de la máquina, en los próximos meses le llegará el turno a Kingdom Hearts, otro claro desarrollo externo a Nintendo más que destacable que, tras una sesión de demo de más de 90 minutos con la versión final japonesa, acaba de despejar cualquier duda. Sora se mueve en 3DS tan bien o mejor que en PlayStation 2, y Dream Drop Distance ha tenido un tratamiento de superproducción y material completo y delicado desde que se concibió. Así que no hay demasiado lugar para el tropiezo o la decepción, al menos eso esperamos todos los seguidores.

La clave de su poderío está en que hasta ahora ninguna portátil había sido capaz de trasladar plenamente el dinamismo de los combates, la solidez gráfica a la hora de mostrar montones de partículas en pantalla que son los items y dinero recolectables, o el despliegue pirotécnico de los mejores combos y magias, todo ello sin ralentizaciones ni trucos ópticos. 3DS por fin concede a Square y Disney Interactive el hardware necesario para trasladar estos pilares. En Kingdom Hearts: DDD no hay cartitas, combates con unos pocos enemigos sueltos o escenarios híper reducidos. Todo recuerda a los dos capitulos centrales, incluido el motor gráfico, algo por debajo en el detallado pero igual de robusto, colorido e identificativo, la primera declaración de intenciones para ser considerado el tercer gran KH. Tetsuya Nomura, su productor, habla de esta entrega como el arranque del último gran acto del conflicto que envuelve a los guardianes de la Llave Espada, el principio del cierre de la más que posible trilogía.

Los Tres Mosqueteros

Aunque sin película homónima, este nuevo mundo es el que he podido recorrer en esta versión de prueba extraída directamente del juego que ya está en las estanterías de las tiendas de Japón desde la semana pasada. Sora y Riku llegan al universo medieval recreado para la ocasión en distintas realidades o fragmentos de tiempo. La Princesa Minnie ha sido secuestrada por Pit y sus oscuros secuaces, aunque parece ser que hay alguien más tras las malvadas acciones del gordinflón. Como es habitual en los dos primeros KH, cada mundo tendrá su pequeña historia interpretando dentro del universo Kingdom Hearts las películas a las que referencia. En este caso, Mickey, Goofy y Donald son Los Tres Mosqueteros del Palacio, y tendrán que vérselas ,junto a los protagonistas procedentes de Islas Destino, con los Dream Eaters (Devoradores de Sueños en la edición española), el nuevo enemigo de la franquicia dejando ya atrás a los Sincorazón. En el capítulo de El Jorobado de Notre Dame, en cambio, Quasimodo buscará su libertad escapando del campanario parisino con la ayuda de las gárgolas mientras Frollo se lo impide y Esmeralda es arrestada. Pero no todo es nuevo, también habrá mundos rescatados de otras entregas.

En Dream Drop Distance el universo central será el Mundo Onírico, la última localización antes de terminar la gran batalla final luz-oscuridad. En este terreno, Sora y Riku aparecen buscando convertirse en los guardianes definitivos de la Llave Espada, han venido para ser examinados en su prueba más dura. Tendrán sus intervenciones medidas ya que el jugador se verá obligado a intercalar el viaje de uno y otro personajes cuando una omnipresente cuenta atrás llegue a su fin, por lo que este Kingdom Hearts está narrado de forma dual en paralelo, con cada personaje por su lado y siendo controlables ambos, cada uno con su nivel de experiencia, combos, equipo o magias propios. El salto de un personaje a otro también se podrá hacer de forma voluntaria en determinados momentos, e incluso se transferirán objetos y ayudantes, aunque todavía no se ha podido profundizar en este asunto.

Los Devoradores de Sueños también pueden transformar su maldad y unirse a los héroes al ser cazados. Funcionan como personajes de apoyo, como lo fueron Donald, Goofy, Peter Pan o Aladdin en el primer Kingdom Hearts y tendrán sus propias habilidades, mejoras, equipo o marcadores de vida y maná. Además Sora o Riku podrán hacer diversos combos conjuntos con ellos, los cuales se activan desde un acceso directo en la pantalla tácil. Square Enix ha volcado que existen más de 50 criaturas diferentes para que luchen a nuestro lado en grupos máximos de tres + el protagonista. En esta demo previa se han enseñado precisamente tres, a cada cual más colorida y demencial en su diseño y comportamientos, como el enorme elefante que lanza agua por la trompa como hizo Dumbo en el primer juego o una especie de mono muy rápido y ágil, letal contra criaturas voladoras. Esta especie de enfoque a lo Pokémon es completamente inédita en la saga, por lo que puede sentarle realmente bien si se le ha sacado el partido deseable.Los encuentros con jefes finales, las diversas salas conectadas por puertas para cada mundo, los viajes en Nave Gumi, el sistema de inventario por ranuras, los cofres dispersos, la tabla de comandos abajo a la derecha o los recuadros de diálogos están calcados de los dos Kingdom Hearts de PlayStation 2. En esta versión quizá se haya perdido en parte el diseño intrincado de la mayoría de escenarios, que obligaba al jugador a dar saltos y explorar tanto horizontalmente como de manera vertical. Al menos el mundo de Los Tres Mosqueteros se antoja mucho más plano y vacío que la selva de Tarzán, el interior de la ballena Monstruo (de Pinocho) o las cubiertas de La Perla Negra (de Piratas del Caribe). Se aprecia en estos castillos y explanadas cierto abandono del plataformeo característico, pero no desaparece del todo, por ejemplo, en uno de los puzles ejecutados, donde Riku debía activar mecanismos para elevar una plataforma y saltar sobre ella para salir de una estancia semi-inundada. Los rompecabezas parecen sentar bien a Kingdom Hearts.

La Llave Espada más rápida

Aunque Sora conserva muchos de sus ataques y cadenas de golpes característicos, en Dream Drop Distance se han creado más de 100 nuevos movimientos para el pequeño de ojos azules, algunos tan vistosos como letales; como una espiral de espadazos con efecto adquirido de fuego y hielo, explosiones, tres golpes secos verticales sobre el suelo o hasta la invocación de un terremoto. Riku por su parte mantiene su estilo rápido y cortante con sus Llaves Espada moradas y oscuras. Es menos circular que Sora en los tajos y aparenta ser algo más poderoso, al menos en lo que a combate cuerpo a cuerpo se refiere. En sus combos especiales individuales es capaz de crearse una coraza esférica temporal, lanzar la espada o atacar a ambos lados al mismo tiempo. Sin embargo, pese a todos los nuevos golpes, si algo destaca en ambos personajes es su nueva y apabullante agilidad, que les permite moverse a la velocidad del rayo por los escenarios enlazando acrobacias como acelerones aéreos, grindes por barandillas y salientes, rebote en paredes o caídas rápidas desde el aire. El avance es muy espectacular pero también desenfrenado, algo que afectará directamente al ritmo de juego.

Esto se soporta desde un engine que mantiene el tipo incluso en los fotogramas más veloces o repletos de poligonos en movimiento. Lo comentaba al principio, Kingdom Hearts 3D no se resiente gráficamente y solo sacrifica de manera poco visible -al menos por el momento- el framerate en situaciones críticas, pero sin parar el juego o dar tirones. Las peleas son multitudinarias, las animaciones están muy perfeccionadas, los combos son espectaculares y el tempo intenso. Y aunque todavía no lo hemos comentado, qué duda cabe: en absolutas 3D estereoscópicas. Aquí cabe mencionar que el juego tiene muy poco efecto de relieve, solo en cinemáticas y momentos de gameplay contados. De hecho en toda la sesión jugada no he presenciado ni uno, y el título busca más jugar con los distintos planos de profundidad, tampoco tan espectaculares como los de los citados Resident Evil: Revelations o Metal Gear Solid 3D: Snake Eater.

Si el efecto tridimensional no logrará ser un atractivo fuerte por sí mismo, sí lo será en cambio la Banda Sonora, que recoge una nueva remezcla de Simple and Clean como punto de partida además del nostálgico e imprescindible Dearly Beloved que como siempre recibe al jugador en el menú principal. El sello Disney vendrá también en las revisiones de las canciones originales de los diversos mundos de las películas y las voces de los personajes, aún no confirmadas en nuestro idioma -sería una gran noticia- como sí hizo Kingdom Hearts II con su memorable doblaje. Por otra parte, un cambio importante en este juego son los cameos de figuras de Square Enix, que en este caso se alejan de Final Fantasy. Los protagonistas de The World Ends With You toman el relevo de Sephirot o Vivi, encargarán misiones secundarias, darán objetos y hasta tendrán cierta e importante cabida en la Organización XIII, ahora repleta de incógnitas de cara al encuentro final.

La pantalla táctil aloja el mapa -con dos vistas distintas en cenital- y algunos accesos directos. También sirve para movernos por los menús de equipo o la configuración de la Nave Gumi. Pero su uso mejor residirá en acoger los combos de Cambio de Realidad, pequeños minijuegos táctiles para desencadenar los mejores ataques de los protagonistas. El uso del giroscopio, el micrófono, o el Street Pass y el Spot Pass en la versión que nos llegue a Europa este año es todavía un misterio. Lo mismo ocurre con su fecha exacta, prevista hasta hace pocas semanas para antes de junio pero que podría volver a ver retrasos según Nintendo y Square Enix. El cartucho admitirá control mediante Botón Deslizante Pro (el segundo stick de 3DS) aunque jugado con la máquina desnuda, sin el periférico, el manejo es excelente, dejando los giros de cámara a los gatillos y la cruceta para el cambio de pestaña, magia o habilidad en el menú de comandos.

El principio del final

No son pocas las promesas que traía Dream Drop Distance consigo, y por las tomas de contacto que vamos teniendo, parece ser que no se quedarán perdidas en el abismo. El intercambio temporal entre la trama de Sora y la de Riku y cómo éstas se conectan es un aspecto peliagudo que puede terminar haciendo al juego repetitivo, lento argumentalmente o no tan cómodo. Pero Nomura confió en esa idea desde el principio para poner en la mesa todas las fichas que intervendrán en la gran batalla final contra la Oscuridad y gracias a la Luz de la Llave Espada y el corazón de sus dos nuevos Maestros, que por supuesto se cruzarán en sus caminos. Jugabilidad tradicional pero acelerada y más espectacular le aseguran ya unos cuantos cientos de miles de copias vendidas, al menos todas las de los fans de la marca poseedores de una Nintendo 3DS. Que acabe siendo o no un imprescindible de la portátil solo su llegada, argumento, duración y posibilidades lo dirán. Mickey afila su armamento.

Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance

La fusión de universos de Square y Disney se adapta a Nintendo 3DS con la entrega que se adentra en el final del conflicto.

Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance