Resistance: Burning Skies

César Otero DieOpheliac

PS Vita hace historia virtual recibiendo el primer FPS portátil que hace gala de un control basado en dos sticks con Resistance: Burning Skies, segundo debut de la exitosa saga fuera de PlayStation 3. Las Quimeras llegan a Nueva York mientras nosotros pasamos de ser heroicos bomberos a heroicos salvadores de la Humanidad. Afilemos nuestra hacha táctil y carguemos la Bullseye compañeros. Hay que limpiar Staten Island de escoria alienígena.

Anteriormente, en Resistance...
El debut de PlayStation 3 vino con un título de Insomniac -el primero de este género que los autores de Ratchet & Clank desarrollaban desde su debut en 1996 con Disruptor- que se enmarcaba dentro del género FPS. Resistance: Fall of Man reescribia la historia para mostrar una Europa de la II Guerra Mundial asolada no por nazis y esvásticas, sino por alienígenas y símbolos extraterrestres. Éxito de crítica y público, desde entonces la historia de Nathan Hale y las Quimeras ha dado pie a varias entregas más, exclusivas de los sistemas Sony. Continuando en el espectacular Resistance 2, que trasladaba el frente de Europa a Estados Unidos en una iteración que aumentaba las cotas de epicidad militar a la estratosfera e implementaba un grandioso y multitudinario multijugador; saltando después en el tiempo para narrarnos la historia de James Grayson en el excelente Resistance Retribution de PlayStation Portable, que brindó al sistema uno de sus mejores títulos.

El hilo narrativo comenzado con el primer juego PAL de PS3 (00001) terminó en el genial Resistance 3, en el que Hale le cedía el protagonismo a Joseph Capelli tras un final sorprendente en R2, siendo R3 una odisea solitaria de un hombre contra una nación invasora, abandonando la épica militar por la supervivencia humana más extrema, y brindando un cierre a la altura de la saga, tanto en calidad argumental como visual y jugable. Sony, siendo consciente de lo querida que es esta saga para sus seguidores, la ha vuelto a llevar a otro de sus sistemas, escogiéndola para que forme parte de la segunda oleada de títulos que llegarán a PS Vita tras su debut. Resistance: Burning Skies, desarrollado por Nihilistic -Vampire: The Masquerade -Redemption, Marvel Nemesis-, estudio que el año pasado programó PlayStation Move Heroes. A poco más de un mes de su debut, que se producirá el 30 de mayo, hemos podido probar una preview de los primeros niveles del juego. Y, si algo nos ha dejado esta bien claro, es que a pesar de salir para una portátil y no para un sistema de sobremesa, Burning Skies es Resistance en estado puro.



"Ellos lo sabían. Y cerraron las Fronteras"
La voz de una mujer perteneciente al grupo de resistencia americana Minutemen (término acuñado en la época en que los primeros ingleses llegaron a Estados Unidos) nos narra en una impecable escena animada al estilo de los videos de Resistance 3 -aunque con un estilo visual menos sesgado y más propio de los años 50- los primeros compases de la invasión Quimera por Europa y Asia, señalando que el gobierno estadounidense conocía el problema, lo que les llevó a cerrar las fronteras sin alertar a sus ciudadanos ante el peligro. Pronto la escena de video enfoca el día a día de un bombero, Tom Riley, que se despide de su familia para apagar un fuego en medio de un estado de agitación urbana. Nadie sabe qué está pasando, aunque no hay duda de que algo extraño sucede. Y ahí es donde Resistance: Burning Skies comienza, entre los "años perdidos" transcurridos desde el final de Resistance 1 hasta que verdaderamente comienza la acción en Resistance 2 tras su espectacular prólogo.

La acción jugable arranca como si estuviéramos en la versión jugable del film Llamaradas, enseñándonos primero el manejo del hacha para romper puertas mientras avanzamos por un almacén en llamas, pero pronto, en cuanto la primera Quimera asoma su fea cara, nuestro personaje y bombero Tom Riley empuñará un viejo conocido de los fans de la serie, el rifle Bullseye, mientras experimentamos en primera persona la invasión a Nueva York en un tono más cercano a la supervivencia humana de Resistance 3 antes que al militarismo de los anteriores. Encontrar y mantener a salvo a nuestra mujer e hija es la prioridad principal de Riley y de nosotros durante los primeros compases del juego. Como es habitual en la serie, el desarrollo de Burning Skies es el de un FPS completamente guiado, máxime teniendo en cuenta la dinámica de partidas cortas e intensas que impera en los juegos portátiles. Al igual que en Uncharted Golden Abyss, los escenarios han sido reducidos en escala y tamaño con respecto a sus homónimos de sobremesa, aunque los que hemos visto en la preview siguen conservando las virtudes de estos. R:BS tan pronto nos tiene escapando con un compañero en brazos de un edificio en llamas -gran uso de los eventos scriptados- como nos lleva por las calles de Staten Island cazando/escapando de las Quimeras a través de casas, almacenes de vagones de tren, túneles, autopistas o puentes.



"14 de Agosto, 1951"
La espectacularidad es una seña de la saga Resistance. Y aquí no será menos, adaptándose a nuestras manos con bastante efectividad. Pero no creais que por no salir en PS3 Burning Skies descuidará su historia -no lo hacía en Retribution tampoco-, ya que esta incorporará elementos narrativos de otras entregas, mencionando lugares y agencias que a los seguidores les sonará de inmediato. Otro elemento que lo acerca a sus hermanos es una Inteligencia Artificial que nos ha encantado en lo jugado hasta el momento. Si bien de momento no la hemos visto comportarse al nivel de lo exhibido en Resistance 3 -la coordinación de Quimeras voladoras e infantería era cuasi perfecta-, sí que hemos observado comportamientos de IA como un grupo de soldados, dos avanzando hacia nosotros en pareja y un tercero cubriéndolos desde una posición privilegiada, o a una Quimera aturdida por una ráfaga corta de Bullseye y vemos como se incorpora medio aturdida, buscando su arma para girarse rápidamente e ir a por nosotros, manteniendo el detalle visto en PS3 de poder dispararle a los tubos criogénicos -al matarlas desaparecen rápidamente, suponemos que por cuestiones de memoria-, o cómo salen corriendo con rapidez cuando lanzamos una granada. Junto a las Quimera soldados hemos visto otros enemigos como unidades voladoras que saltan como las vistas en R3, las larvas quimera andantes -con un aspecto ciertamente más metalizado- o droides voladores de combate junto a otros tipos de soldados.

Por supuesto, una de las mayores novedades del juego estriba en su esquema de control. Burning Skies hace gala de ser el primer FPS portátil que implementa una jugabilidad similar a sistemas de sobremesa, usando dos sticks. Un esquema que funciona, y muy bien podemos añadir. Una vez hemos ajustado opciones como la velocidad de cámara y la inversión de la vista, estaremos pensando en cómo hemos podido vivir sin un segundo stick tanto tiempo. Los gatillos superiores servirán para apuntar y disparar, estilo Uncharted: GA, Triángulo nos permitirá cambiar de arma al vuelo o abrir la rueda de selección -que regresa. El resto de botones frontales se divide para agacharnos, recargar y saltar. La falta de más botones superiores ha obligado al estudio a implementar elementos como el fuego secundario, las granadas y el golpe de melé directamente en la pantalla táctil, de una forma que resulta accesible y eficiente tras habernos hecho a ella. A modo de curiosidad, el sprint está integrado de formas: o bien soltando el stick izquierdo y pulsando cruceta hacia abajo, o bien, mientras avanzamos con el stick, dando dos ligeros toques a la pantalla táctil trasera para que el icono de sprintar aparezca, resultando esto último más cómodo.



"De mis dedos fríos y muertos"
Los fans recordarán que las armas de Resistance disponían de fuego/opciones secundarias. El rifle Bullseye disparaba un marcador, haciendo que todas las ráfagas disparadas fueran al enemigo marcado incluso si no lo apuntábamos directamente, y la carabina disparaba una granada. Ahora, si tenemos el Bullseye, solo tenemos que tocar en un segundo el enemigo en pantalla al que queremos marcar y vaciarle el cargador. Si usamos la carabina, un toque al lugar que apuntemos disparará la granada. Las granadas requieren que toquemos su icono y lo arrastremos hasta el sitio donde queremos lanzarlas. Y el desplegar el escudo de la perforadora Auger exige tocar con dos dedos y deslizarlos de dentro hacia fuera con rapidez para desplegar su escudo. Nuestra fiel hacha será el arma que usemos en el golpe de melé, activado simplemente pulsando en la pantalla táctil su icono, colocado de tal forma que es sencillo darle con el pulgar derecho. Las armas nuevas, como la escopeta de dos cañones que además es una ballesta, usará lo táctil de la siguiente manera: tocando en pantalla cuando la tengamos equipada y deslizando el dedo hacia abajo pondremos una flecha nueva, imitando el tensar la cuerda. Aunque todo esto parezca complicado, una vez nos hemos acostumbrado a todas estas opciones -geniales los videos de instrucción en plan videos clasificados del Gobierno-, el control de Resistance: BS en los combates se torna intuitivo y accesible, lanzado el marcador de la Bullseye, clavando nuestra hacha en el pecho de una Quimera, o recargando la ballesta de forma rápida.

Pero no acaban aquí las novedades, ya que el juego emplea un sistema de cobertura que nos permitirá, usando la cruceta una vez estemos tras una cobertura, asomarnos por los laterales o por encima y disparar. Si bien es bastante útil, requerirá de práctica para poder mantener la cruceta en una dirección para asomarnos al tiempo que movemos la mira con el stick derecho, apuntamos (opcional) y disparamos con R. Una de las señas de Insomniac, su originalidad a la hora de concebir un armamento variado por sus juegos, seguirá presente en este Resistance portátil, mezclando viejas conocidas como la Bullseye y la Auger con nuevas como la citada escopeta-ballesta. Todas las armas serán personalizables, con elementos como recarga rápida o aumento del cargador. Y, a diferencia de algunas entregas, los botiquines desaparecerán según lo experimentado en los niveles que hemos jugado, regresando la salud regenerativa, que se recobrará con más rapidez si estamos agachados y bien cubiertos. Una opción que encantará a unos y disgustará a otros.



En cuanto a la parte multijugador, los tres modos de juego, Deathmatch, Deathmatch por equipos y un tercero de supervivencia que Nihilistic se reserva de momento, permitirán enfrentamientos desde 4 en bandos de 2vs2 en las partidas cortas, hasta de 8 usuarios simultáneos 4vs4. Tendremos desde Quick Match (Partida rápida), un modo rápido y en el que resulta fácil entrar y jugar inmediatamente o Party with Friends (Fiesta con amigos), que utiliza las funciones de la aplicación Fiesta de intercambio de juego para conectarnos con nuestra lista de amigos, lo que nos permite unirnos a partidas privadas aprovechando la función de chat de voz de Fiesta. Habrá seis mapas jugables, que nos llevarán a cualquier parte desde Staten Islan hasta los muelles de Bayona. Podremos votar antes de cada partida para elegir en que escenario queremos jugar.

"Ese día....vimos el horror..."
Estabilidad. Esa es la palabra que mejor define el comportamiento del motor gráfico de Burning Skies, que corre a unos 30 FPS constantes. A pesar de que la carga poligonal no es especialmente elevada si establecemos la comparativa con sus hermanos mayores -seguimos estando en terreno portátil-, sí que luce bastante bien junto a los efectos visuales -el despliegue de las miras de las armas, los rayos perforantes de la Auger y la visualización de las Quimeras-, gráficos -humo volumétrico, reflejos en tiempo real sobre el hacha, partículas, chispas, fuego- y de iluminación -la tonalidad de atardecer a partir del segundo nivel. El nivel de texturizado y animación es alto y estable tanto en personajes -solo hay que enfocar a algunos de nuestros compañeros que nos siguen- como en escenarios, por más que algunos elementos como los coches no presenten en algunas ocasiones las formas redondeadas que deberían -aunque es un espectáculo acribillar a una quimera a rafagazos de Bullseye y ver los impactos de bala crearse en tiempo real sobre la carrocería de un vehículo, aunque rápidamente desaparezcan. Las armas, que cuando nos cubrimos podemos ver mejor sus detalles, también están bien construidas. Aunque, como en toda la saga, lo mejor del apartado va para las Quimeras, con un texturizado y animaciones realmente orgánico -su carne parece más real que la de los propios humanos- y un diseño genial en todas sus variantes y tipos, siendo un goce ver como literalmente revientan en pedazos ante nuestras armas, o agonizan antes de desplomarse al suelo. Cabe reseñar que la desastrosa animación robótica subiendo escaleras de Resistance 3 ha sido al fin corregida en este título.



El sonido también sigue tan cuidado como siempre. La librería de gritos Quimera sigue impactando, sobre todo cuando estamos con los cascos, jugando a oscuras, y nos metemos en un interior en silencio, escuchando de repente un grito Quimera. Pasos, disparos y explosiones nos sumergen en el conflicto, mientras que las voces de doblaje suenan serias y profesionales -la versión que hemos probado llevaba audio y video en inglés, aunque Sony, como ha hecho con toda la saga, lanzará el juego doblado y traducido al español. Mención aparte para la BSO, que comienza desde el mismo menú inicial con uno de los mejores temas bélicos que un servidor ha escuchado en un videojuego. Al estilo de maestros como John Williams y sus composiciones para JFK o Salvar al Soldado Ryan, una trompeta sostiene unas notas militares en rendición que pronto suben y se expanden a una orquesta en un magistral tema, estando lo escuchado en los primeros niveles cuasi a la altura, aunque solapado en ocasiones por el conjunto de sonidos bélicos como es de esperar.

Cielos Ardientes
De bastante prometedor cabe calificar este primer contacto con Resistance: Burning Skies. Los primeros niveles son, como en sus hermanos mayores, un In Crescendo de espectacularidad, enemigos y eventos scriptados bien usados que nos llevan de una localización a otra con suma rapidez. Hecho para ser disfrutado tanto para fans -que completarán la línea de sucesos de la saga- como para usuarios que no conozcan la serie, el título de Nihilistic apunta maneras para ingresar entre los mejores títulos del joven catálogo de PS Vita. Falta por descubrir muchos elementos, como la robustez de su propuesta multijugador online, la intensidad y duración de su modo Historia y tantas otras cosas, pero, de momento, se pueden destacar importantes detalles como la mezcla de control físico con táctil o el traslado con éxito de un esquema propio de FPS de sobremesa al terreno portátil. Aunque nos quedamos con la sensación transmitida de estar ante un Resistance en estado puro, solo que en la palma de nuestra mano. La invasión Quimera en nuestro bolsillo.  

Resistance: Burning Skies

La guerra de Resistance salta a PS Vita en una entrega que nos narra la invasión Quimera a Nueva York

Resistance: Burning Skies