Spec Ops: The Line, Impresiones Multijugador

Alfonso Arribas

Desde que Spec Ops: The Line se anunció, hace ya casi 3 años, mucho se ha escrito sobre este hiperrealista y crudo videojuego de acción en tercera persona que, con su trama adulta y su espectacular localización en una Dubái arrasada por la arena, pretende aportar una bocanada de aire fresco al sector de los videojuegos gracias a una renovada licencia realmente prometedora. Ahora dejamos de lado el trepidante modo campaña para acercarnos, en exclusiva nacional, al multijugador de este adictivo videojuego desarrollado por Yager.

Durante nuestra visita a las oficinas de 2K en Londres pudimos probar el novedoso modo online que basa su experiencia en enfrentamientos 4 Vs 4, orientados claramente a disfrutar de un estilo compacto y funcional. Este planteamiento jugable choca frontalmente con la política habitual de los juegos de acción, que casi siempre buscan incluir el mayor número de jugadores online para hacer más épica la experiencia bélica. Francois Coulon, Productor Ejecutivo del Spec Ops: The Line, nos confirmó que "durante mucho tiempo estuvimos testado cómo funcionaban los enfrentamientos con un mayor número de jugadores simultáneos, pero la experiencia difería mucho de la esencia natural del juego, además, creo que la mayoría de usuarios no disponen realmente de 32 amigos que quieran jugar a la vez, por no hablar de lo difícil que es coordinar una operación conjunta entre tantos usuarios". La visión jugable de los desarrolladores es ofrecer una experiencia más táctica, tal y como sucede en el modo campaña, que permita a un grupo reducido de amigos organizar sus partidas y disfrutar con enfrentamientos llenos de acción.

Aunque en un principio la propuesta de formar 2 equipos, compuestos por The Exiles o por The Damned 33rd, con solamente 4 jugadores por bando pueda parecer algo reducida y poco funcional, rápidamente nos daremos cuenta de que el juego ha sido perfectamente equilibrado y los mapas se adaptan muy bien al tipo de experiencia jugable. Spec Ops no solamente basa su estilo en la disposición táctica de sus miembros y en el tamaño reducido de los mapas, también nos encontramos con una ambientación y un sistema de juego cuya esencia es idéntica a la presente en la campaña principal, lo que hace del multijugador una extensión perfecta de la misma. En el primer caso los mapas han sido creados tomando como referencia la derruida y esplendorosa ciudad de Dubái, un sueño en el desierto que ahora se ha convertido en una ratonera y que luce de maravilla en los diferentes entornos. Además, tal y como nos pudo confirmar el Productor Ejecutivo, "aunque están basados en la ciudad destruida de Dubái los mapas son completamente diferentes a los presentes en el modo campaña", algo realmente interesante y que amplia aún más el contenido exclusivo. A nivel de jugabilidad contaremos con unas localizaciones dinámicas que ayudarán al usuario a sentir que aún continúa dentro de la historia.


Para conseguir este nivel de inmersión volveremos a contar con las terribles tormentas de arena que constantemente azotan la ciudad de Dubái. Durante la partida, en periodos de tiempo relativamente cortos, aunque sin abusar del efecto, el jugador podrá ver como la arena se adueña de las zonas descubiertas del mapa, convirtiéndose en un nuevo elemento con el que interactuar. El usuario perderá automáticamente el radar, no podrá correr debido a que debe cubrirse la cara para evitar quedar cegado y disparar con precisión será una odisea debido al fuerte viento, factores todos ellos que pueden condicionar claramente el resultado de una partida. Este fenómeno meteorológico también puede ser utilizado a nuestro favor pues, obviamente, los jugadores rivales se verán afectados y no podrán localizarnos si pasamos por las zonas más conflictivas del combate. Un elemento que marca una pequeña diferencia conceptual frente al resto de videojuegos de acción.

Siguiendo con los mapeados y con su gran parecido al modo campaña, nos vamos a encontrar también con diferentes estructuras que están a punto de venirse abajo debido al empuje incasable de la arena. Este tipo de construcciones volverán a ser un elemento del cual nos podemos beneficiar o perjudicar. El jugador, por ejemplo, podrá disparar a una cristalera para que la arena caiga sobre los enemigos, pero también podrá ver cómo unos paneles de contención se le vienen encima por los disparos de los rivales. En este sentido además dispondremos de diferentes tirolinas repartidas por los distintos entornos que podremos utilizar para desplazarnos rápidamente de una punta a otra del mapa, consiguiendo con ello eludir a los temibles francotiradores o simplemente atacar con rapidez una zona enemiga. El resto del mapeado estará lleno de coberturas, muy bien implementadas con el escenario, que nos permitirán parapetarnos constantemente del fuego enemigo, pudiendo disparar por encima de ellas o, como sucede en el modo principal, usar ametralladoras montadas en sacos de arena sin asomar la cabeza, todo ello con total fluidez y sencillez.


Otro factor muy importante durante las partidas multijugador será la utilización del radar. Como nos explicaba Francois Coulon, "En Spec Ops: The Line hemos querido que el jugador deba decidir constantemente cuál es la mejor estrategia, valorando los pros y los contras de sus decisiones y el radar en este sentido cumple un papel importante, pues el jugador no solamente aparecerá cuando dispare sino también cuando corra". Este aspecto es realmente interesante y hace que el jugador se vea condicionado constantemente, quedando totalmente expuesto a los ojos del enemigo si, por ejemplo, decide cruzar un puente corriendo para evitar a los francotiradores, sin duda un factor que ayudará a potenciar aún más la experiencia táctica que se busca con el multijugador.

Adentrándonos en lo puramente jugable, Spec Ops: The Line ofrece una experiencia idéntica a la que pudimos disfrutar en el modo campaña. El jugador tendrá a su disposición un control preciso, rápido y muy intuitivo que no requerirá de una gran curva de aprendizaje para ser dominado completamente, aunque no por ello pecará de simple. Durante el combate tendremos a nuestra disposición los clásicos controles de los juegos de acción, pudiendo disfrutar de una experiencia que se vuelve realmente adictiva tras unas pocas partidas. Por su parte el sistema de coberturas se muestra igual de rápido y preciso, lo que ayuda a moverse sin quedar expuestos por problemas en el control. Además, disfrutaremos nuevamente con las brutales y descarnadas ejecuciones a nuestros enemigos malheridos, un factor que vuelve a demostrar la cruda realidad de la guerra. Por último, existirá un variado abanico de modos de juego que incluirá desde el clásico Deathmatch hasta los novedosos Rally Point o Buried.


En el primer modo el jugador podrá disputar partidas, siempre 4 contra 4, en las que los equipos deberán llegar a un número determinado de muertes antes de que el tiempo límite se agote. En esta ocasión 2K organizó un torneo entre periodistas y miembros del equipo de 2K que enfrentaba a España contra Francia, una competición realmente interesante. El clásico modo Deathmatch sirvió para que fuésemos cogiendo soltura y aplomo con los controles del juego y así poder asumir retos más complejos en el futuro. Durante la partida pudimos comprobar que Spec Ops tiene los elementos más funcionales de los shooters actuales, pudiendo disfrutar de un radar, un indicador de munición, un panel con las muertes o la clásica barra de XP, todos ellos colocados con sencillez y sin dificultar la visión. Una vez dentro del combate la experiencia, con solo 8 jugadores, adquiría todo el sentido que hasta ese momento no podíamos haber vislumbrado. Este estilo le ofrece al jugador un mayor control de los escenarios y de sus compañeros, teniendo únicamente que estar atento de 4 enemigos y 3 amigos, además, podemos caminar durante más tiempo por los reducidos mapas sin por ello morir cada pocos segundos, beneficiándonos de los dinámicos entornos que nos ofrecen multitud de posibilidades para interactuar.

Tras terminar la primera partida, que acabó con victoria española, tuvimos acceso a un novedoso modo denominado Rally Point. Éste nos propone un sistema de mayor movilidad y coordinación, sacando todo el potencial de los reducidos equipos. Esta vez vamos a tener un punto de control que aparecerá aleatoriamente en diferentes zonas del mapa y al cual deberemos ir lo más rápido posible para conseguir la mayor puntuación. Por cada segundo que pasemos allí obtendremos un número determinado de puntos, favorecido por el número de miembros en la zona, teniendo que defender la conquista de las tentativas enemigas, aunque también puede que tengamos que conquistar una zona enemiga si llegamos tarde. Rally Point nos demuestra que la coordinación será un factor fundamental en muchos de los modos online que presenta el título, teniendo que cubrir a los miembros del equipo u organizar diferentes estrategias para abordar una zona que haya sido dominada, sin duda una experiencia de juego diferente pero realmente entretenida.

Siguiendo con el estilo multijugador reducido y coordinado que Spec Ops propone, pudimos probar, tras perder en el modo anterior, el interesante Buried, un estilo de juego que definitivamente mostraba todas las virtudes de este sistema con 8 jugadores. En este modo cada equipo dispone de 3 puntos, todos ellos muy próximos entre sí aunque muy alejados de la base enemiga. En este caso los equipos deberán coordinarse para eliminar los 3 puntos del rival a la vez que evitan que su base sea destrozada por los enemigos. Buried nos obligará a coordinar perfectamente los ataques y las defensas para evitar ser destrozados. Aunque parezca la clásica propuesta superficial orientada a la coordinación, aquí sí es realmente importante organizarse, porque únicamente somos 4 jugadores y cada usuario es una pieza fundamental. Una vez coordinadas las unidades la única forma de destruir los puntos enemigos es con armas de gran calibre que están repartidas por todo el escenario, encontrando desde RPG hasta lanzagranadas, armas que iban destrozando poco a poco los puntos y que debíamos reponer en caso de agotar la munición. En este modo los jugadores encargados de defender las zonas tenían la posibilidad, en caso de que no se destruyera completamente, de reconstruir el punto, pudiendo así mantener la integridad de su marcador.


Durante las 3 partidas que pudimos disfrutar nos encontramos con un estilo de juego muy divertido y adictivo que obliga a los jugadores a coordinarse constantemente y a ser muy conscientes de que su actuación podía en cualquier momento inclinar la balanza. Esto obligaba a plantear diferentes estrategias según los puntos destruidos o los daños en nuestra base, siendo fundamental que cada jugador asumiera su rol y se pertrechara con las armas necesarias. Toda esta propuesta no evita que nos encontremos con un juego rápido y lleno de acción, estando constantemente combatiendo con el enemigo, por lo que debemos olvidarnos de un estilo de juego orientado a la calma y la infiltración. Finalmente el equipo español pudo alzarse con la victoria en 2 de los 3 mapas, dejando el orgullo patrio por todo lo alto.

Para dar cabida a toda esta jugabilidad era necesario disponer de un gran arsenal ofensivo y de una capacidad de personalización que permitiera a los usuarios combatir a muerte por conseguir más puntos de experiencia. En el primer caso el jugador contará con un plantel de armas totalmente real que incluye fusiles de asalto, ametralladoras pesadas, escopetas, subfusiles, rifles de francotirador, minas, granadas y todo tipo de pistolas y ametralladoras, pudiendo equipar un arma principal, una pistola y artefactos explosivos. Todas estas armas, entre las que se encuentran la clásica SCAR-H o la potente escopeta AA12, deberemos ir desbloqueándolas y mejorándolas a medida que subamos de nivel, un factor muy importante y que nos irá aportando una mayor capacidad para matar. En este sentido nos vamos a encontrar también con diferentes ventajas a nivel in game y visual gracias a la obtención de una mayor cantidad de puntos de experiencia. En el apartado jugable vamos poder mejorar nuestra armadura con nuevos equipos de protección, influyendo en factores como el daño o la velocidad del personaje, todo ello según nuestras preferencias en el campo de batalla. En lo relativo al apartado visual vamos a contar con diferentes elementos de personalización que podremos aplicar en varias partes de nuestro cuerpo y que nos permitirán diferenciarnos del resto de usuarios, un factor que gusta mucho a los jugadores.



Aparte de todo esto tendremos la posibilidad de utilizar diferentes Perks, que también iremos desbloqueando a medida que subamos de nivel y que nos aportarán ventajas muy interesantes durante las partidas. El jugador podrá, por ejemplo, reducir el daño en las coberturas o llevar 2 cargadores extras, algo que puede marcar la diferencia. Además, todas estas ventajas podrán aumentar de nivel, mejorando así la habilidad que tengamos seleccionada. En este sentido el jugador contará con un total de 5 clases diferentes, entre las que se encuentra Asalto, Médico, Francotirador, Oficial o Scavenger, que tendrán asociadas habilidades pasivas que ayudarán a los jugadores. Un claro ejemplo de esta funcionalidad es que, si los francotiradores permanecen inmóviles durante unos segundos, dispondrán de un camuflaje que les hará prácticamente invisibles, perdiendo esa ventaja pasiva en caso de moverse. Para terminar con la personalización, el jugador dispondrá de diferentes Títulos, Tag e Insignias, que podrá obtener a medida que suba de nivel y complete una serie de retos, algo que marcará aún más la diferencia entre él y el resto de jugadores.

En definitiva, Spec Ops: The Line ha sabido transmitir a la perfección la esencia jugable que se plantea en el modo campaña del título. Para ello se ofrecen partidas reducidas de solo 8 jugadores divididos en 2 equipos, un sistema de coberturas idéntico, mapas dinámicos que interactúan con la partida y la condicionan, y un estilo de juego rápido y poco complejo que permite a los usuarios disfrutar desde el primer momento con la experiencia que se plantea. A todo esto le debemos unir que la mayoría de los modos de juego requieren de un mínimo de organización para conseguir la victoria y para disfrutar de una experiencia plena, necesitando una comunicación constante entre los miembros del equipo. Todos estos elementos volverán a situarse en la derruida y espectacular ciudad de Dubái que nuevamente vuelve a presentar la crudeza y violencia que mostraba en los diseños del modo en solitario. Además de todos estos elementos diferenciadores, el jugador contará con una enorme variedad de armas y elementos de personalización que nos obligarán a jugar durante horas para ser los mejores. Yager ha conseguido que su modo multijugador sea la extensión perfecta de su modo campaña gracias a que ha mantenido la esencia y no se ha dejado llevar por los convencionalismos del mercado, sin duda un elemento que marca el carácter novedoso de esta nueva licencia que tendremos a nuestra disposición a partir del próximo 29 de junio.

Spec Ops: The Line

Nueva entrega de la serie Spec Ops, ahora en la nueva generación. Una aventura de acción en tercera persona ambientada en la guerra moderna.

Spec Ops: The Line