Epic Mickey: The Power of Two, Impresiones Pre-E3

Nacho Ortiz nachoortiz

Las orejas más famosas y redondas del mundo vuelven a dibujarse en videojuegos, esta vez también sobre PS3, 360 y 3DS. Warren Spector recupera a Mickey Mouse y lo alía por fin con Oswald, en un dueto aventurero que sigue los trazos del anterior título pero buscando utilizar ahora algunos colores más acertados.

Tras acabar Epic Mickey, Warren Spector reconoció en alguna entrevista que había elementos del juego que no le terminaban de convencer tal y como habían quedado. No somos pocos los que sospechamos que Disney marcó sobremanera aquel ambicioso proyecto de hace dos años para Wii, intervino en algunas decisiones de diseño y quitó oscuridad a un mundo macabro y melancólico que nació de bocetos como un esqueleto de la ballena de Pinocho cibernético o un castillo de La Bella Durmiente de auténtica pesadilla. Spector dice hoy que no tuvo ni está teniendo limitaciones salvo por diseños que destrocen en exceso a los originales Disney, quería sacar el lado oscuro de la fábrica de sueños de la animación, hacer un juego donde la doble moral interviniera y donde el enfoque de toda la aventura fuera adulto y tétrico.

Al final le quedó una obra brillante pero con importantes tropiezos, como su repetitividad o la desconexión de partes y la exigencia de recorrerlo demasiado despacio si se quería disfrutar de todas las referencias documentales que contenía. Este segundo Epic Mickey: The Power of Two es una secuela completamente continuista, una ampliación del universo y jugabilidad creadas en 2010 pero con un añadido crucial: la cooperación constante entre el ratón y su irreverente antagonista, el Conejo de la Suerte Oswald, que ahora estará totalmente del lado de Mickey, acompañándolo en todo este nuevo viaje a través de una Disneyland descolorida y triste a la que uno o dos jugadores a pantalla partida tendrán que devolver la vida y naturalidad. Ahora también con refuerzo muscial.


Conozco este lugar
Todo aquel que jugó al primer Epic Mickey, reconocerá al instante  algunas de las plazas y salas por las que pasarán de nuevo los protagonistas. Hay mundos nuevos, sin duda, pero en esencia The Power of Two es una sucesión plana y preocupantemente fiel a lo ofrecido en la primera entrega. Mickey sigue teniendo en su poder desde casi el principio del juego el Pincel Mágico con pintura azul y disolvente verde para lanzar chorros de tinta a estructuras transparentes o deshacer cualquier elemento coloreado y sólido del escenario para atravesarlo. A partir de aquí, la aventura promete ser otro completo plataformas con partes de acción, mucha exploración y puzles donde el jugador está, sobre todo, ante un vasto archivo documental de toda la prehistoria de Walt Disney Company.

Warren Spector nos ha estado contando en París, en una sesión de demo de casi una hora de juego íntegro, que el valor intachable de este nuevo Epic Mickey vuelve a ser el recorrido que hará el título por gran parte de los años 30 y 40 en la vida de la principal empresa de animación del mundo. Oswald ha ganado aquí aún más protagonismo al ser ahora “de los buenos”, y junto a él volverán a aparecer bocetos de personajes desechados por el equipo de dibujantes de la época; allegados al conejo, como su novia Ortensia, o nuevos Gremlins y Biotworks, los robots siniestros que pueden llegar a ayudarnos a restablecer el orden en el mundo de fantasía y magia del parque temático, ahora mucho más grande y con más partes nuevas que rescatadas, pues éstas solo serán una minoría y que funcionan como “regalo para los jugadores de la obra original”.


Los niveles bidimensionales, uno de los mejores aciertos de Epic Mickey, vuelven en The Power of Two, aunque ya no buscan recordar tanto a clásicos videojuegos retro del personaje como MickeyMania o Castle of Illusion, pues ahora muchos de ellos tomarán un diseño 2,5D, se podrán usar las habilidades de pintura y disolvente, o todos los nuevos atributos de Oswald. Siguen siendo plataformeo puro, pero con muchos más detalles, caminos y, sobre todo, rompecabezas y momentos donde los personajes deben permanecer cerca, por ejemplo, para mover una plataforma o acabar con un enemigo más grande de lo habitual. De nuevo, servirán de tránsito entre zonas tridimensionales y esconderán ítems y bonos para desbloquear extras como cortometrajes clásicos y cinemáticas adicionales. Se accede a ellos, como anteriormente, a través de una pantalla de tela desplegada.

Aliados a regañadientes
Oswald es tentado por el científico loco archienemigo de Mickey, pero Ortensia toma cartas en el asunto y finalmente el entrañable conejo pasa a ayudar al ratón de zapatillas amarillas. El mando electrificado del personaje será su arma, un elemento que además de aturdir a enemigos sombríos –no matándolos- con el rayo azul que emite, permite activar ciertos mecanismos y caminos bloqueados a los que Mickey no podría acceder. Además, Oswald es capaz de planear importantes distancias gracias a sus orejas giratorias en helicóptero, con Mickey agarrado a él para llegar también a rincones inaccesibles para el protagonista. Con el Pincel y el nuevo Mando Eléctrico del aún secundario conejo, el dúo ahora tendrá que cooperar para devolver la paz a su colorido mundo. Esto, si no contamos con un amigo y otro pad a mano, se traduce en un acompañante constante manejado por la IA, con actuaciones realmente coherentes, según hemos visto hasta el momento por lo enseñado en esta demo.

En cooperativo, Epic Mickey solo funcionará en una misma pantalla con el televisor dividido en vertical. No se entiende cómo Spector y su equipo han optado por ignorar una modalidad multijugador online, donde dos usuarios jueguen juntos pero cada uno desde su casa y pantalla. La división vertical no entorpece la partida, hay buena visibilidad y ello además ayuda a poder ver en cualquier momento dónde está nuestro acompañante. Por otra parte, el creador argumenta que “jugar hablando con tu aliado, diciéndole tú ve aquí y yo aquí, quédate ahí, etc.” es lo que genera de verdad la experiencia que Disney y Junction Point querían para este juego, muy centrado en la cooperación y la comunicación cercana entre usuarios, sobre todo en sus numerosos puzles, que se han reforzado de tal manera que han sido capaces de atascar a gran parte de la prensa europea reunida en París estos días para probarlo.


Entre versiones
Tras probar y contrastar la versión de Wii y la de Xbox 360, se aprecia rápidamente que Junction Point no ha apostado por revisar prácticamente nada del motor gráfico que ya dio vida al juego original. En la máquina de Microsoft y en PlayStation 3 Epic Mickey: The Power of Two será el mismo título solo que con un lógico refinado gráfico, es decir, Alta Definición a 720p, resolución nítida de texturas, algunos brillos e iluminación dinámica, o mejor tasa de frames y suavidad en giros de cámara y animaciones. Nada más, y nada de alarde técnico, todos los mapas y niveles se mantienen de Wii a las plataformas HD, también los movimientos de los personajes, las cinemáticas o el sonido, vital en este segundo juego ya que ahora se logra con las canciones más estética Disney y auguramos algunos minijuegos o tramos musicales, aunque aún no se ha hablado al respecto.

En PlayStation 3 esta nueva historia se podrá manejar con PS Move, pero desde un DualShock 3 o un Xbox Controller teníamos dudas de cómo se implementaría el puntero, elemento esencial en una jugabilidad basada en apuntar a donde se quiere pintar o disolver. ¿La solución?, la previsible: el stick derecho. Esto genera un manejo algo menos natural e intuitivo, un giro de cámaras algo complejo y mayor dificultad en partes donde, por ejemplo, hay que saltar con el personaje mientras se pintan a toda velocidad las plataformas donde caerá. The Power of Two no se maneja mal con mando tradicional, pero responde ciertamente peor que con un controlador con puntero como el Wiimote o el PSMove. Se nota que su mecánica estuvo y está pensada para mandos con sensor de movimiento.


Novedades jugables

En este segundo Epic Mickey, se han revisado los comandos de pintado y la interacción con los escenarios. Ahora un chorro de pintura sencillo es capaz de colorear una gran construcción entera, y no hace falta mantener demasiado el puntero sobre el objetivo, salvo ocasiones especiales, claro. Esta leve automatización en realidad deja una mejor jugabilidad, pues se pinta y despinta con total facilidad y rapidez. Por otra parte, los niveles de pintura y disolvente se rellenan lentamente de forma automática, aunque sigue habiendo que buscar cubos de ambos para rellenar del todo la barra. Esto produce avance más rápido y equilibrado, sin aquellos atascos y frenadas que se generaban a veces en el anterior juego por tener que buscar más pintura y otros ítems. Por lo jugado, se aprecia que este capítulo irá más rápido, tendrá una mecánica más fluida, aunque también hay parones para los puzles y la exploración. “Se ha buscado un ritmo óptimo”, dice Warren Spector.

Por supuesto, la presencia total de un segundo personaje activo y hasta controlable por otro usuario en cualquier momento –se añade mando desde el menú de Pausa y la pantalla se divide al instante en dos- crea una nueva jugabilidad donde Mickey debe estar pendiente a su posición y solicitar su ayuda, imprescindible para salir ya del primer nivel. Oswald es coprotagonista pleno, tiene tanto o más poder que Mickey en ciertas partes y sin sus interacciones no se podrá avanzar, sean manejadas por la CPU o por un amigo con otro mando a nuestro lado. Una de las novedades que más deseábamos era que las pintadas o borrados que hiciera Mickey en cualquier parte, permanecieran de verdad así durante todo el resto de partida, pero todo parece indicar que de nuevo en The Power of Two no habrá recuerdo de estas acciones para siempre, según sus creadores “para no frustrar al jugador  que se vuelque demasiado en uno de los dos caminos, el coloreado total o el despintado absoluto”. Ahora bien, en esta entrega se han creado más momentos “made by W. Spector”, en los que habrá que decidir si afrontar un objetivo de una u otra forma, acabando con todo o reanimando a todos, y esto tendrá consecuencias a largo plazo, promete el creativo.


El doble salto, los golpes cuerpo a cuerpo, los gatillos para cada chorro (verde disolvente o azul pintura), la explosión de pintura con un toquecito de botón… se han mantenido tal cual. Pero ahora ambos personajes tendrán algunos poderes especiales que usar en momentos concretos, como la habilidad de hacer levitar objetos de Mickey o la onda eléctrica desde el mando de Oswald, capaz de aturdir a todo lo que le rodee.  Esto, en combate y en momentos desesperados, salva de situaciones, aunque perder vidas no será frustrante, pues al morir se vuele a aparecer casi donde se estaba. Mickey además tendrá que tener cuidado con su puntero y no disolver a Oswald, algo habitual en las partes más intrincadas que le añade un plus de desafío.

Igual de épico
The Power of Two parece un indudable acierto en cuanto a llevar la idea original y todo su valor documental y estético hasta PS3, Xbox 360 y Nintendo 3DS –que recibirá una edición especialmente pensada para la portátil-, pero en Wii no deja de ser una secuela estándar, ampliando y reforzando todos los atributos de la primera entrega y añadiendo con determinante presencia la jugabilidad en cooperativo y unos escenarios que siguen siendo preciosistas pero aún mejor diseñados. De lo que no cabe duda, es de que Mickey Mouse ha vuelto con fuerza al mundo de los videojuegos gracias a esta saga, y que en septiembre todas las consolas actuales recibirán una nueva aventura legendaria de una de las imágenes de marca más reconocibles del mundo. Warren Spector se queda con la fórmula pero le añade nuevos ingredientes, la mezcla promete ser una vez más satisfactoria.

Epic Mickey 2: El Retorno de Dos Héroes

Mickey Mouse y Oswald forman equipo en Wii, PlayStation 3, PlayStation Vita, Xbox 360 y Nintendo 3DS en su aventura más musical con Epic Mickey: El Retorno de Dos Héroes.

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