MotorStorm: RC
MotorStorm: RC
Carátula de MotorStorm: RC
  • 8

    Meristation

El mejor Motorstorm de bolsillo

Sergi Blanch motenai

Tras sus andanzas en PlayStation 3, la franquicia Motorstorm da el salto al hardware de nueva generación en formato portable. Tal vez guarde poco que ver con la versión de su hermana mayor, pero sin lugar a dudas estamos ante un arcade de conducción muy a tener en cuenta.

Siendo la franquicia Motorstorm una de las de más peso dentro del género de conducción arcade para PlayStation 3, mucha gente se preguntaba cómo se enfocaría en su paso a PSVita. Y en verdad esta versión RC tiene de MotorStorm cierto regusto y poco más, porque lo que Evolution Studios nos trae aquí es una versión “micro-machineada” del clásico título de carreras. El cambio no es para nada sutil pero lo cierto es que le sienta fenomenal a la nueva portátil de Sony y al precio al que sale al mercado, 6 euros, es actualmente y sin lugar a dudas uno de los productos que ofrece más al usuario por tan poco dinero.

Hay que acostumbrarse a este nuevo RC (de Radio Control), especialmente si venimos de jugar a cualquiera de sus hermanos mayores; aquí hay que tener en cuenta que manejamos vehículos ligeros y la sensación que tenemos al pilotarlos es de suma fragilidad. Pero eso no significa que los controles no estén bien implementados, al contrario; el manejo con los sticks analógicos es preciso tanto en el control “normal” como en el alternativo – en nuestra opinión, el mejor conseguido – y nunca tenemos la sensación de que esa curva mal tomada pueda achacarse a una deficiente adaptación de los mandos de la consola.

A nivel técnico, MotorStorm RC no luce como otros títulos de lanzamiento (Uncharted, Wipeout, Rayman), pero los circuitos están más que correctamente diseñados con su correspondiente temática; en cada una de las 4 localizaciones posibles en las que podemos competir se dan unas condiciones únicas (ya sea una especie de jardín, tierras arenosas, ambientación gélida o rocosa) que añaden la suficiente variedad para que no nos aburramos. La cámara puede configurarse en diversas posiciones, algunas más comprometedoras que otras para la jugabilidad, y en general puede decirse que el juego no destaca visualmente hablando pero tampoco desentona en demasiada medida.

Eso significa que podremos encontrarnos pistas construidas en arena, donde derrapando levantaremos el polvo; otras superficies lisas realizadas a base de planchas de metal, donde el control del coche en los virajes será más dificultoso; otras en las que habrá que sortear saltos de diversa índole, fabricados con cajas de cartón o barriles… etc. Todo esto aderezado por una banda sonora más que decente y que a buen seguro hará las delicias de los fans de la saga: potentes bajos, tracks cañeros a más no poder y que, especialmente si jugamos con auriculares, darán buena cuenta de la resistencia de nuestros oídos.

El modo principal de juego se conoce como “Festival” y en él deberemos ir realizando una serie de pruebas, en las que siempre se establece un código de dificultad marcado por tres medallas de bronce, plata y oro. A medida que vayamos obteniendo medallas, nuevas pruebas se irán desbloquando (y nuevos trofeos también) hasta conseguir un total de 144. La índole de estas pruebas varía según el caso: en ocasiones habrá que llegar primero en una carrera, en otras habrá que hacer una vuelta rápida (luchando contra las estelas fantasma de nuestros adversarios), en algunos casos habrá que adelantar a X adversarios en un tiempo determinado, conseguir una cantidad de puntos de estilo derrapando, etc.

Dominar todas las pruebas no es exageradamente difícil porque además, a medida que le vamos cogiendo el truco al sistema de control, es relativamente sencillo capturar platas y oros a nuestro primer intento. Además, dado que raramente estos retos superan el minuto de juego (en ocasiones bastan 15 segundos, por ejemplo) y no se penaliza en absoluto la cantidad de intentos que podemos acometer, el juego te empuja a que sigas persiguiendo esas medallas que se nos resisten en las pruebas más exigentes – las de derrape, casi siempre – e ir mejorando constantemente nuestras marcas.

Dichas marcas se comparan automáticamente online con las de nuestros amigos y también, por si queremos deprimirnos un poco más, con las de las mejores del mundo. En ocasiones las diferencias con los tiempos de los números 1 no son tan abismales, pero en otras hay tanta diferencia que nos hace pensar en algún tipo de atajo en los circuitos que no hemos llegado a descubrir. En cualquier caso, este es el único modo multijugador del que goza MotorStorm RC, en lo que vendría siendo la única pata coja de un juego que por otro lado es sólido en el resto de sus apartados. Incluir alguna modalidad competitiva activa sería la guinda del pastel, aunque se limitara al modo adhoc, porque estamos hablando de un título que parece estar hecho con esta finalidad.

Aparte del modo Festival, que sin duda acaparará la mayor parte de nuestra atención cuando tengamos un rato, existen dos modalidades extra: el playground, donde podremos pilotar cualquiera de los coches que ya hayamos desbloqueado (se quedan disponibles al conseguir medallas de oro en la mayoría de pruebas) y conducirlo por un parque y el modo de prueba individual, en el que simplemente tendremos que hacer nuestro mejor tiempo en cada uno de los circuitos y con cada uno de los coches. Para acabar el juego en sí es menester aplicarle unas cuantas horas, pero por sus propias peculiaridades competitivas, su duración puede alargarse casi indefinidamente. Tampoco hay que olvidarse que por la compra de la versión Vita, también se obtiene por el mismo precio una versión jugable en PS3 del mismo título, ambas perfectamente compatible entre si -pudiendo jugar en una consola y seguir en la otra-, una muy buena iniciativa para aquellos con ambas plataformas -de hecho, la versión PS3 incorpora multijugador local a pantalla partida con cuatro jugadores, así que incluso aporta valor añadido-.

LO MEJOR

  • Entretenimiento puro y duro
  • Control bien implementado
  • Su precio

LO PEOR

  • Ausencia de modo multijugador per se
  • Cabe mejoría en el apartado técnico

CONCLUSIÓN

Como decíamos al principio del texto, pocos juegos ofrecen más por menos. Cierto es que debemos ser ambiciosos con el potencial de esta consola y que sin duda PS Vita puede y debe ser capaz de ofrecer en su catálogo un MotorStorm con todas las letras y todas las características de su hermana de sobremesa. Pero francamente, por los escasos seis euros que cuesta este RC, se nos antoja una de las mejores opciones de compra compulsiva del bazar de la Store y un título de fondo de armario que no debe faltar en ninguna tarjeta de memoria que se precie. Siempre y cuando dispongamos del gigabyte que ocupa, claro está. Adquisición recomendada.

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.