Sleeping Dogs, Impresiones

True Crime: Hong Kong pasa a ser Sleeping Dogs, el mismo perro con diferente collar. El de Square Enix. La productora japonesa rescata el sandbox de United Front Games confiando en sus posibilidades. La historia de un policía infiltrado en las triadas para destruirlas desde dentro, con todos los ingredientes de una película de acción y artes marciales de Hong Kong, en un videojuego que se resistía a darse por muerto. Lo probamos y hablamos con su equipo.

True Crime: Hong Kong pasa a ser Sleeping Dogs, el mismo perro con diferente collar. El de Square Enix. La productora japonesa rescata el sandbox de United Front Games confiando en sus posibilidades. La historia de un policía infiltrado en las triadas para destruirlas desde dentro, con todos los ingredientes de una película de acción y artes marciales de Hong Kong digna de Cho Yun Fat o Jet Li, en un videojuego que se resistía a darse por muerto. Lo probamos y hablamos con su equipo. Después de dos entregas en Nueva York y Los Angeles en las que el Sandbox policíaco no consiguió pasar de mediocre en crítica y ventas, Activision canceló True Crime: Hong Kong en diciembre de 2009, en aquella mañana negra que también se llevó por delante a Guitar Hero. Para United Front Games, el estudio de Vancouver detrás de ModNationRacers, la noticia, además de inesperada, supuso todo un mazazo. "El juego estaba terminado y la frustración de no poder lanzarlo fue enorme". Se habían hecho con el desarrollo relevando a Luxoflux, responsable de las dos entregas anteriores y que cerró en 2010.  Pero, tal y como el CEO de Activision Eric Hirshberg declaraba a posteriori, hubo la forma de buscar una salida beneficiosa para todas las partes. Square Enix se reunión con United Front y se decidieron a comprarlo. "Reconocimos el potencial del título instantámeamente". Activision recuperaba la inversión de 18 meses de producción, el estudio canadiense podría editar el proyecto y Square Enix se hacía con un producto en el que confiaba. Lo único que Activision no accedió a vender, fueron los derechos del nombre: el juego debía llamarse de otro modo y eliminar las referencias a True Crime. Apenas restaba cumplir los últimos meses de desarrollo, pulir y adaptar la que antes fue experiencia True Crime a su nuevo collar: Sleeping Dogs.
Sleeping Dogs se presentó la semana pasada en Hong Kong. El nuevo título hace referencia al protagonista, infiltrado en las triadas, y a sus fuertes influencias de cine policíaco y de artes marciales de la ex-colonia británica. En esencia, estamos ante el mismo título que se desarrolló para Activision, pero más pulido, con algunos cambios menores y con una producción más minuciosa. Se mantiene como un sandbox, ofreciendo libertad de acción para seguir una historia principal, o invertir tiempo en misiones secundarias, búsquedas, mini-juegos y trabajos paralelos. La historia sigue los pasos del detective Wei Shen, que regresa al Hong Kong donde se crió tras haberse convertido en EEUU en un reconocido policía experto en infiltrarse en organizaciones criminales. Un pasado tormentoso y sed de venganza le llevarán a ingresar en el cuerpo anti-triadas de la policía para intentar derribar a la organización Sun On Yee desde dentro. Una secuencia de imagen real, que perfectamente podría formar parte de una película de Jackie Chan o Jet Li, muestra el primer trabajo de Shen con la mafia china, el que le terminará probando ser digno o no. A lo largo de la jornada pudimos ver tres misiones: Night at the Market, Fast Girls y Miss Chu's Revenge. La primera tiene lugar en las calles e interiores de un bazar chino, de noches durante el año nuevo, y se trata de una misión de persecución y combate cuerpo a cuerpo en busca de una "rata". Las influencias cinematográficas en la persecución, apartando gente, escalando, esquivando obstáculos y saltando al vacío, son evidentes. Corremos pulsando repetidamente el botón, mientras que las acciones son contextuales. Una vez damos caza al chivato Ming, ponemos a prueba el sistema de combate. "Hay muchos miembros del estudio que han trabajado en beat'em ups, gente con experiencia. Hemos querido hacerlo dinámico y que transmita de una forma sencilla todas las posibilidades que una escena de artes marciales de una película de Hong Kong muestra". Y es cierto. Con un botón para golpear -golpe ligero pulsación rápida, golpe fuerte pulsación prolongada-, otro para los contraataques, un tercero que se usa para agarrar, y el escenario, pueden verse peleas dignas de una película del género.   El sistema de combate resulta muy parecido al de Batman: Arkham City, tanto en ejecución de los golpes y contraataques -vemos un icono justo cuando los enemigos están a punto de golpearnos y la pantalla se torna turbia unos segundos si recibimos el impacto-, como en la cámara lenta del golpe de gracia o en las coreografías y tipos de golpe que el protagonista asesta, todo dependiendo de la situación. Y para terminar de hacerlo más espectacular, podremos agarrar a los enemigos y utilizar el escenario de manera contextual para rematarlos: empotrarlos contra la pared, acercarles la cara a un ventilador, meterlos dentro de un tubo de aire acondicionado o en un contenedor, guillotinarlos con la persiana del garaje, golpearles con el teléfono de una cabina o la puerta de un frigorífico, empalarlos con hierros oxidados, quemarles la cara con una plancha de cocina o tirarlos por el hueco del ascensor. Esas han sido algunas de las situaciones que hemos visto. Las zonas y objetos del escenario que podremos usar en nuestro favor aparecen tras realizar un agarre, marcadas en rojo. Solo tendremos que acercarnos con el enemigo a ristras y pulsar el botón de nuevo. Como nexo conector de las misiones tenemos elementos tan comunes en el género como el apartamento, donde podremos dormir, cambiarnos de ropa o aparcar el coche -y que iremos cambiando conforme escalamos-, el teléfono móvil que aparte de agenda también tendrá herramientas de la policía de HK como triangular la señal e interceptar llamadas, y diversos personajes de peso en la trama que nos irán proporcionando misiones. Por ejemplo, Bad Driver Loo, que nos pide que le destrocemos el coche a un tío con el que ha perdido una carrera ilegal, o la mimsa señora Chu, propietaria de un restaurante y que buscaba ajustar cuentas por un asesinato sucedido en una boda. Trabajando para ella también pudimos probar la parte de shooter de Sleeping Dogs, muy similar a los estándares del género -coberturas, cambio de armas, apuntado, posibilidad de disparar desde vehículos- pero con ración extra de Bullet Time que podemos activar a demanda y que permite fijar blancos más rápidamente y disparar más rápido de lo normal. Si le añadimos que los escenarios y coberturas son destructibles, tenemos unos tiroteos que parecen como si Max Payne estuviera pegando tiros en una película de Chu Fun Fat. El tercer cimiento de la jugabilidad de este sandbox son los coches, lógico, que también tienen presencia en las misiones como vimos en Fast Girls, una carrera ilegal en plena noche con nitros de por medio. 

Habiendo probado un adelanto de las diferentes secciones de Sleeping Dogs, charlamos con Mike Skupa sobre las posibilidades del sandbox en un género francamente competitivo y la presión que GTA V añade. La duración resulta uno de las activos más importantes en el género -mientras no se caiga en la repetición de objetivos-: "la historia principal por sí sola, aporta una duración de nomenos de doce horas. Pero si realizas todas las actividades secundarias, los desafíos y trabajos… el juego puede fácilmente expandirse hasta las 40 horas. Creemos ser bastante competitivos en lo que respecta al mundo abierto y a las actividades secundarias que el jugador puede disfrutar a mayores de la historia principal", apuntaba. 
Sleeping Dogs orecerá actividades secundarias centradas en Hong Kong, "en el tipo de cosas que realmente haría nuestro personaje". Desde ir a cantar al karaoke, o discotecas, apostar en peleas de gallos, trabajos de escolta,  misiones de policía, o "casos de agente infiltrado donde el protagonista usa su conocimiento y las influencias que tiene en el mundo criminal de Hong Kong para afrontar misiones que no están basadas en la historia principal". "También puedes disfrazarte de diferentes personajes, usar el sistema de trajes que tenemos para cambiarte de ropa, tienes la posibilidad de superar hablando a los demás personajes… Con esto, el jugador obtiene un poco más de diversión y creatividad fuera de la historia principal".

Otro de los puntos que nos llamó la atención mientras jugábamos fue la posibilidad de subir de nivel a Shen a base de ganar experiencia, completar con éxito algunos requisitos y otras situaciones. Skupa lo explicaba. "Por ejemplo, en una misión orientada hacia el combate, si mezclas ataques, si usas todos los objetos del entorno, en cierto modo, si eres especialmente cruel y violento, puedes recibir puntos de experiencia de combate que luego podrás invertir en diferentes habilidades específicas de combate, como distintos movimientos más violentos y espectaculares. Si eres especialmente cuidadoso al conducir, si no destrozas nada ni atropellas civiles, recibirás unos puntos de experiencia distintos, que otorgan habilidades como más maniobras al volante, uso de armas, herramientas para robar coches más fácilmente… cosas así. Queríamos que estas cosas fuesen muy temáticas". Y para los movimientos del combate cuerpo a cuerpo, cuyas coreografías son uno de los puntos más vistosos del juego, también se podrán sumar nuevas técnicas al recoger estatuas para el maestro de la escuela de artes marciales.
En definitiva, el primer contacto con Sleeping Dogs ha sido francamente para estar contento. Finalmente un título con calidad verá la luz, y lo hará bajo el auspicio de Square Enix, con todos los recursos que la editora japonesa puede aportar. Visualmente logra transmitir personalidad, con tasa de frames sólida y sin tirones, buenas texturas faciales y detalle al mostrar los cuerpos tatuados de los protagonistas, y espcialmente algo que ha heredado de sus días como True Crime: fidelidad máxima al recrear la fisionomía de Hong Kong en los escenarios, con un gran trabajo de documentación a la espalda.  La competencia en el género es mordaz, lo saben todos los implicados, y hemos visto como grandes juegos como Saint's Row The Third pese a una buena recepción -y casi dos millones de copias- lo han tenido complicado para tornarse rentables. Pero Sleeping Dogs confía en sus posibilidades entre el público: ¿quién puede decir no a una buena película de artes marciales de Hong Kong?

Sleeping Dogs

Sleeping Dogs es un drama policíaco desarrollado por Square Enix que transcurre en un mundo abierto crudo y visceral, ambientado en la vibrante ciudad de Hong Kong. Los jugadores controlan al policía secreto Wei Shen, encargado de acabar desde dentro con una de las organizaciones criminales más temibles del mundo... las tríadas de Hong Kong.

Sleeping Dogs