Battlefield 3 vs. Modern Warfare 3

Ha sido el debate del año, arrastrado apreciaciones de todo tipo, declaraciones, previsiones, análisis... Ahora, con los dos grandes soldados del FPS bélico actual en la calle, revisamos punto a punto cuál es mejor. Esta guerra solo la puede ganar un bando.

Complementarios, exitosos, sobresalientes y polémicos. Battlefield 3 y Call of Duty: Modern Warfare 3 son obras en realidad distintas, pero con puntos en común y generadores de un debate muy caldeado desde que se anunciaran ambos, a principios de este año. Cada uno con sus señas de identidad, su apuesta sobre seguro en el multijugador, sus riesgos a la hora de decidir motor gráfico, su breve Campaña... Con los dos en las tiendas, analizados (podéis leer el Análisis de MW3 aquí y el de BF3 aquí) y siendo líderes ya en el juego online de títulos bélicos en primera persona, en MeriStation pensamos que ha llegado el momento de hacer un veredicto final dando la razón a uno y a otro en sus puntos fuertes respecto al competidor, de forma clara, directa y sin titubeos. Es hora de saber qué producto viene mejor armado en cada uno de los diversos apartados reseñables. No nos cabe duda de que son dos tanques en el género, dos juegos que enloquecerán a sus usuarios habituales ya que llevan la experiencia de cada saga hasta una nueva profundidad y equilibrio, pero, ¿qué hace el usuario indeciso que solo puede comprar uno y no se considera fan de ninguna de las dos marcas, en cuál invierte su dinero?

El 2011 será recordado como el año en que EA DICE decidió plantar cara de forma robusta a Infinity Ward con su supremacía en los juegos de consola de guerra actual, los Modern Warfare. Electronic Arts ya llevaba varias temporadas intentando acercarse a Activision y su poderoso shooter que, año tras año y especialmente en los últimos dos, ha liderado con fuerza las listas de ventas de todo el mundo. Battlefield 3 fue considerado muy pronto como el sucesor del éxito de Call of Duty, como un producto abanderado en tecnología y que llegaba para estrenar la exitosa saga numérica en consolas, buscando de paso hipnotizar también a los usuarios de éstas, muy acostumbrados al estilo CoD. Bad Company había pasado por Xbox 360 y PlayStation 3, pero nunca una entrega central. No son pocas las declaraciones de directivos de EA y DICE criticando la fórmula del que es el producto más importante y beneficioso de Activision, ni las de esta empresa augurando que BF3 no alcanzaría unas ventas como las de su marca estrella. Duelo de declaraciones y titulares, eso nos han dejado los últimos meses. Ahora por fin podemos corroborar quién tenía razón.

Antes de sumergirnos en una comparativa difícil y obligatoriamente detallada, hay que señalar también que las versiones de consola y PC de ambos juegos distan mucho en apartado técnico y posibilidades de juego. Un ejemplo claro de esto último está en los 64 jugadores que soporta Battlefield 3 en ordenadores frente a los 24 límite a los que da cabida en su edición PS3 y 360. En cada apartado comparativo tendremos en cuenta las dos versiones de los juegos, encontrándonos con casos donde uno supere al otro en compatibles y el resultado sea inverso en consolas. De lo que no cabe duda, antes de empezar a desgranar con cautela cada aspecto, es de que son títulos muy diferentes, con intereses distintos en la consecución de sus objetivos, con desarrollos enfocados de otra forma, juegos que siguen la estela de las franquicias de donde vienen y que buscan ampliar más público a la par que agasajan con la mejor entrega de todas a sus seguidores. Veamos cada batalla por separado de esta gran guerra:

Innovación
El primer apartado donde nos gustaría detener este análisis conjunto es en el que mira qué novedades e ideas inéditas trae consigo cada juego, dónde recaen sus puntos de originalidad y revoluciones. Si bien ambos títulos continúan de forma extrema lo que ya idearon sus antecesores, es cierto que Battlefield 3 quizá sea el que apuesta un poco más por innovar alguno de sus puntos claves, ya que Modern Warfare 3 directamente es similar a MW2 en casi todo, salvo en los nuevos y abundantes modos de juego, que tampoco suponen una revolución de peso. BF3 en cambio ha querido aprovechar las posibilidades del potentísimo motor gráfico Frostbite 2 y ha aspirado a lograr la experiencia más parecida a lo que sería estar en una guerra real que hayamos visto nunca. Efectos como el deslumbre cuando salimos de un sitio oscuro a un exterior, la visibilidad plena en el horizonte, la destrucción libre del entorno, los mapas angustiosamente enormes... Todo esto, pura innovación en un videojuego del género, no sería posible sin un apartado técnico que lo soporte y exprese con eficiencia, y el Frostbite 2 ha dejado a sus programadores buscar nuevos límites jugables, además de técnicos, claro.

Como decíamos, Modern Warfare 3 ha basado su innovación en regalarnos nada menos que 8 nuevos modos de juego multijugador. El que está teniendo más éxito desde el primer momento es Baja Confirmada, una idea interesante adaptada a la mecánica arcade y directa de Call of Duty. Hay otras ideas recién estrenadas en la franquicia recogidas de otros títulos FPS, por lo que no podemos considerarlas innovaciones como tal. En este caso nos tenemos que quedar con Battlefield 3, que logra una experiencia nueva en juegos del género, un realismo expresado en cada paso que demos, una sensación de alerta constante y exigencia de cautela al movernos que nunca nos había enseñado un juego de guerra. Todo importa, desde cómo pilotamos un caza que puede acabar siendo nuestro suicidio hasta quién va delante en un escuadrón para llevarse los primeros impactos lumínicos y posibles sorpresas preparadas por el enemigo. Es novedoso que la estrategia bélica real de colocarse apostado en la salida de un edificio para coger a los soldados enemigos deslumbrados por el cambio lumínico pueda ejecutarse en un videojuego. Eso sí, en modos, BF3 utiliza los mismos de sus anteriores capítulos. Las Campañas singleplayer de ambos, por su parte, son bastante conservadoras, y no hay grandes revoluciones ni novedades respecto a lo que ya habíamos podido ver en otras obras anteriores del género al completo.

Apartado gráfico
Vamos a empezar por lo fácil e indudable, las versiones de PC de ambos juegos. Battlefield 3 se lleva el galardón aquí muy por encima de Modern Warfare 3. El juego de EA ha buscado un motor que le sirviera para expresar realismo, estilo cinematográfico especialmente potente, enormidad y destrucción libre de los entornos. Con un PC que lo soporte en unos niveles óptimos, el Frostbite 2 es un salto más en los gráficos que conocíamos hasta ahora en esta generación, es un paso adelante firme, un espectáculo visual. Por el contrario, el IW 5.0 del juego de Activision sigue recordando en exceso a los motores anteriores. Es difícil diferenciar Modern Warfare 3 de Black Ops o MW2, salvo por ciertos efectos que se sacan partido en momentos puntuales. Se ha trabajado más la iluminación y el modelado, las animaciones y los comportamientos de los cuerpos con un creíble motor de físicas. Pero en PC este engine sigue pareciendo un poco pobre al lado de grandes resultados técnicos como The Witcher 2, Crysis 1 y 2, u, obviamente, Battlefield 3. Eso sí, los requisitos son mucho menores y en todo momento se mueve a 60 frames por segundo, algo que Infinity Ward ha perseguido con esmero para que la experiencia sea completamente satisfactoria y rápida. Es comprensible dada su mecánica directa y gameplay frenético.

En PlayStation 3 y Xbox 360 la polémica ha estado servida en relación a los gráficos, y es muy difícil decantarse por un resultado visual en concreto, aunque creemos que el Frostbite 2, con todos sus errores en consola como las partes de popping, texturizado cargado en el acto, bugs, etc. sigue dando un resultado ligeramente superior al IW 5.0 de Modern Warfare 3. Digamos que, si nos tenemos que quedar con uno de los dos gráficamente en consolas, volvemos a preferir Battlefield 3. El nuevo Call of Duty se muestra sólido, corre perfectamente a 60 fps y no tiene incongruencias. Pero es tan continuista y parecido a lo que ya habíamos visto, que no sorprende, no deja espectáculos visuales como los que sí logra a veces el juego de EA DICE también en 360 y PS3. Es justo rechazar la política conservadora de Infinity Ward con su motor creado hace seis años (para el desarrollo de CoD 4: Modern Warfare) y revisado una y otra vez con cada entrega. Que sí, que se comporta muy bien y logra solidez, pero lo cierto es que ya no impacta, ni siquiera en los mejores momentos de la Campaña, donde un engine gráfico más robusto nos hubiera hecho caernos de la silla al presenciar ciertas imágenes de derribos, explosiones y accidentes. Ahora bien, no olvidemos que BF3 en consolas tiene unos errores considerables, creó decepciones, tanto, que decidirse entre un aspecto gráfico y otro ha sido realmente una cuestión compleja, y entendemos que no todo el mundo estará de acuerdo con nuestra valoración.

Más allá de los escenarios y la solidez general de cada engine, hay que revisar también los movimientos y animaciones de los personajes, los comportamientos de los vehículos y objetos que aparecen en pantalla, la destrucción... Éstos son también valores a considerar al hablar del aspecto visual de uno y otro juegos, aunque luego al hablar de realismo varios apartados más adelante tendremos que retomarlos y ampliarlos. Battlefield 3 nos ha dejado una implementación del motion capture habitual para este tipo de juegos espléndida, aunque Modern Warfare 3 no se queda atrás y ha ganado enteros respecto a los juegos predecesores. El nuevo título de EA hace moverse a los soldados de forma hiperrealista y cambiante, con centenares de animaciones diversas para cada situación, aunque algunas podrían haberse ampliado, como el levantamiento de la mano visto en primera persona cuando nuestro personaje cae. En el multijugador, es cierto que Battlefield 3 tiene más situaciones en las que animar a los soldados, como al subir a un vehículo, conducirlo o tirarse en paracaídas. Se nota también la implementación del motor de colisiones de FIFA, que nos deja comportamientos corporales más "naturales" y consecuentes con cada situación, como los golpes en los brazos por el retroceso de las armas. Modern Warfare 3 quizá vuelva a ser ligeramente continuista en este aspecto visual, y en las partidas online veremos que todos los personajes se mueven de forma parecida, algo comprensible también para lograr el equilibrio perfecto en la jugabilidad que esta entrega ha acabado consiguiendo. No es criticable.

Control
En estos juegos donde la precisión es un factor clave, el manejo es uno de los apartados más cuidados para hacer la experiencia plena y satisfactoria. Y esta vez, aunque los dos se comportan de forma férrea y fructífera, nos quedamos con Call of Duty: Modern Warfare 3. El control del juego de Activision lleva demostrando durante años que la mejor manera de manejar un FPS pertenece a la saga CoD, sin duda, y especialmente en consolas. Battlefield 3 no se diferencia demasiado del manejo de MW3, pero ideas como que el correr esté pulsando el joystick derecho del mando frente al agachado que coloca el juego de EA en el mismo botón, hace a la obra de Activision mejor controlable. Este comando se pulsa a veces sin querer y en situaciones límite, y vale más echar a correr una décima de segundo agacharse por descuido no es la mejor opción. Esto en pad. Sobre el teclado y ratón, los resultados son muy similares en ambos juegos, y es muy confuso e injusto quedarse con un manejo concreto.

Hay que valorar también que la experiencia de juego Call of Duty es quizá más rápida, arcade y directa. Aquí se premia que el resultado del control sea muy preciso e instantáneo. El juego online va muy rápido, una milésima de segundo al disparar a un enemigo que tenemos enfrente y apuntándonos decide quién mata a quién. Y enfrentamientos cara a cara de este tipo hay cientos en cada partida, pues el propio diseño de los mapas del juego, con pasillos y encontronazos directos, nos exige unos reflejos al máximo, lo que traducido a control se establece en una necesaria respuesta del juego 1:1. Y así es, tanto en Call of Duty como en Battlefield, pero nos quedamos esta vez con el manejo del juego de Activision, tan formidable que ha impuesto un estándar en el control de shooters en consola. Casi todo FPS tiene un manejo similar o muy parecido al que ideó el primer Modern Warfare en 2007, realmente a principios de generación, manejo que venía -todo sea dicho- de la época de los 128 bits e incluso de aquellos Medal of Honor. En cuanto a vehículos, torretas y otras partes esporádicas de manejo escepcional, ambos títulos se comportan de maravilla, siendo quizá levemente más accesible y sencillo Call of Duty.

Realismo
Battlefield 3, no hay duda en cuál destaca en este apartado. Además de mostrarse con un motor gráfico más fotorrealista y cercano a las imágenes que veríamos en una película o documental, el juego de EA apuesta un poco más por la simulación bélica, la experiencia de riesgo donde de un disparo morimos, hay que camuflarse en todo momento, hasta la más insignificante arma es una verdadera máquina de matar, los mapas de ciudades tienen muchas calles y podemos entrar a cualquier edificio, etc. En Modern Warfare 3, en cambio, se apuesta por el espectáculo puro y duro acompañando a la diversión, por una concepción muy cinematográfica y hollywoodiense de la guerra, una concepción de superhéroes y soldados imbatibles fácilmente, donde todo pasa al jugador en la Campaña y todo es frenetismo y espectáculo en el multijugador, más encorsetado y sin el libre albedrío realista. No es peor por ello, ni mucho menos. Logrará dejar sin aliento al espectador, será memorable, absoluto, impactante... Battlefield 3 en cambio es realista, intenta meternos dentro de un hipotético conflicto bélico contemporáneo no como súper soldado, sino más bien como un peón más en este peligroso tablero de muerte que es el campo de batalla y donde debe moverse en equipo. Aquí no vale hacer la guerra por nuestra cuenta, algo que CoD sí ha ofrecido y ha marcado desde sus primeras entregas.

No obstante, Battlefield 3 ha mirado de cerca el comportamiento de los Modern Warfare y ha adquirido sus señas de identidad en la Campaña, muy similar a la de los juegos de Activision, repleta de scripts, espectáculo, pasillos y acción prefijada pero asombrosa. El realismo aquí decae en cierta medida en pos de los aspectos cinematográficos. Eso sí, todo lo relacionado con la destrucción de los entornos es muchísimo más real y digno, ya que en MW3 apenas hay elementos destruibles y la interacción con el escenario es prácticamente nula, algo que lastra bastante al motor gráfico IW desde su primera versión y que en esta 5.0 no se ha mejorado en exceso. Algo similar ocurre con la Inteligencia Artificial, que en Battlefield 3 es, sin dejarnos unos resultados extraordinarios, francamente superior. Estamos hablando de los niveles de dificultad más altos en las modalidades con personajes controlados por la CPU, la IA del juego de Activision e Infinity Ward se comporta de forma digna, exigente con el jugador y con momentos donde las emboscadas y las acciones de los rivales conjuntas nos lo pondrán muy difícil. Pero en la obsesión por parecer real de Battlefield 3 hay una IA ligeramente superior, que crea situaciones reseñables y únicas, también con mejor comportamiento de nuestros soldados aliados que los que llevamos al lado en Call of Duty, que actúan simplemente como refuerzo y guía de por dónde avanzar bajo la lluvia de tiros.

Un último apunte en relación al realismo está en los comportamientos físicos de los cuerpos y materiales. De nuevo EA DICE demuestra su mimo volcado en esto en la forma de caer en relación al peso que tendría cada elemento, los movimientos y deformaciones de un cuerpo que se golpea con una caída, el cierto rebote al impactar con el suelo si viene desde lo alto, la inercia transmitida con las explosiones y todo lo que sale disparado, los trozos de piedra y cemento de las destrucciones de edificios o paredes, el comportamiento de las balas, granadas... Modern Warfare 3 no está nada mal tampoco en este sentido, y de hecho en su multijugador rara vez veremos un comportamiento raro, clipping o al motor de físicas fallando. Los cuerpos de los soldados caen de forma muy estilosa, según por dónde hayan sido alcanzados, las explosiones los hacen saltar por los aires, etc. En definitiva, ambos juegos se comportan de forma brillante en este aspecto. La diferencia recae en el número de elementos a mover de forma imprevista y sin scripts, que en MW3 es bastante inferior.

Accesibilidad
En este sentido tampoco tenemos ninguna duda: Modern Warfare 3 es un juego más abarcable por cualquier jugador, una experiencia más satisfactoria para el novato sin descuidar por ello al experto o habitual de los FPS. Ya lo señalaban Infinity Ward y Sledgehammer en todas las entrevistas previas, se ha buscado llevar el juego hasta el máximo número de jugadores posibles, abrir el espectro de usuarios potenciales pero sin dejar de prestar atención a los fans acérrimos que no han fallado ni fallarán al juego y cada nueva entrega. Esto hace a Modern Warfare 3 accesible y muy divertido desde el primer momento, con partidas para todo el mundo, muchos modos de dificultad distintos en las misiones monojugador -el más bajo es realmente ridículo-, equilibrado de las partidas online para que todo el mundo tenga opciones y mejore, etc. Battlefield 3, sin embargo, es un juego hardcore y duro, que requiere muchísimas horas de experiencia para ser dominado, donde al principio moriremos sin parar y pasados unos días mataremos sin pausa, donde se valora la formación de cada soldado y el valor del rol que desempeñe dentro de su equipo, el trabajo en grupo es esencial... Es un juego arduo en competitivo, no tan accesible pero con otro estilo y profundidad a los que trae Call of Duty.

No nos cabe duda, éste es el mejor juego de Activision de disparos en primera persona para aquellos que quieran un producto de indiscutible calidad y no sean duchos en el género o no tengan tanto tiempo para practicar, componer tácticas de grupo, pensar estrategias y roles dentro de su escuadrón, aprender a manejar vehículos... De hecho Modern Warfare 3 ni tiene vehículos en multijugador, salvo si queremos considerar los soportes de ayuda aérea y algún que otro momento puntual de telecontrol, ni mecánica concreta y obligatoria de acción en grupo. Sus creadores también han procurado que las rachas de bajas no sean tan determinantes, e introducido las rachas de muertes propias, ventajas obtenidas por caer un número seguido de veces sin matar a nadie, un toque "casual" que ya está generando debate. Por otra parte, las perks están mejor equilibradas para que no estén las mejores desbloqueadas con los niveles más altos de rango, sino que desde el nivel 4 en que empiezan, ya podamos ir bien equipados, también en armamento. Ya lo decíamos en el Análisis, este Call of Duty es la tendida de mano definitiva a los nuevos usuarios o los inexpertos, aunque no de forma tajante o que llegue a frustrar a los habituales. Ha conseguido un equilibrio entre sencillez accesible y profundidad hardcore magnífico y hasta ahora nunca alcanzado en el género. Es uno de los puntos más fuertes del juego, pese a que a algunos les cause algún disgusto.

Campaña
"Corta pero intensa". Esta frase hecha define a las dos modalidades Campaña singleplayer de estos juegos, aunque bien es cierto que no son iguales, ni en duración ni en desarrollo. Battlefield 3 tiene un modo en solitario ligeramente más largo al de Modern Warfare 3, con unas siete horas de juego casi aseguradas frente a las seis de este CoD -salvo que hagamos speed-run o estemos muy familiarizados con ellas-. En cambio, la Historia para un jugador del juego de Activision gana en cuanto a intensidad, espectacularidad y sensación de trascendencia, con una trama que retoma el hilo argumental de los anteriores Modern Warfare y pone fin a muchas incógnitas de éste, dejando al jugador secuencias jugables verdaderamente espectaculares e inolvidables, levemente por encima de las que muestra Battlefield 3, también en narrativa. Por ello, en relación a Campaña en conjunto, es muy difícil quedarse con una, pues la de BF3 está a un altísimo nivel también en escenas de impacto y sensación cinematográfica con efectos especiales, no alcanza por poco el nivel de CoD, pero a cambio es algo más larga pero arquetípica. No podemos quedarnos con una fácilmente, son buenísimas y cada una destaca en su parte.

Algo que sí podemos mencionar pero que tampoco las diferencia en exceso es las sensaciones jugables que transmiten, lo divertidas que son, la cantidad de scripts, diseño de los escenarios, IA enemiga y aliada, estructura por capítulos, narrativa, variedad de situaciones, libertad, frenetismo... En ambas se lleva de la mano al jugador por un pasaje de derrumbes colosales, explosiones, tiros por todos lados, y hasta momentos de infiltración, manejo de vehículos concretos, Quick Time Events, partes de francotirador estancado o tiempos que se ralentizan para crear secuencias únicas muy vistosas. El avance es completamente lineal, aunque quizá en Battlefield 3 haya menor sensación de pasillismo, pues los niveles a veces realmente tienen varias vías por donde avanzar y son ligeramente más abiertos que los de Modern Warfare 3. En cuanto a eventos que ocurren de manera automática al alcanzar un punto (scripts) las dos campañas van bien servidas, y utilizan una técnica parecida para mostrarlos, aunque quizá sea CoD quien se lleve aquí el gato al agua, por muy poca diferencia, eso sí. La duración de cada capítulo es similar, así como el frenetismo de los mismos, con sus partes más intensas salpicando toda la trama y no necesariamente al final.

La narrativa no es el punto fuerte de ninguno de los dos juegos, con un interés enfrascado en la multiperspectiva y los saltos en el tiempo. Eso sí, MW3 ha mejorado muchísimo el story telling en relación a los anteriores juegos de la subsaga. En ninguna nos vamos a encontrar con personajes con fuerte carisma, alejados de clichés o que inspiren empatía, no nos dará tiempo a empatizar dado que rápidamente saltaremos controlando uno y otro, incluso de bandos enfrentados. Por último antes de entrar en la variedad está la polémica y moral de algunas escenas, quizá más irreverente en Modern Warfare 3 con el comentadísimo tramo de Londres en esta ocasión (más algún otro menos sonado), que recoge el testigo del aeropuerto ruso de MW2. El propio juego nos lo vuelve a advertir y preguntar antes de empezar, si queremos presenciar o no ese contenido que puede herir la sensibilidad del espectador.

Variedad
En su modalidad en solitario y cooperativa ambos juegos están bien dotados de esta necesidad de todo gran FPS de hoy que es la variedad de situaciones, escenarios y mecánicas con las que entretener al jugador, que no solo busca tiros y más tiros desde armas de mano. Battlefield 3 y Modern Warfare 3 tienen Campañas parecidas como decíamos, donde nos moveremos por tierra mar y aire, en distintos vehículos, algunos muy curiosos y sorprendentes cuando llega el momento de pilotarlos. Hay partes también de sigilo e infiltración, de avance táctico (leve), de carreras contrarreloj, o de provocar barbaridades con bombas y otros elementos devastadores. Y todo ello en capitales de todo el mundo, aunque por elegir, nos quedamos con la variedad y zonas muy conocidas que expone MW3, con París, Londres, Nueva York, Hamburgo... Las seis misiones cooperativas de Battlefield 3 no fallan en variedad, al igual que tampoco las 16 del último Call of Duty más sus 16 adicionales en supervivencia. Cada una de las primeras tiene unas exigencias, objetivos y mapa concretos, aunque casi siempre recuerdan en exceso a momentos clave de la Campaña, son el resultado de no haber incluido Campaña Cooperativa tal cual en ninguno de los dos juegos, una pena.

Por otra parte está la variedad en multijugador competitivo. Aquí Battlefield 3 se lleva todos los puntos frente a la mecánica repetitiva pero adictiva de Modern Warfare 3. Montar en cazas y pilotarlos, agruparnos para tomar un tanque y controlarlo, ataques desde torretas en el aire en un helicóptero controlado por un compañero, tomar bases enemigas y bombardearlas o demolerlas... Son solo cinco modos de juego multiplayer online, pero tienen en sí mucha variedad de situaciones. Ahora bien, el título de Activision posee nada menos que 16 modalidades online para partidas privadas y pantalla dividida, ahí es nada. Todas ellas muy divertidas y cada cual más frenética, pero siempre basadas en el disparo de armas de mano. Por supuesto, esto va mucho más allá, y con las rachas de bajas podremos también invocar ataques aliados desde el aire que controlaremos, colocar minas claymore y C4 entre otras, torretas, paquetes de ayuda... Ninguno de los dos juegos aburre en poco tiempo, son duarderos gracias a la cantidad de formas de jugar que proponen, pero BF3, su diseño de mapas enorme y todos los vehículos disponibles hacen algo más variada la experiencia, solventada en cierta medida en CoD con tantísimos modos de juego.

Sonido
Éste es uno de los apartados que no dejan lugar a dudas. Pese al buen y mejor hacer de Infinity Ward en su nuevo juego, lo cierto es que Battlefield 3 tiene un apartado sonoro más brillante, sobresaliente, una muestra de la otra parte del Frostbite 2 de DICE, capaz de cambiar las tracas habituales de las armas por auténticos impactos sonoros repetidos, que retumban en nuestro oído como si estuviéramos ante el armamento real, con robustez y gravedad. Battlefield 3 es realista hasta en este sentido, y su notable doblaje al castellano y en versión original anglosajona no se queda atrás. Otros efectos como el estruendo de un avión que despega, los trozos de cristales y las partículas cayendo al suelo tras un derrumbe, o las distintas pisadas sobre unas y otras superficies redondean una base sonora que rara vez habíamos visto antes en un videojuego. Modern Warfare se apoya sobre todo en una banda sonora memorable a cargo de Brian Tyler y un doblaje también a la altura exigida, aunque no trascendente. Battlefield 3 sorprende en cuanto a lo sonoro. De Modern Warfare no esperábamos menos de lo que nos ha dejado, con un pasado también notable que ha ampliado pero reutilizado una vez más.

Modos Cooperativos
Si antes teníamos claro que en Sonido o Realismo ganaba Battlefield 3, este punto sobre su juego para compartir es con la misma claridad para Modern Warfare 3. Su contenido cooperativo es más que cuantioso, resulta divertidísimo y propone rejugabilidad una y otra vez junto a otro amigo para lograr las mejores marcas. 16 Operaciones Especiales más 16 mapas en los que disputar las divertidísimas partidas de Supervivencia no son poca cosa y mantienen pegado a la pantalla durante semanas. Además, todo ello abarcable en pantalla dividida en una misma consola con dos mandos, algo que Battlefield 3 directamente ignora. Las Operaciones Especiales de MW3 son bastante variadas e invitan a cierto pique entre los usuarios, ya que al final de cada una se muestran tablas de resultados. Lo mismo ocurre con la Supervivencia, más divertida incluso que los exitosos Zombis de Black Ops y realmente bien definida con las oleadas que vienen ahora desde cualquier parte teniendo en cuenta la posición del jugador. Se acabó eso de aprendernos por dónde van a salir y llenar esas partes de torretas.

Las 6 misiones en cooperativo del juego de Electronic Arts parecen un añadido de última hora ante la imposibilidad o negación de convertir la Campaña a multijugador. Es cierto que querremos completarlas todas, pero no hay tantos incentivos como en este nuevo Call of Duty, donde cada vez aumentaremos más el nivel en las Spec Ops, obtendremos dinero en la Supervivencia para hacernos con nuevo armamento, objetos, equipo y ventajas, etc. Lo cierto es que el juego de Activision ha sabido dejar el mejor exponente de la saga en este sentido, la única opción que echamos en falta es poder jugarlo con otros tres amigo, en vez de con uno, pero también hay que analizar el planteamiento de las Operaciones Especiales y el tamaño de los 16 mapas, los mismos exactamente que en el multijugador competitivo, para entender que dos personas contra la CPU es lo ideal en este terreno de juego. En cuanto a IA en estos modos, ambos juegos la gestionan a un nivel similar, aproximadamente.

Configuraciones multijugador
Más allá de toda la polémica con la implementación de bots, los dos juegos permiten configurar muchísimo las partidas, aunque realmente en Battlefield 3 hay más opciones en este sentido concreto, a la hora de disputar encuentros programados donde elegimos todas las reglas y partes que el juego va a poner a nuestra disposición ingame. Por el contrario, es Modern Warfare 3 quien destaca a la hora de confeccionar clase y asignarnos ventajas, armas, accesorios, ayudas por racha y hasta puntos de mirilla o interacción con el mapa, además claro de las ayudas letales (granadas y demás) y las tácticas. En el juego de Activision hay 30 perks divididas en tres grupos, 15 más su versión Pro, todas ellas que desbloquear en partidas online públicas pero abiertas desde el primer momento en matchs privados. Ambas obras son destacables, y cada una contempla sus principales atributos. Así, por ejemplo, en BF3 no hay tanta customización de clase pero hay cuatro (asalto, ingeniero, apoyo y reconocimiento) muy bien diferenciadas para trabajar dentro del equipo que MW3 ni contempla, ya que su mecánica de juego apuesta más porque todo el mundo dispare, y solo haya diferencias en el armamento, interacción con el minimapa y posición de disparado, unos desde la distancia y otros con escopetas a pleno pie de campo. Todo esto en las versiones de PC está ampliado y hecho más sofisticado, especialmente en Battlefield 3, un juego claramente preferible en ordenadores.

Diseño de mapas multijugador
Llegamos a otro punto conflictivo, donde no hay un claro vencedor. Mientras los mapas de Battlefield 3 sorprenden por su enormidad -todavía superior en PC donde dan cabida a 64 jugadores-, variedad marcada, vehículos que pilotar, zonas calientes de fuego, colocación de bases de cada bando, etc. Modern Warfare 3 se ha empecinado en lograr el mejor diseño posible de escenarios multijugador de todos los Call of Duty hasta la fecha. Sus desarrolladores se han empeñado en lograr la experiencia CoD más plena de todas, la más divertida e igualitaria y justa, basándose en una arquitectura de mapeado perfecta y equitativa, y muy testada para ponerla a prueba. Y lo han conseguido, pero claro, a la hora de competir contra los mayoritariamente colosales y también prácticamente perfectos mapas de Battlefield 3, el encuentro es duro para el juego de Activision, más continuista y sin grandes sorpresas para el jugador, que tardará varias sesiones en apreciar el trabajo que han llevado a cabo Sledgehammer e Infinity Ward para crear composiciones perfectas donde no haya desventaja para nadie, excesivo campeo, respawn injusto o puntos calientes siempre custodiados por los mismos. 9 mapas de BF3 frente a casi el doble de MW3, pero estos últimos minúsculos en comparación. Es inapropiado premiar a uno de los dos juegos por encima del otro. Ambos tienen un nivel en este sentido inigualado hasta hoy en títulos de guerra online en primera persona.

Equilibrio de armamento
Más de 40 armas en el último Call of Duty frente a las 55 de Battlefield 3 (más las granadas, cuchillos y demás, y las que llegarán probablemente con DLCs en ambos juegos). Muchísima variedad, pero, ¿qué título nos dejará verdaderamente usar de forma indiferente unas y otras?, ¿en cuál se ha puesto más empeño en equilibrar el arsenal al completo de manera que al final no todo el mundo lleve la misma arma? Pues aunque ambos títulos han dedicado en su desarrollo y testing gran parte de tiempo a este asunto del balancing, lo cierto es que, por lo que llevamos jugado en estas semanas, la obra de Infinity Ward tiene un pretendido y más marcado estilo aperturista con el armamento, también reforzado por la posibilidad de subir de nivel y rango cada arma en concreto, haciéndola superior al resto de nuestro equipo y, si nuestro manejo es satisfactorio con ella, convirtiéndola en nuestra favorita, sin necesidad de que sea la que usa la mayoría de jugadores, como sí pasaba en anteriores Call of Duty. Esto no dicta que en Battlefield 3 utilice todo el mundo la misma arma, pero sí que veremos especialmente en Modern Warfare 3 variedad en los usos de los jugadores, o al menos ésta era la idea perseguida por sus creadores y solo el tiempo de juego nos demostrará si así es. En estos primeros días, obviamente, todavía hay temores y todo el mundo está jugando con las que vienen de anteriores entregas, por eso habrá que esperar a que pasen los meses y los jugadores experimenten y encuentren su experiencia justa y preferida.

Servicio de comunidad
Call of Duty: Elite frente a Batlog, dos formas parecidas de prestar al usuario más información de la que puede encontrar en el propio juego, y sin duda algo que hasta ahora nunca se había hecho pero que dará unos resultados magníficos. Lo primero que hay que aclarar es que vamos a hablar del servicio gratuito de Elite, que acapara el 80% de las opciones, ya que para el Premium solo se queda una ampliación muy centrada en los torneos oficiales con premios físicos (incluido un Jeep, iPads...), un mejor abanico de configuraciones y comunicación para los clanes, y las modalidades de vídeo y Call of Duty TV expandidas, además de descarga gratuita de todos los DLC, claro. Pagar la suscripción anual de 56,95 euros es algo totalmente opcional y orientado a jugadores profesionales, con mucha presencia en partidas y rankings internacionales, para nada necesario para el jugador medio aunque rentable para quien quiera hacerse con todos los packs descargables. Por tanto, en cuanto a servicio gratuito, Batlog es muy completo y útil, pero se queda por debajo en funciones de CoD: Elite, bastante más detallado en ciertos apartados, y de similar envergadura e información en otros muchos. El factor red social funciona de maravilla en los dos, así como las tablas de resultados y estadísticas de uso de armas, perks, clases o mapas. Los dos son muy visuales y de manejo muy básico, rápidos para las consultas una vez que nos familiaricemos con ellos.

Conclusiones, ¿con cuál nos quedamos?
Ha llegado el momento, tras revisar apartado por apartado los que consideramos más relevantes y comparables a la hora de definir un FPS bélico hoy, de decidirnos por un juego u otro. Ambos sobresalientes, ambos divertidísimos y plenos para sus fans tradicionales -quienes no deben dudar en hacerse con la nueva entrega de cada uno si quieren más experiencia de este tipo-, ambos perfeccionistas en sus intereses concretos a alcanzar, ambos espectaculares.... Pero, obligados a elegir, nos quedamos con Battlefield 3. Lo nuevo de EA DICE es más sorprendente y una obra maestra visual en su versión para compatibles. La mecánica de Call of Duty es de sobra por todos los consoleros conocida, y Battlefield 3 lleva hasta 360 y PS3 una propuesta bastante distinta, que apasionará a los que buscaban un soplo de aire fresco en esto de los tiros online. De hecho, en consola, estos dos competidores -no necesariamente, sino complementarios- son juegos de calidad similar si los analizamos en conjunto.

Call of Duty: Modern Warfare 3 tiene muy por encima de Battlefield 3 todas las opciones cooperativas -duraderas y variadas- y en pantalla dividida, inexistente para el juego de EA. También se ha buscado llevar la experiencia tradicional de esta saga a su cénit, hacerla más compleja y larga en vida útil que nunca, a la par que accesible para los menos competentes, llevando el juego hasta más gente y más formas de jugar buscando en todo momento que cada usuario encuentre su sitio y arma preferidas para enfrentarse al resto. Ahora bien, Battlefield 3 ha sorprendido a toda la comunidad de usuarios, también a sus habituales. Mirando de cerca a la saga de Activision en la Campaña pero con una propuesta online fiel a los valores de los anteriores BF, lo nuevo de Electronic Arts nos encanta por cómo ha vuelto a abrir un género que estaba siendo excesivamente monopolizado por el frenesí arcade de CoD y sus mapas de arma contra arma. Pero repetimos, es una mera cuestión de gustos ante dos juegos que en general atesoran una calidad altísima similar en consolas (en PC nos quedamos con Battlefield 3 sin dudarlo). Elegid vuestra arma, soldados, esta guerra tiene para nosotros un ligeramente favorito, que no vencedor.