Spider-Man: Edge of Time
Spider-Man: Edge of Time
Carátula de Spider-Man: Edge of Time
  • 6

    Meristation

Potencial desaprovechado

Ramón Méndez

Peter Parker y Miguel O'Hara se ven obligados a unir de nuevo sus fuerzas para evitar un grave caos temporal por culpa de la empresa Alchemax. Un juego de acción con momentos muy buenos pero que no termina de explotar todo su potencial latente.

No es ninguna sorpresa, ya a estas alturas, que Spiderman tiene una cita anual con las tiendas de videojuegos. Desde el año 2000, la media está en un juego cada año, y el año pasado Activision decidió encomendarle la labor de desarrollar las entregas de Spiderman a Beenox, una compañía que empezó dedicándose a crear ports de juegos y que poco a poco se fue ganando la confianza de la editora para trabajar en diversas licencias. Su primera oportunidad con Spiderman la tuvieron en 2010, con Spiderman: Shattered Dimensions, un juego de calidad, con un gran nivel e ideas muy satisfactorias, que se convirtió en un éxito y que propició que Activision realizase ese movimiento de confiarles todos los futuros capítulos jugables del héroe de Marvel.

Pero allí donde Shattered Dimensions triunfó, Edge of Time fracasa. Son muchos los aspectos, detalles y elementos que hacen sentir que esta entrega no está al nivel de lo que cabría esperar, sobre todo viendo el capítulo del año pasado, dejándonos con un gran número de momentos de hacernos sentir que estamos ante un gran cúmulo de oportunidades desaprovechadas que podrían haber dado mucho más de sí. Posiblemente, las estrecheces de los plazos de desarrollo hayan pesado a una desarrolladora que, como decíamos, no está acostumbrada a este tipo de proyectos. Pese a todo, Edge of Time tiene detalles muy satisfactorios y que dejan un buen sabor de boca, componiendo un título interesante pero que podría, y debería, haber dado mucho más de sí.

Caos temporal
La historia está dividida en dos épocas temporales diferentes: la actualidad, con Peter Parker como Spiderman, y el año 2099, donde es Miguel O'Hara el hombre araña. Edge of Time empieza con mucha fuerza, mostrándonos cómo Peter Parker sucumbe ante el Antiveneno y Miguel no es capaz de llegar a tiempo para evitar que esto suceda. Una secuencia que hace las veces de tutorial y que es solo la presentación de la verdadera historia. Aunque la presencia de Eddie Brock como Antiveneno se antoja espectacular y un enemigo temible al que tener muy en cuenta, el verdadero rival a batir es Walker Sloan, un científico de Alchemax que trabaja con las variables del viaje en el tiempo y que tiene un plan que alterará el propio universo.

Su objetivo es viajar a los años 70, mucho antes de la creación de la propia Alchemax, para crearla él y, sabiendo ya qué inventar y cuándo, convertirse en una leyenda y ser multimillonario, el creador de la empresa que revolucionó el futuro. Sus acciones se van haciendo notar, y por ejemplo Peter Parker no trabaja en el Daily Bugle, sino que es un trabajador de Alchemax. Solo Miguel O'Hara sabe lo que está pasando y aprovecha un agujero de gusano temporal que le permite comunicarse con Parker para intentar arreglar el estropicio entre ambos, ya que son los dos grandes héroes pueden hacer frente a una amenaza temporal de estas características. Y precisamente, el argumento es la mayor virtud de esta producción.

Pese al interés y al gran ritmo que se mantiene casi constantemente durante toda la partida, el argumento no está presentado con todo el acierto que se podría esperar. Por ejemplo, todo empieza con un enfoque muy cinematográfico, oscuro e intenso, con abundantes momentos intensos y dignos de las mejores producciones de Hollywood. No obstante, todo esto se desmorona demasiado rápido, incapaz de mantener ese gran ritmo constantemente, y todo acaba reduciéndose a algunas escenas y situaciones inolvidables entre varios momentos más flojos y que caerán rápidamente en el olvido o, mínimo, en el tedio. Estas alteraciones provocan la ya mencionada sensación de oportunidad perdida para explotar todo el potencial de un argumento interesante.

No solo eso, sino que también se nos plantea una característica de juego que resulta muy interesante a priori y que promete grandes posibilidades sobre el papel: el hecho de que las acciones de Spiderman en el presente tendrán repercusiones y alterarán la historia en 2099. Por ejemplo, destruir robots en construcción en el presente para que no existan en el futuro. Sin embargo, como decimos, esto se queda en eso: ideas, bocetos que se potencian a través del argumento pero que solo tienen lugar en el momento en que se desee que ocurra algo así. Es una limitación lógica para el desarrollo del juego, pero que podría haberse aprovechado también mucho más, pero se optó por no correr riesgos y limitar la producción para potenciar ese aspecto cinematográfico.

Jugabilidad
En cierto modo, la importancia que se le ha dado a la puesta en escena argumental ha lastrado notablemente al resto de la producción. Aunque en gran medida da la sensación de que, jugablemente, estamos ante el mismo juego que Shattered Dimensions, lo cierto es que está muy por debajo de la entrega del año pasado. Los dos Spiderman tienen un sistema de control que es, básicamente, similar, sin grandes diferencias en ningún aspecto. No solo eso, sino que todo el sistema es extremadamente sencillo: un botón para hacer combos, otro para lanzar al enemigo al aire, y lógicamente poder lanzar redes. Pocas opciones que provocan que todos los enfrentamientos sean excesivamente simples y, lo más preocupante, que caigan rápidamente en la repetición.

Partiendo otra vez de la base de Shattered Dimensions, el juego cuenta de nuevo con una telaraña de misiones a completar para conseguir puntos de experiencia que luego podremos invertir en la adquisición de nuevas habilidades (con mención especial a que las arañas doradas ahora tendrán relevancia para este aspecto). Sin embargo, dichas habilidades aportan muy pocos cambios al sistema de combate, por no decir ninguno, y se quedan más en meras curiosidades que no aportan demasiado. Lo más interesante lo tenemos desde el principio, como la posibilidad de usar la velocidad de Spiderman para superar a unos enemigos que poco o nada pueden hacer ante semejante despliegue de rapidez. Tampoco el desarrollo propio del juego favorece al resultado final.

Básicamente, lo que nos espera son abundantes oleadas de enemigos, todos con muy poco interés, escenarios estrechos, alguna pequeña sección de plataformas guiada que quita interés a la misma, y encontrar llaves derrotando enemigos para abrir puertas. Todo cíclico, repetitivo y carente de interés. Además, como decimos, los escenarios son bastante más estrechos y con menos espacios que los vistos en Shattered Dimensions, lo cual supone sentir en todo momento que Spiderman se encuentra comprimido; no en vano, es un héroe muy ágil, con mucho uso de telarañas y balanceos, que aquí se ven excesivamente limitados por las restricciones que la propia desarrolladora ha impuesto al personaje. Por decirlo de otra forma, parece que el propio héroe que da nombre al juego se ha metido con calzador, obligándole a adaptarse a unas limitaciones que lo ensombrecen.

En definitiva, pese a que el juego responde bastante bien a nuestras indicaciones con el mando y a que se proponen combates interesantes y situaciones épicas, el fracaso a la hora de evitar que el juego caiga en la monotonía y en la repetición de situaciones provoca que Edge of Time no termine de satisfacer nunca, con un contraste constante de claroscuros ante el cual no se termina de definir nunca. Decir esto ante un juego que solo dura en torno a las 6 horas es algo muy preocupante; aunque hay desafíos y trajes adicionales para desbloquear, en general no hay ningún motivo especialmente llamativo para volver a jugar, y eso no deja un buen sabor de boca al final.

Apartado técnico
Visualmente, Edge of Time no destaca en nada especialmente, aunque también es justo reconocerle que tampoco tiene graves defectos y que, en general, cumple su cometido. Eso sí, no se le pueden negar abundantes problemas, sobre todo a nivel de diseño de escenarios, ya que en muchas ocasiones da la sensación de que estamos constantemente visitando las mismas estancias. Las texturas sencillas de todos los entornos tampoco ayudan, y los enemigos se antojan bastante clónicos y poco inspirados. Si a eso le sumamos la facilidad con la que mueren y no dejan de hacerse sentir como mera carne de cañón, pues el resultado es un plantel de rivales que, salvo honrosas excepciones, deja demasiado que desear y no es digno del hombre araña.

Especialmente destacables son los efectos de luz, sobre todo en los grandes ataques especiales de Spiderman, y también dejan un buen sabor de boca las secuencias de vídeo que intentan hacernos sentir como si estuviésemos viendo una película. También hay que reconocer una buena labor es en el terreno del doblaje, ya que los actores de los dos Spiderman (en inglés con subtítulos) hacen un buen trabajo y logran credibilidad en todo momento. Los demás detalles sonoros no están al mismo gran nivel, aunque cumplen sin grandes problemas y realizan una función interesante. En definitiva, y como decíamos al principio, un apartado técnico que cumple pero que, al igual que toda la producción, deja una cierta sensación de que podría haber llegado mucho más lejos.

LO MEJOR

  • Enfrentarse a Antiveneno.
  • La historia en general.
  • Tiene momentos brillantes y divertidos.

LO PEOR

  • Conceptos que podrían haber dado mucho más de sí.
  • Duración demasiado escasa (6-7 horas)
  • Sistema de combate limitado y repetitivo.
  • Un potencial demasiado desaprovechado.

CONCLUSIÓN

Spiderman: Edge of Time prometía, en un principio, ser una versión reducida de Shattered Dimensions que recogería y reutilizaría bastantes elementos de esta producción para narrar otra historia propia. Pero, aunque se pueden encontrar infinidad de detalles sacados directamente de la entrega del año pasado, Edge of Time no consigue llegar a compararse a su predecesor. Intenta ofrecer un aspecto cinematográfico y una historia madura y oscura, lo cual consigue, pero no logra pasar de ahí y el resto de la producción se ve lastrada por su corta duración, lo limitado de su sistema de combate, lo repetitivo de las situaciones y, en general, una sensación constante de que la producción podría haber dado mucho más de sí. Sin ser un mal juego, consigue ser divertido y entretiene, pero le falta la chispa necesaria para destacar. [image|nid=1158171|preset=inline|width=603|height=340|align=center]

6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.