Ridge Racer: Unbounded, Impresiones

Namco redefine Ridge Racer y nos enseña en la Gamescom de qué será capaz el nuevo juego, Unbounded. Velocidad y tráfico a lo Burnout unidos a un interesante creador de circuitos. Nunca estos coches habían corrido tan rápido, con estos modos online, y de forma tan competitiva. Os contamos qué nos ha parecido este espectáculo arcade.

No eran pocos los que opinaban que la saga Ridge Racer estaba estancada, incluidos sus responsables. Por eso, Namco ha puesto todo su interés en reflotarla con fuerza, hacer un juego nuevo que rediseñe el concepto tradicional de la licencia con carreras arcade, destrucción y espectáculo en una misma jugabilidad, y que de paso deje al jugador crear y compartir sus propios circuitos, algo que parece estar poniéndose tan de moda que raro es el juego que no se plantea modalidades online de este tipo. Mucho más ambicioso, grande y variado, RR Unbounded es la respuesta de la compañía a los que buscan diversión directa en carreras frenéticas llenas de explosiones, agresividad al volante y conducción de infarto con tráfico en contra y curvas imposibles. Lo hemos probado, hemos visto su editor de circuitos y corrido sobre uno de ellos.

Ni de lejos Unbounded es un juego especialmente centrado en la creación, aunque sí promueve que la usemos y compartamos contenido, pero este modo editor no es tan completo como el que incluye, por ejemplo, Mod Nation Racers. En Unbounded se construye con una base de cuadricula, colocando en cada recuadro piezas de muy distinta composición, desde la recta básica hasta curvas peraltadas, puentes, saltos o cruce de raíles. Pero todo el circutio lo formaremos en plano, sin cambios de rasante ni desniveles a no ser que las piezas que coloquemos así nos lo permitan. La construcción es tan simple como seleccionar uno de los recuadros de la cuadrícula y escoger entre varias decenas de piezas posibles a colocar ahí. Si la pieza encaja con las que tiene al lado, podremos asignarla a ese cuadro y seguir colocando, hasta que cerremos la pista justo en el recuadro donde la empezamos. "Básico pero el más efectivo", nos dicen desde Namco al enseñárnoslo.

La estética urbana, con rascacielos, puentes, tráfico espeso y obras, es la que englobará a todo el juego. A la hora de construir, cada pieza que asignemos a cada recuadro incluirá algunas de estas edificaciones, farolas, bancos, aceras... Al juntar, por ejemplo, dos piezas horizontalmente que por el lateral tengan un espacio abierto, se formará una plaza. También si unimos dos edificios de la misma altura, se solaparán y formarán uno solo el doble de grande. Esto hace que cada ciudad que diseñemos sea completamente distinta, y es un sistema bastante inteligente y automático que logra unos resultados muy distintos según quién lo esté manejando, lo que asegura que en el online nunca veremos dos circuitos iguales, pues la cuadrícula base es muy grande y cada vez iremos obteniendo más y más piezas para montar pistas.

Una vez cerrado el tramo, nos dispusimos a probarlo con una carrera sobre él. Los coches de RR Unbounded son los habituales de la franquicia, irreales y de estilo deportivo, con alerones y capós redondeados para lograr la máxima velocidad. Realmente la consiguen, Unbounded es, sin lugar a dudas, el Ridge Racer más rápido hasta la fecha. Si a eso sumamos que tendremos que vérnoslas en circuitos más intrincados de lo normal, con tráfico en contra y con competidores que buscarán que nos estrellemos a toda costa, la diversión frenética y la exigencia de reflejos están aseguradas. Y tanto, lo pudimos comprobar y jugar a Unbounded realmente pone la adrenalina por las nubes. "Recuerda a Burnout", decían muchos de los asistentes. Compartimos totalmente esta idea.

Los vehículos ahora se destruyen, explotan y se desplazan unos a otros con facilidad a base de golpes. Namco quería que este fiuera el Ridge Racer más espectacular y desde luego es indiscutible que lo está consiguiendo. Con un manejo tan sencillo como arcade y directo, tendremos que pelear a muerte por dominar la pista, movernos con comodidad evitando que nadie nos adelante o pueda entorpercernos. Habrá que evitar el tráfico, columnas, farolas... pero si nos llevamos algo por delante, dicho elemento se destruirá siempre que llevemos la velocidad adecuada, lo que puede ocasionar que hasta se derrumben edificios enteros o puentes. Ya lo dice uno de sus eslóganes: "construye o destruye". Muchísimos elementos de los circutiso de Unbounded -no todos- son destruibles.

Esto asegura un despliegue de partículas, humo, fuego y chispas que inundará la pantalla en cuanto comiencen las carreras a estar más igualadas. El juego luce de maravilla justo lo que quiere. Si dos coches se rozan, se destrozarán la carrocería, saldrán piezas disparadas por los aires y hasta fuego si se afecta a partes vitales internas del automóvil. Todo ocurre con muchísima rapidez y desde Namco nos explicaron que para ellos es vital que el juego corra a unos fotogramas por segundo estables y altos, para que no nos perdamos ni un detalle del espectáculo. Al ser un título arcade, es incuestionable que el realismo no aparece prácticamente por ningún lado y que todo está bastante exagerado, pudiendo demoler grandes construcciones enteras solo con un choque frontal contra sus cristaleras. Pero ahí reside la gracia de Unbounded y una garantía para su éxito: la vistosidad.

En cada curva se nos mostrará la puntuación que llevamos, incrementada con los choques, el tiempo al pasar por el checkpoint, las destrucciones, los adelantamientos, los derrapes -muy frecuentes- y hasta la toma de atajos. Claro que sí, los circuitos de Unbounded del propio juego y los que creemos nosotros mismos tendrán diversos atajos a los que acceder con una rampa de salto, rompiendo un muro o destruyendo algún elemento. Eso sí, casi no nos dará tiempo a pensar. El juego es tan veloz, que las decisiones las tendremos que tomar por pura intuición, sin poder esquematizar nuestras carreras sino que todo se convertirá en una especie de guerra al volante donde todo vale por llegar los primeros y conseguir el máximo de puntos. 

No es mucho lo que hemos podido saber del juego en la Gamescom alemana. Llegará a Xbox 360, PS3 y PC en poco tiempo, pero desde luego tenemos claro que se trata de un produto muy diferente a las últimas creaciones de conducción que estamos viendo. Desde nuestra opinión y habiendo visto la poderosa y llamativa demo, Namco ha hecho muy bien redefiniendo Ridge Racer para darle más espectáculo a cada carrera, libertad al jugador para crear y compartir sus circuitos online, y mucha más diversión a una saga que ahora es más rápida, frenética y, en definitiva, divertida. Conoceremos muchos más datos de Unbounded próximamente aunque ya queremos probar su versión final para ver en qué queda. No pensamos soltar el volante.

Ridge Racer: Unbounded

Ridge Racer: Unbounded deja atrás todo lo que tenga que ver con circuitos amplios y fáciles y pequeños choques con los rivales en pos de un nuevo mantra: Conducir, destruir, y dominar.

Ridge Racer: Unbounded