[E3] Metal Gear Solid Snake Eater 3D, Impresiones

Metal Gear Solid 3 se hace estereoscópico en esta redición especial que llegará a 3DS a finales de año. Uno de los juegos más maduros de la consola nos enseña sus novedades y refinado aspecto gráfico en el E3. Volvemos al encuentro con Big Boss.

Cuando Nintendo anunció su nueva y revolucionaria consola portátil en el E3 del año pasado, se centró en recalcar que contaría desde el primer momento con el apoyo de las desarrolladoras third party y que se velaría por dar productos de calidad al jugador tradicional, empezando por traer hasta la máquina sagas de renombre. Konami fue una de estas empresas y el remake de su demoledor Metal Gear Solid 3: Snake Eater el primer y principal ejemplo de esta tónica respetuosa con el hardcore gamer y las grandes franquicias. Tanto es así, que Nintendo ha utilizado este producto externo como uno de los más fuertes del catálogo inicial de la portátil, y su stand de este E3 ha estado lleno de consolas con el juego completamente ingame, mostrándonos cómo se ha adaptado a la plataforma y qué novedades y manejo tendrá. Lo ha dejado claro, no es un port simple y habrá sorpresas,

La supervivencia en la jungla, teniéndonos que alimentar y enfrentarnos a todo tipo de peligros más allá de los soldados enemigos ante los que infiltrarnos, dejó en 2005 unas sensaciones inolvidables en PlayStation 2 que ahora se retomarán de forma portátil y tridimensional en 3DS. Los nuevos usuarios que no disfrutaran en su día de aquella obra maestra tienen ya una compra obligada. Todo el enorme juego de Kojima Productions se ha traspasado a la consola bipantalla sacándose el mayor jugo posible de dicho salto. Nintendo 3DS demuestra que puede hacer al juego muy superior, empezando por el cartucho de 4 gigas (el doble que los normales) en que llegará. Esto se debe especialmente a dos motivos: su redefinido aspecto gráfico, más solido y detallado; y la gran cantidad de contenidos nuevos y mecánicas que usen las capacidades de la máquina que incorporará. Tras probarlo tranquilamente en el E3, sin prisas, con el ojo puesto en todas las novedades y comparando bien la versión antigua con la nueva, podemos decir con tranquilidad que estamos ante otro imprescindible de la máquina como puede ser The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D o Kid Icarus: Uprising.

El juego ha pasado al Olimpo del sector por mezclar con pericia acción, infiltración y supervivencia, sus tres grandes directrices que lo hicieron un producto tan diferente que aún hoy sigue sin tener nada parecido. Snake Eater retrocede en la línea temporal del argumento de Metal Gear 1, 2 y 4 y nos traslada hasta la Guerra Fría, a una selva virgen donde un grupo terrorista tiene implantada una enorme base vigía capaz de desencadenar nada menos que la Tercera Guerra Mundial, con varias armas de destrucción masiva y feroces prototipos de Metal Gear a su cargo. Controlaremos a Snake, el antecesor del icónico personaje del resto de entregas pero con varios secretos bien guardados consigo mismo. La acción con todas las armas que llevará en su enorme arsenal y la infiltración juegan como nunca un papel esencial en la saga, escoltado en esta ocasión por la siempre necesidad de comer, beber y aguantar como un salvaje en un entorno enorme y bien caracterizado como es esta peligrosa selva llena de trampas artificiales y amenazas naturales, desde cocodrilos a serpientes venenosas.

Lo primero que destaca de esta revisión es indudable. Metal Gear Solid 3: Snake Eater 3D es otro de esos pocos juegos que ponen al máximo el efecto estereoscópico, que enseñan espectáculo en todo momento y consiguen hacer de la profundidad de campo su máxima expresión. Trabajado y cuidado hasta un nuevo punto, Konami ha hecho de él un título espectacular gráficamente, con mejores detalles en todos los elementos de la selva -ahora más viva y cambiante-, mayor definición para las texturas, unas animaciones de los personajes y animales dignas de la actual generación de consolas de sobremesa, modelados con más polígonos, eliminación de la niebla y popin o una reelección de la paleta de colores que los hace más vistosos y resaltados.  A todo esto, que no es poco, se suma que el efecto 3D, como decíamos, es sublime, a la altura de algunas películas de cine características por este visionado. La mecánica y escenarios del juego se prestaban muy bien a las 3D y a sacarles el mejor provecho posible, sobre todo en la vista en primera persona, espectacular.

No nos olvidemos de que hablamos de un remake puro, por lo que todas las mecánicas, ángulos de cámara, diálogos o personajes estarán aquí tal cual los vimos hace cinco años en la versión original de PS2. Pero se han introducido novedades para los jugadores que recuerden aquella y busquen en esta entrega algo que les sorprenda. Kojima Productions no ha podido evitar introducir guiños y cambios en la aventura original. Uno de los primeros ejemplos de esto que se han dado a conocer es ese peluche de Yoshi (dinosaurio verde de los títulos de Super Mario) escondido en la jungla. Pero hay muchísimas bromas así más que no vamos a desvelar para que cada jugador pueda descubrirlas por sí mismo. Y, por supuesto, cambios, incluso matices argumentales o nueva estética para personajes. Habrá también ángulos de cámara en cinemáticas y gameplay que no se vieron en el juego original y sacan mayor partido de las 3D, zonas secretas, un nuevo modo de dificultad y extras que todavía no se nos han querido desvelar pero prometen dar mucho juego a esta aventura tan profunda que ya de por sí tenía una duración más que aceptable.

Una de las novedades residirá en la importancia aumentada que se dará a la cámara de fotos del juego. Las nuevas texturas y genial tecnología conseguida por Konami para este remake permiten ahora sacar fotos de todo lo que rodea al personaje, con enorme zoom y detalles para crear un traje al protagonista con dicha imagen. Por ejemplo, si hacemos fotos a varias flores y las combinamos, tendremos un precioso estampado hawayano para el serio de Snake. Esto no es una mera curiosidad, crearnos capas y disfraces para las vestimentas servirá para no ser vistos y potenciar el camaleonismo, un parámetro clave en esta entrega. Otra novedad exclusiva que afecta a la jugabilidad es que el mapa esté siempre visible en la pantalla inferior de la consola. Ahora todo el juego es más rápido, sin pausa para pensar por dónde ir y marcar qué hemos explorado.

Snake Eater mantiene más o menos el control que tuvo desde el Dual Shock 2. El Circle Pad  y los botones principales funcionan de maravilla aunque se ha hecho un nuevo uso especialmente enfocado en los gatillos y la pantalla táctil. Ésta servirá ahora también para escoger las armas del inventario, abandonándose así la clásica interfaz de dos listados laterales que desplegar con R2 Y L2 respectivamente. MGS 3 3D deja claro con esta nueva demo jugable que hará mucho uso de las herramientas de la máquina. Y otra de ellas es el giroscopio, perfectamente implementado para mover las cámaras cuando tengamos la vista en primera persona y en otros momentos puntuales, como cuando Snake cruce por un cable o un tronco poniendo en práctica todo su equilibrio. La dinámica para esta cámara en primera persona es la habitual, a donde apuntemos con la consola, ese ángulo veremos en el juego. Simple, preciso y efectivo. Lo mismo para mantener en equilibrio al personaje y otros momentos tan tensos como geniales. Cada vez más títulos lo usan y le sacan partido. No nos extraña, funciona de maravilla y consigue una mayor inmersión del jugador en la aventura virtual.

Espectacular gráficamente -un nuevo hito portátil para la nueva consola junto al regreso de Kid Icarus- y con un manejo excelentemente adaptado, este nuevo Metal Gear Solid 3: Snake Eater es justo el título que tanto sus fans como los que no lo cataron en su momento podrían esperar. Su desarrolladora se guarda aún muchos secretos que llegarán dentro del juego pero los que hemos podido ver prometen una invitación ineludible a disfrutarlo de nuevo. Snake se mueve como nunca, repta como nunca, sobrevive como nunca y sale de la pantalla como todos podríamos soñar. Está inmerso en una jungla más profunda que la recordábamos, más detallada y colorida. Las mecánicas no se han quedado anticuadas y el juego sigue siendo tan divertido y complejo como su argumento, uno de los más sólidos de la saga. En apenas cuatro meses todas nuestras 3DS lo tendrán dentro. Nos ha dejado la sensación de ser un imprescindible, no nos extraña que la propia Nintendo le esté dando tanto peso.

Metal Gear Solid Snake Eater 3D

La franquicia de Kojima vuelve a la acción en su estreno en la nueva portátil de Nintendo.

Metal Gear Solid Snake Eater 3D