Shadows of the Damned, Impresiones

El Infierno más irreverente. Eso es lo que querían crear Goichi Suda y Shinji Mikami cuando empezaron a pensar en este disparatado título que es Shadows of the DAMNED. El EA Showcase de Londres nos dejó probar un nuevo nivel y ver hasta dónde se está llegando en esta historia macabra y excéntrica que cada vez nos gusta más. Akira Yamaoka, por su parte, vuelve a demostrar que en esto de los acordes psicodélicos, hay que dejarlo a él. Trío de ases de la industria dispuestos a regalarnos un producto memorable. ¿Lo están consiguiendo?

Desde la Game Developers Conference no habíamos visto nada nuevo del que para Electronic Arts es uno de sus productos más importantes hasta la llegada de Battlefield 3. Lo último de Suda 51 (No More Heroes, Killer 7) se aleja del Infierno dantesco clásico y le da una perspectiva más bien esperpéntica, capaz de hacer una lectura del Mundo del Mal original a la par que enfermiza. La pasada edición del EA Showcase, celebrada el 7 de abril, volvió a dejarnos clara esta concepción y las ideas que trae consigo este sangriento título que narrará la odisea personal de García Hotspur, un mexicano ex-alcohólico que tendrá que bajar al submundo más esquizofrénico que pudiéramos imaginar en busca de su chica, Paula, y la solución a todos sus traumas y temores. Ambientación, desequilibrio racional, gore y carisma. Este juego parece tenerlo todo para ser uno de los más atractivos de la temporada.

Un Infierno valleinclanesco
Al volver a poner las manos sobre el juego y una nueva demostración copiosa en las dos versiones que llegará el título, PS3 y Xbox 360, no hemos más que confirmado todas nuestras sospechas en torno a este destartalado mundo de callejuelas, vicio, luces y sombras, y horrores. La estética de los años 50 estadounidenses, con todo el optimismo de la explosión del consumismo, las fiestas, la iluminación de las calles con farolillos, los carteles... se refleja con maestría en este particular infierno diseñado por Goichi Suda y su equipo de creativos. La alegría y la burla satírica inundan cada esquina de esta especide de poblado de arquitectura centroeuropea y la sangre de todos los chiflados personajes que habitan en él. No hay lugar para la paz o la luz diurna, éste es un mundo de sombras, noche, ambientes macabros y violencia. Un protagonista como el que lo recorrerá no le podía haber sentado mejor al juego.

García Hotspur es un tipo agresivo y descontrolado que se ve envuelto en toda esta locura rojiza para salvar a su novia. Cargado con su inseparable pistola y una mala leche característica, el rudo protagonista no durará en hacer el bestia con su munición con tal de salir vivo y acompañado de semejante pesadilla. Por el camino, lo oiremos dialogar y preguntar, así como hacer algunos comentarios, tan soeces como propios de un descontrolado de la bebida, que ussará vodka o tequila para regenerar sus energías, pues todos los items de curación del juego son bebidas alcohólicas de fuerte graduación repartidas en tres proporciones: chupito, vaso o botella. Paula es eterna víctima, inocente y dependiente de "su salvador", la rubita coprotagonista se cruzará ante los ojos de García en más de una ocasión, casi siempre por meras trampas de los inolvidables y vistosos enemigos. Jhonson, nuestro aliado fantasmagórico capaz de convertirse en cualquer arma y darnos consejos para avanzar, será quien nos advierta de todo ello y añada un especial toque de humor macabro y sarcástico a esta tragedia demencial.

Otro elemento clave en el juego es la sangre, con su debido acompañamiento de vísceras, golpes y deformaciones que se darán cita en pantalla a cada segundo de juego que avancemos. Suda y Mikami no se han cortado un pelo en mostrar el horror tirando de carnicería, consiguiendo un realismo inusual en el elevado gore, texturas y trato en general a sustacias como la sangre, la baba o las musculaturas desgarradas. Se suman a este espectáculo los diseños psicodélicos y deformados de prácticamente todos los personajes, con más extremidades de la cuenta, órganos visiblemente estirpados,  mutilaciones, aspecto romboidal... El jugador no pasará miedo como tal, pero tampoco se librará del repelús que causan algunas secuencias .

Por último en su sobresaliente y distinta ambientación está la música, obra del siempre considerable Akira Yamaoka (Silent Hill) que ha conseguido acompañar a la identidad propia de lo nuevo de EA dándole el apartado sonoro de altura que sus seguidores podrían esperar. Con un ritmo más acelerado y menos nostálgico del habitual, el compositor japonés nos dejará decenas de temas que mezclan la electrónica con diversos estilos para dar celeridad y frenetismo a un juego que es puramente acción, locura y desenfreno. El resto del apartado sonoro no desentona, para nada, y hasta las esporádicas perlitas en español-texano del protagonista confirman la estética sonora que se ha buscado y alcanzado para Shadows of the DAMNED.

El nuevo nivel del EA Showcase
Con un aspecto gráfico algo más pulido que lo que encontramos en la GDC este nuevo nivel nos proponía una mecánica parecida y complicaba aún más las cosas a la hora de iluminar los escenarios para tener alguna posibilidad contra las criaturas de la oscuridad, los condenados. Ahora la luz no llegaba al disparar a bustos de caballo en la pared sino que se despertaba con una especie de manivela de fuegos artificiales que mantenía las estancias iluminadas durante unos 3o segundos tras obligarnos a pulsar repetidamente el botón secundario (cuadrado en PS3). La oscuridad quita el color a los escenarios tiñéndolos de gris y violeta, y es una especie de sustancia materializada que hace moverse más lento a nuestro personaje, le resta vida y mejora a los numerosos enemigos, que pueden ser más de diez al mismo tiempo y en zonas pequeñas, lo que recuerda mucho a los Resident Evil 4 y 5. Clara mano de Mikami en el proyecto.

También de forma similar a lo que ya habíamos visto, esta nueva demo divide la misión en zonas cerradas que no se abrirán hasta que entreguemos a la cara de bebé de las puertas los sádicos objetos que nos piden -un ojo, un trozo de cerebro...- y que habrá que localizar en los escenarios, buscando en enemigos abatidos, barriles, cajas y otros recipientes interactuables. Este avance progresivo por las zonas en las que hay que matar todo para seguir recuerda mucho a los hack and slash típicos, como God of War o Devil May Cry, pero la faceta de acción cuerpo a cuerpo no es precisamente la más importante en Shadows of the DAMNED, pues García solo tiene un botón de ataque directo con su antorcha, que puede usar de forma normal o recargada. Nos ha parecido efectivo, pero muy simple y con algunos errores de reconocimiento de impacto sobre los enemigos y objetos que esperamos que se hayan arreglado para la versión final del juego.

Las armas de fuego -Jhonson transformado en ellas- serán la pieza central de toda la jugabilidad de SotD. García siempre portará tres, cada una más demencial que la anterior y con municiones extravagantes como cráneos, muelas o tibias, todos ellos recolectables en bahúles de munición que irán apareciendo a medida que matemos más y más. Cada arma tiene su precisión, potencia y cargador bien diferenciados, simulando por lo general al clásico trío pistola-escopeta-ametralladora. En la venta ambulante que hemos encontrado, regentada por una extraña criatura con tentáculos iluminados, podremos adquirir más munición, bebidas para rellenar nuestra salud de manera instantánea con el gatillo o con un menú desplegable, y otros items. Esta figura también recuerda mucho a Resident Evil 4, con su Buhonero ofreciéndonos mercancía a cada paso que dábamos.

La experiencia de juego es rápida y directa, con plazas y calles reducidas que se llenarán de criaturas demoníacas y desagradables que jugarán a rodearnos y nos atacarán sin piedad si la oscuridad las respalda. Tendremos que movernos mientras disparamos y utilizar la voltereta (con X en PS3) muy a menudo para escapar de auténticos agobios. Además habrá muchos jefes finales, como el nuevo que vimos en esta demo, que consiguió dejarnos la miel en los labios ya que acabó justo con su aparición, de nuevo burlándose de García y haciéndole creer que estaba ante la verdadera Paula. La oscuridad debe ser evitada a toda costa, aunque habrá momentos en los que se nos obligue a cruzar por tramos llenos de ella, como los dos que hemos tenido que atravesar en este nuevo paseo sobre adoquines, tierra y alcantarillas.

Lo mismo pero mejor
Esta nueva demo del EA Showcase no nos ha dado ningún detalle jugable que no conocieramos de Shadows of the DAMNED pero ha conseguido confirmar y ampliar nuestras expectativas con él. La inspirada ambientación se da la mano de un apartado sonoro capaz de sacar lo mejor de Yamaoka, algo que también ocurre con la jugabilidad que tanto parece gusta a Mikami últimamente y los transgresores diseños de Suda 51. Bien es cierto que hemos visto cierta linealidad y algunas mecánicas repetitivas en lo que llevamos probado pero no por ello vamos a quitarle la vista de encima. Es uno de los juegos más importantes del año para Electronic Arts y tiene tras de sí a tres grandes de la industria. La cita con García y Jhonson, y este infierno alejado de cualquier estereotipo, en pocas semanas, antes del verano.

Shadows of the DAMNED

Suda 51 y Shinji Mikami se alían para esta producción para Electronic Arts. Garcia, nombre del protagonista, viajará al infierno en busca de su amada.

Shadows of the DAMNED