Cuando la ilusión se vuelve desencanto
Los rumores nos prometían un completo recopilatorio de Dreamcast. La realidad nos ofrece un producto escaso y poco cuidado que no hace justicia a la 128 bits de Sega.
No se puede negar que vivimos rodeados de un halo nostálgico que parece casi imposible de superar. Tanto da las novedades y las innovaciones, aquello que marcó nuestro pasado se ha grabado a fuego, de forma imborrable, en nuestra mente. Son muchos los usuarios que viven con el espíritu de Sega, que siguen en el mundo de los videojuegos gracias a la compañía del erizo azul, que suspiran por títulos que les transmitan las mismas sensaciones que los que disfrutaron en las máquinas de Sega, ya sea Master System, Game Gear, Mega Drive, Mega CD, 32X, Saturn, Dreamcast
Por lo general, Sega ha destacado por ser una compañía que siempre afirma escuchar a sus usuarios, incluso cuando las peticiones sean tan (aparentemente) descabelladas como Shenmue III (no son pocas las veces que desde la compañía han dicho que sabían que la gente lo quería y que tenían en cuenta dichas peticiones, aún cuando no sean viables por el momento). Y al igual que otras compañías, Sega sabe jugar con la nostalgia de su público para lanzar recopilatorios de sus juegos más emblemáticos a lo largo de los años. Han sido diversas las entregas que nos han llegado de recopilatorios de Sonic y de Mega Drive, cuya colección definitiva nos llegó hace poco (Sega Mega Drive Ultimate Collection), y parece que por fin Sega decidió dar un paso adelante y centrarse en otra de sus máquinas más queridas: Dreamcast. Una máquina que hace algo más de un año cumplió una década y a la que rendimos un completo homenaje (10 años de historia; Los 100 imprescindibles: Parte 1; Parte 2)
En el pasado E3, en junio de 2010, Mike Hayes aseguró que se iban a lanzar títulos de Dreamcast a través de los servicios de descarga. Se hablaba, ni más ni menos, que de entre 18 y 24 títulos; una cifra que, haciendo las cuentas, debería abarcar todos los grandes éxitos atemporales de la compañía nipona en su última consola. El primero en llegar fue Sonic Adventure, seguido de Crazy Taxi pero ambos eran ports poco cuidados que dejaban bastante que desear y poca justicia hacían a los originales. De repente, empezaron a llegar cantos de sirena de que iba a lanzarse al mercado un recopilatorio en formato físico de juegos de Dreamcast. Comenzó la especulación, los rumores, las quinielas, las esperanzas
Y con la confirmación oficial de dicho título, llegaron las decepciones y las quejas. Dreamcast Collection, el juego que debería recopilar en un solo disco una veintena de joyas de la 128 bits de Sega, ha resultado ser un simple recopilatorio de cuatro juegos: los dos ya disponibles que comentábamos antes, junto con Sega Bass Fishing y Space Channel 5 Part 2, dos títulos que ya están a punto de salir también en los servicios de descarga. Ojo, que no hablamos de decepción total porque los juegos no tengan nivel, porque son grandes obras (aunque no se haya tratado a Sonic Adventure para estar en 16:9), pero es que son las que más accesibles están al público en general. Sonic Adventure, además de en Dreamcast, salió en GameCube y en PC. Sega Bass Fishing salió también en PS2 y Wii (y es un título muy nipón de escaso calado en occidente, que sin el accesorio de la caña está destinado a pasar desapercibido otra vez). Crazy Taxi lo hemos visto en PC, PlayStation 2, GameCube, Xbox, PSP e incluso Game Boy Advance. Y Space Channel 5: Part 2 (¿por qué el segundo y no el primero?) también visitó PlayStation 2.
Es decir, se nos ofrecen, posiblemente, los títulos que más se han expandido y desperdigado desde el fin de Dreamcast. Los usuarios se preguntan dónde están los Shenmue, Jet Set Radio, Metropolis Street Racer, Skies of Arcadia, Ecco the Dolphin, Virtua Fighter 3, Samba de Amigo, Headhunter, Sega Rally 2, House of the Dead 2, F-355, ChuChu Rocket!, Sonic Adventure 2, Virtua Tennis, Virtua Striker 2, Sonic Shuffle, Confidential Mission, Zombie Revenge, Ooga Booga, Outtrigger, Hundred Swords, Fighting Vipers 2, Dynamite Cop Cierto es que muchos de estos títulos también contaron con versiones en otras plataformas, pero otros no, y el conjunto completo convertiría a este recopilatorio en una auténtica pieza de coleccionista. Y, puesto a soñar, también se podría haber aprovechado para sacar de Japón algunas joyas como Segagaga o la franquicia Sakura Wars (cuyo estreno occidental tuvo que depender de NIS América y no de Sega).
Se podría alegar problemas de espacio en disco, dado que los juegos de Dreamcast ocupaban GDs, pero con las medidas de compresión actuales esto no debería ser excusa. A todas luces, si nos guiamos por lo que dijeron los directivos de Sega, este recopilatorio tiene toda la pinta de ser un 'volumen 1', similar a lo que se ha hecho en PC con el recopilatorio de Mega Drive. No es la mejor política posible, y había formas mejores de ofrecer clásicos de Dreamcast, tal y como la propia Sega nos ha enseñado en el pasado con otras de sus plataformas; pero, al menos, se debería informar al usuario de cuántos volúmenes constará la colección y qué juegos aparecerán en los servicios de descarga/formato físico.
Cada uno tiene sus propios clásicos de Dreamcast que ansía revivir, pero si la primera impresión es de decepción al ver su clásico ignorado, se cae en un desencanto que el posterior anuncio de un nuevo volumen con más juegos no conseguirá suavizar. Dreamcast, considerada por muchos como una de las mejores consolas de todos los tiempos, se merecía un trato mucho mejor por parte de sus creadores. Al menos, aún se acuerdan de ella y no ha caído en el limbo como su hermana mayor, Saturn.