MeriGuía de Compras 2010: Wii
La sobremesa de Nintendo ha experimentado una segunda juventud durante 2010. Año repleto de títulos de peso, de regresos de figuras atemporales, la consola tiene mucho que demostrar de cara a la campaña navideña. Especialmente para aquellos que busquen nuevas experiencias.
No More Heroes 2
Probablemente se trate de la mejor aventura de todas las que han podido aparecer en el catálogo de Wii durante 2010, o al menos una de las que más nos han sorprendido, y además por varios motivos. Desperate Struggle representa una continuación con personalidad, todo aquello que debió ser la primera parte pero por falta de recursos (tecnológicos, imaginación) simplemente no pudo ser. Esta vez acompañamos a un Travis totalmente renovado en un nuevo ascenso hacia el primer puesto en el ranking de los asesinos mundiales más exitosos, aunque a costa de perder a Bishop, su mejor amigo. Por suerte cuenta con la ayuda de una preciosa (y misteriosa) Sylvia, que se encarga nuevamente de poner la nota erótica. Con la desaparición de la ciudad como patio de recreo y cierta simplificación en la mecánica, SUDA51 ofrece su mejor propuesta hasta la fecha, por mucho que se haya solapado con el interés mediático que despertó la primera en su momento.
Metroid: Other M
Mucho tenía que demostrar Team Ninja con la última entrega protagonizada por la heroína más popular de la generación actual de consolas. La colaboración con Nintendo, un arte que parece haberse puesto de moda en nuestros días, supuso una de las sorpresas más sonadas del E3 que se celebraba en 2009. Su posterior lanzamiento ha sido motivo de interminables debates acerca de la valía del título como parte de una franquicia que hasta la fecha sólo había cosechado logros sin parangón. Todo se debe a la introducción de un argumento como eje para representar el resto de conceptos que generalmente suelen dejarse ver en Metroid, concepto éste que puede gustar más o menos, pero que igualmente cuenta con un encanto innegable, de los que estamos acostumbrados a disfrutar en la franquicia. Lejos de rechazarlo, Other M se ha convertido en uno de los títulos más queridos de la redacción por su novedosa apuesta y, entre otras cosas, por fundir dos mundos que nunca se habían dado de la mano.
Sin and Punishment 2: Successor of the Skies
Llevábamos mucho tiempo esperando el regreso' triunfal de una franquicia que nunca llegó a ver la luz originalmente en Estados Unidos ni Europa: Sin & Punishment. La colaboración entre Nintendo y Treasure da como fruto un videojuego de acción sobre raíles con tendencias futuristas en el que dos muchachos han de librar una épica batalla por su supervivencia. La explicación suena a manido cliché, aunque la puesta en práctica poco o nada tiene que ver con las fórmulas que otras compañías han puesto sobre la mesa en estos últimos cinco años. Como suele suceder con la mayoría de las producciones de Treasure, Sin & Punishment centra su atención en acumular multiplicadores y demás para lograr una puntuación que pueda rivalizar con los pesos pesados del género. Dos personajes distintos, dos formas de entender el combate, un apasionante argumento como trasfondo y un despliegue gráfico como pocos han sabido mostrar en Wii son alguna de las características de este videojuego, uno de los pesos pesados del catálogo de la consola.
Tom Clancy's Ghost Recon
Jugar a un título sobre raíles puede llegar a ser divertido, varios títulos de Wii como The House of the Dead: Overkill así lo avalan. Lo que nos hemos encontrado con Ghost Recon: Future Soldier es el ejemplo contrario, el de cómo no hacer las cosas. Para empezar el título ya se le queda grande a este juego que a duras penas mantiene la esencia de su saga. A esto le podemos sumar un apartado visual muy lejos del mínimo exigido con un texturizado pobre y tosco, una jugabilidad sobre raíles triste y exageradamente limitada, sin cooperativo online y que invita en nada a su rejugabilidad. El argumento lejos de ayudar en la inmersión del jugador con la historia resulta aburrido y de nulo interés, sirviéndose en exclusiva para conectar de forma limitada las acciones que el jugador encontrará a su camino. Con un poco más de interés en el desarrollo, quizás podríamos hablar de un juego recomendado, pero las cosas se han quedado a medias en este nuevo Ghost Recon para Wii.
Epic Mickey
Epic Mickey es uno de los títulos más esperados y prometedores dentro del catálogo de Wii para este año. La nueva obra de Warren Spector ha superado las expectativas. No es un juego redondo, pero sí un título muy notable que debe estar en cualquier colección que se precie de Wii. Un auténtico y excelente homenaje a Mickey Mouse, con un apartado visual impresionante y envidiable que convive con una gran libertad que el jugador puede usar a su gusto para crear su propia aventura. El juego se ve lastrado por una jugabilidad que sufre altibajos y con una cámara que realmente no ayuda en determinadas circunstancias. No obstante, la balanza finalmente se inclina hacia el notable, una excelente aventura fantástica que entra por los ojos con su rico apartado artístico y que se adapta a cualquier tipo de jugador: pequeños y grandes disfrutarán por igual con Epic Mickey. No te lo pienses dos veces, y disfruta de esta más que recomendable aventura.

Silent Hill: Shattered Memories
Konami quería devolver la gloria perdida a una de las franquicias más importantes de la historia de los survival horror, y lo hizo con una exclusiva temporal de Wii (acompañada por otra producción de PSP) donde el jugador es quien determina cómo se vive realmente la partida y qué caminos decide tomar durante el transcurso de la misma. El juego de climax fue uno de los que debutó a principios de temporada, en una estelar escalada hasta los puestos más altos de las listas de ventas, apoyada por la sensación de terror que produce esta reimaginación de Silent Hill. Aunque Shattered Memories fue duramente criticado por el sector de aficionados más sibarita, aquél que esperaba una obra totalmente nueva y sin ninguna referencia a la original, lo cierto es que es probablemente el mejor juego de su casta para Wii, además de una experiencia muy entretenida y que ofrece otra forma de plantear el videojuego típico y común.
ndless Ocean 2
Aventuras submarinas como nunca las habíamos visto, y sorprendentemente en el catálogo de una consola que ya había recibido su particular inyección de paz en aguas profundas. Endless Ocean es una de los mejores ejemplos aparecidos este año sobre cómo crear un nuevo formato de juego partiendo de una fórmula ya existente en el pasado. Es, además, un juego único por su concepto, que pretende no sólo divertir, sino también enseñar al jugador cuáles son las distintas especies marinas que podemos reconocer en los fondos oceánicos. Todo ello acompañado de un interesante argumento y de personajes secundarios que, pese a su escaso peso en la aventura, contribuyen a dar una personalidad propia a este recomendable título.

Plataformas
Super Mario Galaxy 2
Nintendo ha conseguido muchísimas cosas en el mundo de los videojuegos, pero desde luego ha contribuido a hacer creer que todo es posible, que no hay límites. Super Mario Galaxy 2 nace de esta filosofía y la reinventa, echa por tierra ese tópico de que "segundas partes nunca fueron buenas" y no sólo mejora y amplía a su original, sino que hace algo más complicado: ser superior a algo que ya era, en su contexto y tiempo, inmejorable: una Obra Maestra. Más protagonismo para personajes como Luigi y Yoshi, más poderes y el Mario de siempre, saltando de planeta en planeta, avanzando nivel a nivel, redefiniendo los plataformas y haciendo de Wii una plataforma digna de poseerse. Si "El padrino" se reencarnase en videojuego y se adaptase en sus códigos, está claro que Don Vito seguiría siendo italiano, pero también que su nombre pasaría a ser Don Mario. Una rotunda obra maestra que no sólo es recomendable: es, sin ningún tipo de dudas, obligatoria. Una forma de entender un género que sólo podría haber salido de los impulsores de éste. El mejor juego del año para Wii, y uno de los mejores plataformas de la historia.
Donkey Kong Country Returns
El propio Satoru Iwata ha reconocido que nos la tenía todas consigo con este esperadísimo regreso, en parte por la situación cambiante del mercado (¿qué pasaría si DK no vendiese, o si hiciese lo propio una aventura de Mario? Las consecuencias serían terribles), en parte por el estudio que se esconde tras el desarrollo: Retro Studios. Los creadores de la subsaga Prime, de reconocido prestigio en Norteamérica y en medio mundo, se echaron a la espalda la responsabilidad íntegra de llevar a buen puerto el regreso de Donkey Kong Country, y los resultados no podrían haber sido mejores. No sólo recoge Returns la filosofía de la época dorada de los 32Bits, sino también aporta su pequeño grano de arena para dar rienda suelta a la imaginación de los jugadores, sea mediante saltos imposibles o derrotando a enemigos que nos harán sudar la gota gorda y pondrán a prueba nuestra habilidad. Con su peculiar sentido del humor, siempre con una sonrisa en la boca, Donkey Kong regresa en el que probablemente sea el mejor videojuego que ha aparecido durante el mes de diciembre para cualquier consola del mercado. Todo un juegazo, imprescindible estas navidades.
Sonic Colours
Pensábamos que el erizo ya nunca volvería, que su éxito era cosa del pasado. SI con Sonic4 se abrió una ventana hacia la esperanza, con Sonic Colours no cabe más remedio que aceptar lo que parece inevitable: el erizo ha vuelto. Lo hace curiosamente aprovechando las virtudes de los títulos fallidos que en el pasado han causado cierta caída en la reputación de la mascota de Sega. El estudio que se esconde tras su desarrollo, Sonic Team, ha invertido tiempo y dinero en crear una experiencia que se vive a toda velocidad, repleta de saltos, golpes, loopings y de toda clase de emociones que hasta hace unos años identificábamos con el erizo sin pensarlo dos veces. Vuelve esta forma de entender la jugabilidad de la mano de una disposición visual realmente asombrosa, a la altura de los abanderados de la consola, sin ralentizaciones ni problemas realmente criticables. Sólo echamos en falta algo más de pasión a la hora de narrar un argumento que, de cualquier modo, es una especie de vestigio que nos ayuda a rememorar el pasado sin dejar de disfrutar el presente. Juegazo donde los haya.
GoldenEye 007
El agente James Bond es uno de los personajes más famosos de la historia de la literatura y del cine, pero en el mercado de los videojuegos siempre ha vivido en un modesto segundo plano, en gran medida debido a que no han sido muchos los títulos de calidad basados en el popular agente secreto británico. Uno de los pocos que han roto con la dinámica, logrando resultados sobresalientes, fue GoldenEye para Nintendo 64; y Activision nos devuelve esta producción a Wii, con un título que cambia tanto con respecto al original que, lejos de antojarse como un remake, se trata de una nueva visión, puesta al día, del argumento de la película original. Encarnando a Daniel Craig (y no a Pierce Brosnan, como correspondería), nos adentramos en un FPS cargado de acción, con una jugabilidad excelente y que, según el nivel de dificultad en el que juguemos, se convierte en un juego completamente diferente, asemejándose más a Call of Duty o al GoldenEye original al gusto del usuario.
Call of Duty: Black Ops
Las dudas sobre qué haría Treyarch después del bombazo comercial de Modern Warfare 2 quedaron despejadas con Black Ops ya a la venta. La compañía se ha quitado de encima el papel de segundona, ha crecido y eso se nota en su última entrega. La campaña, a pesar de tener los mismos problemas endémicos de la saga -poca IA, excesivos scripts-, es de las mejores que se han visto gracias al toque cinematográfico que han sabido dar desde Treyarch y a la variedad de situaciones que ofrece. El multijugador cuenta con algunos mapas excelsos -Nuketown- y novedades más allá de la cantidad de modos de juego. Apostar para ganar créditos y comprar contratos a modo de retos que hacer en el matchmaking dan todavía más vida a un juego altamente recomendable.

Calling
Todos clamamos al cielo cuando nos dan las decepciones, y en el caso de Calling no es para menos. El título de Hudson comparte similitudes con el de Ju-On en un género que ha sufrido las consecuencias de las ganas de innovar de la industria japonesa. En las dos se plantea una tesitura similar: un extraño acontecimiento pone patas arriba la tranquilidad familiar del hogar de turno. En este caso, y a diferencia de lo vivido en La Maldición, el terror no viene impuesto por un niño oscuro/velludo/maquiavélico, sino directamente por la omnipresencia de la oscuridad a cada nueva puerta que se abre. Si técnicamente se mueve con gracia, emplear un teléfono móvil como herramienta principal para conectar la personalidad de los protagonistas con un extraño ente desconocido no acaba de ser la opción que más encaja con la temática de este desaprovechado survival horror en primera persona. Totalmente prescindible y uno de esos videojuegos de los que, cuanto más lejos, mejor.
Monster Hunter Tri
El auge de un nuevo concepto videojueguil no sólo ha arrasado con todo en PSP, terreno por antonomasia de Monster Hunter en la era moderna (aunque debutase en PS2), sino también en Wii ante la popularidad que ha obtenido su tercera entrega troncal. Tri es básicamente un compendio de las virtudes que ha mostrado la franquicia de Capcom a lo largo de su carrera, sin menospreciar las opciones Online que Nintendo habilita para que los usuarios puedan dar rienda suelta a sus monstruosos' intereses. Con un interesante argumento -relegado a un segundo plano, como siempre en la serie-, Monster Hunter Tri vuelve a basar el peso de su solidez en una infalible mecánica jugable que permite coleccionar criaturas, recolectar bienes, crear armas, mantener relaciones con personajes secundarios
Todo bañado por un motor gráfico que sorprende por el nivel de detalle que se puede apreciar. La biosfera de Capcom nunca gozó de tanta calidad como en esta entrega, que además se vende en distintas ediciones en función de los intereses de cada jugador.
Sakura: So Long My Love
La primera vez que Sakura Wars V llegó al mercado nipón fue hace la friolera de cinco años. Pero la gran calidad del juego y lo particular de su propuesta permiten que ese lapso de tiempo no solo no se note, sino que nos haga recordar todas las demás entregas que no han llegado a salir fuera de Japón. Y es que Sakura Wars no es el RPG tradicional, sino que se trata fundamentalmente de una aventura conversacional con combates. Sin puntos de experiencia, para potenciar a los personajes para las secuencias de batalla tendremos que mejorar nuestra relación con ellos a través de la toma de decisiones y de las acciones que realicemos durante las numerosas fases de diálogo. La belleza visual, lo pulido de toda la producción y, sobre todo, el gran carisma del que hacen gala todos y cada uno de los personajes del juego componen un título inolvidable, que demuestra por qué Japón suele rendirse a esta franquicia de innegable calidad.

Rune Factory Frontier
Fue toda una sorpresa ver cómo Rune Factory se convertía en uno de los títulos más destacados del panorama de la sobremesa de Nintendo, aunque lo cierto es que lo tiene prácticamente todo para ser considerado no sólo uno de los mejores juegos del año, sino también de la consola en general. Harvest Moon siempre ha propuesto trabajar con un entorno rural, añadiendo algunos tintes de rol y sosteniéndose en un argumento para llevar al usuario hasta otra categoría jugable. Rune Factory ahonda en el plano del argumento, ampliando la vida útil del juego hasta límites insospechados, todo ello bajo un motor gráfico realmente preciosista que dejará con la boca abierta a todo aquel que nunca haya sucumbido ante la grandeza de esta metamorfosis, que desde luego pocos esperaban a principios de año.
Final Fantasy Crystal Chronicles: Crystal Bearers
Final Fantasy Chronicles: Crystal Bearers no es realmente un juego mediocre como pueda aparentar al no ser recomendado. Realmente es un juego aceptable pero que da una de cal y otra de arena, y no consigue obtener el ritmo adecuado que se antoja imprescindible para un juego de rol. El sistema de combate, vital en género, aburre directamente de entrada, es poco profundo y no motiva a los jugadores más fieles al género, que se agrava con la incorporación de minijuegos como punto fuerte que no ayudan a conseguir el ritmo deseado. Por el lado positivo tenemos una historia que atrapa, aun sin ser especialmente buena y un gran trabajo en el apartado visual. Desde luego Crystal Bearers se encuentra en el límite de los juegos no recomendados. Si te gusta Final Fantasy quizás puedas darle una oportunidad a este título pero sin esperar demasiado. Aun así, hay alternativas de rol mucho más sólidas e interesantes para Wii.
Pro Evolution Soccer 2011
La franquicia futbolística por antonomasia de Wii es, sin lugar a dudas, Pro Evolution Soccer. Si Konami no ha sabido dar con la tecla para convencer a público y crítica de su buen hacer a manos de este simulador balompédico en el resto de la sobremesa, la situación es bien distinta en Wii. Aquí no sólo se ha coronado, sino que además se plantea como el único regidor que sabe aprovechar los virtuosismos de la consola para llevar la experiencia de juego a niveles que nunca antes habíamos imaginado. La edición de este año no aporta novedades significativas (un problema que lleva arrastrando desde hace unas temporadas), pero al menos sigue manteniendo la buena cara que ha lucido hasta la fecha. Si lo que buscas es fútbol de verdad, con su pasión y esencia únicas, no lo dejes pasar. PES2011 es tu simulador
, otro año más.
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NBA 2K11
El mejor videojuego de básquet que ha existido jamás. Así, simple y llanamente podemos definir el trabajo que se ha realizado en NBA 2K11, una franquicia que no deja de perfeccionarse entrega tras entrega y sin miedo a renovarse, como es en esta ocasión. Por suerte, todo aquello que brilla con luz propia en el resto de las sobremesas se comparte también en Wii, con la única excepción de contar con un apartado gráfico un pelín por debajo de lo exigible. De resto, el wiimote y el nunchuk suplen las funciones de los pad convencionales con mucha gracia, y obteniendo resultados que hasta hace unos meses nunca pudimos haber vaticinado en la consola de Nintendo. Con Michael Jordan como referencia inaludible, queda claro que este año la franquicia de 2k ha triunfado en todos los apartados. Hoy por hoy es la referencia dentro del género.
NBA Jam
El baloncesto de Electronic Arts se pinchó este año con NBA 11 para PlayStation 3 y Xbox 360. Afortunadamente los jugadores de Wii reciben este asombroso título arcade de baloncesto (que también cuenta con versiones en PS3 y Xbox 360), extremadamente divertido y recomendado para todos los seguidores del género. Una ingente cantidad de modos de juego, el peculiar estilo gráfico propio de la serie, una jugabilidad muy bien adaptada a las exigencias de cada jugador, una muy bien recreada IA y mucho humor son las grandes bazas de este NBA Jam. Le lastra sin duda la carencia de un modo online que hubiera hecho redonda esta entrega de NBA Jam. Por lo demás, un título muy completo, divertido y que nos mantendrá largas horas a solas o con nuestros amigos, disfrutando de otro tipo de partidos de baloncesto.
Wii Party
Poco a poco se está convirtiendo en el juego más vendido de estas navidades, aunque aparecía en el mercado hace ya algunos meses. Wii Party fue el gran ignorado ante su anuncio oficial, del cual muchos medios generalistas ni siquiera se hicieron eco. Las cosas cambian, no obstante, y las tendencias sociales han obligado a muchos a retractarse de su primer comentario (los juegos de corte casual han muerto, dijeron los analistas al comenzar el año). No es de extrañar el auge que ha cobrado entre los usuarios si tenemos en cuenta la colección de minijuegos al estilo Mario Party, idóneos para echar un rato divertido entre varios amigos, ya sea en fiestas, reuniones o en cualquier contexto que sirva como excusa para echar unas risas sin necesidad de traumas o de complicaciones. Todo ser humano puede disfrutar de Wii Party tan sólo con cinco minutos de iniciación. Parece que, a este paso, Wii Party se convertirá en el nuevo abanderado de los juegos multijugador de la consola de Nintendo.
Rock Band 3
En un momento en el que parecía que los juegos musicales estaban de capa caída, sobre todo por las estrategias algo explotadoras de las dos compañías que están marcando el ritmo en estos productos, llega Rock Band 3, un juego que da total libertad al jugador para que sea él el que decida cómo desea jugar. El cambio de interfaz es solo el principio de un producto que a nivel jugable ofrece muchas novedades: bonificaciones en función de los conocimientos, una curva de aprendizaje medida al milímetro para cada instrumento y dos estilos, arcade y profesional, que cumplen con su cometido (divertir, exigir) de manera brillante, sin caer en la frustración. Si no queremos aprender a tocar un instrumento real, se puede disfrutar del arcade o viceversa. Con todo ello también hace falta añadir la abrumadora lista de canciones con las que cuenta Rock Band 3, que además es de las tracklist más variadas que se ha visto, recorriendo géneros, décadas y estilos musicales de todo tipo. También hay novedades con el teclado, la inclusión de tres platos para la batería o un modo carrera ideal bien trabajado para poder tocar en el mejor grupo musical virtual del momento. Y el más completo.
Tournament of Legends
Cuando Tournament of Legends se mostró por primera vez, muchos pusieron grandes expectativas en este título que parecía fuese formar parte del listado de buenos y recomendables juegos para Wii. Tras su salida, todas las expectativas se vinieron abajo y la realidad salió a la luz. El, para unos, esperado juego de lucha con combatientes mitológicos se quedó en una declaración de intenciones por parte de su equipo de desarrollo, High-Voltage Software. Todo ello con una jugabilidad bastante desastrosa a la cabeza, sin modos multijugador online y que no invita a ser jugado durante más de unas escasas horas. Original, quizás; aceptable a nivel visual, también; pero el resto de factores inclinan la balanza y lo convierten en una de las decepciones del año.
TrackMania
Pasión por la imaginación. Este podría ser el eslogan de la edición de Trackamania que aparecía el pasado mes de noviembre como parte crucial para mejorar el catálogo de Wii en lo que a juegos de conducción se refiere. Esta adaptación recoge exactamente la misma filosofía que las versiones de compatibles, abriendo las puertas a un universo de posibilidades de edición, que en Wii se compaginan decentemente con un motor gráfico mejorable, pero aceptable en cualquier caso. Es uno de esos títulos que parecen dirigidos a los que ya conocen la franquicia, aunque de no forman parte del selecto grupo de afortunados, también podremos pasar horas inmersos en este mundo, que celebramos por fin haya aparecido en la sobremesa de Nintendo tras una larga espera.
Excitebike: World Challenge
Excitebike es una de las series clásicas de Nintendo, desde su estreno en NES hace dos décadas. Lo que nos encontramos ahora en WiiWare es ese mismo juego adaptado a los nuevos tiempos. World Challegene cuenta con modos de juego multijugador online y respeta la jugabilidad clásica del original, todo sumado a un lavado de cara al 3D bastante correcto. Desafortunadamente por el camino, perdemos el multijugador offline, algo incomprensible; y el editor de juego se antoja un poco complicado, pero por lo demás un título muy clásico, divertido y que nos mantendrá pegados a la pantalla de la misma forma que lo hizo el título original.
Sonic & Sega All-Stars Racing
Aunque Nintendo suele ser la que tiene la exclusiva de ofrecer grandes juegos de carreras simples y divertidos con su línea de Mario Kart, en este caso el estudio Sumo y Sega realizaron una más que competente incursión en el género, tomando un gran abanico de personajes del universo de la compañía japonesa y poniéndolos a competir en carreras. Además del obvio encanto de ver en divertidas carreras a personajes populares de juegos como Sonic, Samba de Amigo, Shenmue o Super Monkey Ball, el estudio británico demuestra aquí una excelente mano para esta clase de juegos arcade, con mecánicas y circuitos en apariencia sencillos pero que esconden mucho más de lo que aparentan. Además, los autores son plenamente conscientes de la importancia del multijugador en esta clase de juegos y eso se manifiesta en la variedad de modos de juego destinados tanto para varios jugadores en la misma sala como a través de online con hasta ocho contrincantes, completando un muy recomendable conjunto para los amantes del entretenimiento ligero y fans irredentos de Sega.
Need for Speed: Hot Pursuit
Donde Hot Pursuit ha ofrecido velocidad terminal y sensaciones sin parangón en el resto de las consolas de sobremesa, en Wii hemos tenido que conformarnos con una versión bastante rancia con la que básicamente Electronic Arts da la espalda al estilo de juego que había propuesto NiTRO la temporada pasada. ¿Cómo es posible que se una buena adaptación exclusiva se pasa a un port sin sentido, digno de la primera hornada de PS2? Nosotros no hemos encontrado respuesta a esta pregunta, ni aun indagando en el escaso contenido, o en la pobre caracterización de unos vehículos que pierden absolutamente toda la gracia que pudiesen tener en la vida real. Sin una Infraestructura multijugador ni nada que se le parezca, Hot Pursuit se convierta en la referencia eludible de este año en el género de la conducción, uno que no se le ha dado especialmente bien a la consola de Nintendo a lo largo de su historia.
Zombie Panic y Wonderland
Cuando Akaoni Studios hizo oficial el anuncio de su desarrollo made-in-Spain sobre un título made-in-Japón, la mitad de la comunidad de usuarios se echó a temblar. ¿El enésimo intento de coronar desde Europa un estilo de juego único e inimitable? Desde luego que no. Zombie Panic in Wonderland se ha ganado a pulso las loas de los medios especializados y de los usuarios gracias a su inconfundible estilo artístico, totalmente mangaka, que unido a su interesante jugabilidad hacen de este descargable uno de los más recomendados no sólo del catálogo de la sobremesa de Nintendo, sino también de los lanzamientos digitales en general. Sólo cojea de una duración un tanto escasa, aunque la idea de arrasar un mundo de no-muertos con Blancanieves a la cabeza sigue pareciéndonos irresistible.
Robox
Fue, sin lugar a dudas, una de las propuestas que más entusiasmaron al público en el pasado iDéame que Nintendo celebró en la complutense de Madrid el pasado verano. Robox cuenta con una característica que le hace único: es todo un trabajo artístico unido con un nivel de dificultad totalmente desquiciante. Un pequeño robot aprende nuevas habilidades y hace todo lo posible por desenvolverse en el mundo en el que le ha tocado vivir, repleto de extrañas criaturas. La esencia es lo que hace de este descargable uno de los juegos de WiiWare más destacables, sino de la historia reciente del servicio, sí del catálogo de la consola de Nintendo. Su nivel de dificultad puede echar a algún que otro jugador atrás, pero no hay nada que temer: una vez dominada la mecánica de juego, el resto es pura diversión.
Max and the Magic Marker
Los juegos descargables son una fantástica forma de disfrutar de juegos con pocos recursos en comparación con las grandes superproducciones, pero que saben explotar los factores diversión y originalidad hasta niveles asombrosos. Es el caso de Max & The Magic Marker, un divertidísimo juego de plataformas 2D con una mecánica que nos invita a dibujar en el escenario para ayudar en el avance del personaje, que se une con un apartado visual acertado y colorido. Una aventura que divierte por igual a pequeños y mayores, le lastra una duración bastante reducida y una dificultad ligeramente escasa, pero aun así es una experiencia que ningún jugador de Wii se debería perder.
Tatsunoko vs Capcom: Ultimate All-Stars