Entre llamadas anda el juego
La nueva generación de portátiles ya está a la vuelta de la esquina, con una 3DS que se apunta a la fiebre de las tres dimensiones estereoscópicas y una PSP2 aún en plena concepción. Sin embargo, los llamados smartphones tendrán mucho que decir en esta guerra. ¿Son estos últimos ingenios las consolas portátiles definitivas?
Decir que la tecnología avanza a velocidad de vértigo no es decir nada nuevo. Que en lo referente a la industria del videojuego dicha aceleración es aún más marcada tampoco es un secreto de estado precisamente. Seguramente, la parcela en la que tecnología + videojuego se ha dado la mano con mayor fuerza para iniciar una ascensión meteórica ha sido la de los teléfonos móviles. A lo largo de la ya pasada primera década del tercer milenio de nuestra era hemos asistido a una escalada mareante, pasando de aquel primer y antediluviano Snakes con el que nos entreteníamos en los primeros teléfonos Nokia a disfrutar de juegos como Infinity Blade. Los títulos para móviles de última generación no solo no tienen ya nada que envidiar a nivel técnico respecto a lo visto en las actuales consolas portátiles, sino que además los superan ampliamente en muchos de sus aspectos.
Así, ya es definitivo e ineludible que en la próxima generación de consolas portátiles (con una 3DS que ya está cerca de abandonar el útero de la gran N para darse a conocer ante el gran público y una PSP2 todavía en plena concepción) tengamos muy en cuenta a estos 'ingenios para todo' llamados smartphones. Con una Nintendo DS y una PSP definitivamente ahogadas por la piratería, la voz cantante en los últimos tiempos la ha llevado el iPhone; prueba evidente de ello ha sido que muchos de los recientes grandes lanzamientos de las compañías (Street Fighter IV y Sonic 4, por poner un par de ejemplos) han visto la luz únicamente en la plataforma de Apple en lo que a sistemas portátiles se refiere. Así, ya sea por la escasez de lanzamientos para las actuales portátiles de Nintendo y Sony o ya sea por cualquier otro motivo, muchos jugones hemos acabado por no incluir una DS o una PSP en nuestro equipaje cada vez que hacíamos un viaje, ya que nuestro smartphone se mostraba más que capaz de satisfacer nuestros ratos de ocio sin problema alguno.
En el catálogo de títulos para mi móvil abundan juegazos como los dos primeros Monkey Island, el más que competente Bruce Lee Dragon Warrior de los españoles Digital Legends, las alocadas carreras de las dos entregas de Crash Nitro Kart, las leyendas del FPS Doom y Duke Nukem 3D, la más que sorprendente conversión de GTA: Chinatown Wars, el increible Gangstar: Miami Vindication (creado por los maestros de Gameloft a imagen y semejanza del inmortal GTA: Vice City), la space opera de Star Battalion o dos Action RPG al más puro estilo SNES como son The Chronicles of Inotia II y Zenonia 2. Son solo unos cuantos granos de arena en un vergel que crece día a día. Un vergel que ni mucho menos se libra de las malas hierbas, pero en el que solo hay que buscar un poco hasta toparse con jugosos y dulces frutos para saborear en cualquier lugar, ya sea el metro, el autobús o la cola del cine.
Regresando al concepto clásico de consola portátil, Nintendo 3DS llega dispuesta a arrasar en ventas tal y como hizo su antecesora. Que la nueva apuesta de la gran N se convertirá en un éxito arrollador es algo que nadie duda. Sin embargo, ¿sucederá lo mismo con su software en lo que a la parcela hardcore se refiere? Ahora mismo es fácil ofrecer un categórico y rotundo sí a esta respuesta, ya que de entrada contará con el catálogo de lanzamientos más asombroso visto jamás en plataforma alguna. Prácticamente todas las compañías se han lanzado de cabeza a trasladar sus licencias de mayor renombre al nuevo retoño de Nintendo, con lo que 3DS cuenta con una salud impecable de salida, pero, ¿qué sucederá a largo plazo? ¿Continuará el apoyo por parte de las third parties, o acabará 3DS subsistiendo a base de Marios, Brain Trainings e Imagina Ser tal y como ha pasado con su antecesora? Dos elementos son necesarios para que en el catálogo de 3DS no dejen de abundar los títulos destinados al jugón de toda la vida: la completa erradicación de la piratería (Esperemos que esas actualizaciones automáticas e ineludibles sean suficientes) y un éxito aceptable en cuanto a ventas de los juegos más tradicionales se refiere (Vamos, rezar para que no se dé otro caso GTA: Chinatown Wars; por cierto, resulta curioso al respecto comprobar como prácticamente la única gran licencia que no estará presente en 3DS de salida será Grand Theft Auto, y es que parece que a Rockstar aún le escuece el varapalo sufrido con el título anteriormente mencionado).
Sony, tras haber logrado hacerse con una porción respetable del mercado portátil con su PSP, ya se encuentra ultimando a su sucesora. De momento, los rumores apuntan a que PSP2 será el sueño húmedo que todos los aficionados a los videojuegos han querido llevar siempre en el bolsillo. Los más aventurados apuntan a que el potencial técnico de PSP2 superará ampliamente incluso a lo visto en Xbox 360 y PS3. Todo ello se debe al que, según dicen, es el único dato técnico fiable filtrado hasta ahora, el cual asegura que este monstruo en miniatura contará con un giga de memoria RAM. Históricamente, donde Sony se ha mostrado más tacaña a la hora de dotar de poderío técnico a sus plataformas ha sido en la memoria RAM. Desde los dos irrisorios megas con los que contaba la primera PlayStation hasta los exiguos 256 de la actual PS3, la RAM siempre ha sido el talón de Aquiles de toda PS que ha visto la luz en el mercado. Así, si este giga de RAM sigue la tradición y acaba siendo la parte más modesta del hardware de PSP2, da miedo pensar en cómo debe ser el resto.
Ya solo queda por pasar revista al tercer elemento que tomará parte en la guerra de consolas portátiles de la próxima e inminente generación. Los smartphones, liderados por el todopoderoso iPhone, sin dejar por ello de tener en cuenta a los OS Android y Windows Phone 7, se han convertido en los sistemas portátiles todo-en-uno por antonomasia, siendo los videojuegos solo una parte de lo que ofrecen; pero, tal y como apuntamos al principio de la columna, dicha parte no ha dejado de crecer a lo largo del tiempo, hasta el punto en que puede acabar convirtiéndose en la más significativa. Así, no deja de ser curioso que Microsoft (una compañía que nunca ha llegado siquiera a plantearse el lanzar una consola portátil al mercado) haya decidido entrar de lleno en la lucha por destronar al sistema de Apple como rey del gaming, implementando de serie Xbox Live Arcade en WP7. Incluso la propia Sony parece estar jugando a dos bandas gracias a su PlayStation Phone, con lo que así contaría no solo con la consola portátil más potente de la historia, sino también con un smartphone pensado por y para gamers, el cual incluiría los tan deseados controles específicos para juegos y enlace directo a PlayStation Network para proveer de software al sistema.
En definitiva, la generación de videojuegos portátiles más apasionante y enloquecedora jamás vista ya está a la vuelta de la esquina. La estereoscópica 3DS, la (es de suponer) técnicamente mareante PSP2 y unos smartphones cada vez más jugones prometen hacernos disfrutar más que nunca cuando estemos lejos de casa. ¿Cuál de estas plataformas acabareis llevándoos al bolsillo? Las apuestas están en todo lo alto.