FIFA 11 vs PES 2011
Suena el silbato y comienza el partido. A un lado, el equipo que mejor fútbol ha desplegado en los últimos años: FIFA. Al otro, un grupo veterano que carente de músculo y fortaleza física se lo juega todo a la experiencia y oficio. ¿Quién se impondrá esta temporada?
Imaginemos por un momento ignorar cualquier información futbolística que exista en prensa, televisión o radio. Hagamos lo mismo con los conocimientos atesorados durante años en el campo de la industria de los videojuegos. Desaparece de un plumazo la carga que supone discutir día tras día qué consola es la mejor, qué exclusiva se lleva el gato al agua o qué motor gráfico es el que mejor rendimiento ofrece en la televisión que reina el salón de turno. Luego pongámonos en la hipotética situación de vivir la vida de un joven chaval de doce años que para el día de su cumpleaños sólo tiene un deseo: disfrutar de un buen partido de fútbol virtual. Hoy llueve, no puede salir de casa. Luis está ocupado. Su hermana ha salido a dar un paseo, no hay dibujos en la televisión. Es, en fin, la excusa perfecta para que alguien se rasque el bolsillo y ofrezca los 65€ necesarios para que este onírico sueño se convierta en realidad.

Cuál sería la cara del muchacho al verse en la difícil tesitura de elegir entre dos franquicias futbolísticas que desconoce, nunca ha jugado y cuyas virtudes son, en apariencia, exactamente las mismas. Quiere el joven pasar un buen rato jugando contra la máquina, disputando una reñida final FC Barcelona - Real Madrid en la que sea una jugada estelar la que defina el partido en el último suspiro. Cuando el dependiente de la tienda aborde la única duda que ronda por su cabeza, la contestación no resultará tan cristalina como había imaginado. El niño insiste: ¿FIFA o PRO? Abandona toda esperanza de saber cuál de las dos inversiones será más rentable, por lo que decide tomarse un descanso e indagar a fondo allá donde encuentra información al respecto. Se sorprende al darse cuenta de que existe una comunidad ingente de seguidores de Pro Evolution Soccer, una franquicia teóricamente llamada a la extinción por la escasa evolución a la que se ha sometido en los últimos años. FIFA tiene mejor valoración, es el simulador' de eso que los expertos denominan la next-gen', pero sus detractores son tantos y tan insistentes que, consternado, regresa a la tienda sin saber qué diablos hacer con su valioso dinero.
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Abandonamos la ensoñación para volver al mundo real, esta vez sin visos a despertar la siempre dulce memoria de la infancia. El protagonista, un pequeño muchacho sin conocimientos para poder emitir un juicio de valores, no tiene ni idea de qué franquicia justifica el gasto económico que supone adquirir los servicios de una u otra propuesta. No le ayuda que el dependiente le hable de sensaciones futbolísticas, de los comentarios de éste o aquél narrador popular que ha migrado de emisora por motivos personales, ni tampoco que salga Lionel Messi o la dupla Kaká/Iniesta en portada. En esta historia sólo importa el factor de diversión que pueda obtener pagando por ello, sea en la consola en la que sea. Una apuesta sobre seguro, que se suele decir. Si nos paramos a pensar en esta cuestión por unos segundos, lo más normal es que sean pocos los que puedan decantarse por una experiencia concreta sin justificarse bajo el prisma de los gustos personales.
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Una comparación agravante
Nuestro querido muchacho no es otra cosa que una metáfora barata sobre la situación en la que se ven atrapados tantos y cuantos usuarios en la actualidad. Es imposible extraer una idea en claro sobre qué simulador en mejor. FIFA estancado en el mismo punto desde que la edición de 2008 sorprendiese a propios y extraños. PES sumido en la miseria de un motor gráfico que no evoluciona desde los días de PlayStation 2 pese a las sempiternas promesas de sus creadores. Que sí, que todo va camino de mejorar
pero será el próximo año. Los acérrimos del género deportivo no se lo piensan dos veces: la industria exige que se consuma uno de estos dos productos cada año pase lo que pase, por aquello de actualizar plantillas y, qué demonios, porque siempre se mejora un poco el aspecto gráfico, la jugabilidad, el espíritu del juego en concreto va creciendo.

El problema aparece cuando los dos rivales apuestan por una estructura de juego tan específica que resulta imposible hablar en términos generales como se solía hacer hace unos cuantos años, ante la absurda representación moderna del fútbol según Konami, que otrora parecía tener todo el percal bajo su dominio. Los tiempos han cambiado, la tecnología permite a los usuarios comparar y contrastar opiniones que en la mayoría de los casos se fundamentan en los diez minutos que han podido disfrutar de la demostración de turno que aparece en los bazares de descarga. Mal asunto cuando no se pondera el pack completo sino un minúsculo fragmento de su contenido. PES y FIFA tienen mucho que ofrecer, aunque quizás esta temporada las novedades no sean tantas ni tan variadas como en ediciones anteriores. Por ese motivo nos proponemos guiar al joven muchacho de nuestra ensoñación a buen puerto, comparando modos de juego, estilos jugables, sensaciones que vayan más allá de lo que se puede extraer del papel.

La intención original de esta comparativa no es otra que la de poner la lupa sobre las novedades que se incluyen en las respectivas ediciones de cada franquicia con respecto a la edición del pasado año. Partiendo de esta base, tratamos de elegir a la que se lleva el gato al agua a la hora de ofrecer mejores sensaciones en los campos que generalmente se consideran capitales para que un usuario se decante por una experiencia u otra. Qué mejor forma de dar el pistoletazo de salida a este conciso repaso que centrando la atención en el plano técnico, el que a primera vista más llama la atención a los jugadores que se preguntan si a nivel visual existe alguna diferencia respecto a las ediciones que hemos tenido oportunidad de conocer. Como decimos, se parte de la base de 2009 (es decir, de la edición correspondiente a la temporada pasada) para comentar las novedades.
A primera vista, PES2011 es el que más ha evolucionado en este sentido, aunque partiendo siempre de una base inferior a la de FIFA11. El mayor lastre con el que ha de cargar la serie de Konami es la ausencia de un motor gráfico diseñado específicamente para aprovechar la capacidad técnica de las consolas de nueva generación. Para subsanar este problema, el PES TEAM se ha dedicado a parchear' determinados aspectos que otorgan una nueva imagen a la pobre sensación visual que dejaban entrever las primeras ediciones aparecidas en la next-gen. Con esto se ha conseguido mejorar notablemente la apariencia, pero no la sensación que transmite el partido una vez el balón ha comenzado a rodar.

Se diría que PES2010 fue el primero de la franquicia en dar un salto cualitativo en este sentido en lo que se refiere a la similitud de los rostros virtuales con los reales, así como en la definición de las texturas o el contraste de los elementos que componen un estadio de fútbol, desde el público (mediamente aceptable en las primeras filas, inexpresivo en las últimas) a los efectos lumínicos que generan los partidos nocturnos. La sensación que PES ofrece en este sentido indica una evolución en las animaciones robóticas de antaño que, pese a las mejoras, se mantienen en contra de la mayor fluidez que presenta FIFA. Esto se debe en parte a la sensación que transmite la franquicia de EA Sports durante los partidos (la más cercana a una retransmisión televisiva) gracias a poseer un juego mucho más fluido, en el que se aprecia una diferenciación notable entre las estrellas del espectáculo (Ronaldo, Iniesta, Messi, Casillas, Xavi, Forlán ).

Menor fluidez, mayor cantidad de animaciones
¿Qué quiere decir exactamente que en PES, pese a la inclusión de nuevas animaciones, la sensación sigue siendo tosca o poco fluida? Básicamente esta explicación se refiere al efecto visual que los jugadores realizan al efectuar un regate -una de las novedades jugables- con el stick derecho, o al desentenderse de un rival rápidamente. La carrera sigue siendo artificial, los movimientos idénticos entre jugadores. Es difícil rivalizar contra el motor gráfico/físico de un FIFA que ha tenido tiempo de sobra para trabajar con una materia prima en condiciones, lo que ha permitido a EA Sports alcanzar un grado de calidad que fácilmente se establece en lo más alto del top 10 gráfico que hemos tenido ocasión de valorar en esta generación. Resulta cuando menos curioso alabar una característica de FIFA que PES puso de relieve en su día, en la época de PS2, cuando el ritmo de los partidos se ajustaba perfectamente a la agilidad de las animaciones que vemos en pantalla.

Esto no quita que PES se haya actualizado de forma cuantiosa en lo que a aspavientos, quejas y demás animaciones se refiere. Es frecuente ver cómo un portero saluda a sus compañeros tras realizar una buena parada o cómo un jugador se lamenta de forma realista al fallar un gol cantando. Por el camino siguen presentes algunas de las animaciones clásicas de la franquicia que deberían haber desaparecido desde hace ya un tiempo. En FIFA sucede más o menos lo mismo pero a menor escala: se añade algo de variedad al plantel de los jugadores toda vez que se mantiene la base de ediciones anteriores. Tanto por el diseño de los estadios como por la calidad que se aprecia en las propias repeticiones, donde las dos franquicias lidian exactamente al mismo nivel, la cantidad de opciones a las que se somete el jugador en este sentido es cuando menos digna de elogio. Se nota que PES no es irrelevante para FIFA ni viceversa.

Caras reales
La cuestión de la calidad en los rostros se ha convertido en un tema de obligada referencia cuando se analizan las diferencias entre PES y FIFA. De hecho, a falta de poder comentar otros aspectos de mayor relevancia ante la ausencia de mayores cambios, esta faceta parece haberse convertido en uno de los puntos de obligatoria mención a cada nuevo año que pasa. En este caso los dos contrincantes han mejorado notablemente el rendimiento en lo que se refiere a la similitud entre el rostro que presentan dentro del juego y el real, siendo PES el título que más beneficiado sale de esta comparación, principalmente por la cantidad de rostros que se han representado para la ocasión. FIFA, por el contrario, sigue abogando por hacer uso de su peculiar estilo de representación en futbolísticas muy señalados, mientras que para el resto utiliza un patrón muy genérico. PES arrastra exactamente el mismo mal en este sentido.

A nivel visual, no obstante, FIFA pone el mejor resultado sobre la mesa gracias a la mayor fluidez en las animaciones, mayor realismo de juego y mejor ambientación. Hay algunos detalles en los que el nivel se iguala a PES en cuanto a apariencia, pero teniendo en cuenta que los problemas visuales de PES afectan también a la jugabilidad, no cabe la menor duda que el trabajo que ha desplegado EA Sports a nivel gráfico sigue dando sus frutos pese a la ausencia de novedades significativas en este sentido.
Sonido
Siguiendo el rastro de los aspectos técnicos y dejando el gráfico al margen, lo cierto es que tanto PES como FIFA se mantienen en la misma línea de ediciones anteriores en cuanto a la banda sonora oficial se refiere, así como a la selección de comentarios. Es curioso ver cómo otras franquicias del género deportivo se actualizan anualmente en lo que a locución se refiere (ahí está el caso de NBA 2K o NHL11) mientras que las futbolísticas por excelencia se conforman con añadir con cuchara algún que otro insulso mensaje nuevo. Lo más sangrante sigue siendo, por enésima año consecutivo, la falta de sincronización del comentario con respecto a la acción en sí que se esté comentando (una falta o penalti que se canta uno o dos minutos de haber tenido lugar).

Pocos cambios encontrará el jugador que espere ver algo nuevo en este sentido. Por otro lado, la selección de canciones sigue siendo superior en la franquicia de Electronic Arts, tanto por variedad como por la selección de artistas medianamente conocidos. Las melodías que acompañan los menús por fin cobraron algo de importancia en la pasada edición de PES donde Konami se tomó la molestia de realizar un cambio significativo en este sentido. La edición del presente año es poco más que una actualización en toda regla. Llegados a este punto, lo cierto es que hay poca diferencia entre la actuación de Paco García y Manolo Lama frente a la del binomio compuesto por Carlos Martínez y Julio Maldonado -Maldini-.

La única diferencia en los comentarios es el estilo que emplea cada selección de locutores: conocemos de sobra el estilo ácido de Paco y Manolo. El de Martínez y Maldini se ajusta a unos patrones ligeramente más serios, aunque en cualquier caso vuelve a ser una cuestión de gustos elegir uno u otro. Con respecto a la banda sonora, qué duda cabe que FIFA11 vuelve a estar por delante.

PES 2011 - Lista de canciones

50mila - Nina Zilli
L' Inferno - Nina Zilli
Aerious Light - Data
Armistice - Phoenix
In Your Arms - Destine
When I Grow Up - Fever Ray
Theo - Apples
The Law Of Life - Elite Force
Stop For A Minute - Keane Ft. K'Naan
Sweet Disposition - The Temper Trap
Celestica - Crystal Castles
The Reeling - Passion Pit
Cousins - Vampire Weekend
AIE A Mwana - Black Blood
Marcha De La Vida - Balkan Beat Box
Roda Piao - Azymuth
Die tomorrow - coldrain
Crystalised (Rory Phillips Remix) - The xx

FIFA11 - Lista de canciones
Adrian Lux - Can't Sleep
Ana Tijoux - 1977
Caribou - Odessa
Charlotte Gainsbourg - Trick Pony
Choc Quib Town - El Bombo (Toquemen El Bombo)
Chromeo - Don't Turn The Lights On
Dan Black - Wonder
Dapuntobeat - :0
Dum Dum Girls - It Only Takes On Night
Ebony Bones - W.A.R.R.I.O.R.
Gorillaz - Rhinestone Eyes
Groove Armada - Paper Romance
Howl - Controller
Jonsi - Around Us
Jump Jump Dance Dance - White Picket Fences
Ladytron - Ace Of Hz
LCD Soundsistem - I Can Change
Linkin Park - Black Out
Locnville - Sun In My Pocket
Malachai - Snowflake
Maluca - El Tigeraso
Mark Ronson feat. Simon LeBon and Wiley- Record Collection
Massive Attack - Splitting The Atom
MGMT - Flash Delirium
Ram Di Dam - Flashbacks
Scissor Sisters - Fire With Fire
The Black Keys - Tighten Up
The Pinker Tones - Sampleame
Tulipa - Efemera
Two Door Cinema Club - I Can Talk
We Are Scientists - Rules Don't Stop
Yeasayer - O.N.E.
Zemaria - The Space Ahead
Sobre el campo
Por mucho que se diga de la parte técnica, la verdadera esencia de estos dos títulos sigue estando principalmente en la jugabilidad, lo que a su vez también incluye los modos de juego que se han añadido para ofrecer más variedad al compendio. De nuevo es necesario explicar que ambas licencias se apoyan en la base del año pasado, añadiendo pequeños cambios con los que apenas varía la sensación jugable. En FIFA la mayor novedad se encuentra bajo el camuflaje del denominado Personality +', lo que básicamente viene a significar que los jugadores más característicos del plantel futbolístico cuentan con un estilo determinado de juego. Aunque en la teoría el concepto abarca bastante más contenido (también afecta a los jugadores que no sean conocidos o creados por el usuario), donde más se aprecia el cambio es sin duda en el modo Carrera y en menor medida cuando el jugador disputa encuentros frente a la CPU.
Lo mismo sucede con el Pro Passing, otra novedad inapreciable en el estilo jugable de un PES que se defiende mejorando la calidad de la CPU ofensiva, mientras que se mantiene una mecánica idéntica a la del año pasado. Si el Pro Passing determina la habilidad manual del jugador para dar pases milimétricos justo al área en el que nos interesa que se cuele el esférico (siempre dependiendo de la habilidad del jugador con el que efectuemos el pase, que en el caso de Xavi suele terminar donde deseamos, pero no cuando se trata de un defensa poco habilidoso en este sentido), en PES la mayor novedad en este sentido pierde fuerza al no tener una lógica comprensible para los jugadores. Recuerda esta situación a la acontecida con los primeros FIFA que aportaban esta opción: se agradece su presencia, pero en la práctica resulta extremadamente incómoda de controlar. No hay progresión con el tiempo, el paso automático de toda la vida' sigue siendo la mejor opción.
Mientras que la jugabilidad de FIFA ha abogado por aumentar el ritmo de los partidos, en PES se sigue retrocediendo en este sentido en pos de conseguir un estilo más cercano a la simulación, aunque de nuevo aquí interfiere el motor gráfico. Valoramos positivamente que un jugador necesite realizar un buen control para asegurar la posición del balón, pero no que ante la necesidad de efectuar un regate el defensa tenga siempre las de ganar. Son términos que a la larga entendemos están interrelacionados: mientras que el usuario siempre carga con este lastre cuando juega contra la CPU, que generalmente propone un sistema defensivo casi infranqueable en los niveles de dificultad más avanzados, la máquina es capaz de realizar toda clase de jugadas imparables para una defensa imprecisa, cuya lógica carece de sentido alguno.
Estrategas
Algo ha aprendido PES Team de su trabajo en la edición de Wii y, por ende, de uno de los puntos más valorados de su trabajo específico en este sentido. La mayor virtud de la licencia de Konami radica precisamente en este punto, con un nuevo sistema de estrategias y alineaciones que nos permite plasmar exactamente el estilo de juego que mejor nos venga en gana, con total sencillez y sin necesidad de perder demasiado tiempo con el organigrama que antaño sacaba de quicio a los inexpertos en la materia. Se diría que Konami invita a los jugadores a que se empapen con estas características antes de comenzar a jugar, con lo que se consigue un doble efecto: por un lado, que los partidos dependan de un estilo de juego y no de la habilidad concreta de uno o dos jugadores; por el otro, que el jugador no pueda depender de la CPU para que un futbolista tire un desmarque en el momento justo. Ahora todo depende de la opción que hayamos elegido en la previa al partido: presión en la medular, en el centro del campo, marcaje por zonas
Si PES siempre había destacado en este sentido, ahora da un importante golpe sobre la mesa.

FIFA se mantiene exactamente en la misma dinámica, con las opciones de personalización de siempre y sin las facilidades que ofrece PES. Llegados a este punto hay que tener en cuenta que la CPU juega aquí un papel fundamental para entender la efectividad de la estrategia o de la habilidad por jugador. En FIFA ha descendido la lógica que imperaba durante los partidos a la hora de disputar un encuentro clave frente a un equipo italiano o uno inglés (en el caso de jugar con un español): básicamente todos los equipos juegan al mismo fútbol salvo contadas excepciones, lo que en niveles avanzados de dificultad se traduce en una triste semejanza en todos los partidos que disputamos. Si somos de esos jugadores que buscan que el Inter juegue afincado en defensa frente a un Manchester ultra ofensivo, en la realidad lo que vamos a encontrar es una mecánica bastante similar entre sí.

Lamentablemente PES no sabe aprovechar esta ventaja, en tanto la CPU es incapaz de mantener posiciones en defensa. La Inteligencia Artificial atacante, sin embargo, sí que transmite la sensación de poderío y asfixia que tanto se echa de menos, aunque su efecto se vea empañado por los problemas anteriormente explicados.

Modos de juego

En cuanto a modos de juego, PES da un nuevo paso hacia adelante gracias a la adquisición de la Copa Libertadores, la Champions League y la Europa League como ligas principales, amén de la inclusión de la Master League Online que servirá como motor principal para los aficionados que anden buscando un reto a la altura de las circunstancias, olvidando la dificultad que suponga disputar contra la CPU partidos de liga o de cualquier otra instancia. Aunque muchos jugadores han puesto el grito en el cielo ante los problemas de conexión que han experimentado durante los primeros días de experiencia, parece que Konami no ha tardado en subsanar estos problemas, al menos basándonos en la experiencia que hemos vivido en nuestra prueba. Lo curioso de este punto es que la Master League no varía su funcionamiento pese a convertirse en un elemento online, por lo que resulta innecesario profundizar en este aspecto.

FIFA presenta como mayor atractivo la posibilidad de controlar a un guardameta por primera vez como jugador de campo, convirtiéndonos en el portero a efectos prácticos en el modo Carrera, aportando así una nueva perspectiva de juego. No entraremos a valorar el interés de este modo, ya que nuevamente depende plenamente del usuario considerar si realmente es una función en la vaya a invertir numerosas horas de juego o no en función de su gusto personal y específico. Valoramos positivamente su presencia aunque no reinventa la rueda, como tampoco el hecho de poder disputar partidos 11vs11 en modo Online. Al igual que sucede en el caso del portero, EA Sports procura seguir avanzando en cuanto a novedades se refiere con nuevas perspectivas jugables que no se hayan visto antes. El modo Carrera, sin ir más lejos, nos ofrece la posibilidad de ponernos en la piel de un jugador-entrenador que cumple absolutamente todas las funciones de manager sobre el campo y con su equipo a nivel técnico.

Como decíamos anteriormente, el resto de opciones de juego se mantienen inalterables, siendo exactamente las mismas que las de la edición pasada, tanto en el caso de PES como de FIFA. No queda otro remedio por lo tanto que volver a incidir sobre el aspecto en el que la franquicia de Konami sigue estando por debajo de la de EA Sports por motivos obvios: las licencias. FIFA cuenta con una selección realmente impresionante de clubes de prácticamente cualquier parte del mundo, con jugadores federados tanto de primera como de segunda división, a veces incluso de ligas inferiores. PES se centra en los equipos de mayor importancia así como en otros tantos que componen los grupos clasificatorios y ofrecen algo de variedad al compendio de siempre, pero sigue estando a años luz de FIFA en este sentido. Mientras Konami no realice una inversión significativa en este sentido, mucho nos tememos que seguirá cojeando de la misma pata por mucho que pasen los años o que se amplíe el número de equipos. En cuanto a selecciones, PES se muestra un tanto más resuelta que FIFA, en la línea de años anteriores.
Otros aspectos
Aunque hemos desgranado los modos de juego y la parte visual técnica de ambos juegos, no está de más hacer hincapié en varios elementos que han quedado rezagados. El primero y más importante tiene mucho que ver con la fluidez de la pelota que experimentados en FIFA, o mejor dicho, con la física y su comportamiento. Lejos quedan los tiempos en los que cada disparo iba directamente destinado al poste (aunque el fantasma aparece de vez en cuando); anotar un gol desde fuera del área es una tarea compleja, pero no imposible, y dependiendo del jugador realizar filigranas es un procedimiento que dominaremos en mayor o menor medida. En PES la línea de regates se ha optimizado aunque por su tosquedad preferiríamos seguir haciendo uso del golpe sobre uno de los gatillos para alejar el balón del pie contrario justo cuando se dirige hacia nuestra posición.
Otros de los aspectos más comentados por los usuarios es el tema de la posesión de balón, que en FIFA ha sido tradicionalmente uno de los puntos débiles. Resultaba demasiado fácil robar un balón, algo que la temporada pasada se había endurecido y que en esta encuentra básicamente el colmo de sus expectativas. Aquí es relativamente fácil que nos roben un balón, pero resulta una tarea poco menos que infernal arrebatárselo a un defensa bien posicionado o a un centro campista con visión de juego. En PES, el árbitro se encarga constantemente de lastar nuestras ambiciones de realizar una carga sin que sea amonestada. En otro orden de cosas, apreciamos positivamente las mejoras que se han añadido en FIFA en el aspecto multijugador, haciendo de este apartado un modo más completo y ágil que en ediciones pasadas. Muy por encima de PES en este sentido.

Veredicto
Valorar en su justa medida los términos evolutivos a los que el fútbol se ve expuesto tanto en el plano real como virtual es un ejercicio harto difícil, por no decir imposible. Es frecuente ver cómo la jugada más absurda se convierte en pasto para el debate de expertos durante días, semanas, a veces incluso meses. Con el campo del divertimento digital sucede algo parecido aunque girando sobre otros términos. No será la primera vez que el compañero de turno menosprecie nuestra elección por considerar que FIFA tiene mejores gráficos que PES, por más que se trate de un concepto totalmente subjetivo en el que analizar la fluidez de las animaciones' se convierta en un elemento que prime por encima de la sensación jugable que transmite el juego. Dicho en otras palabras: en muchos aspectos, decantarse por una u otra apuesta depende plenamente de los gustos e intereses de cada usuario. Tampoco es extraño que la decisión final se base puramente en el criterio de nuestro grupo de amigos o compañeros de vicio. Si todos compran PES, ¿cómo voy yo a comprar FIFA? Hay que tener esto en cuenta antes de entrar a valorar un producto tan sujeto a los gustos personales como es el caso.

No obstante, esto no quita que exista una clara diferenciación en muchos aspectos que sí puede ayudarnos a decantarnos hacia un lado u otro en función de nuestros intereses. Por un lado tenemos que tener en cuenta que FIFA parte de una base relativamente moderna, creada específicamente para exprimir al máximo las virtudes de esta generación. En el aspecto gráfico PES tiene poco o nada que hacer frente a la licencia de EA Sports tanto en lo que se refiere a la calidad de los movimientos de los jugadores sobre el campo como en el ambiente que se respira en los momentos álgidos de nuestra carrera. Sucede un tanto de lo mismo con el plano sonoro, en el que Konami ha tratado de espabilar desde la edición de 2010 obteniendo resultados cuando menos halagüeños en este sentido. Otra cosa muy distinta es que FIFA se haya descuidado, cosa que no ha ocurrido. Los comentarios de PES siguen en su línea; FIFA requiere una actualización completa para dar un soplo de aire fresco al manido formato artificial que se emplea desde hace ya demasiado tiempo.

Ninguno de los dos evoluciona notablemente en este aspecto respecto a la edición de 2010. PES ha tratado de ir un paso más allá en el campo del registro facial, cuando menos sorprendente en el caso de los jugadores más reconocidos de cara a la galería, pero en la línea de siempre cuando se trata de representar a los segundones de siempre. En el Getafe no hay caras conocidas; en el FC Barcelona todos -o casi- son una fiel representación de lo que se puede ver normalmente en la televisión. Hay quien ha querido ir un poco más lejos a la hora de valorar la apariencia técnica de ambos juegos, con curiosos comentarios acerca de la dimensión del campo o de la profundidad de las gradas, que supuestamente en PES está mejor definida, siendo más realista. Ojo al uso del verbo suponer, ya que tras innumerables horas de juego con las distintas versiones de cada licencia no hemos sido capaces de apreciar tal diferencia. Sí estilos distintos a efectos ópticos, pero en ningún caso podríamos aupar uno por encima de otro.

En cuanto a licencias, modos de juego y demás, las dos licencias parecen moverse por derroteros distintos en esta edición. A lo que ya conocíamos de años anteriores hay que sumar la presencia de un modo 11vs11 en el Online de FIFA y de la posibilidad de controlar al portero como un jugador de campo, algo que de momento es único en su especie. Qué uso le dará cada jugador a la hora de comenzar a jugar es algo que no podemos contestar desde estas líneas, como tampoco cuál será el rendimiento de 22 jugadores sobre el campo más allá de los buenos tiempos de conexión que hemos experimentado en nuestra prueba. PES, por otro lado, busca ampliar las posibilidades de su Master League fomentando el juego Online, además de contar con la Champions League y la Copa Libertadores. Los de Konami hacen bien en ofrecer una cantidad considerable de selecciones y torneos basados en ellas mientras que FIFA se centra más en las licencias de clubes oficiales, la pata de la que PES cojea desde tiempos inmemoriales.

En la práctica es imposible desprendernos de la buena sensación que ofrece el sistema de control de 360 grados por encima del tosco mecanismo del que hace gala PES, que pese a las promesas de mejora sigue estando varios escalones por debajo de lo que EA Sports ha conseguido en este sentido. Si cada franquicia tiene sus pros y sus contras a todos los niveles, es un hecho irrefutable que a la hora de sentarnos sobre el televisor para disfrutar de un buen partido de fútbol con mayúsculas FIFA se lleva la palma. Su juego se ha acelerado para dar mayor ritmo a los partidos, lo que permite que sea el usuario el que marque el ritmo al que se suceden los encuentros y no al contrario, como venía sucediendo hasta la fecha. PES sigue anclado en una fórmula que eclosionó en PS2 pero que en la nueva generación sigue de capa caída por más que se retoque la apariencia final aquí y allá. Otra cosa es que las ediciones de este año representen una evolución real sobre las que conocimos en 2010. Se ha dado un paso muy pequeño en este sentido, para muchos insuficiente como justificar el desembolso de más de 60€ en un producto que apenas evoluciona respecto a su antecesor.
Con todo, y ante la expectativa de qué sucederá el próximo año, FIFA se alza con el trono a mejor juego futbolístico manteniendo las virtudes de años anteriores. PES se hace un flaco favor con su nula evolución jugable. Habrá que ver qué tiene que decir el futuro al respecto, pero lo cierto es que EA Sports parece haber dado con la fórmula adecuada para exprimir la gallina de los huevos de oro en la que se ha convertido el género deportivo/futbolístico. Se mire por donde se mire, de esta rivalidad que ha surgido sólo sale un ganador: el usuario.




