El Lado Oscuro

¿De pequeño te portabas peor que el niño de La Profecía? ¿Siempre has sido un verdadero villano encerrado en el cuerpo de una persona afable? Prueba a dar rienda suelta a tu maldad en el mundo de los videojuegos con alguno de los ejemplos que te proponemos a continuación...

Jugando a ser el malo...
Los jugadores sentimos una especial atracción por la posibilidad de hacer el mal en los videojuegos. No se trata de un sentimiento casual, avivado por las posibles situaciones o por la empatía que sintamos hacia el malo de turno. Tampoco es una cuestión sobre la rentabilidad de nuestras partidas, sabiendo que los villanos suelen tener menos restricciones morales a la hora de utilizar sus poderes y dar rienda suelta a su odio y furia. Puede que, en las contadas ocasiones en las que podemos inclinar la balanza hacia uno u otro alineamiento, sintamos la necesidad de comportarnos de una forma completamente opuesta a la aceptada por la sociedad, y aprovechemos para sentir cierta liberación de los conceptos morales con los que nos hemos criado y acostumbrado a convivir… o simplemente es que nos gusta ser malos.

Con el paso de los años, los diseñadores de juegos han ido respondiendo ante esta necesidad de encarnar personajes con motivaciones dudosamente legítimas, aunque la figura predominante sigue siendo la del héroe noble y valiente, dispuesto a grandes sacrificios con tal de hacer el bien a cambio de pobres recompensas. Hoy vamos a repasar un listado de juegos y protagonistas que se comportan de forma completamente opuesta, superponiendo sus propios intereses a los de una causa mayor y acumulando poderes imposibles para los que se dedican su vida a la verdad y la bondad. Los ejemplos que pondremos a continuación se basan en títulos donde las motivaciones que nos mueven no tienen por qué ser únicamente malvadas, sino que también agrupamos algunos protagonistas cuyas acciones son recriminadas por los cánones de la sociedad en la que vivimos. Las tendencias malignas cambian completamente en función de la ambientación o de la edad del personaje, así que también hemos procurado cierta diversidad en este sentido.

¿Quién no ha querido convertirse en un Overlord?

Hemos tratado de obviar todos aquellos títulos donde se nos permite, mediante elecciones durante el transcurso de la partida, elegir nuestro alineamiento. Al fin y al cabo, si un personaje no parte desde el mismo inicio con la intención de llevar a cabo sus oscuras maquinaciones, no puede considerarse un verdadero protagonista malvado. Es evidente que existen muchos juegos que podrían contener personajes principales de corte siniestro, pero al final dicho aspecto depende completamente de las opciones que elija el jugador, y no son impuestas desde el principio de la partida. Lo que hemos intentado es crear un listado de juegos cuyos protagonistas bien podrían haber sido los rivales finales de otros títulos… y esperamos haberlo conseguido.

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El poder no tiene límites...

¿Coincidiremos todos con el contenido de este reportaje? Es casi seguro que no. Muchos de vosotros conoceréis juegos con protagonistas mucho más malos, o al menos eso os habrá parecido a todos vosotros. El foro está a vuestra entera y completa disposición, para que podáis expresar vuestras opiniones, elegir vuestro personaje favorito que pueda englobarse en estos términos o poner otros tantos ejemplos que podamos haber pasado por alto.

¿Qué haremos esta noche Pinky?

Y dicho esto, comenzamos…

Muchos de los presentes guardarán gratos recuerdos de este curiosísimo título de la desaparecida Bullfrog. Mientras todos pensaban que la compañía inglesa se limitaría a dejarnos controlar parques de atracciones y locos hospitales, sus desarrolladores sorprendieron con la original puesta en escena de Dungeon Keeper. Pero… ¿por qué el concepto de este título tuvo tanto éxito? Por primera vez para muchos se ponía en nuestras manos la posibilidad de controlar un ente de pura maldad, justo al contrario de la mayoría de los juegos existentes en el mercado.

Así, mientras lo tradicional consistía en tomar el papel de héroe y recorrer mazmorras aniquilando a cualquier enemigo que saliese a nuestro paso, Dungeon Keeper se basaba en el concepto opuesto… ser nosotros el oponente principal y plagar una mazmorra de seres peligrosos con el fin de que los distintos héroes no puedan superar nuestras trampas y retos. Por ello contábamos con todos aquellos elementos típicos de las mazmorras de fantasía heroica, como cárceles, guaridas para bestias o cámaras de tortura. Según la cantidad de estas construcciones podíamos ir invocando ciertas criaturas como arañas, vampiros, fantasmas o esqueletos, cuya función era la de mantener a los héroes a raya. Claro que, como todo jugador de rol ha experimentado alguna vez, es cuestión de tiempo que donde existan tesoros y maldad aparezca una partida de héroes dispuesta a acabar con ellos. Y como nuestros sirvientes no siempre podrán contra estos valerosos individuos, también era nuestra obligación como Dungeon Keeper la de ubicar distintas trampas para retrasar su avance o dejarlos a merced de nuestras criaturas. Todo con tal de salvaguardar el centro de nuestro poder y esencia: el Corazón del Calabozo.

Afortunadamente, Sanidad no conoce este lugar

El éxito de este juego consiguió unir una legión de seguidores, y junto con su expansión The Deeper Dungeons y su afamada segunda entrega, pudo hacerse un hueco de honor entre los jugadores de todo el mundo. Los rumores de su posible tercera parte invadieron las noticias durante varios meses, aunque al final parece que esta saga no volverá a ver la luz en nuestros países… salvo si vives en Asia, donde Electronic Arts planea lanzar una versión online. Veremos en que acaba.

Acumular tesoros es otro de los objetivos

Alexis, Maximillian y Shen, de Evil Genius

Sin embargo, los amigos de Dungeon Keeper tuvieron una oportunidad para volver a recordar dicho título cuando Elixir Studios publicó Evil Genius. Una idea similar a la de Bullfrog pero aderezada con un ambiente de espionaje y aventuras al estilo James Bond. Y en esta ocasión, en lugar de ponernos al mando de un calabozo fantástico tomaríamos la labor del malvado con ansia de dominar el mundo. En nuestro escondite secreto tendríamos todos los elementos necesarios para alzarnos contra los gobiernos más importantes y consolidar nuestra posición como la persona más maligna de todos los tiempos.

Pero para ello necesitamos una isla desierta, pues no hay mejor escondite que aquel al que nadie quiere ir. Bajo su superficie comenzaríamos a construir un entramado de complejos que nos permitiesen alojar a nuestras tropas y llevar a cabo malvados experimentos. Nuestros planes de maldad requieren acción a escala mundial, y por ello teníamos que ubicar distintos agentes especializados en diferentes lugares del globo, con el fin de recaudar fondos para nuestra causa o conseguir objetos de gran valor. Estos actos de infamia aumentarían nuestro reconocimiento a lo largo y ancho del planeta, pero a la vez atraería las miradas de las naciones más poderosas, que no dudarán en mandarnos a sus fuerzas militares y agentes especiales. Al igual que en Dungeon Keeper, podríamos plagar nuestra base secreta de trampas, incluso combinadas entre sí para que sus efectos fueran mucho más devastadores e hilarantes. Si teníamos la habilidad suficiente hasta seríamos capaces de capturar a los agentes especiales, basados en famosos héroes modernos como James Bond o Bruce Lee. Pero tan peligrosos como las fuerzas del orden son los turistas, y para pasar desapercibidos tendríamos que intentar que nuestra isla pareciese, a todas luces, un paraíso tropical.

Entrenando a nuestros secuaces...

Evil Genius no funcionó demasiado mal, aunque contenía numerosos errores que acarrearon una gran cantidad de críticas. La variedad de elementos era bastante alta, así como la cantidad de misiones y su originalidad. El tono de humor, siempre magnífico, había sabido unirse a la perfección con elementos cotidianos del cine y la televisión. Sin embargo, a la larga el título pecaba de repetitivo, y aunque todos desearíamos ver una segunda parte es verdaderamente difícil que esto sea posible a corto plazo. George, Lizzy y Ralph, de Rampage

La base de operaciones de nuestros sueños

Si queremos encontrar candidatos a juegos malvados, podemos remontarnos tan lejos como queramos… a cuando muchos de nosotros éramos niños. Hace 24 años surgió una recreativa que nos colocaba de nuevo en el otro punto de vista. En la época de las películas japonesas donde monstruos enormes devastaban ciudades y ciudadanos, acostumbrados a encarnar a las fuerzas del orden encargadas de dar fin a dichas amenazas, esta máquina nos permitía hacer justo lo contrario… ¡destruir por puro placer!

Originalmente se nos permitía controlar a George (evidentemente, basado en King Kong), Ralph (rata gigante de las alcantarillas de Nueva York) o a la prima de Godzilla, Lizzy. ¿El objetivo? Demasiado simple para ser cierto… Destrozar edificios, arrasar con los vehículos, evitar el armamento de la policía y el ejército y comernos a tantos afables ciudadanos de alto contenido graso pudiésemos abarcar. El funcionamiento era tan simple como el encargo, y se limitaba a saltar o golpear… aunque esta segunda acción dependía del contexto, y si teníamos un habitante de la ciudad a mano… bueno, sobra decir que la parada siguiente era nuestro estómago. Teníamos que trepar por los edificios para derribarlos, aunque en el ascenso bien podíamos aprovechar para sacar algunas personas por la ventana de su casa… lugar en el que también podíamos encontrar elementos que nos ayudasen, o incluso que retrasasen nuestra subida al ático del bloque. Al más puro estilo King Kong, seríamos asediados por coches de policía, aviones militares, tanques y helicópteros… que podíamos agarrar y lanzar por los aires como si de un cochecito de juguete se tratase. El título original nos permitía disfrutar durante una gira estadounidense de 128 días de duración, tiempo que teníamos que sobrevivir si queríamos convertirnos en el arma de destrucción definitiva.

El parecido con el rey Kong es innegable

Rampage es mucho más que un clásico de recreativa, pues pronto comenzó a ser trasladado a casi todas las plataformas existentes en el momento. Por si esto fuera poco, desde entonces ha sido reeditado en gran cantidad de ocasiones, modernizando su contenido y añadiendo nuevos monstruos a los que controlar. La conversión más moderna pertenece a Wii, bajo el nombre de Rampage: Total Destruction, con un aspecto tridimensional pero con el mismo sabor que los títulos originales.

Los años le han sentado bien

Ghost Master, de Ghost Master

Si hasta ahora hemos podido fantasear con malvados científicos, monstruos terribles e incluso señores del Calabozo, poco tenía que faltar para llegar hasta otro elemento de puro terror y maldad… el mundo de lo sobrenatural. Ghost Master nos ponía al frente de una cuadrilla de espíritus y apariciones con el fin de asustar hasta dejar desquiciados a los distintos habitantes de cada uno de los edificios donde se desarrollaba cada parte del juego. La idea era sencilla… conseguir que todos ellos pongan tierra de por medio o acaben en el manicomio bajo la influencia del terror en estado puro.

En cada una de las fases se nos presentaba un nuevo edificio, ya sea un hogar de universitarias asustadizas, una comisaría de policía o incluso un crucero de lujo. Y en cada una de ellas contaríamos con una serie de fantasmas que podíamos ubicar en distintas zonas del mapa con el fin de aterrorizar a sus ocupantes. Cada ente tiene sus propias habilidades y características, y cada habitante posee sus propias fobias y temores, de manera que se trata de procurar que cada uno de los personajes se enfrente a sus peores miedos. Por si esto fuera poco, podíamos incrementar nuestra legión fantasmal con nuevos compañeros que se unirían a nuestro grupo de ectoplasmas si conseguíamos liberarlos de sus ataduras. Claro que la vida de un fantasma no está exenta de riesgos y peligros, y podíamos encontrarnos con todo tipo de personajes con habilidades sobrenaturales como médiums o exorcistas. Por si esto fuera poco, si los habitantes se las veían realmente mal acabarían llamando… ¿a quién vas a llamar? ¡A los Ghostbreakers! Este peculiar grupo de cazadores de ectoplasmas podía hacer estragos en nuestra tropa del más allá, metiendo a nuestros amigos en distintos contenedores especialmente creados para retener nuestra maldad.

Los fantasmas atacan cuando menos lo esperas

Ghost Master no era un mal juego, y la crítica supo ver la originalidad y tono de humor que acompañaba a todo su desarrollo. Sin embargo no vendió demasiadas copias, a pesar de todos sus puntos a favor.  Contaba con una cantidad decente de misiones y de fantasmas, además de referencias cómicas a muchos elementos de las películas de terror más famosas. Las fases podían suponer retos complejos que podíamos resolver mediante distintas combinaciones de espectros, dando lugar a un juego entretenido. Overlord, de Overlord

Un poltergeist de libro

Un poco más moderno es Overlord, donde tendremos la posibilidad de convertirnos en el Sauron de turno y dominar un mundo de fantasía medieval gracias a la ayuda de nuestro ejército de nuestros sirvientes, unas criaturas goblinoides de distintos colores y comportamientos realmente extraños. Triumph Studios creó un título donde encarnaremos a lo completamente opuesto al típico héroe de este tipo de juegos, e incluso nuestro aspecto podría ser el del enemigo final de cualquier juego heroico.

El título se desarrolla en tercera persona, y tiene un gran contenido de acción. A pesar de ello, nuestra fuerza no se basará directamente en nuestro poderío físico y nuestra habilidad para luchar, puesto que para ello contamos con una cantidad ingente de servidores que acudirán raudos a nuestra llamada y combatirán contra nuestros enemigos o resolverán algunas situaciones peliagudas que no podríamos superar por nosotros mismos. Existen cuatro razas de servidores, cada una identificada por un color y con ciertas características especiales. Los marrones son la típica carne de cañón, y eso los convierte en peligrosos oponentes en el cuerpo a cuerpo. Los rojos son inmunes al fuego y pueden lanzar bolas de este elemento para abrasar a nuestros enemigos. Los azules saben nadar, que no es poco, y resucitar a nuestros sirvientes caídos por nuestra causa. Los verdes son extremadamente venenosos y sigilosos, mortales para los enemigos distraídos. En cada momento podemos llevar una cantidad limitada de estos seres, y comandarlos tanto en grupo como uno a uno. Según el reto que tengamos que afrontar lo mejor serán optar por un tipo de sirviente u otro, y puede ser necesario reestructurar nuestras tropas para contar con una cantidad diferente de servidores de cada tipo.

Hay que saber imponerse...

Además de un estilo de juego ágil, a pesar del uso de una gran cantidad de secundarios para llevar a cabo nuestras acciones, Overlord no se olvida del humor, denominador común en este tipo de juegos donde se nos permite encarnar a la pura maldad. Por otro lado, su hilo argumental no tiene nada que despreciar, y se basa en elementos conocidos por todos. Esta acogida promovió la publicación de una segunda parte y de algunos ‘spin-off' para plataformas portátiles.

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La unión hace la fuerza

Crypto, de Destroy All Humans!

¿No falta algún tipo de maldad que controlar? Pues sí, ya que de momento no habíamos hablado de otro de los miedos más terribles de la humanidad, y fuente de argumento para numerosas películas de terror y acción. Si alguna vez habéis querido vengar a los alienígenas de Independence Day, o encarnar al primo de zumosol de E.T. en busca de venganza... Destroy All Humans! es vuestro título. Este juego de Pandemic nos coloca ante la típica premisa conspiradora de los EEUU, el Area 51 y la nave extraterrestre de Roswell, Nuevo México.

Nuestro protagonista se hace llamar Cryptosporidium-136, y proviene del planeta Furon. Mientras nos encontramos sobrevolando una base militar americana somos derribados por un misil durante unas pruebas del ejército, lo que provoca nuestro aterrizaje forzoso. En ese mismo instante comienza nuestra misión en el planeta Tierra, puesto que tendremos que recoger la mayor cantidad posible de ADN furoriano proveniente de cerebros humanos, ya que los habitantes de dicho planeta colocaron allí dichas proteínas muchos millones de años atrás. Afortunadamente, nuestro protagonista cuenta con una gran cantidad de poderes, como telequinesis y HoloBob, que nos permite tomar la apariencia de una persona cualquiera que se encuentre a nuestro lado. Tampoco debemos olvidarnos del armamento altamente tecnológico que poseemos, y que nos permite destruir y desintegrar de lo lindo todo tipo de estructuras, vehículos y enemigos. Por otro lado, el desarrollo del juego al estilo de los mundos abiertos nos permite recorrer el entorno a nuestro gusto, y encontrar elementos secundarios. Nuestro objetivo final será el Octágono, centro neurálgico de toda la actividad militar y de las cabezas pensantes del ejército americano.

Al parecer, los humanos son inflamables

El juego recuerda a películas como Mars Attacks!, y recoge elementos tradicionales del cine de acción, como en Independence Day. Su tono de humor y originalidad lo hizo valedor de buenas críticas y de una cantidad decente de ventas, gracias a las cuales se pudo realizar una segunda entrega, un par de juegos asociados e incluso una posible serie animada de televisión basada en esta nueva franquicia. No cabe duda de que los alienígenas han venido pisando fuerte y dispuestos a arrasar con todo. Stubbs, de Stubbs the Zombie in ‘Rebel Without a Pulse'

Explosión de la burbuja inmobiliaria

Y como la idea de Destroy All Humans! resultó ser bastante buena, poco después veríamos un título de mecánica similar pero con un argumento bastante distinto. Después de extraterrestres, señores del mal y villanos llegaba el turno de los zombis, y en esta ocasión teníamos la posibilidad de ponernos en la piel de un muerto viviente y comenzar a devorar cerebros humanos a ritmo frenético. Claro que si alguien que ha sido mordido por un zombi se termina convirtiendo en otro zombi, y este zombi termina mordiendo y convirtiendo a otros y así obtenemos muchos más zombis… al final tenemos nuestra propia epidemia de muertos vivientes. Pues ese es el objetivo.

Pero que conste que la historia de Stubbs comienza de forma romántica y emotiva, lejos de la sangrienta carnicería que será su no muerte. Tras enamorarse locamente de una guapa muchacha, Stubbs es asesinado por el padre de la chica, que no coincide en gustos con ella. Tras más de 20 años enterrado en la ubicación de la nueva ciudad Punchbowl (Pennsylvania), fundada por el hijo de la mujer a la que amó, Stubbs despierta con ansias de venganza y hambre de cerebros americanos. Claro que como zombis no podemos hacer mucho más que morder y arañar, pero Stubbs pronto entenderá que aquellos hombres muertos por las heridas que él provoque bien pueden volver a levantarse para engrosar las filas de su legión de muertos vivientes. Sin embargo, no podemos controlar a todos los zombis que queramos en cada momento, y existen restricciones a la cantidad de los mismos que nos seguirán durante el mapa. A pesar de ello, podemos guiar grupos extensos para acabar con el resto de habitantes e incluso con las fuerzas del orden, que pronto sucumbirán ante nuestra oleada de muertos. Al final, el fundador de la ciudad se lanzará a por nosotros a la desesperada, pero nada evitará el funesto final de la población de Punchbowl.

No es la fiesta zombi más animada del mundo...

Gracias a su, otra vez más, tono de humor y originalidad, el público supo perdonar la linealidad del argumento y su corta duración. Tanto crítica como usuarios fueron elocuentes con las virtudes de este juego, que nos ha permitido encarnar y simular la sensación de convertirnos en un muerto viviente de esos que tanto solemos aniquilar en los juegos de acción, aunque eso no significa que a partir de ahora tengamos que mirar a cada zombi a los ojos y comprender la tristeza en su mirada… al menos si queremos seguir vivos.

Cualquier elemento puede ser un arma improvisada

Starkiller, de Star Wars: El Poder de La Fuerza

Si hay que elegir uno de entre todos los malvados de la historia de la ciencia ficción, la primera opción de muchos sería la de el jedi caído Anakin Skywalker… o Darth Vader, nombre artístico impuesto por su Emperador y Lord Sith. La posibilidad de encarnar a su aprendiz secreto, oculto incluso a los ojos de su mentor, es una posibilidad de hacer el mal que no podíamos dejar de lado. Por ello, este juego de acción en tercera persona no podía dejar de aparecer en este listado de títulos donde tomamos el papel de malvado… menos aún teniendo en cuenta el título del reportaje. Controlaremos a Starkiller, y es que si algo bueno saben hacer los que trabajan con George Lucas es poner nombres imponentes a sus personajes.

Para los amantes del Lado Oscuro de la Fuerza este título lo tiene todo: jedis, sith, sables de luz, rayos y empujones de la Fuerza… todo un arsenal de contenidos sacados directamente de la franquicia, y que nos permiten conocer un poco más de esos misteriosos años acontecidos entre las dos famosas trilogías. Starkiller es un usuario de la Fuerza con un grandísimo potencial, lo que le permite hacer verdaderas proezas y aniquilar a sus enemigos de las formas más crueles posibles. No se trata simplemente de desmembrar soldados de asalto a golpe de sable láser, ya que también podemos ahogarlos mediantes nuestras habilidades, o electrocutarlos hasta que desfallezcan. Y por si todo esto fuera poco, el título nos permite enfrentarnos a unos cuantos jedis de renombre, emblemas del bien y la paz en la Galaxia. Desde luego, si hay un título de la franquicia pensado para dar rienda suelta a nuestra maldad, es este, a pesar de las posibles alternativas que surjan conforme avancemos en el guión del juego, porque aunque uno sea un instrumento creado para acarrear la destrucción allá donde vaya, siempre se guarda un pequeño hueco en su corazoncito para un posible giro argumental… ¡Ay, qué bonito!

Ya le teníamos ganas al Boba Fett este

La calidad técnica del título es innegable, aunque su aspecto más criticado ha sido la duración y su desarrollo general. Muchos opinaron que Star Wars: El Poder de La Fuerza solamente era un mata-mata con un gran apartado técnico y muy alejado de la profundidad argumental y emocional de los títulos avalados por LucasArts. A pesar de todo, el juego se ha vendido hasta la saciedad y está en desarrollo una atractiva segunda entrega. Si nos permite volver a ser arrebatadoramente malvados y usar la Fuerza sin las limitaciones de esos jedis… ¡bienvenido sea! Kain, de Legacy of Kain

¿Un rancor? Si Luke pudo, nosotros también

En ocasiones el límite hacia la maldad es una línea extremadamente fina, aunque nadie puede negar que el principal protagonista de esta saga, Kain, es un personaje lo suficientemente malvado y retorcido como para merecerse una mención en este reportaje. Puede que sea por su oscuro pasado, o posiblemente por el hecho de encontrarnos ante un vampiro sediento de sangre y poder, pero la verdad es que Kain representa el dolor por la pérdida de su esencia humana y la venganza en estado puro. Y aunque en las primeras entregas podíamos llegar a comprender las motivaciones de este personaje, con el paso del tiempo se ha ido demostrando que nos encontramos ante un villano de corte romántico, lo mismo que ocurriese con Starkiller en el ejemplo anterior.

Para los que se pregunten el porqué de su maldad, diremos que todo se debe a que Kain, recién convertido en vampiro, despierta en su no vida para saciar su venganza contra los que le han transformado en esta criatura maldita que es ahora. Aunque este inicio de la trama podría habernos presentado un héroe en toda regla, Kain es un ser egocéntrico que busca satisfacer sus propios objetivos, y para ello es capaz de cualquier cosa. Durante sus aventuras se convertirá en el señor de los vampiros, acabando sin piedad con todos sus enemigos y transformando a algunos de ellos en no muertos. Sin embargo, uno de ellos llamado Raziel pronto descubrirá dentro de él un poder que le permitirá hacer frente al señor vampiro, y comenzará una cruzada por enmendar todo el mal que esta criatura ha raído al mundo de Nosgoth. Y eso que no es tarea fácil, ya que Kain puede transformarse en bruma para pasar desapercibido, posee una fuerza y agilidad sobrehumanas, su técnica de combate es inigualable y, por si fuera poco, puede lanzar rayos de descarga. Este destructor del mundo es una criatura dispuesta a todo con tal de agotar su venganza y no dejar a ninguno de sus oponentes con vida, incluso al que antes fuera su sirviente, Raziel.

Aunque no se distinga, Kain es un vampiro

Con 5 títulos a sus espaldas, dos protagonizados por él y otro dos por Raziel, mientras que el último de la cuenta nos permite disponer de ambos durante la trama, Kain se ha erigido como uno de los vampiros más famosos del mundo del videojuego., así como uno de los villanos con mayor reconocimiento por los usuarios. Y aunque nuestro objetivo como Raziel es acabar con él, no nunca dejaremos de disfrutar esos momentos en los que podemos dar rienda suelta a toda nuestra furia vampírica y destrozar a nuestros enemigos con el poder que el paso a la no vida nos ha otorgado.

O estás conmigo, o contra mí

Gran Tiburón Blanco, de Jaws Unleashed

Si el cine nos ha provisto de malvados verdaderamente profundos, con motivaciones de lo más rebuscadas e incluso comprensibles por los espectadores,  no hay nada que represente mejor la pura maldad como el protagonista de Tiburón. Y seamos realistas, aunque se trate de un animal y por ello pensemos que carece del raciocinio de algunos de los otros villanos de esta lista, nuestro escualo es la representación del puro placer por la sangre humana y el hecho de matar por matar… porque aunque este tiburón sea extremadamente grande, no queda claro si realmente necesitaba tantos kilos de carne humana para mantener su dieta rica en hidratos. Además, para eso hay otros peces pequeños en el mar, no hace falta ir devorando surfistas y chicas monas en bikini.

Jaw Unleashed nos permite controlar a esta espectacular criatura marina y movernos con total libertad en un entorno submarino repleto de detalles. Basada en las tramas de las películas de Steven Spielberg, el objetivo es tragarse todo lo que salga a nuestro paso, desde otras especies subacuáticas hasta todo tipo de personas, ya sea a nado o en sus embarcaciones. Claro que no todo es comida y descanso para un gran tiburón blanco, y a pesar de vivir en una zona paradisiaca tendremos que vérnoslas con el cazador de turno, Cruz Ruddock, que pretende darnos muerte para que no podamos seguir comiendo gente y asustando a los posibles turistas de la isla Amity. Su fecha límite es la fiesta del 4 de julio, y parece que pretende cargar a nuestro protagonista con fuegos artificiales para celebrar tan sonado acontecimiento. Por otro lado nos encontraremos con Micahel Brody, un biólogo marino que tiene la intención de capturarnos para investigarnos y descubrir el porqué de nuestras desproporcionales dimensiones. Queda claro que nosotros tendremos que esquivar sus astutos planes y seguir devorando bañistas a diestro y siniestro, y si el cazador o el biólogo se ponen a tiro pues… ñam, ñam, ñam.

No envidio el trabajo de estos tipos

Aunque el título disgustó a gran parte de la crítica, los usuarios respondieron con una cantidad nada desdeñable de ventas, en uno de estos movimientos sorprendentes que el mercado de los videojuegos deja en ocasiones y que pudimos repasar hace poco en otro reportaje. Sin embargo, más allá de las notas o los posibles defectos del juego, la posibilidad de comportarnos como un verdadero animal carnívoro, visceral e instintivo es una opción a tener en cuenta por todos los que busquen protagonistas verdaderamente malvados. Supervillanos, de City of Villains

La hora de la cena

Y tras tanta opción para ejercer el mal a lo largo y ancho del mundo del videojuego, no podría hacerse de esperar un título que nos permitiese sembrar el desconcierto en una ciudad tradicionalmente plagado de superhéroes. City of Villains se publicó como una alternativa a City of Heroes, primer MMORPG basado en la acción de los héroes con superpoderes y también desarrollado por Cryptic Studios. A la larga esta nueva opción demostró ser bastante solicitada, y cada jugador del MMORPG original podía realizar su sueño de convertirse en supervillano sin necesidad de adquirir esta nueva entrega del título. Gracias a esta idea podemos emular a nuestros villanos favoritos como Joker, Doctor Octopus o Lex Luthor.

Su funcionamiento y el de City of Heroes caminan juntos de la mano, hasta el punto de que ciertas novedades que se implementaran en este juego fueron trasladadas al original y viceversa. Por ejemplo, City of Villains incluía nuevas mejoras en los modos PvP, y una cantidad decente de mejoras técnicas. La línea argumental es completamente opuesta a la de City of Heroes, de manera que muchas misiones tienen su contraposición en ambos títulos. Entre las características más curiosas nos encontramos con la posibilidad de crear nuestra propia base de operaciones, centro de la maldad que pretendemos esparcir a lo largo y ancho del mundo de juego, y donde podremos desarrollar nuestros inventos y entrenar nuestras habilidades para lograr nuestros objetivos. Claro que siempre podemos ser atacados por otro grupo de villanos o incluso por unos cuantos superhéroes que hayan adquirido la destreza suficiente como para superar nuestros sistemas de defensa. Como no podría ser de otra manera, los supervillanos poseen un sistema de invención que les permite crear tecnología mortal para mejorar sus puntuaciones o incluso para sacarse un dinerillo extra, y es que mantener una base de operaciones con el sueldo de un alter ego…

Un villano a nuestra imagen y semejanza

La pega, que siempre hay alguna, es que ambos grupos se encuentran en entornos completamente separados entre sí, y es necesario recurrir a zonas comunes para poder entablar enfrentamientos de héroes contra villanos. De todas formas, todos los amantes del género tienen la posibilidad de encarnar a un valiente y honorable héroe o a un retorcido y astuto villano, por el mismo precio y cuota mensual. Por ello y por todos aquellos que han creado su malvado personaje en este título, City of Villains forma hoy parte de nuestra lista.

Ir a la moda no es cosa de villanos

Anthony Montana, de Scarface: The World is Yours

Reconozcámoslo, Scarface no es un buen tipo. No es la clase de persona que querrías encontrarte en un callejón oscuro a altas horas de la noche, y menos aún el vecino al que querrías importunar en el portal de tu casa. Este tipo impone, como bien demostró en la película homónima de Brian de Palma, donde un maravilloso Al Pacino representaba a Tony Montana, la encarnación de todo aquello que el ciudadano medio teme encontrarse. Eso sí, una cosa es coincidir con un tipo de estos y otra muy distinta poder tomar el control de sus decisiones en un videojuego, y eso sí que nos gusta. Por méritos propios Scarface engrosa nuestra lista de juegos donde se nos permite hacer el mal.

Y nos encontramos ante un tipo de criminalidad sangrienta y visceral, muy alejada de la que hemos podido ver en los juegos de fantasía medieval, muy distinta del romanticismo vampírico y completamente diferente de los científicos locos y supervillanos. Scarface es un anti-héroe moderno, y aunque podamos llegar a entender sus motivaciones y compartir su ansia de poder, no nos gustaría interponernos en su camino. A pesar del final que se aprecia en la película de 1983, el título nos permite tomar el papel de Tony Montana y realizar una carnicería en toda regla contra aquellos que se han opuesto a sus planes. Asesinaremos a los mafiosos rivales de las maneras más crueles, compraremos todo tipo de negocios ilegales e intentaremos que el mundo esté en nuestras manos. Claro que, Scarface se mueve con ciertas directrices morales, y generalmente no le gusta hacer daño a lo que él considera gente inocente… aunque los conflictos morales son para los débiles y bien podemos cometer algún pecadillo con tal de lograr el poder. Sin embargo, generalmente limitaremos nuestras ansias de venganza y sangre contra policías y bandas rivales, lo que no nos convierte en mejores personas pero tampoco empeora mucho más nuestra imagen pública.

¿Qué tal durante las vacaciones?

Como casi todos los títulos provenientes de una adaptación cinematográfica, Scarface cosechó bastante éxito, recompensa merecida ante un trabajo de buena calidad que entusiasmó al público y a la crítica por igual. Poco después de su publicación se vendió una versión para PSP y Windows Mobile, y un año más tarde de su lanzamiento inicial, el título fue convertido a Wii, aunque con bastantes críticas por sus controles poco intuitivos. La posibilidad de controlar un jefe mafioso es una de nuestras favoritas, sobre todo cuando es un personaje del carácter de Tony Montana. Jimmy Hopkins, de Bully (Canis Canem Edit)

Para empezar, Tony se salta los pasos de cebra

Los niños también pueden ser crueles, y aunque no estemos hablando de un nivel de maldad comparable al de algunos de los otros ejemplos que hemos ido nombrando, la trayectoria de este preadolescente no augura un futuro de paz y tranquilidad. Como en tantas otras ocasiones, las razones por las que Jimmy se comporta de cierta manera son perfectamente atribuibles a su dolorosa infancia, desatendido por una madre que siempre anda buscando un nuevo marido del que divorciarse e internado en un centro donde todos los alumnos parecen ser extremadamente problemáticos. Claro que la respuesta ante tales circunstancias de la vida no deja de ser menos grave.

Tomando el control de este personaje podremos movernos a nuestras anchas por toda la extensión de la Academia Bullworth, donde también se nos ofrece la posibilidad de interactuar con el resto de internos e incluso con los miembros del profesorado. Jimmy es un chico duro que no se deja amedrantar por las amenazas de los abusones del colegio, y su respuesta ante las mismas es convertirse en uno de ellos y dejar que domine la ley del más fuerte. Este carácter engloba un parte de cada uno de los malvados compañeros de clase que muchos protagonistas de películas o libros pueden tener. ¿Quién puede negar haber odiado a los matones que amenazan al pobre Bastian en la Historia Interminable? ¿O haber querido dar su merecido a los abusones de Cadena de Favores? Todos hemos sido un niño indefenso alguna vez en nuestras vidas, y Bully juega con esta certeza para convertirnos en justo lo contrario de las directrices con las que nos educaron nuestros padres y profesores. Lo cortés no quita lo valiente, y esto no significa que estemos exentos de asistir a clase o incluso de conocer a nuestro primer amor y liberar parte de la tensión hormonal propia de la edad. ¿Resultado? Una simulación completa de cómo convertirse en abusón y no morir en el intento.

Aquí van a llover guantazos

Es evidente que ante un juego de estas características la polémica esté servida. Ciertas asociaciones no tardaron en poner el grito en el cielo (¿Nadie va a pensar en los niños?) temiendo que las pobres mentes infantiles acabasen por imitar los comportamientos vistos en el título. Tampoco faltan elogios, puesto que el juego sabe trasladar la mecánica al estilo que RockStar nos tiene acostumbrados y conseguir una experiencia de juego de calidad. Las noticias de una segunda parte no nos dejan indiferentes y muchos anhelan poder volver a la Academia Bullsworth o controlar de nuevo al pequeño Jimmy Hopkins.

Lo que sea por impresionar a las animadoras

James Earl Cash, de Manhunt

Aunque muchos puedan compadecerse de la historia de este pobre hombre, la verdad es que a pesar de ser obligado a participar en una especie de ‘snuff movie', Cash es un convicto bastante peligroso. Tras ser encontrado culpable de 15 asesinatos, ahí es nada, no queda salida que ser sentenciado a muerte y ejecutado mediante inyección letal. Lo que para muchos supone el paso al otro barrio termina convirtiéndose en un infierno en vida para nuestro protagonista, y pronto descubre que lo de su ejecución ha resultado ser un montaje para poder disponer de él en el rodaje de violentas escenas donde la imaginación de los actores es el único límite a la crueldad.

Bajo distintas amenazas se nos obliga a participar en estos eventos, y dispondremos de todo tipo de objetos para dar rienda suelta a nuestro instinto homicida. Bolsas de plástico, trozos de cristal, cuchillos y armas de fuego, todos ellos con posibilidades que solamente hemos visto en las películas más ‘gore' del panorama. Nuestro objetivo es superar distintos entornos donde ciertas bandas de corte violento campan a sus anchas, y tendremos que intentar acabar con ellos antes de que nos detecten, pues aunque seamos bastante fuertes y hábiles un grupo de tres persona bien podría inmovilizarnos y darnos una paliza de muerte. La tensión llega a tal punto que se nos obliga a luchar por la integridad de nuestra familia, raptada por el malvado director de esta sangrienta película para ponernos a prueba y despertar nuestra rabia. La verdad es que no hace falta demasiado para que lleguemos a tal punto, y James Earl Cash no tarda en descubrir cierto placer a la hora de acabar con sus enemigos. Por supuesto, solamente tenemos un objetivo fijo en la mente… acabar con la vida del que ha organizado todo este evento, Lionel Starkweather, puesto que sabemos que sus promesas de liberarnos una vez haya acabado el rodaje no son más que una mentira cochina, y seguro que quiere dar un final a tono con el resto de la grabación.

Dejadle, él sabe lo que se hace

Manhunt destaca por su nivel de violencia, hasta el punto de generar polémica en más de un país. Un videojuego de tono maduro y censurable para muchos, pero que nos muestra los estragos de la violencia gratuita de una manera poco habitual. El lanzamiento de una segunda entrega no se hizo esperar, trayendo consigo otro buen aluvión de críticas al respecto y cambiando a su protagonista por el amnésico Daniel Lamb. Lo que no se puede negar es que nos encontramos ante juegos que no dejan indiferente a quien se atreva a probarlos. Jackie Estacado, de The Darkness

Dime con quién andas...

Cuando uno ya es un mafioso de tomo y lomo en vida, pocas esperanzas se pueden tener sobre la posibilidad de enmendar su comportamiento una vez ha sido poseído por un espíritu malvado. Este es el caso de Jackie Estacado, el protagonista de The Darkness, quién de repente se encuentra con que un ente malvado que siempre ha convivido con su línea sanguínea acaba por tomar el control de su cuerpo dotándolo de increíbles y mortales poderes. Sin embargo, nos volvemos a encontrar ante un personaje que intenta redimirse por sus malas acciones, aunque al final se vea absorbido por la propia oscuridad que él mismo ha liberado y desatado. Total… de perdidos al río.

Jackie tiene mucho que agradecer al espíritu conocido como The Darkness. En primer lugar, el hecho de ser poseído por el mismo le permitirá sobrevivir a una emboscada promovida por el jefe de la mafia local, con el fin de ajustar cuentas con su familia. Gracias a las nuevas habilidades adquiridas conseguirá la fuerza necesaria para vengarse de Paulie y la tanda de policías corruptos que trabajan para él. Las posibilidades que se le abren son casi infinitas, contando con armas que se alimentan de su alma oscura y provocan daños letales a los enemigos, liberando tentáculos que acaben con los oponentes, camuflándose absolutamente con las sombras y creando agujeros de oscuridad que engullirán a cualquiera que no tenga algo firme a lo que agarrarse. Pero no todo es de color de rosa cuando te encuentras poseído por un ser de maldad pura, y al final se percatará de que cada muerte le acerca un poco más a una triste realidad: The Darkness acabará por consumir su alma y tomar el control absoluto de su ser. Tanta muerte y destrucción puede resultar bastante adictiva, y Jackie Estacado poco tiene que hacer contra sus verdaderos y oscuros deseos de venganza, por lo que es cuestión de tiempo que abrace por completo la más negra de las sombras.

Este no es un barrio muy recomendable

Uno de los puntos a favor de este juego es su desarrollo y la profundidad de su línea argumental. Es título se basa en el comic del mismo título, avalado por una gran cantidad de lectores que respondieron con entusiasmo ante la posibilidad de controlar a su antihéroe favorito. Y aunque ya han pasado unos poco años desde su lanzamiento, Starbreeze Studios sigue sin dejar claro si volveremos a ver a Jackie y The Darkness en una posible segunda entrega de este título, dado que los responsables afirman y desmienten cada declaración sin dejarnos una idea clara de lo que podremos ver en un futuro.

Desventajas de conocer gente nueva

Eldred, de Sacrifice

Como queda poco para concluir este artículo vamos a dejar constancia de otro claro ejemplo de maldad fantástica. Tenemos que remontarnos al año 2000 para encontrarnos con Sacrifice, un juego estratégico que ha influenciado buena parte de títulos más modernos, incluso alguno de los que hemos hablado antes. Nuestro protagonista es un tirano en toda regla, de los que someten a su pueblo y no deja que estos rechisten o se quejen. Es evidente que, con una política interior tan polémica, era cuestión de tiempo que una alianza de reinos adyacentes tuviese a bien mandar sus tropas para liberar a los pobres ciudadanos de Jehra. Cuando Eldred se vio en las últimas para mantener su poder, invocó un temible demonio que, lejos de acatar sus órdenes, resultó tener ganas de devastar todas las naciones y a sus habitantes.

Las distintas fases del juego nos permiten poner a prueba nuestra habilidad para comandar a los seres que vayamos invocando, dependiendo su tipo y poderes del dios al que hayamos decidido representar en la contienda. Durante la partida controlamos al propio Eldred, a diferencia de los estándares de la mayoría de los juegos de estrategia en tiempo real, y daremos órdenes y directrices a nuestras tropas en una vista en tercera persona. El juego se olvida de toda la parafernalia de recoger recursos y acumular riquezas, y todo nuestro poder se basa en el uso de hechizos de distinto poder que iremos aprendiendo y mejorando. Si conseguimos llegar al Altar del rival y sacrificar sobre el mismo a una de nuestras tropas, habremos derrotado al enemigo. Lo que no sabemos es que, en todo nuestro poder, no somos más que otra ficha de ajedrez en la eterna partida entre dioses rivales, y cuando nos encontremos con el demonio Madruk entraremos en una dinámica de traiciones y confrontaciones. Al final solamente puede quedar uno de los dioses, y si jugamos bien nuestras bazas terminaremos por vengarnos del demonio invasor.

Cuesta reconocer a los enemigos a simple vista

Sacrifice fue un título apreciado por la crítica en la mayoría de sus análisis, con unos diseños y gráficos originalmente demoledores para la costumbre de aquellos años. Se dejaban entrever las influencias de grandes artistas en el trabajo conceptual, y esta característica fue recibida con aplausos por parte de gran parte del público. A pesar de ello, el nivel de ventas no llegó a las cotas estimadas para su año y, aunque el título no llegó a convertirse en un fracaso absoluto, se cerró la puerta a futuras intervenciones con el mismo argumento. Acabamos esta recopilación, y esperamos que os haya gustado. Muchos se preguntarán las razones para haber omitido ciertos personajes, otros se cuestionarán la aparición de algunos… Lo que no podemos dudar es que al final hemos tenido una buena variedad de ejemplos de todo tipo, aunque hayamos tenido que saltarnos algo.

Nuestro tirano está repleto de poderes

Quedamos en el aire todos aquellos títulos que, como diríamos al comenzar este texto, nos permiten controlar las decisiones de nuestro personaje hasta terminar por elegir un camino moral u otro. Estos títulos, si bien nos permiten encarnar la maldad de forma similar a los ejemplos dados, son más un ejemplo de libertad de acción que de la disposición de herramientas para causar estragos entre los heraldos del bien. Por supuesto, todos los que tengáis ganas de tomar el control de un maligno alter ego no deberíais dudar ni un segundo a la hora de disfrutar de cualquiera de esos títulos, junto con los que hoy os hemos ido presentando.

¿También eres mi padre?

Casi nos sentimos obligados a realizar una aclaración final: el hecho de que un videojuego permita a sus usuarios realizar ciertas acciones no significa necesariamente que dicha persona tenga que acabar realizándolas en la vida real. Que un jugador tenga ganas de darse el gustazo con un personaje maligno no significa que vaya a poner la música alta durante la madrugada o que deje de ayudar a sus ancianas vecinas con las bolsas de la compra. El límite es la propia cordura humana.

Se puede ser malo y tener amigos... raros

Saludos a todos, no os olvidéis de darnos vuestros ejemplos de protagonistas malvados y disfrutad de los nuestros.

Inimitable en la vida real...