Tera: The Exiled Realm of Arborea

  • Pep Rubio

Tera llega en silencio, sin pretensiones en abierto y sin querer parecerse a nadie, aunque se parece. Este nuevo MMO que causó furor en los privilegiados jugadores de su fase Beta cerrada en Oriente acaba de aterrizar en Europa con el objetivo de atraer a una serie de jugadores y aficionados a la fusión de misticismo oriental con la tradición medieval europea. ¿Deberían preocuparse en Blizzard?

Cuando un producto funciona es sólo cuestión de tiempo que empiecen a salir al mercado competidores similares. Si otros han servido de punta de lanza a nuevos horizontes, ¿por qué no seguirle el resto? En algunas ocasiones estos esfuerzos cristalizan en competidores que se quedan a mitad o que añaden ciertos elementos interesantes pero flojean en otros. Desde que Blizzard diera salida en 2004 a World of Warcraft, consolidado indiscutiblemente como el mejor juego de rol multijugador masivo online, han ido apareciendo en el mercado juegos en busca de una popularidad similar tales como Rappelz o Voyage century. No olvidemos que Wow, además de contar con el terreno de juego más vasto hasta la fecha, se ha consolidado con el mismísimo récord Guiness de popularidad, un bocado más que jugoso para cualquier distribuidora.

Muchos de estos juegos online, por pretender quizá, y sólo quizá, alcanzar las mismas cuotas de popularidad que Wow, antes que ofrecer una auténtica alternativa, se han quedado en el camino pudiendo, posiblemente, haber buscado y dominado su propio segmento en el mercado. El mismo World of Warcraft, es importante recordar, no es una idea original y mucho antes contábamos con MMORPGs  ambientados en universos tan interesantes como el de Star Wars, sin ir más lejos.  Juegos como Lineage 2 o  EvE Online también inician su andadura en la misma época, con resultados similares en sus orígenes pero divergentes proporcionalmente al éxito de Wow. ¿Cuál fue entonces el secreto de Blizzard? Desde el punto de vista emprendedor Wow es un ejemplo de humildad y ambición en una trayectoria de largo recorrido, un cóctel explosivo que ha dado como resultado la comunidad de jugadores más activa y popular hasta la fecha. Wow no es nuevo pero tampoco es novedoso, y aún así aumenta de jugadores cada día que pasa.

Tratar de emular un camino que dio sus primeros pasos hace dieciséis años es prácticamente imposible, máxime con la creciente saturación de demanda en todos los sentidos y con la peculiaridad del universo Warcraft y el ejército de productos de ocio que van desde novelas hasta juegos de mesa, pasando por cartas coleccionables. Esta reflexión no significa, en ningún caso, que las desarrolladoras tengan que tirar la toalla o darse por vencidas en este segmento de juego de rol masivo. El matiz que encabeza este párrafo es 'prácticamente imposible' y no únicamente imposible. ¿De qué modo se podría presentar batalla en una guerra que ya desde el principio presenta un evidente desequilibrio de fuerzas? Parece que los coreanos responsables de Lineage II no han perdido el tiempo durante estos años y han diseñado una más que plausible estrategia que podría dar sus frutos. ¿Cómo? Vamos a verlo.

Diseñar y poner en marcha un juego de rol multijugador masivo online no es moco de pavo. Eso debieron pensar los chicos de la empresa surcoreana NcSotf, que en 1998 diseñaron Lienage, el que por entonces se convirtió en el MMO por excelencia. Comprobar cómo un brillante futuro como líderes quedaba oscurecido tras la arrasante llegada del gigante de Blizzard no fue muy bien acogida por Yong-Hyun Park, productor de Lineage II. Con la tan característica perseverancia oriental, Park guardó silencio, analizando minuciosamente a su todopoderoso competidor y preparando su venganza. Reclutó a parte de los responsables de Lineage II y creó en marzo de 2007 Bluehole Studio, una nueva desarrolladora de MMORPGs que poco a poco consolidó una más que respetable cartera de inversores alrededor del por entonces denominado proyecto S1, presentado en sociedad bajo el nombre de Tera: Exiled Realm of Arborea

Tera fue anunciado en el verano de 2009 en Corea, de la mano de la distribuidora Hangame.  La presentación se llevó a cabo de una manera tímida y sin pretensiones, invitando a los usuarios orientales a abrirse cuentas en Hangame para participar en la Beta cerrada del juego. Tras varios meses de intercambio de impresiones con los afortunados en probar las primeras pruebas del juego, Bluehole hizo públicas las críticas más favorables del público calando hondo en las principales publicaciones especializadas y despertando un creciente interés. Con este pequeño éxito bajo el brazo Hangame abrió a principios de año la segunda fase de su Beta cerrada para Occidente, que actualmente ya ha sido cubierta.  El pasado mes de Marzo, en el Game Developers Conference de San Francisco, Tera debutó de manera oficial. Y estos son los primeros avances a los que hemos tenido acceso. Vamos allá.

Lo primero que llama la atención de Tera es el intenso parecido que tiene a todo lo jugado hasta el momento. ¿En qué radica entonces la novedad? La calidad gráfica de la Beta es inferior a lo que podemos ver en los videos promocionales que están apareciendo por la red, como ocurre en la mayoría de juegos, pero  aún así el aspecto visual y el texturizado que alcanza el motor Unreal 3 Engine modificado es exquisito y, una vez pulido, puede ganarle un asalto al más pintado o, por lo menos, competir en igualdad de condiciones. Lógicamente hay escenarios mucho más interesantes y detallados que otros. Un desierto de arena y un palacio tienen diferencias visuales más que palpables, pero ambos, si lo prometido se cumple, tendrán un acabado final de una alta calidad. Al primer contacto uno piensa que es cierto que Tera ofrece escenarios diferentes, pero dentro de la diferencia un bosque no deja de ser un bosque, y un lago un lago. Y es en el momento en que nos ponemos a los mandos del personaje que podemos seleccionar cuando detectamos cierto regustillo que lo diferencia de Wow.


La historia nos sitúa del lado de la Federación Valkyon, una alianza entre todas las razas que pueblan la superficie de un mundo mágico.  Nuestro objetivo, de momento, será luchar por el control de la Federación y salvaguardarla de enemigos que pretenden sembrar el caos y la destrucción. Desde demonios enfurecidos hasta caciques ambiciosos, pasando por otros jugadores que no comparten nuestra misma visión del concepto de paz o justicia. Es de suponer que la  historia se irá desarrollando próximamente en forma de enemigos comunes, que ya los hay pero de momento sin demasiado carisma, o de grandes misiones o retos que superar. En la beta, a día de hoy, podemos interactuar perfectamente con otros jugadores y con personajes controlados por el propio servidor del juego, para comerciar y cerrar pactos, de una manera más que satisfactoria. La sensación de interactividad y de estar en un mundo vivo es absoluta y, a decir verdad, ninguna novedad en el actual mercado.

De momento Tera se lanzará con seis razas y ocho clases. Entre las primeras contaremos con los clásicos y honorables humanos, con los gigantescos Aman, con las seductoras pero letales Castanics, con los místicos Baraka (sospechosamente parecidos a los Draenei del Wow ), con los tradicionales Altos Elfos y con los Popori, un más que visual guiñó a la cultura oriental en forma de osos panda responsables de mantener el equilibrio natural del planeta. Una vez seleccionada la raza tocará elegir la clase, y el abanico que se nos ofrece es el de arquero, lancero, místico, hechizero, guerrero, sacerdote, asesino o hombre del hacha. Las diferencias estriban en el tipo de armamento (no era difícil de deducir viendo las clases) y en la capacidad para usar poderes mágicos arcanos.

El sistema de combate busca marcar la principal diferencia entre este y otros juegos. No contaremos con un sistema de ataque basado en la capacidad de fijar un enemigo sino que tendremos que apuntar manualmente e ir improvisando al más puro estilo de combate en tercera persona, ofreciendo gran dinamismo y la sensación de que somos nosotros, y no un sistema del juego, quienes tenemos todo el peso de la lucha en nuestras manos. Tera no está exento de batallas épicas, donde esta característica se vuelve más palpable y crítica, pudiendo quedar indefensos o tendidos atontados en el suelo mientras seguimos recibiendo de lo lindo. Es por ello que Tera propone una experiencia de equipo más que individual, donde mientras unos se ocupen del ataque otros puedan hacerse cargo de los heridos o cubrir la espalda de los atacantes.

La banda sonora está disponible en la web oficial del juego y presenta claras diferencias entre una y otra raza, captando melódicamente los conceptos que se pretenden transmitir. Si bien los humanos denotan fortaleza y honor, los altos elfos hacen lo propio con tradición y naturaleza. El apartado sonoro es contundente, cuidado y de nota. Antes afirmábamos que había algo que lo diferenciaba de otros juegos parecidos a pesar de que un bosque es un bosque. Ese algo es el regustillo oriental que compone su principal diferencia con Blizzard, un juego de corte mucho más imperial. Tera apunta maneras y despierta simpatías en los sectores afines a esa fusión de mística oriental con tradición medieval occidental, con tintes de manga y anime al estilo de los Final Fantasy o del mismísimo Leyenda de Zelda, impactando de lleno en una de las comunidades de jugadores más activas y dispuestas a dejarse llevar a la hora de darle oportunidad a un producto nuevo.

Tera no quiere sentar cátedra de buenas a primeras sino que pretende filtrarse, poco a poco, entre la comunidad de jugadores. De este modo va afianzando posiciones al tiempo que evita apuntar  demasiado alto para evitar caer en el exceso de pretensiones nada más llegar. Parece perseguir, de momento, la estrategia de buscar su propio segmento, como comentábamos al principio del avance, para después, llegado el caso, tomar posesión absoluta de dicho segmento a través de impactar en un público muy determinado. Porque si  Wow parece dirigido a todas las edades, las impresiones de Tera es que persigue a un jugador más joven y atraído por la mística oriental del tipo Final Fantasy.

Tera ofrece elementos nuevos y otros que nos sonarán pero que, de la manera en que no son presentados, no chirrían demasiado y hasta nos hacen sentir cómodos porque es como si ya los hubiésemos dominado en el pasado. Tera tampoco representa de primeras una alternativa a los jugadores que ya están cansados o no encuentran más retos para Wow o Lineage II, pero su principal ventaja radica precisamente en que tampoco desagrada ni se presenta con pretensiones. Las mismas similitudes con otros juegos del estilo son un atractivo para los jugadores, y si Wow no es nuevo pero tampoco novedoso, Tera es original al tiempo que tampoco es nuevo. Tendremos que esperar a probar el juego definitivo para comprobar si el proyecto se queda donde está, en un juego más que aceptable con un público determinado, o si se convierte en un rival que pegará un bocado a una parte calculada del segmento que cubren otros competidos. De momento, disfrutemos con la intriga.

TERA

TERA es un juego de rol y acción multijugador en el que lucharemos para proteger a la Federación de Valkyon, mientras conseguimos gloria y poder. A cargo de Bluehole Studio y Frogster Interactive para PC, PlayStation 4 y Xbox One.

TERA