Los 100 imprescindibles de Dreamcast, Parte 2
Completamos nuestro homenaje a Dreamcast con los 50 mejores juegos de la plataforma. Una lista repleta de calidad con títulos que marcaron un antes y un después en el mundo de los videojuegos.
Llegamos a la segunda parte de este especial sobre los 100 juegos recomendados para todos los usuarios de Dreamcast. Pese a que los primeros cincuenta títulos no estaban, precisamente, exentos de calidad, es en esta segunda parte de la lista donde nos encontramos a las verdaderas vacas sagradas, juegos que más allá de ser alternativas interesantes dentro del catálogo de la consola, se han convertido en parte de la historia de los videojuegos, obras que han ido más allá de los límites de su generación y han marcado un antes y un después en sus respectivos géneros. No os perdáis nuestro repaso a los mejores juegos del legado de Sega en esta su última máquina, que permanece atemporal.
50.- Gunbird 2
Demostrando su valía en todos los géneros, Capcom nos obsequió con un nuevo shooter para Dreamcast, desarrollado por Psikyo. Sigue las directrices básicas del género (avance vertical, pantalla cargad de enemigos y disparos
), pero añadiéndole toques particulares; por ejemplo, el juego se puede disfrutar en dos rondas (la segunda con más balas y mayor velocidad en los enemigos), con 7 niveles en cada vuelta; los tres primeros se eligen de forma aleatoria entre cuatro posibles opciones. Además, podremos tener finales distintos según nuestra elección al terminar el juego, con variaciones según si jugábamos en solitario o con un amigo. Los personajes protagonistas son tan peculiares como la bruja Marion, el vampiro Alucard, el robot Valpiro, Tavia, Hei-Cobb, Aine y una invitada de excepción, Morrigan, introducida en la versión para Dreamcast.
49.- Cannon Spike
Una nueva alternativa jugable de Capcom, desarrollada por Psikyo; en esta ocasión se trata de un shooter multidireccional que recuerda mucho a títulos como Smash TV. Los enemigos provienen de todos lados de la pantalla, y deberemos defendernos con disparos y ataques cuerpo a cuerpo, además de ataques especiales a todas las distancias, aunque estos requerían emplear objetos que, curiosamente, siempre se obtenía cuando, jugando de dos, moría uno de los protagonistas. Además de su gran acabado técnico, lo que hacía destacar a Cannon Spike, y en cierto modo le dotaba de un carisma propio, era su plantel protagonista, compuesto por estrellas de Capcom: Arthur, Baby Bonnie Hood, Cammy, Charlie, MegaMan y Shiba Shintaro. Diversión a raudales con personajes clásicos.
48.- The King of Fighters 98 / 99 / 2000/ 2001 / 2002
Posiblemente, una de las franquicias de lucha más importantes de todos los tiempos; no en vano, suponía un macro-crossover entre todas las series de combate de SNK, que cuando llegó el primer torneo gozaban de mucho éxito en los salones recreativos. Dreamcast disfrutó de la friolera de cinco entregas pertenecientes a la última gran saga de la franquicia de SNK, algunas de ellas con características particulares. KOF 98, por ejemplo, llevaba el subtítulo de Dream Match 1999 y ofrecía escenarios tridimensionales bastante elaborados. KOF99, con la coletilla Evolution, permitió a SNK introducir variaciones y mejoras en Krizalid, el enemigo final. Las ediciones de KOF de 2000, 2001 y 2002, al llegar también a PS2 y Xbox, no contaron con características particulares, pero sí que conservaban todo el potencial de la recreativa original. Los últimos grandes KOF, antes del declive de la franquicia.
47.- Ooga Booga
Se podría decir que el título del juego lo dice todo: estamos ante un party-game alocado, divertido e intenso. Pensado para disfrutar con varios usuarios, tanto offline como online, el juego nos ofrece enfrentamientos en los que usamos conjuros, cabezas reducidas, montamos sobre animales
todo ello con el objetivo de salir victoriosos y ganarnos el favor de la diosa del volcán en torno a la que se desarrolla la competición. Para ello utilizaremos Kahunas de diferentes tipos (equilibrado, fuerza, velocidad o conjuros), con cuatro básicos y variaciones posteriores de las mismas con incursiones tan imposibles como la Muerte, Abraham Lincoln o un superhéroe. La variedad de personajes, escenarios y situaciones permitían que no resultase repetitivo y se mantuviese fresco partida tras partida.
46.- Shadow Man
La espectacular aventura de Acclaim, basada en el cómic homónimo, mostraba su mejor cara en Dreamcast; pese a salir también en otras plataformas, parece que Michael LeRoi, el protagonista principal de esta aventura, se sentía más cómodo en la máquina más potente. No en vano, su odisea requería el máximo potencial, dado que viajábamos entre el mundo de los vivos y el de los muertos, intentando acabar Legion y sus secuaces. Aventura en tercera persona, en la que nos perdíamos en la inmensidad de los escenarios, buscando la siguiente alternativa para avanzar, recogiendo las 120 almas oscuras que pueden dar energía al protagonista y su alter-ego en el más allá, Shadow Man. Con un argumento intenso, denso y cargado de giros argumentales, Shadow Man se convirtió en uno de los juegos más amplios de la historia, con tonos oscuros en su soberbio acabado técnico que dotaban al título de la atmósfera necesaria.
45.- Legacy of Kain: Soul Reaver
Otra aventura amplia, gigantesca y cargada de opciones, con un gran argumento que nos incitaba a seguir adelante. En esta ocasión somos Raziel, un vampiro al que Kain, protagonista del título anterior, condena a muerte al principio del juego. No obstante, recibe una segunda oportunidad de los dioses para vengarse del malvado Kain, eliminando a sus hermanos por el camino. Cambiando constantemente entre los planos espiritual y real, Raziel debía abriste camino a través de la infinidad de puzzles que se le planteaban. Aventura en tercera persona, larga y compleja, en la que obtendríamos nuevas habilidades a medida que avanzábamos, que nos servirían para acceder a nuevas áreas y resolver nuevas situaciones. Muy bello y con un encanto que ninguna otra entrega de la franquicia consiguió emular.
44.- Project Justice: Rival Schools 2
Desde luego, no se puede decir que Capcom estuviese aburrida durante el ciclo vital de Dreamcast; en esta ocasión, nos encontramos con uno de los juegos de lucha más alocados, cómicos y divertidos de cuantos nos hemos encontrado a lo largo de la historia de los videojuegos. La peculiaridad de este juego, es que los protagonistas son estudiantes de instituto, que se enfrentan entre sí después de clases. Casi treinta personajes de siete institutos diferentes, cada cual haciendo uso de sus propias habilidades y potenciando las características propias del club al que pertenecen en su instituto de origen. El juego se basa en la lucha tridimensional por equipos, en esta ocasión de tres personajes, en el que todos los ataques especiales son surrealistas y muy divertidos.

43.- Virtual-On Oratorio Tangram
Sega no quiso ser menos en su propia máquina, y por eso mismo también le ofreció a los usuarios de Dreamcast un buen puñado de juegos de lucha, aunque el que nos ocupa es bastante particular. Estamos ante un título de lucha en el que los luchadores son mechs, que se enfrentan entre sí en entornos tridimensionales; el control es exigente hasta que llegamos a dominar toda la complejidad de movimientos de las máquinas protagonistas, pero el espectáculo está asegurado: disparos, ataques especiales, cuerpo a cuerpo, esquivas imposibles, búsquedas de cobertura
. Catorce máquinas, cada una con sus propias características de ataque y defensa (obviamente, todo cuenta, incluso el peso del robot), para uno de los títulos más impactantes de Sega AM3.
42.- Floigan Brothers Episode 1
Uno de los grandes desconocidos, principalmente debido a que llegó al final del ciclo vital de Dreamcast, y pese a estar concebido también como una serie de episodios, acabó muriendo en un primer capítulo que, pese a intentarlo, no tuvo nada que hacer desde el lanzamiento. El último juego de plataformas que vio la luz para Dreamcast no destacó por su acabado visual, lo cual le pasó factura de cara a pasar a la historia, pero tiene elementos realmente satisfactorios como sus completos puzzles y la interacción entre los dos personajes, heredera hasta cierto punto del legado de ToeJam and Earl. La labor de Visual Concepts en términos de jugabilidad es muy importante, ya que han conseguido dar vida a un universo cómico, lleno de vida y de color, en el que nos lo pasaremos muy bien y, una vez llegados al final, nos quedaremos con ganas de más.
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41.- Ready 2 Rumble / Ready 2 Rumble Round 2
Pese a que se trataba de un título multiplataforma, el primer Ready 2 Rumble gozó de un mayor éxito en Dreamcast, principalmente por los GDs de demos en los que se nos mostraba un juego de boxeo alocado, divertido y con un excelente acabado visual, en el que se incluía la aparición de heridas y hematomas en tiempo real. Muy dinámico y divertido, con ataques especiales para cada luchador, el juego en su época recordaba al clásico Punch-Out!! de Nintendo. No tardaría en llegar una secuela, con una jugabilidad similar pero con más luchadores y un sentido del humor mucho más gamberro y despiadado; por ejemplo, nos podíamos encontrar a Michael Jackson, al matrimonio Clinton o a Shaquille O'Neal. Diversión sin restricciones en uno de los mejores juegos de boxeo.
40.- Ecco the Dolphin
Ya desde los tiempos de Mega Drive que Sega nos presentó a un delfín muy especial, que luchaba bajo el agua por el bien del planeta. La entrega para Dreamcast no guarda relación alguna con los títulos previos, permitiéndose remodelar y reestructuras el universo de Ecco a su antojo. Si por algo destacó este Ecco the Dolphin fue por su complejidad técnica, que recreaba con gran realismo la vida bajo el océano, y del mismo modo por su elevadísima dificultad, que nos ponía constantemente ante retos que nos exigían lo mejor de nosotros mismos, tanto en la resolución de puzzles como en la superación de retos de habilidad con el mando. No obstante, estamos ante un claro ejemplo de buen hacer a todos los niveles. Llegó a inicarse el desarrollo de una secuela, pero acabaría siendo cancelada.
39.- Evil Twin: Cyprien's Chronicles
Es curioso el caso vivido con este juego, ya que sólo se lanzó en Europa pese a haber visto la luz en tres plataformas, una de ellas tan abierta como es el PC. El protagonista de la odisea es Cyprien, un joven huérfano que se ve transportado a un mundo de pesadilla, en el que posee la habilidad de transformarse en un súperpersonaje con habilidades mucho más potentes. Cyprien tiene un objetivo: recuperar su osito de peluche, Lenny, que ha sido secuestrado por Loren Darith. El juego ofrecía un estilo visual muy peculiar, con tonos marrones y oscuros y diseños realmente de pesadilla; no obstante, le quedaba bien a lo que el argumento trataba de transmitirnos, y las estructuras imposibles daban pie a grandes secciones de plataformas, bastante interesantes pese a no ser el súmmum de la originalidad.

38.- Grand Theft Auto 2
Sobran las palabras al hacer referencia a cualquier entrega de la franquicia de Rockstar, que ya desde su primer capítulo fue un verdadero éxito de ventas en los principales mercados. Estamos todavía en su encarnación bidimensional, con una vista cenital, pero precisamente esas características son, para muchos, el elemento clave en el que reside el carisma de Grand Theft Auto. Ambientado en una gran metrópolis sin nombre en una época no determinada, nos metemos en la piel de Claude Speed, un hombre al que liberal de la cárcel criogénica en la que se encontraba, pero sufre amnesia. Volviendo a su antiguo yo, desea convertirse en el Rey de la Ciudad, y para ello deberá conquistar los tres distritos que la componen; será necesario, no obstante, que elimine a las siete bandas criminales del juego, a las que podrá ayudar o atacar según su propia conveniencia. Una entrega oscura, muy grande y, sobre todo, realmente divertida.

37.- Virtua Fighter 3 Team Battle
Resulta casi curioso que una de las franquicias más importantes de Sega, Virtua Fighter, no estuviese a un nivel tan alto como se esperaba (debería haber sorprendido tanto como Soul Calibur, por ejemplo). Pero son las consecuencias lógicas de que la recreativa original se lanzase en 1996 y, en un principio, se empezase a trabajar en una conversión a Saturn. Este juego de lucha se convertiría en uno de los títulos de lanzamiento de Dreamcast en nuestro país, y conservaba todas las características que habían convertido a la franquicia en un éxito: una jugabilidad exigente, un simulador complejo y con una profundidad importante, que además en esta entrega permitía los combates por equipos. Trece personajes para combatir en un torneo que, desgraciadamente, quedó eclipsado en su adaptación a Dreamcast por otros títulos del género.
36.- Omikron: The Nomad Soul
Hoy en día, es imposible no conocer a Quantic Dream, por su trabajo en Heavy Rain, uno de los títulos más esperados de los próximos meses, y por el anuncio de que podrían estar trabajando en la secuela del juego que nos ocupa, su primer título. Omikron llegó a PC y Dreamcast en 1999, y una década después sigue resultando un título impresionante, del que bien podrían aprender muchas compañías. Ambientado en la ciudad futurista de Omikron, dividida en cuatro sectores diferentes, conduciremos una investigación en la que descubriremos varias sorpresas y situaciones inesperadas. El juego mezcla elementos de aventura, FPS, juego de lucha y resolución de puzzles, y destaca el hecho de que todas nuestras acciones cuentan y que nunca se detiene el avance del mundo en el que estamos; al morir, nos reencarnamos en otro personaje, aunque perdiendo todo cuanto teníamos. Desarrollado en estrecha colaboración con David Bowie, Omikron es una verdadera joya de los videojuegos, que pese a tener un mejor acabado en PC, se deja disfrutar en Dreamcast.
35.- Segagaga
Una rareza que no salió del país nipón, lo cual es una pena porque estamos ante una verdadera joya cargada de humor y autocrítica. Estamos en el año 2025, y Sega sólo posee el 3% del mercado de los videojuegos; la terrible compañía DOGMA está a punto de conseguir hacerse con el dominio total del mismo, y Sega pretende evitarlo con un último intento, en el que nos meteremos en la piel de Taro Sega. Nuestro objetivo: conseguir devolver a Sega al puesto que se merece, en la cima del mercado. El desarrollo del juego nos presenta una base de juego de rol con ciertos elementos estratégicos, pero está cargado de minijuegos e infinidad de parodias a diversos tipos de juegos. No faltan a la cita todas las máquinas clásicas de Sega, así como sus personajes más importantes, y el jugador nunca muere: tan sólo pierde un mes de tiempo, que puede ser crucial en la lucha contra DOGMA.

34.- Rayman 2: The Great Escape
La mascota de Ubisoft se había estrenado con un juego de plataformas bidimensional, de avance horizontal, siguiendo las directrices habituales del género, con una marcada herencia de los 16 bits. No obstante, para su segunda entrega pegaría el salto a las tres dimensiones, con un juego de plataformas tan bueno que no es sólo el mejor de la franquicia, sino que se puede contar entre los mejores del género de todos los tiempos. Gracias a su mayor potencia y a los gráficos mucho más pulidos y detallados, la versión de Dreamcast se convirtió en la mejor adaptación del juego, perdurando más allá del tiempo. Las directrices son las básicas: Rayman intenta salvar el mundo de una invasión, resolviendo puzzles, recogiendo objetos y superando mil y una adversidades.
33.- Power Stone / Power Stone 2
La incansable Capcom nos sorprendía con un juego de lucha muy especial, de nuevo para recreativas y Dreamcast. Completamente tridimensional, la gracia del juego era que no sólo debíamos acabar con nuestro rival a base de golpes y técnicas especiales, sino que podríamos utilizar como arma absolutamente cualquier cosa que encontrásemos en el escenario, ya fuesen mesas, cajas u objetos de otra índole. Además, había unas gemas, las Power Stones que daban título al juego, que al reunirlas permitían la transformación de nuestro personaje en una máquina de matar durante unos instantes. El original incluía diez personajes, pero la secuela era mucho más satisfactoria a todos los niveles, con escenarios mucho más completos, más objetos en pantalla, nuevas armas, cuatro personajes nuevos y, lo más importante, ahora los enfrentamientos permitían que se juntasen hasta cuatro usuarios, lo cual suponía combates épicos y cargados de diversión, gracias al estilo desenfadado del juego.

32.- Bomberman Online
No hay mucho que explicar de una de las mecánicas de juego más conocidas: un escenario plagado de bloques, con hasta cuatro personajes enfrentándose entre sí poniendo bombas que sirven tanto para abrirse camino como para eliminar a los rivales, obteniendo objetos para potenciar nuestras habilidades. La peculiaridad de la entrega de Dreamcast es que permitía un completo modo online multijugador, con variedad de modos de juego. En su época, funcionaba a la perfección, pero desde que se cerraron los servidores, y debido a que la programación del juego no permite otro tipo de conectividad online, a día de hoy se queda relegado sólo al multijugador offline.
31.- Fatal Fury: Mark of the Wolves
Fatal Fury es una de las franquicias clave en la historia de los videojuegos. No se puede negar el impacto que supuso en su época, con la posibilidad de moverse entre dos planos del escenario, y sorprende que, lejos de desinflarse con las sucesivas entregas, el noveno capítulo (Mark of the Wolves) se convirtiese, posiblemente, en el mejor de la franquicia y uno de los juegos de lucha más espectaculares de todos los tiempos. Se eliminó la lucha en dos planos característica de la franquicia, pero se añade la TOP, una zona en la barra de energía en la que, al llegar a ella, el personaje puede utilizar un ataque especial, recuperar un poco de vida y causa más daño con sus ataques. Esto, que parece extraño a priori, es una dinámica excelente que daba mucho juego a los expertos del género. Trece personajes y dos jefes finales componen el plantel de personajes, en el que destacan las muchas caras nuevas y la revisión completa de todas las técnicas de los que repiten.

30.- Sega GT
En la lucha contra Sony, Sega se vio obligada a tirar de casta para ofrecer a sus usuarios alternativas jugables a las grandes exclusivas de la compañía rival. Con Gran Turismo en pleno auge, la propia Sega, en colaboración con el excelente estudio llamado por aquel entonces Wow Entertainment, desarrollo este Sega GT. Las directrices son las esperadas: un juego de simulación (tal vez un paso por detrás en términos de realismo en la conducción) en el que corríamos con diversos vehículos reales en competiciones bastante exigentes, en las que debíamos ir obteniendo mejores licencias para acceder a diferentes clases y coches. La versión europea nos llegó con algunas mejoras sustanciales, destacando más coches de Alfa Romeo, Fiat, Renault, Peugeot, Opel, Audi y Mercedes. La secuela, cuyo desarrollo se inició en Dreamcast, acabó saltando a Xbox con el final prematuro de la consola de Sega (lo cual es una pena, porque contaba con abundantes mejoras), pero el juego que nos quedó en la 128 bits de la compañía nipona es satisfactorio.
29.- Rez
La disolución del Team Andromeda es uno de los sucesos más tristes del mundo de los videojuegos; no obstante, sus miembros no cayeron en el olvido y se adaptaron a otros estudios, muchos de ellos en United Game Artists (división que luego se fusionaría con el Sonic Team). Son los responsables de Rez, bajo la batuta de Tetsuya Mizuguchi, una locura musical en la que la disparamos al ritmo de música electrónica de gran calidad. El avance por el juego es completamente lineal, y debemos superar las cinco áreas principales (con sus diez subsecciones) eliminando todos los enemigos que nos salgan, en un título de jugabilidad exquisita, soberbia banda sonora, y un apartado visual que rompía con todo lo establecido.
28.- Samba de Amigo
A buen seguro muchos hayáis oído hablar del reciente Samba de Amigo para Wii; si así ha sido, es muy probable que os percataseis de que la mayoría de las críticas giran en torno a que no es tan manejable y jugable como la versión para Dreamcast. Es innegable: el juego del Sonic Team para la 128 bits de Sega venía acompañado de unas maracas accesorias que servían para disfrutar de la fiesta de luz y color que era (y sigue siendo Samba de Amigo). El contar con un accesorio desarrollado específicamente para el título lo convertía en el acompañante ideal, prácticamente obligatorio, para un juego musical inolvidable, con una banda sonora compuesta, principalmente, de temas festivos y alegres de la cultura popular, con varios modos de juego, jefes finales y minijuegos de todo tipo. El objetivo: mover las maracas en la dirección indicada en el momento correcto, y de vez en cuando poner poses concretas. Una verdadera delicia.
27.- Capcom vs SNK / Capcom vs SNK 2
Posiblemente, estemos ante el cruce soñado por todos los aficionados al género clásico de la lucha bidimensional. Pese a lo que pueda indicar el título, estamos básicamente ante el enfrentamiento de dos grandes franquicias de la lucha (sobre todo en la primera entrega), Street Fighter y The King of Fighters (aunque con alguna incursión extra de otras franquicias). Un total de 35 personajes en la versión PRO de la primera entrega, en un juego de lucha que se utilizaba un sistema propio de KOF, con dos potencias para los golpes y luchadores diferenciados por ratios. La segunda parte alcanzaría cotas muy superiores, tanto a nivel técnico como jugable, con la posibilidad de seleccionar equipos de tres personajes y tres niveles de potencia en los golpes, con un sistema que recuerda más a Street Fighter Alpha. Casi cincuenta personajes entre los que se podían ver más caras ajenas a las dos franquicias básicas, en un título divertido y muy, muy jugable.
26.- Headhunter
Sega contaría con el estudio sueco de Amuze para crear su propia franquicia de infiltración y acción, cubriendo así un hueco en el catálogo ante el éxito de Metal Gear Solid. En Headhunter nos encontrábamos en una futurista ciudad de Los Angeles, en la que Jack Wade es un cazarrecompensas que intentará resolver el misterioso asesinato de Christopher Stern, fundador de la ACN. En principio, el juego está pensado para la infiltración, pero no faltarán intensos tiroteos y explosiones, con misiones suicidas de las que deberemos salir airosos como malamente podamos. Además, podemos movernos por la ciudad en nuestra moto, combinando distintos tipos de jugabilidad durante la aventura. Interesante alternativa con un argumento bien llevado y bello acabado visual.

25.- NBA 2K / 2K1 / 2K2
Sega contaría con la habilidad de Visual Concepts para desarrollar uno de los juegos deportivos más sorprendentes de todos los tiempos. Cuando salió al mercado la primera entrega, supuso un verdadero impacto y paso adelante en el género del baloncesto, por su realismo y su gran jugabilidad. Todo el plantel de jugadores y equipos de la NBA, con interesantes modos de juegos y la posibilidad de personalizar a los jugadores. En NBA 2K1, se daría un importante paso adelante en dos elementos clave: partidos callejeros y multijugador online, destacando muy por encima de toda la competencia por la época. Para NBA 2K2, llegaría la Franquicia, así como nuevas opciones de personalización de equipos. Una franquicia excelente cuyo legado sigue vivo, y Visual Concepts sigue siendo la encargada de las nuevas entregas.
24.- Guilty Gear X
En Dreamcast no faltaría de nada en el género de la lucha, y Guilty Gear X es uno de los juegos más atractivos a todos los niveles dentro de la lucha bidimensional. Diecisiete luchadores se enfrentaban en un título cargado de calidad, con un apartado visual muy bello, sprites bien definidos y animaciones soberbias. La velocidad y el ritmo frenético del juego convertían los combates en un verdadero espectáculo audiovisual, al que se sumaba una trabajada jugabilidad, muy técnica y que requería una importante experiencia para llegar a dominar a la perfección a los personajes. El amplio abanico de opciones de combate, y los personajes claramente diferenciados, lo convierten en uno de los juegos de lucha más complejos del género, ideal por su estilo visual para los amantes del anime japonés.

23.- Sega Rally Championship 2
Sega Rally 2 es uno de los más claros exponentes de la filosofía 'más bonito, más grande, y mejor'. La primera entrega destacaba por ser un juego puramente arcade, con cuatro circuitos y tres vehículos para elegir, pero ahora nos encontramos con una completa gama de coches, tanto de Lancia y Toyota (regresan los tres del original), como de Mitsubishi, Subaru, Peugeot, Ford, Renault y Fiat. Además, se ha potenciado, y mucho, el número de pista, con abundantes circuitos en todo tipo de entornos (desierto, nevado, jungla, isla
). Por si todo esto fuese poco, la versión para Dreamcast contaba con un completo, extenso y muy satisfactorio modo Campeonato que duraba 10 temporadas. Con una gran jugabilidad arcade (no en vano, la franquicia no se caracterizó nunca por su realismo), estamos ante una auténtica joya de la conducción, muy recomendable para los amantes de la velocidad.
22.- The House of the Dead 2
No cabe duda de que la aventura de James y Gary en busca del agente G es la más intensa de la franquicia hasta la fecha, y eso se nota en la gran cantidad de revisiones y adaptaciones que ha sufrido a lo largo de los años. Pero todo esto es más que merecido, ya que The House of the Dead 2 es uno de los mejores scooters con pistola de todos los tiempos, y que en Dreamcast nos ofrecía su mejor cara, con gráficos cuidados y una pistola de luz muy manejable y de buena respuesta. Un capítulo largo y con los momentos más tensos que hayamos vivido en el género, no carente de sustos inesperados gracias a su excelente ambientación terrorífica. Incluso ahora, varios años después, sigue siendo una verdadera delicia disfrutar de la acción desenfrenada de este título.
21.- Space Channel 5 / Space Channel 5 Part 2
Sega, en su afán innovador, da vida a una peculiar reportera de televisión intergaláctica: Ulala, quien trabaja para el Space Channel 5. En un festival de color, música y bailes imposibles, Ulala atraviesa los escenarios que sean noticia enfrentándose, en rítmicos bailes, a sus rivales. Si somos mejores que ellos en el duelo, tendremos un mayor séquito de fans que bailarán con nosotros; esto propiciará que suban las audiencias, y cuanta mayor sea esta, mayor será nuestra puntuación, que es el objetivo último del juego. En la secuela, Space Channel 5 Part 2, todo era más grande, estaba más cuidado y resultaba más espectacular; y entre otros rivales, debíamos superar a Space Michael, una parodia del difunto Michael Jackson. Pocos títulos han sabido demostrar un sentido del ritmo como el que ponía de manifiesto Ulala en pantalla en todo momento.
20.- Virtua Tennis 2
Hitmaker sería la encargada de crear una secuela de Virtua Tennis, que llegó en los últimos coletazos de Dreamcast. Conserva la jugabilidad del original, con algunos cambios menores de cara a las posibilidades de control de los tenistas y los diferentes golpes que se le pueden dar a la pelota; pese a seguir a un gran nivel, la jugabilidad no resulta tan fresca como en el original. No obstante, esto se compensa con los muchos añadidos en el terreno de los minijuegos, el completo plantel de tenistas reales (8 hombres y 8 mujeres, más uno de cada ficticio), y un completísimo modo World Tour en el que crear a nuestros tenistas y hacerles superar pruebas para mejorar sus habilidades y llegar a ser el número 1 empezando desde lo más bajo. Un completo y excelente juego de tenis, con abundantes virtudes como para satisfacer a los amantes de este deporte.

19.- Ikaruga
Ikaruga. Un nombre que habla por sí solo. Un juego que ha marcado un punto de inflexión en el conocido género de los popularmente llamados matamarcianos. Treasure consiguió crear una leyenda de la jugabilidad que aún a día de hoy, pese a los años pasados, sigue siendo tan espectacular como el primer día. Ikaruga es un shooter excelente. Uno de los mejores títulos de la historia de los videojuegos que nos obliga a cambiar entre dos modos de nave para sobrevivir a los diferentes disparos de los enemigos (blanco y negro serán los colores que representan esta dualidad). Es difícil y requiere jugar una y otra vez, pero cada partida es todavía más divertida que la anterior, y el modo cooperativo alarga la experiencia. Un título imprescindible que, en Dreamcast, tiene si cabe un plus de encanto con respecto a las adaptaciones posteriores.
18.- Grandia 2
Game Arts puede presumir de contra en su cartera de títulos con una de las franquicias de RPG nipones más queridas, de más calidad y de mejor jugabilidad que se hayan creado nunca. La segunda entrega lució, con mucha diferencia, su mejor cara en Dreamcast, como plataforma de desarrollo original, y nos presentaba unos gráficos impresionantes para la época, cargados de detalle y vitalidad, con personajes muy carismáticos y una jugabilidad excepcional; los combates permitían combinaciones de ataques entre varios personajes, con resultados muy llamativos y satisfactorios. El argumento, pese a ser algo sencillo, tenía bastante recovecos a lo largo de su desarrollo, desarrollando muy bien la psicología de Ryudo y sus compañeros, tanto amigos como enemigos, así como el mundo en el que nos encontrábamos. Una pequeña joya del género, que para disfrutarla en su plenitud es necesario jugarla en Dreamcast.
17.- F355 Challenge: Passione Rossa
Yu Suzuki es un hombre obsesionado con el detalle, amante del realismo y de la perfección, como demuestra en prácticamente todas sus creaciones. Una de sus grandes pasiones son los Ferrari, a los que quiso rendir homenaje a través de este título, que reflejaba con todo lujo de detalles las sensaciones que transmite conducir una de estas máquinas. Con un gran acabado visual, este simulador puro chocó por su complejidad de manejo como resultado de ese intento de realismo. Los once circuitos, pese a parecer escasos, son bastantes para lo que la competición intenta ofrecer, y en general estamos ante un juego de conducción de mucha calidad, pero pensado especialmente para los más fervientes amantes de los Ferrari.
16.- ChuChu Rocket!
No se puede decir que ChuChu Rocket! sea el juego más ambicioso de la historia; de hecho, la propia Sega lo regalaba en la época al adquirir la consola, y los usuarios que ya la tuviesen podían pedir su copia de forma gratuita. Sin embargo, consiguió destacar (y aún perduran hoy en día todas sus virtudes) dentro del catálogo de Dreamcast como uno de los títulos más divertidos. La dinámica era muy simple: debíamos utilizar flechas para guiar a unos ratones hacia los cohetes, evitando que los coman los gatos; jugando en solitario esto tiene forma de puzzle, pausado y tranquilo. Pero el multijugador, para hasta cuatro usuarios, es un auténtico frenesí de diversión, espectáculo y piques inolvidables. Nunca la sencillez fue tan tremendamente divertida.
15.- Sonic Adventure
Con el estreno de Dreamcast, regresaría la mascota de Sega por la puerta grande. El erizo azul sería el protagonista de una gran aventura que se convertiría en el juego más vendido de la historia de la plataforma. Motivos para ello le sobraban, desde un nuevo enemigo mucho más temible que el doctor Robotnick, hasta una jugabilidad que explotaba el potencial de la máquina de Sega para resultar lo más espectacular posible. Los distintos personajes propiciaban diversos tipos de control y de fase: Sonic y Tails la velocidad y las plataformas, Amy Rose y E-102 ponían acción y puzzles, Knuckles nos ofrecía la búsqueda de las esmeraldas del caos, y Big un minijuego de pesca bastante particular.
14.- Crazy Taxi / Crazy Taxi 2
Estamos, simple y llanamente, ante una lección de cómo crear un título arcade de lo más divertido e inolvidable. La primera entrega de Crazy Taxi supuso una verdadera revolución en los salones recreativos por su sencilla propuesta pero gran capacidad de diversión; en la piel de un taxista, nuestro objetivo era, simplemente, recoger a nuestros clientes (pudiendo seleccionarlos, indicándonos su dificultad mediante colores) y llevarlos a su destino. Todo valía, desde coger atajos hasta abrirnos camino a la fuerza, pero lo importante era que el taxímetro no dejase de subir y que no se nos acabase el tiempo. Cuatro taxistas disponibles, banda sonora de Offspring y Bad Religion, y para la versión de Dreamcast, una intensa serie de minijuegos en la Crazy Box. Vería también la luz en la máquina de Sega una segunda parte, con algunas diferencias como dos nuevas ciudades, pero con la misma dinámica de juego, con 4 taxistas (diferentes a los del original) y una banda sonora a cargo de Offspring y Methods of Mayhem. Pese a ser de gran calidad, está un pasito por detrás del excelente original.
13.- Dead or Alive 2
Un escalafón por debajo de lo que Soul Calibur supuso para el género de la lucha tridimensional, Dead or Alive 2 nos ofrecía la habitual belleza visual a la que nos tiene acostumbrados el Team Ninja. Conseguía explotar bastante bien el potencial de Dreamcast y suponía un importante salto adelante con respecto a lo conseguido en la primera entrega de la franquicia. Catorce personajes (mención especial a las mujeres, con la famosa dinámica de pechos que se convirtió en la seña de identidad de la franquicia) que se enfrentaban en un juego de lucha bastante técnico en el que las contras estaban a la orden del día; escenarios con caídas, habilidades para responder a prácticamente todas las habilidades del rival, enfrentamientos cargados de espectacularidad, cambios de ángulo de cámara para ofrecer la mejor perspectiva a cada golpe, la posibilidad de enfrentarse en grupos dos contra dos con hasta cuatro usuarios participando en el combate
Uno de los hitos del género de la lucha en tres dimensiones.
12.- Skies of Arcadia
Como bien demostró a lo largo de su historia, Sega tenía recursos más que suficientes como para hacerse un hueco en el género de los RPG. Skies of Arcadia es, posiblemente, una de las mejores obras de la compañía en el género, pero también uno de los títulos más carismáticos de los RPG en general. Nos narra las aventuras de un grupo de piratas aéreos (pues aquí los barcos vuelan), entre cuyas filas se encuentran los protagonistas, Vyse y Aika. Cuando conocen a Fina, se verán inmersos en una trama política de conspiraciones y traiciones que nos deja asombrados de principio a fin. Pese a que al juego le cuesta arrancar, cuando lo hace no deja de sorprender, sumergiéndonos en una aventura inolvidable, con una buena jugabilidad y personajes carismáticos. Muy recomendable, por no decir obligado, para todos los amantes del género.

11.- Street Fighter III: Double Impact / Street Fighter III: 3rd Strike
Parece que la franquicia de lucha estrella de Capcom haya pasado del éxito del clásico Street Fighter II directamente a la fama actual de Street Fighter IV. Incomprensiblemente, son muchos los que han pasado por alto la tercera entrega, a pesar de ser un juego de lucha de muchísima calidad. A Dreamcast llegarían Double Impact, con las dos primeras versiones del juego, y Third Strike, que sería la entrega definitiva, con una veintena de luchadores y el clásico abanico de modos de juego: arcade, versus y entrenamiento. La profundidad de la jugaiblidad de esta entrega lo convierte en uno de los títulos más espectaculares del género, con unos sprites cuidados y muy definidos. Muy recomendable para los amantes de la lucha.
10.- Quake III Arena
No se puede decir mucho de Quake III Arena que su propio legado y título no digan ya. Estamos ante un título que se centra en la acción multijugador, en el que la excusa del modo para un usuario se limita a ofrecernos combates contra bots controlados por la máquina. Pero el verdadero encanto del juego es la acción desenfadada, el enfrentarnos a otros usuarios en un Deathmatch sin piedad, utilizando todo tipo de armas para acabar con ellos. La versión para Dreamcast ofrecía un excepcional acabado técnico y la posibilidad de enfrentarse cuatro usuarios a través de Internet, y estos podían ser o bien usuarios de Dreamcast o bien de PC; la conversión era una de las mejores jamás realizadas, y mantenía una tasa de frames estable y fluida, sin lag en el modo online. Tal es la calidad de este juego, que aún a día de hoy sigue habiendo usuarios disfrutándolo online.
9.- Marvel vs Capcom / Marvel vs Capcom 2
La mezcla más imposible de todas resultó ser la más satisfactoria de cuantas hayamos visto hasta la fecha. No en vano, Capcom estuvo experimentando a lo largo de varios títulos, perfeccionando su dominio sobre las habilidades de los diversos personajes, hasta alcanzar la perfección en Marvel vs. Capcom 2. En la primera entrega, una veintena de personajes que formaban equipos por parejas, pudiendo pedir auxilio a nuestro compañero. En la segunda parte, casi sesenta nombres de los universos Marvel y Capcom, formando equipos de tres luchadores que podíamos intercambiar libremente durante los combates, pidiendo auxilio o bien sustituyendo el miembro que controlábamos. Ambos presentan, por lo demás, un gran acabado visual (aunque a nivel de diseño destaca también más la segunda entrega) y esa jugabilidad precisa y cargada de opciones que es seña de identidad de los títulos de lucha 2D de Capcom.

8.- Virtua Tennis
Una excelente y cuidada conversión de recreativa a consola, que deja en evidencia al original. Virtua Tennis es un excelente título deportivo que todavía no tiene rival en el mundo del tenis, con una espectacularidad jugabilidad, excelentes gráficos y sonido, y un gran multijugador para hasta cuatro usuarios. No faltarían los diferentes torneos y las variadas configuraciones para los partidos. Pero por si esto no fuese suficiente, Sega dotó a esta adaptación para Dreamcast de un completo grupo de minijuegos, todos ellos extremadamente divertidos, que se convirtieron no sólo en la seña de identidad de la franquicia, sino también en parte esencial del éxito del juego. Pocos títulos deportivos había tan completos en la época, y se convirtió en un referente de cara a las futuras generaciones de juegos del género.
7.- Sonic Adventure 2
Tras el éxito de la primera entrega de las aventuras del erizo azul en las tres dimensiones, Sega prepararía una segunda incursión mucho más completa en todos sus apartados, especialmente en el técnico, donde presenciábamos una obra mucho más espectacular y completa. Este capítulo ofrecía dos historias diferentes paralelas, una protagonizada por Sonic, Tails y Knuckles, y otra desde el lado de los malos, con Robotnik y los primerizos Shadow y Rogue. Un buen argumento, bien presentado y dotado de coherencia, entrelazando las dos líneas de la historia, servía de base a la acción, con distinta jugabilidad según el personaje que controlásemos en cada nivel (velocidad y plataformas, controlando un robot y resolviendo puzzles, o buscando pedazos de esmeraldas).
6.- Jet Set Radio
Al ritmo de nuestro DJ preferido, el Profesor K, en Jet Set Radio nos poníamos en la piel de una banda de patinadores con el único objetivo de vencer en la guerra urbana contra otros grupos. La manera de conseguirlo: marcando con graffiti nuestras áreas, borrando los emblemas de nuestros rivales. Un título cargado de diversión, que combina varios elementos que funcionan a la perfección: velocidad con nuestros skates, subiéndonos a todo tipo de barandillas y estructuras; ritmo de la excelente música; huidas frenéticas de la policía; graffiti imposible en paredes que parecen inaccesibles; grandes rivales que nos harán la vida imposible; un muy bello trabajo visual en cel-shading; y, por supuesto, una jugabilidad de las que hacen historia. Jet Set Radio no es el título tradicional que uno se puede encontrar en las tiendas, y puede que ahí resida su encanto; lo que no se puede negar es su excelente calidad a todos los niveles.

5.- Resident Evil Code: Veronica
Una nueva obra de Capcom para Dreamcast, pero esta vez estamos hablando de uno de los mejores survival horror de todos los tiempos, y no sólo por su excelente argumento, sino también por sus logros técnicos, ya que por fin dejaba atrás los escenarios predigitalizados característicos de la franquicia para ofrecer entornos tridimensionales, con todos los trucos que ello permitía desplegar. Claire y Chris Redfield (y posteriormente Steve Burnside) son los protagonistas de este nuevo capítulo en el que profundizamos en la historia de Umbrella y nos enfrentamos a Alfred y Alexa Ashford, los herederos de la compañía; además de a un resucitado Albert Wesker, que salía por primera vez de la tumba cuando nadie lo esperaba. No se le podía pedir mucho más a un título que lograba sorprender en todos sus apartados; impecable el trabajo de Capcom.
4.- Phantasy Star Online
Otro hito de Sega y su Dreamcast ha sido el ofrecer el primer MMORPG para consola de la historia. Resulta sorprendente, en este aspecto, lo que se ha conseguido con Phantasy Star Online, ya que pese a las limitaciones de conexión de la época, el juego funcionaba con absoluta fluidez y resultaba realmente divertido, con infinidad de quest por afrontar. Con equipos de cuatro usuarios, que podían hablar entre sí escribiendo mensajes o usando los predeterminados, se visitaban diversos planetas de características muy diversas. Una dinámica que a día de hoy es tradicional, pero que en la época era algo pocas veces (por no decir nunca) visto en una consola de sobremesa. Simplemente excelente, contó con abundante apoyo de Sega (con revisiones mejoradas) y, además, se creó una importante y extensa comunidad de usuarios, ávidos de nuevas aventuras intergalácticas.
3.- Metropolis Street Racer
Bizarre Creations alcanzaría la gloria desarrollando Metropolis Street Racer junto a Sega, ya que crearon uno de los mejores juegos de conducción de todos los tiempos, cuyo legado sigue muy vivo hoy en día. A nivel gráfico, nos encontrábamos con recreaciones perfectas, cuidadas y detalladas de tres grandes ciudades como son Londres, Tokio y San Francisco, así como de los vehículos disponibles, cada uno con su respuesta de control particular; el trabajo de investigación llevado a cabo por Bizarre es soberbio, y se percibe el mimo y el cuidado puesto en cada apartado en todo momento. Casi 300 pistas e infinidad de pruebas diferentes en la que podríamos conseguir kudos, una puntuación que sería el elemento clave de cara a poder avanzar en el juego, pudiendo acceder a nuevas carreras y adquirir vehículos. Soberbia jugabilidad arcade e inmejorable acabado técnico, con detalles como el cambio de hora del día en cada región, según el reloj interno de la consola.
2.- Soul Calibur
No hay mucho que se pueda decir de Soul Calibur que no se haya dicho ya infinidad de veces. Es el juego que marcó la diferencia del salto generacional, mostrándonos un acabado visual al que pocos títulos podían aspirar por aquel entonces. Su preciosismo técnico nos dejaba con excelentes modelados de personajes, escenarios cargados de detalles, cuidadas animaciones, brillantes efectos de luz, etcétera. El plantel de personajes (bien elegido y equilibrado), su calidad técnica y la abundancia de sus modos de juego lo convierten en un clásico atemporal. Además del modo arcade, de las contrarrelojes, la supervivencia, el versus y demás modos tradicionales, se incluía un largo modo Maestro de Armas, con su propia línea argumental y sus retos particulares. Todo esto con una jugabilidad precisa, suave, equilibrada, lo bastante profunda para expertos y sencilla para los que se inician en el género. Un estandarte de la lucha tridimensional.
1.- Shenmue / Shenmue 2
Cualquiera que lleve un tiempo en el mundo de los videojuegos habrá oído hablar, en algún momento, de Shenmue. La obra magna (e inconclusa) de Yu Suzuki que era tan ambiciosa que ni vendiendo más de un millón de unidades consiguió recuperar la inversión inicial de Sega. Shenmue marcó, más que ningún otro juego de Dreamcast, un antes y un después en el mundo de los videojuegos; fue el primer paso adelante en la recreación de un universo real, en el que la gente se dedicaba a sus labores, tenía sus rutinas horarias, su propia voz, sus facciones propias y diferenciadas
Nosotros, como el protagonista Ryo Hazuki, podíamos hablar con todo el mundo, entrar en todos los locales, llamar a todas las puertas
siempre con una respuesta o con posibilidades.
La jugabilidad incluía la exploración, los toques de aventura gráfica, la resolución de puzzles, los combates (con un sistema de combate heredado de Virtua Fighter), infinidad de minijuegos (dardos, billar, salones recreativos ), e incluso nos presentaba espectaculares secuencias con QTE, un recurso que se acabó popularizando sobremanera con el paso de los años. A la ambición visual se le unía una banda sonora que era, simplemente, soberbia, con melodías bellas y perfectamente adaptadas a la acción, temas inolvidables que perduran más allá del juego. Todo esto para narrarnos una historia épica, cargada de tensión, de drama, de sorpresas, de sacrificio; a lo largo de las dos entregas de Dreamcast pudimos vivir cinco capítulos de los 16 que deberían ser el todo del juego, donde visitamos las calles y puertos de Yokosuka para luego dar el salto hacia Hong Kong y las recónditas regiones de los bosques de China. Una verdadera obra maestra que merece ser continuada.


