Aion: The Tower of Eternity

Daniel Cáceres

El rol online planea conquistar los cielos con Aion: Tower of Eternity, la nueva propuesta de la coreana NCsoft. Al alcanzar al nivel diez, los jugadores obtendrás alas con las que luchar o explorar un mundo dividido en dos facciones enfrentadas; un panorama un tanto parecido al estado actual del género.

El rol online planea conquistar los cielos con Aion: Tower of Eternity, la nueva propuesta de la coreana NCsoft. Al alcanzar al nivel diez, los jugadores obtendrás alas con las que luchar o explorar un mundo dividido en dos facciones enfrentadas; un panorama un tanto parecido al estado actual del género.

A grandes rasgos, el mundo de los juegos de rol online parece estar dividido en dos partes claramente antagonistas: los productos asiáticos como Final Fantasy XI y compañía, centrados en la tarea de vencer monstruos cada vez más fuertes en bellos ambientes habitados por encomiables personajes; y los orientales, que se caracterizan por tener en su haber narrativas complejas, mazmorras variadas y búsquedas para todos los gustos. El objetivo que pretende cumplir NCsoft -compañía coreana especializada en el género- con Aion es utilizarlo como puente para unir los mejores elementos de esta dicotomía y demostrar que todo enfrentamiento es innecesario... aunque para ello haya que echarse a volar.

La premisa en sí ya ofrece reminiscencias al estado en el que conviven los dos tipos de MMORPG que moran en el mercado. Atreia es un planeta dividido en dos hemisferios invertidos es decir, es en el interior donde viven sus curiosos habitantes. Antaño, estas dos secciones estaban unidas gracias a la Torre de la Eternidad, que fue destruida durante la guerra entre el dios Aion y los dragones. Actualmente, esta raza ha sido exiliada al Abismo, el hueco que quedó después de que desapareciese el nexo entre los dos mundos. En uno de los lados -dominado por una luz eterna- habitan los angelicales Elyos, mientras que en el otro sólo hay penumbra para los taciturnos Asmodians.

Las diferencias entre las dos facciones del juego -descontando la apariencia y sus respectivos hogares- son nimias, pues ambos pueden escoger las cuatro clases básicas de personaje: guerrero -poderosos en el combate cuerpo a cuerpo-, explorador -ágil y sigiloso-, mago -conocedor de los saberes arcanos-, y sacerdote -siempre actuando en pos del prójimo. Al llegar al nivel diez, estas categorías arquetípicas se bifurcan y el usuario deberá escoger: gladiador o templario para el guerrero, asesino o ladrón para el explorador, maestro espiritual o hechicero para el mago, y clérigo o encantador para el sacerdote.

Existe cierta flexibilidad a la hora de escoger las clases, pues los jugadores podrán adquirir habilidades de otros arquetipos gracias a las piedras Stigma. Éstas pueden obtenerse tras derrotar a un enemigo o como recompensa de una búsqueda, y en su interior se encuentran poderes de otras profesiones que se activan al equiparse con ellas. Por ejemplo, un mago debilucho adquirirá un poderoso ataque de los guerreros, o el clérigo tendrá la oportunidad de lanzar un devastador hechizo ígneo. Para evitar la sobreexplotación de estos misteriosos objetos, se ha limitado el número que se pueden tener activados y no se pueden cambiar durante el combate, pues eso es trabajo de los entrenadores -que harán las modificaciones necesarias por un módico precio-. Es evidente que se producirán auténticas carreras para encontrar las Stigmas más raras, añadiendo así una inestimable adicción para el conjunto.

Lo realmente interesante al llegar al nivel diez es que el usuario se convertirá en un Daeva y sus alas despertarán, presentando así una nueva forma de jugar a Aion. A partir de ese momento, cualquiera podrá volar a voluntad; ahora bien, será necesario observar atentamente el medidor de fatiga, pues si éste desciende el jugador tendrá la oportunidad de presenciar el suelo desde un primerísimo primer plano. Siempre habrán formas de prolongar artificialmente la duración de los viajes celestiales, ya sea con pociones, habilidades especiales o fórmulas mágicas. En todo caso, para rellenar la barra bastará con volver a tierra firme y reposar durante unos instantes.


NCsoft ha catalogado su nueva propuesta como un PvPvE -"jugador contra jugador contra entorno"-, de modo que las alas no servirán simplemente para viajar más rápido de un lado a otro, sino que serán un factor muy a tener en cuenta durante las luchas. Gracias a ello, las batallas serán más dinámicas y complejas, pues deberemos estar al tanto de la velocidad a la que volamos, de nuestra localización y de las características del escenario. Los usuarios serán recompensados si no se quedan quietos durante las contiendas y si saben situarse; será ese el momento en el que entrará a escena el llamado "sistema de posicionamiento combativo". Por ejemplo: si nos movemos hacia adelante, aumentarán las estadísticas de ataque; si retrocedemos se fortalecerán las habilidades defensivas; y si realizamos maniobras rápidas tendremos más posibilidades de esquivar los ataques.

Las batallas estarán adecentadas con otros dos elementos. La primera de ellas es la barra del Poder Divino, que irá aumentando con el tiempo hasta que el jugador pueda utilizar poderosos ataques. Ahora bien, el progreso se perderá al salir del juego, mas existe la posibilidad de ofrecer todo lo acumulado a otros compañeros antes de desconectarnos. Finalmente, el sistema de encadenamiento de habilidades facilitará las cosas durante las contiendas porque aparecerán las diferentes acciones disponibles a la derecha del personaje, en lugar de perder el tiempo buscando el ícono adecuado en la interfaz.

Al llegar al nivel 25, las tenebrosas fauces del Abismo se abrirán para que los más valientes puedan enfrentarse a la facción rival, siempre y cuando los dragones Balaur lo permitan. Son la tercera raza del juego, con la peculiaridad de que ésta se interpondrá entre los Elyos y los Asmodians siguiendo unas pautas establecidas por los programadores. Cuando alguno de los contendientes esté gozando de demasiado poder, los reptiles alados se encargarán de poner las cosas en su sitio y de hacerles la vida imposible. Además, serán las marionetas ideales para que el equipo de NCsoft pueda preparar todo tipo de eventos.

El elemento PvE se verá reforzado con las exploraciones a lugares remotos gracias a las alas y con la ingente cantidad de búsquedas por realizar -más de 1.500-. Se dividen en dos categorías: misiones -tareas que van desencadenando la trama principal del juego- y encargos secundarios -complementos a la historia o formas de incentivar al usuario para que descubra los secretos de cada región-. Los más solitarios podrán completar bastantes aventuras sin problemas, pero en otras será totalmente necesario formar alianzas.

Independientemente de las preferencias de los jugadores -luchar por el control de Aion o bien cumplir la miríada de tareas-, en todo momento disfrutaran de unos gráficos más que dignos -mérito de una versión modificada del conocido motor CryEngine-. Cierto, no podían faltar los escenarios de rigor como un bosque de setas o capitales abarrotadas de arcos y puntas, pero el arte de los personajes destaca con creces, incluyendo tanto a héroes como villanos.

La famosa compañía coreana ha decidido emprender un viaje de altos vuelos con el que tiene muchas posibilidades de alcanzar cotas insospechadas hasta la fecha, si bien siempre existe el riesgo de descender vertiginosamente hacia el Abismo. De momento, sólo podemos limitarnos a aguardar una fecha de lanzamiento occidental -el juego ya está disponible en Corea, y actualmente se está localizando su contenido- y un sistema de pago definitivos. ¿Se convertirá Aion: Tower of Eternity en la torre metafórica que unirá los dos hemisferios que conforman el actual panorama del rol online? Por ahora no hay dragones en el horizonte dispuestos a derribar esta interesante propuesta.

Aion: The Tower of Eternity

Juego de rol online multijugador de corte fantástico y con grandes influencias mitológicas.
Aion: The Tower of Eternity