X-Blades, Impresiones

Carolina Cruz

La rusa y nóvel Gaijin Entertainment se estrena en las consolas de nueva generación con X-Blades, un hack'n slash de acción y aventura visiblemente inspirado en la animación oriental. Tomando lo mejor de los más grandes géneros y con una provocativa protagonista, se ha creado un título que promete no dejar indiferente a nadie.

La rusa y nóvel Gaijin Entertainment se estrena en las consolas de nueva generación con X-Blades, un hack'n slash de acción y aventura visiblemente inspirado en la animación oriental. Tomando lo mejor de los más grandes géneros y con una provocativa protagonista, se ha creado un título que promete no dejar indiferente a nadie.

En los últimos años se está observando en el panorama internacional un auge de videojuegos provenientes del terreno independiente. Suelen ser títulos desconocidos por la mayoría, pero defendidos por una minoría que provoca el interés de grandes empresas distribuidoras e incluso desarrolladoras. Este ha sido el caso de Gaijin Entertainment, una creadora rusa con pocos juegos en su haber pero que ha sabido llamar la atención de dos productoras como SouthPeak Games y TopWare Interactive. El juego al que nos referimos fue, en un principio, Oniblade, que pronto sufrió un lavado de cara y un nuevo bautismo hasta ser conocido como X-Blades.

Oniblade o X-Blades
Oniblade se lanzó para PC a mediados del pasado año en su país natal y en idioma ruso, sin subtítulos en ninguna otra lengua. Esto fue un hándicap para los intentos de distribución internacional, limitándolo a su propio mercado y territorios cercanos. X-Blades es el título que se le adjudicó tras unirse TopWare al equipo de desarrollo, donde introdujeron mejoras especialmente en el apartado gráfico. En un principio, su lanzamiento iba a estar destinado a los compatibles y a las tres consolas de sobremesa actuales; sin embargo, a finales del pasado año, se comunicó la paralización indefinida del juego para Wii, lo que quizás termine siendo una decisión equivocada por la urgente necesidad de juegos de aventura y acción para esta consola. Sea como fuere, finalmente X-Blades será lanzado para PC, 360 y PlayStation 3.

Los retrasos que el título ha sufrido en su reestructuración a lo largo del 2008 han sido numerosos, aunque parece ser que la fecha definitiva de salida en Europa es hoy, 14 de enero de este nuevo año para países de habla inglesa, y el mes de febrero en EEUU. España no entra en los planes de Southpeak, que ha confirmado que no lanzará el título en nuestras fronteras, a pesar que X-Blades cuenta con subtítulos en nuestro idioma con lo que la única solución para los interesados es la compra por Internet y la importación. Por otro lado, esperamos que el haberlo postergado haya valido la pena, aunque parece ser que los distribuidores apuestan fuerte por el título, ya que se guardan en la manga una edición especial de coleccionistas, por ahora para PC, antes de que el juego haya visto la luz. La edición estará formada por una figura de Ayumi -la protagonista-, un libro con arte, banda sonora, guía y póster… Un buen despliegue de merchandising.

Los desarrolladores
Podemos definir a X-Blades como un combinado de géneros de éxito asegurado; acción y rol con pinceladas de shooter y una puesta tecnológica en las imperiosas 3D actuales. Un ritmo frenético, el uso de espadas, pistolas, combos o la adquisición de habilidades pueden provocar que muchos puristas rehúsen jugarlo. Prudentemente, algunos de los altos cargos de TopWare y SouthPeak han ido concediendo entrevistas en los pasados meses dejando clara su intención con el juego, protegiéndose así de posibles ataques en cuanto a la mezcla. Según Melanie Mroz, de South Peak Games 'el juego tiene un estilo anime dinámico y con carácter, con combate multidisciplinar y que coloca a X-blades en un nuevo territorio (…). Los hack-em-up en tercera persona necesitan una perspectiva fresca que este juego posee'. Son ellos mismos los que se encargan de comparar este juego con famosos títulos como Tomb Raider, God of War o Devil May Cry, pero al mismo tiempo reconocen la poca similitud existente con juegos como Diablo, influencia que se ha atribuido a este juego y que según sus creadores no es exacta.

La historia
El argumento en torno al que gira la historia es bastante típico. Ayumi, nuestra protagonista, es una cazadora de tesoros que se gana la vida aceptando encargos. El mundo en el que vive está regulado por dos dioses: el de la luz y el de la oscuridad, que largo tiempo atrás mantuvieron una fuerte lucha de poder. En dicho combate, el dios de la Luz salió victorioso, encerrando en un orbe al dios de la Oscuridad. Sin embargo, el dios de la Luz fue también encerrado en otro artefacto, ya que los dos seres divinos estaban eternamente unidos: el mal no podía vivir sin bien, ni el bien sin el mal. Estos dos artefactos fueron escondidos en un gran templo, desde donde el dios de la Luz previene la caída del universo.

Nuestro viaje comienza cuando cae en manos de Ayumi un mapa que le lleva a un lugar donde debe buscar un misterioso orbe. A medida que la historia avanza y que nuestra heroína va aceptando encargos, nos dirigimos a uno de los dos finales alternativos que existen. Baste decir que estos dos finales son el de la luz y el de la oscuridad y que serán las decisiones de Ayumi las que nos llevarán a un desenlace u otro. Pero Ayumi no será nuestra única protagonista, también tendremos la posibilidad de manejar a Jay, un joven que encuentra durante su viaje y con el que surge algo más que una simple amistad, o al menos eso parece.

El juego
Las secuencias cinemáticas del juego serán los elementos más narrativos de la historia, ya que el resto se basa en golpear y matar enemigos y criaturas para avanzar en los nueve bloques que tiene X-Blades. Dichas secuencias, a nivel gráfico, introducen la cada vez más afianzada técnica cel-shading, donde la estética anime y fantástica juegan la principal baza. Esta práctica, sin embargo, se deja casi exclusivamente para las cutscenes, siendo menos visible en las partes donde controlamos a Ayumi.

Las criaturas demoníacas serán los enemigos de nuestra heroína, ya que al tomar el orbe desató un mundo de oscuridad. Los enfrentamientos son batallas en tiempo real, al estilo Devil May Cry. No contentos con tomar más de una influencia del mecanismo de juego de esta saga, también imitan el modo de ganar experiencia -como en Onimusha-. En X-Blades subimos de nivel por la absorción de almas que los enemigos liberan al ser derrotados. La adquisición de nuevas habilidades, la mejora de las ya obtenidas o la posibilidad de perfeccionar nuestras arma de largo -pistola- o corto alcance -espada-, junto con la compra de algunas vestiduras -escasa variedad- será lo más importante para el aumento de nuestra fuerza y estrategia; conseguiremos así mejores combos, saltos acrobáticos y un sinfín de posibilidades que harán de los combates un entretenimiento visual. A pesar de todo, nuestra magia no es infinita.

Nuestra capacidad nigromántica dependerá de una cantidad limitada -llamada en el juego 'rabia'- que debemos ir recuperando al matar enemigos o al encontrar unos cristales mágicos de color carmesí repartidos por todo el mundo. También habrá momentos en los que el número de criaturas nos supere en número, valga la redundancia, impidiéndonos pensar con claridad o actuar con rapidez; para ello, se ha incorporado un mecanismo de ralentización del tiempo que recuerda al Prince of Persia.

En la pantalla de juego se nos muestra una barra de vida -pocos juegos actuales aún la conservan, en detrimento del uso de la pantalla que se tiñe de rojo a medida que uno es herido-, el número de enemigos aniquilados o el cuadro de magias, que podemos configurar en cualquier momento según el enemigo que tengamos delante. Como la mayoría de RPG's, X-Blades aporta también criaturas elementales, complicando un poco más los enfrentamientos y no dejándolos en el simple cuerpo a cuerpo.

Los cuarenta mundos en los que nos moveremos contienen escenarios amplios y detallados. Este despliegue gráfico del entorno se ve acompañado por los efectos, tanto especiales como de ambiente, que pueblan la historia. El reflejo del sol, los golpes de luz provenientes de la pistola o la espada y de también la magia, recuerdan aún más ese mundo de fantasía en el que se nos ha sumergido. Tanto en exteriores como en interiores, se nos irán poniendo elementos físicos -piedras, barrancos, tornas…- que nos impedirán seguir nuestro camino con facilidad o como si de un paseo se tratara; ello tendremos que superarlo con nuestras habilidades físicas, y quizás también mágicas.


El movimiento de la cámara y el personaje parecen ser autónomos, lo que aporta más capacidad de maniobra y un ritmo de juego más dinámico. El uso del mando o los botones es instintivo, no hay combinaciones difíciles; es por tanto que crean un modo de juego simple, sin florituras. Como el juego, la banda sonora es también una mezcolanza de música árabe con algo de metal y rock. El sonido de los efectos no destaca; lo mismo escuchamos un cristal romperse con claridad que el sonido de un hechizo enemigo que pasa a la altura de nuestros oídos. Por otro lado, el doblaje en inglés se presenta óptimo.

Primera impresión
A pesar de que la mezcla de géneros a muchos nos pueda parecer perjudicial, no debemos desaprovechar la oportunidad de tener en un mismo juego aventura, velocidad, acción, historia y, lo que más puede engatusar, la posibilidad de mejoras y aumentos de nivel. Todo esto, unido a los minijuegos y logros que iremos desbloqueando mientras jugamos y unido también al anuncio de que Xbox Live y PS3 Network pueda contar con una serie de niveles adicionales de juego descargables, promete distracción para rato. El videojuego tuvo críticas cuanto menos dignas en su madre Rusia. Confiemos en que el cambio de gráficos y jugabilidad con respecto a Oniblade sea un punto más a su favor para que el título sea algo más que una protagonista con poca ropa y muchas curvas, que caza demonios.

X-Blades

Una fuerte heroína protagoniza este juego de acción en tercera persona en el que deberá usar armas de fuego, espadas y magia contra sus enemigos.
X-Blades