F.E.A.R. 2: Project Origin, Impresiones

José Luis Fernández

Monolith Studios vuelve la carga, esta vez de la mano de Warner Bros. Interactive para enseñarnos la secuela de F.E.A.R., un título que no dejó indiferente a nadie gracias a una combinación de acción en primera persona y terror muy bien hilvanada, sorprendiendo a propios y extraños con una ambientación sobrecogedora, altas dosis de adrenalina, y una trama digna de un Blockbuster de Hollywood.

Monolith Studios vuelve la carga, esta vez de la mano de Warner Bros. Interactive para enseñarnos la secuela de F.E.A.R., un título que no dejó indiferente a nadie gracias a una combinación de acción en primera persona y terror muy bien hilvanada, sorprendiendo a propios y extraños con una ambientación sobrecogedora, altas dosis de adrenalina, y una trama digna de un Blockbuster de Hollywood. 

Project Origin arranca poco antes del desenlace de la primera aventura,  y durante el transcurso de la misma sucederán flashbacks que desarrollarán el argumento desde diferentes marcos temporales. No tenemos intención de destripar los acontecimientos de los que hemos sido protagonistas durante el tiempo en que le hemos puesto las manos encima al juego, pero sin duda os aseguramos que una Alma más madura y terrible, la corporación Armachan, nuestro singular protagonista y el F.E.A.R (First Encounter Assault Recon , el comando de fuerzas especiales del gobierno para casos paranormales e inexplicables) regresan para poner la piel de gallina al más valiente en medio del fuego cruzado.

Los chicos de Monolith Studios se han tomado muy en serio las opiniones y críticas que recibieron al inaugurar esta saga, intentando mejorar con mayor o menor fortuna,. Para ello cuentan con un nuevo motor gráfico multiplataforma. Aunque dicho motor no va a romper cánones en la industria, permite poner en pantalla escenarios urbanos abiertos (los pasillos, uno de los puntos más criticados de la primera parte, siguen estando presentes aunque en menor medida), que permitirán cierto grado de destrucción, siendo los interiores donde menos podremos sembrar el caos, limitándonos a destruir parte del mobiliario, jarrones, monitores, etc.

La física y las animaciones cumplen perfectamente con su cometido, los soldados de Armachan reaccionan acorde con el entorno y dependiendo de en que parte de su cuerpo impacten nuestras balas, en cambio la iluminación resulta demasiado predefinida a la hora de usar nuestra linterna, ya que apenas se proyectan sombras cuando hacemos pasadas cerca de bordes y salientes.

Otro de los aspectos que realmente ha tenido un salto cualitativo ha sido la inteligencia artificial de la que goza el enemigo, el cual no dudará en volcar una enorme mesa o abrir la puerta de un coche cercano para buscar cobertura, flanquearte a izquierda y derecha mientras sus compañeros les cubren abriendo fuego, o lanzarte una granada si no cambias rápidamente de posición. Mención especial para los francotiradores, capaces de cambiar de posición a cada disparo, lo que da lugar combates donde el más mínimo error será aprovechado para acabar con nuestra vida.

En el plano jugable, se vuelve a hacer uso de la capacidad psíquica de nuestro protagonista para ralentizar la acción durante algunos segundos, algo que si bien puede servir de gran ayuda en algun momento, resulta una acción de la que nos olvidamos completamente cuando intentamos salvar la vida en medio de un tiroteo. También podremos manipular partes del entorno para cubrirnos del fuego enemigo, apuntar con diferentes zoom según el tipo de arma, cambiar la velocidad de disparo en las armas automáticas, uso de escopeta o sniper cuando se den situaciones de combate a corta o larga distancia respectivamente, siguiendo las directrices jugables que podemos encontrar en los shotter en primera persona de hoy en día.

En este aspecto, F.E.A.R. 2 es bastante convencional, pero incluye una interesante novedad que da mucho juego tanto en el modo campaña, como en su faceta multijugador: la inclusión de robots bípedos, también conocidos como 'mechas'. En el momento en el que nos subimos a uno, pudimos comprobar como nos volviamos sensiblemente más rápidos y resistentes, y dada la capacidad destructiva gracias al lanzacohetes y a la ametralladora de gran calibre que llevan equipadas los mechas, mucho mas poderosos. Aunque no podemos saltar ni volar con ellos como si de un manga japonés se tratara, montarnos en uno de estos cachivaches nos convierte sin duda en caballo ganador.

Impresiones:

Siendo sinceros hemos de decir que F.E.A.R. 2 -Project Origin- nos ha dejado un buen sabor de boca, ya que potencia las virtudes que tenía la primera parte, corrige algunos errores, y denota buen hacer por parte de Monolith. Nos invita a seguir pegados frente a la pantalla con los pelos como escarpias e intenta desmarcarse de otros títulos del género con su angustiosa ambientación marca de la casa, así como la inclusión de los combates de mechas. La elección a nivel narrativo con los diferentes saltos temporales para narrar la historia nos ha parecido una gran idea, ya que de esta manera aquellos que en su día no probaron el juego, podrán acercarse a éste sin necesidad de conocer de forma exhaustiva los hechos acontecidos en la primera parte. El juego llegará a las tiendas el Viernes 13 de Febrero para PlayStation 3, Xbox 360 y PC completamente localizado a nuestro idioma.

F.E.A.R. 2: Project Origin

Secuela de F.E.A.R., con el nombre de Project Origin, que nos pondrá en la piel de un soldado que tendrá que sobrevivir a todo tipo de sucesos paranormales.
F.E.A.R. 2: Project Origin