Grand Theft Auto IV
Grand Theft Auto IV
Carátula de Grand Theft Auto IV

"La vida es complicada"

Javier de Pascual

Poco meses después de su exitoso y rompedor lanzamiento para consolas, Niko Bellic aterriza en nuestros ordenadores. Lo hace a mayor resolución que la vida real, además, con un apartado técnico que nos deja ver Liberty City de una manera que nos imaginábamos, un editor de video que hará las delicias de cualquier amante del 'machinima' y un multijugador con capacidad para el doble de jugadores. Una Obra Maestra que se mueve por nuestros monitores como pez en el agua.

Parece irónico que a día de hoy se asocie a la saga Grand Theft Auto con madurez, reflexión y crítica social,  cuando precisamente en sus inicios era poco más que un arcade donde se nos invitaba a jugar con una metrópolis creando todo el caos posible. Definitivamente, Liberty City ha evolucionado: sus calles inspiradas en Nueva York dicen más de lo que a primera vista parece, más allá de un aumento progresivo de resolución y detalle. Y con ello su gente, sus protagonistas, nosotros.

tanto en su campaña como en sus modos multijugador, aseveramos sin ninguna duda que Rockstar ha llevado a su saga más representativa -y una de las más aclamadas de la historia del videojuego- por un proceso lento e inexorable. Como si hubiese dejado a un lado el acné, el humor fácil y los tropiezos propios de un púber y se estuviese adentrando poco a poco en la fase adulta. Una fase adulta en la que se toman enormes sacrificios y riesgos, pero con la confianza de toda una vida de experiencia como bandera.

Como siempre, Rockstar North no se olvida del usuario de PC, plataforma donde nació la saga, y como siempre, procura hacérnosla llegar lo antes posible para este entorno único con sus propias cualidades, más allá de ports de dudosa calidad que otros triple A han disfrutado. Más de medio año ha pasado desde entonces, pero poco o nada se puede añadir respecto al texto que se hizo en su momento, porque los contenidos en base son similares. Existen añadidos, sin duda, alguno más que interesante, pero son los menos. En todo caso, esto no resulta de ningún modo un handicap: cuando se desvela una Obra Maestra, en ocasiones es mejor dejarla intacta, o simplemente mejorar los cimientos, hacerlos más sólidos. Este es el caso de Niko Bellic y su sueño americano.

Despertando del sueño

Un barco atraca en el puerto de Liberty City. De él, salen conversando dos personas, hablando sobre los motivos que les trajeron allí. Probablemente durante todos los meses que estuvieron conviviendo apenas se conocían, ni querían conocerse. Nadie quiere saber los motivos por los que te fuiste de tu país en estas condiciones. Es mejor no saberlo. No obstante, mientras va a encuentro de su primo Roman, al que espera en un descapotable lujoso, surge ese momento de sinceridad. A los pocos minutos de esperar llega un coche modesto, un modelo de taxi, y de ahí sale su familia. No tardaría en comprender que el sueño americano que le describía en todos esos e-mails no existía. Que todo aquello de lo que huía acabaría persiguiéndole al otro lado del mundo. Que la América que concebían no podía estar en otro lado que no fuese su imaginación.

Es en ese comienzo donde se ponen las premisas de GTAIV: a los mandos de Niko Bellic toda esa enorme extensión de edificios, calles asfaltadas, personas que hacen su día diaria, se hacen algo enorme, demasiado grande para un sólo individuo. Una sensación transformada en realidad en cuanto tratamos con la créme de la créme del hampa internacional. Está en el tino de Dan Houser y su equipo el hilvanar una experiencia con personalidad, que se ríe tanto de estereotipos ya vistos en otros filmes como de algunos creados dentro de la propia saga. Sus casi 40 horas de campaña principal esconden sorpresas, elecciones, traiciones, mezcladas con un sentimiento que se queda en lo más profundo del jugador cuando averiguamos que, definitivamente, el destino del protagonista está marcado desde el primer momento en el que pisa el país de las oportunidades.

Control para todos los gustos

GTAIV fue creado para ser jugado con mando, y si lo cambiamos por el combo ratón/teclado nos veremos resentidos en ciertos aspectos. Sobre todo, a la hora de conducir en otra cámara que no sea la de primera persona, ya que nos obliga a mover el ratón mientras vamos pulsando las teclas correspondientes. Afortunadamente, la inmediatez que un pad con cable de Xbox 360 nos da -o en su lugar, el receptor wifi para el inalámbrico-, pudiendo cambiar de sistema inmediatamente, es suficiente como para que en este sentido todo el mundo se quede satisfecho. Eso sí, la hora de caminar, y sobre todo apuntar mientras hacemos más de un estrago en nuestros objetivos, como siempre, la precisión de un ratón sale ganando.

Más resolución que la vida real

Un PC cuenta con más ventajas de base respecto a las consolas: a mayor posibilidad de mejora de un equipo, así es el rango de calidad que un título creado para ella puede ofrecer. No son pocos los ports que llegan haciendo caso omiso a esta realidad, pero por suerte, no es el caso de GTAIV. Su nivel de optimización abarca como pocos ambos extremo posibles: desde aquel que cuenta con un ordenador medio, hasta los que poseen una máquina con un interior tan potente que asuste. Aún así, que nadie se engañe: es necesario estar mínimamente al día a nivel de hardware para ponerse con este juego. El dato representativo es la máxima resolución que soporta, 2560x1600, superando así incluso los 1080p que el Full HD nos limita. Y no por poco.

La recompensa para tanto aquel que haga la inversión máxima como el que tenga un equipo medio se nota.  Y es que la mano maestra de Rockstar North en este sentido pone de manifiesto todas las bondades de ese combo de motores gráficos, Euphoria y Havok, como no se podía apreciar en consolas. Si bien el horizonte al que se podía llegar en aquéllas era más que increíble, aquí se sobrepasan todos los límites: podemos ajustar desde la densidad de tráfico -un dato: el número por defecto, 30, es el que se vio en PS3 y 360- hasta el propio detalle de los edificios. Verlo todo al máximo es una maravilla, un redescubrimiento de todo lo que se nos pudiese pasar por alto en su momento.

Tampoco hay que obviar la calidad de ciertos elementos más sensibles a la física y a ciertos efectos, como los árboles -quienes reciben efectos más realistas-, las explosiones, mucho más vistosas y que resienten menos la tasa de frames por segundo cuando se suceden varias simultáneamente, o los propios viandantes de cualquier barrio, con menos diferencias visibles comparándolo con el propio Niko.  Estos detalles quizás no sean significativos, pero ayudan a crear la mejor experiencia GTAIV posible. Además, si por ejemplo aumentamos el número de coches que circulan, esto repercute directamente en la jugabilidad a la hora de hacer persecuciones o carreras a contrarreloj, por ejemplo. En lo que se refiere a la radio, una selección digna del mayor de los melómanos, podremos, como ha sido tradición en la saga, añadir temas propios siempre que lo deseemos. Un detalle muy importante que no pocos agradecerán.

Tu propia película de mafiosos

La creatividad urbana no sólo se está convirtiendo en una tendencia en boga; es también la única manera de promocionar a jóvenes artistas que deseen dar rienda suelta a su imaginación de todas las formas posibles. Cada día es más sencillo -sobre todo comparándolo con cifras de hace una década- crear tu propia música, realizar tu propio cine, o publicar un libro para llegar al mayor número de personas posible. Claro está, todavía falta camino para que se le dé un reconocimiento autentico a esta tendencia, pero el 'gaming 2.0.' bien podría englobarse en ella. En este caso, Rockstar no se permitirá quedarse atrás.

Al abrir nuestro móvil no tardaremos en encontrar una nueva opción: Editor de Video. A partir de ahí, y mediante una sencilla interfaz, se nos da un amplio terreno con el que jugar a ser Martin Scorsese. Travellings, cambios de plano, de tonalidad, de centro de la acción -pasando de Niko a Roman, por ejemplo, en la misión del rescate, y teniendo el suficiente tino, se puede crear una secuencia de acción impresionante-... El trámite para poder editar los clips se hace mediante una única pulsación de botón, F6, a posteriori de haber realizado esa secuencia ideal, dato muy importante que nos ayuda a disfrutar cómodamente de la partida y no agobiarnos por hacer -los movimientos perfectos- mientras se ha pulsado el botón de REC. Tener una ciudad y tales momentos recreados para poder jugar con ellos se hace una experiencia idónea para cualquier amante del fenómeno 'machinima' -es decir, de hacer cine utilizando metraje de videojuegos.

Por supuesto, tiene limitaciones: no se puede grabar audio para las voces, ni se pueden activar las animaciones manualmente; tampoco nos dejan utilizar canciones de fondo más que la gran mayoría de las que están en el soundtrack por defecto, y ni siquiera todas. Pero como ya sabemos, la comunidad 'mod' es grande hasta el punto de que nos ilusiona lo que puede llegar a ser esta poderosa herramienta. Aun sin ella, su acceso tan sencillo como complejo según queramos -cuenta con opciones automatizadas o hechas a mano según nuestro criterio- lo convierten en un añadido de acierto que sólo tiene sentido cuando usamos teclado y ratón.

Un club social remodelado

Si queremos compartir nuestro video con el mundo, hay varias formas de hacerlo: guardándolo a la resolución que nos venga en gana - 1080p, 720p o para programas de video estilo YouTube- o bien aún más fácil, utilizando el Rockstar Social Club que se creó para la versión de consola y que hasta ahora se había visto limitado a rankings y datos. En general el lavado de cara es notable, y nos deja la sensación de que acabamos de descubrir una nueva forma de compartir datos, anécdotas, etcétera, ya sea mediante palabras o imágenes.

32 razones para crear el caos

Un escenario: Liberty City. Un número: 32. Objetivo: matar a todo lo que se mueva. La limitación que sí que desprende GTAIV respecto a su predecesor San Andreas en algunos aspectos -en el uso de menos tipos de vehículos, en la variedad de situaciones en pos del realismo, etcétera- por razones argumentales se elimina aquí para dar forma a un multiugador atractivo y arcade como pocos en un 'sandbox' a día de hoy.

Las vertientes de esta parte competitiva son conocidas ya por todos: tenemos desde el original "encargo de la Mafia" hasta el "GTA Race", pasando por los típicos modos "todos contra todos" o "conquista de territorios". La virtud en este caso es que la cantidad implica más calidad. Es decir, que cuando se nos da el barrio de Algonquin entero para pegarnos tiros unos a otros, se hace mucho más disfrutable tener más objetivos a los que disparar. Con las carreras pasa lo mismo, haciendo el sistema tan divertido y alocado como si de un Mario Kart se tratara -sálvense las diferencias, por supuesto-.

LO MEJOR

  • El editor de video, el sueño de cualquier amante del 'machinima' o cine amateur.
  • Las enormes posibilidades de optimización, adaptadas a un gran rango de máquinas.
  • Los 32 jugadores que el multijugador nos permite, elevando la experiencia.
  • Todo el contenido de GTA IV, traspasado fielmente a PC.
  • Un Rockstar Social Club que toma más sentido que nunca.

LO PEOR

  • Un control de vehículos, si bien continuista respecto a anteriores entregas, algo brusco y antinatural.
  • Que jugases en su momento a GTAIV.

CONCLUSIÓN

Grand Theft Auto no tendrá el mérito de inaugurar la experiencia 'sandbox', pero todos le debemos su popularización. En este caso, 'ese alguien especial' al que busca Niko Bellic se transforma en decenas de horas de diversión. Acción arcade con un sistema de cobertura bastante efectivo, cientos de vehículos que responden a nuestros movimientos con gran precisión y personalidad dependiendo del modelo, con una historia que da un paso más allá respecto a lo visto en la saga y nos introduce en la criminalidad, el egoísmo y en el concepto de 'sueño americano' de una manera pocas veces vista. De esos juegos que presumirás tener en tu estantería de aquí a unos años, transformado a una plataforma que da mucho juego ya no sólo a nivel 'real' -en el sentido de sus posibilidades de optimización-, sino en lo que se refiere a la comunidad de usuarios, que moldeará con gran pasión todo lo que nos da GTAIV. El editor de video se hace, para todo aquel que quiera dedicarle el tiempo suficiente, un añadido de lo más acertado. Y el multijugador, recomendable, divertido y longevo, a pesar de ser continuista. Tan sólo alguna tara poco destacable del control de vehículos se interponen en una adaptación 1:1 a nivel de calidad de una indiscutible Obra Maestra. Quizás, al fin y al cabo, el sueño americano exista. - Todo el contenido de GTA IV, traspasado fielmente a PC.- Las enormes posibilidades de optimización, adaptadas a un gran rango de máquinas.- El editor de video, el sueño de cualquier amante del 'machinima' o cine amateur.- Un Rockstar Social Club que toma más sentido que nunca.- Los 32 jugadores que el multijugador nos permite, elevando la experiencia.

10

Obra maestra

Una obra maestra que ha dominado su género para colocarse en la cima del mismo. Un coloso de su generación que seguirá siendo comentado y recordado en el futuro. La nota máxima no implica perfección, sino que es usada para señalar a un referente absoluto en el que los demás pueden y deben mirarse.