Regreso al Pasado: Tortugas Ninja

Son jóvenes, ninjas para más señas; pero también son tortugas, mutantes en concreto. Regreso al Pasado dedica su entrega semanal a los entrañables Leonardo, Donatello, Michelangelo y Raphael, más conocidos en todo el orbe terráqueo como las Tortugas Ninja. Preparad las pizzas, pues es hora de patear calles y alcantarillas para poner fin a los planes del Clan Foot. ¡Cowabunga!

La semana pasada, en esta misma sección pusimos punto y final a la trilogía de reportajes dedicados a los videojuegos de una serie de animación que marcó la infancia de millones de personas a principios de los 90: Dragon Ball. Sin embargo, durante la primera emisión de dicho anime, Goku y compañía sólo saborearon las mieles del éxito en tres países: Japón, Francia y España. Esto no pasó con otra serie de dibujos animados, proveniente de Estados Unidos, que llegó a arrasar a lo largo y ancho del globo terráqueo. Nos referimos a Teenage Mutant Ninja Turtles, más conocida por estos lares con el simplificado nombre de Tortugas Ninja. Si bien los cuatro entrañables quelonios finalmente no gozaron de la popularidad atemporal de Dragon Ball, dado que su mayor momento de gloria abarcó la época en la que se emitió su primera serie de animación (entre 1987 y 1996), sí que pueden ser considerados como uno de los más populares iconos que ha dado la cultura pop a finales del siglo XX.

/es/node/Array

Tamaño índice de popularidad dio, como no podía ser de otra manera, para la creación de un buen puñado de videojuegos (más de una decena), todos ellos auspiciados por Konami. Aunque puede decirse que la calidad de dichos títulos era notable en la mayoría de las ocasiones, sin duda los más destacados fueron las dos recreativas que arrasaron por los salones arcade de todo occidente. Pues bien, tanto en éste como en el artículo de la próxima semana repasaremos la historia de las Tortugas Ninja, desde su génesis como cómic paródico hasta sus últimas apariciones en la gran y pequeña pantalla, para luego detenernos en los videojuegos lanzados entre 1989 y 1993, sin duda la época en la que los quelonios gozaron de su mayor fama y fortuna; finalmente, reseñaremos la totalidad de los títulos que han visto la luz en la presente década. Y ahora, sin más dilación, es hora de arrancar nuestro viejo y fiel DeLorean. ¿Todo listo? Bien, giremos la llave de contacto, programemos nuestro desplazamiento temporal hasta mayo de 1984, y gritemos a los cuatro vientos ¡Cowabunga!

El origen de los quelonios

Dos inquietos artistas, los cuales respondían a los nombres de Kevin Eastman y Peter Laird, planeaban crear un cómic paródico inspirado en sus series favoritas, prestando una atención especial a Daredevil, colección que por aquella época poseía unas altas cotas de popularidad y calidad gracias al buen hacer de un autor llamado Frank Miller. Uno de los primeros bocetos de lo que más tarde acabaría siendo una de las franquicias más populares y rentables de finales de los 80 y principios de los 90 consistía en una tortuga enmascarada portando unos nunchakos. A los artistas les parecía divertida la idea del contraste que podría producir el que un en principio lento y perezoso quelonio acabara transformándose en un veloz y letal especialista en artes marciales. Finalmente, aquel boceto de la tortuga enmascarada acabó imponiéndose sobre los demás, por lo que ambos autores se concentraron en desarrollar dicha idea. A sugerencia de Peter, la primera tortuga acabó viéndose acompañada de otras tres, cada una de ellas experta en una determinada clase de arma.

Definitivamente, fueron cuatro comics los elegidos por Kevin y Peter para que sus tortugas los homenajearan/parodiaran en sus aventuras: Los Nuevos Mutantes (colección que tenía como protagonistas a un grupo de mutantes adolescentes destinados a ser los herederos de los populares X-Men, y que por aquella época gozaba de una gran popularidad y calidad gracias a los guiones de Chris Claremont y los dibujos de Bill Sienkiewicz), Cerebus (uno de los comics independientes más populares de la historia del noveno arte), Ronin (serie limitada creada por Frank Miller, que narraba la odisea de un samurái de la época feudal en un desasosegante y distópico futuro), y, sobre todo, Daredevil. De esta última serie, que tal y como acabamos de mencionar gozaba de una gran popularidad por aquella época, germinaron buena parte de las referencias y parodias que acabaron dando vida al universo de las Tortugas Ninja.

Matt Murdock, el protagonista de Daredevil, obtiene sus poderes debido a un accidente de tráfico, en el que un camión vuelca varios bidones repletos de residuos radiactivos en plena calzada, cuyo contenido acaba alcanzándole; algo similar a lo que pasa con nuestras tortugas. El nombre del maestro de los quelonios, Astilla (Splinter en el original), es también un claro homenaje al maestro de Matt Murdock: Stick (palillo). Los archienemigos de las Tortugas, el malvado Clan Foot (Clan del Pie), puede considerarse una clara parodia a los que fueran mayores enemigos de Daredevil por aquella época: los letales ninjas de La Mano. Además, los sais que porta Raphael homenajean a las armas favoritas de Elektra, el amor imposible de Daredevil.

El primer tebeo de las Tortugas Ninja, presentado en una convención de cómics de New Hampshire, llegó al público con medios obviamente precarios. Kevin y Peter habían formado una compañía, de nombre Mirage Studios, para dar a luz un tebeo en blanco y negro del que lanzaron una corta tirada de 3000 copias. Afortunadamente, por aquella época la especulación en la industria del cómic era enorme en lo que a obras independientes en blanco y negro se refería, (a principios de los 90 esa especulación pasaría a los comics mainstream en color), por lo que aquella primera tirada no solo se vendió como rosquillas, sino que posteriormente llegó a subastarse a precios desorbitados; algunos de esos 3000 comics se revendieron a un precio hasta 50 veces superior al inicial.

Dado que existía una enorme demanda, Kevin y Peter decidieron seguir adelante con su proyecto, narrándonos en números sucesivos la historia de 4 jóvenes tortugas abandonadas en las alcantarillas, que acaban sufriendo una extraña transformación a causa de un líquido mutágeno vertido en las cloacas por culpa de un accidente de tráfico. El líquido cambia radicalmente a las tortugas, las cuales adquieren forma humanoide además de inteligencia y gran destreza. Otro animal expuesto al mutágeno es una vieja rata, de nombre Astilla, antigua mascota de un maestro experto en las artes del ninjutsu llamado Hamato Yoshi; Astilla se vio abandonado a su suerte tras la muerte de su dueño a manos de Oroku Saki, un diabólico experto en ninjutsu que poco después sería conocido con el mucho más explícito nombre de Despedazador (Shredder en el original). Finalmente, Astilla decide tomar a aquellas jóvenes tortugas bajo su cargo, a las que bautiza con los nombres que encuentra en un desgastado libro sobre arte en el Renacimiento: Leonardo, Donatello, Michelangelo y Raphael. A partir de entonces, tanto Astilla como sus nuevos pupilos tendrían como misión principal la de eliminar al cruel Despedazador y sus numerosos acólitos, el Clan Foot, para así vengar la muerte del maestro Yoshi.

La publicación de los comics que narran las aventuras de las Tortugas Ninja continuaba a buen ritmo, hasta que algunos ejemplares llegaron a las manos de un agente comercial especializado en licencias llamado Mark Freedman, el cual ve un filón por explotar en aquella parodia de los más famosos comics mainstream que se publicaban en la época. Tras ponerse en contacto con Kevin y Peter, Mark acaba convenciéndoles para que dejen la licencia en sus manos, con vistas a ser explotada en otros mercados. Así, en 1986 salen a la venta una serie de figuras de acción, mientras en 1987 comienza a emitirse una serie de animación que acabará convirtiendo a las Tortugas Ninja en todo un fenómeno de masas a nivel global.

Producida por una compañía de animación estadounidense llamada Murakami-Wolf-Swenson, la serie de animación de las Tortugas Ninja vio reducido el tono oscuro del cómic en el que se basaba con vistas a atraer a audiencias más jóvenes, y vaya si lo consiguió. En principio, el proyecto estaba planteado como una miniserie de sólo cinco capítulos, pero el éxito alcanzado por las nuevas y desenfadadas encarnaciones de Leo, Don, Mike y Ralph desembocó en una serie mucho más longeva, la cual cosechó unas cifras espectaculares. En 1990, la serie de animación de las Tortugas Ninja se emitía en nada más y nada menos que 125 canales de televisión diferentes, repartidos por todo el orbe terráqueo. Esto por supuesto repercutió en las ventas del cómic, las cuales llegaban a alcanzar la cifra de 125.000 unidades al mes. Por supuesto, las Tortugas Ninja acabaron dando el salto a la pantalla grande hasta en tres ocasiones, siendo todas ellas curiosamente películas de imagen real.

Con tamaño éxito, los productos de merchandising no se hicieron esperar: juguetes, cereales, pegatinas, toallas, RPGs (de los de toda la vida, de lápiz y papel), todo tipo de material escolar, conciertos en vivo (sí, sí, como leéis)… El verdoso rostro de las cuatro tortugas solía aparecer en los lugares más insospechados. Por supuesto, también existieron videojuegos, de los que nos ocuparemos en breve. La serie de animación finalizó su emisión el 2 de noviembre de 1996, cuando ya la popularidad de los quelonios estaba de capa caída debido, entre otros motivos, a la sobresaturación de productos surgidos a raíz del éxito de las Tortugas Ninja existente en el mercado, tales como Battletoads o Biker Mice From Mars.

Posteriormente surgió el despropósito que acabaría por dilapidar el éxito de las Tortugas Ninja, una serie de imagen real denominada Ninja Turtles: The Next Mutation. Esta producción, a caballo entre Norteamérica y Japón, era una auténtica aberración que unía lo peor que los dos países podían dar en lo que a series de acción y artes marciales protagonizadas por peculiares personajes se trataba; algo así como ver a Chuck Norris patear culos disfrazado de Power Ranger; franquicia que, por cierto, llegó a protagonizar un crossover con estas nuevas tortugas televisivas. Por supuesto, la serie adoleció de una vida muy corta (a Dios gracias).

Durante el siguiente lustro, nada volvió a saberse de las Tortugas Ninja en lo que a pantalla pequeña o grande se refería, aunque en el mundo del cómic los quelonios siguieron apareciendo con regularidad. Finalmente, en 2003 la franquicia acaba siendo resucitada en televisión vía Fox Network, la cual comienza a producir una nueva serie de animación que, aunque ni mucho menos cosecha el éxito alcanzado por las aventuras televisivas emitidas una década atrás, sí obtiene el suficiente como para generar nuevos videojuegos e incluso una película de animación por ordenador estrenada en cines en 2007. A día de hoy, la nueva serie de animación aún se continúa emitiendo, mientras ya comienzan a surgir rumores que apuntan a una segunda película para 2010.

Quelonios made in Japan

La desarrolladora de videojuegos que finalmente acabó llevándose la tortuga al agua no fue, sorprendentemente, una empresa norteamericana, sino japonesa: Konami, una de las compañías más valoradas por aquella época tanto en plataformas domésticas como en salones arcade. Leo, Don, Mike y Ralph no podían acabar en mejores manos, y la compañía nipona se aseguró de subrayar dicho hecho publicando videojuegos de indiscutible calidad para todas las plataformas habidas o por haber. De ellos sin duda destacaron las dos recreativas, aunque existen muchos más títulos a reseñar. Comenzaremos por el primer juego, en principio lanzado para NES, posteriormente convertido a los más famosos ordenadores domésticos de la época, y terminaremos con el título de lucha 1 contra 1 que vio la luz en 1993, último juego de las Tortugas Ninja lanzado al mercado hasta que 10 años después la franquicia resucitara gracias a su nueva serie televisiva.

Teenage Mutant Ninja Turtles

Año de lanzamiento: 1989

Plataformas: NES (versión disponible en la consola virtual de Wii), Spectrum, Amstrad, MSX, Commodore 64, Atari ST, Amiga, PC

El presente videojuego, primero en trasladar la franquicia a formato interactivo, vio la luz en las plataformas domésticas más en boga de la época poco antes del lanzamiento de la popular recreativa de 1989. Aunque tanto el Arcade como el título que nos ocupa fueron desarrollados por Konami, difieren notablemente en mecánica, concepto y planteamiento jugable. Todas las versiones lanzadas en ordenadores domésticos se inspiran en el juego original de NES. Aunque la intención inicial de Konami era la de lanzar el título únicamente para la 8 bits de Nintendo, finalmente decidió portarlo a la práctica totalidad de los ordenadores de 8 y 16 bits que pululaban por aquella época, dado que dichos sistemas gozaban de una popularidad más que reseñable al menos en el viejo continente europeo.

El juego se encuentra claramente dividido en dos secciones: en la primera, deberemos explorar los niveles desde una perspectiva aérea al estilo Zelda, sirviéndonos de vía de acceso a los distintos emplazamientos en los que transcurre la aventura, tales como edificios o alcantarillas. Una vez dentro de estas peculiares 'mazmorras', la perspectiva cambiará por completo, tornándose en un arcade plataformero de desarrollo lateral. Durante el juego podremos seleccionar a placer a cualquiera de las cuatro tortugas, las cuales se diferencian en cuanto a velocidad de ataque, daño y alcance. Eso sí, cuando la salud de uno de los miembros del equipo desciende a cero, este es 'capturado' por los enemigos, por lo que no podremos volver a seleccionarlo hasta que logremos rescatarlo. Obviamente, si las cuatro tortugas acaban siendo apartadas de la contienda, la temida pantalla Game Over aparecerá ante nosotros.

La versión original de NES obtuvo un más que reseñable éxito, llegando a vender nada más y nada menos que 4 millones de copias, lo que convirtió al título en uno de los juegos third party más exitosos de la historia de la consola. Sin duda, esta versión es la mejor de todas, acaparando todas las alabanzas tanto del público como de la crítica de la época a pesar de su desmedida dificultad. Las conversiones a ordenadores domésticos no corrieron la misma suerte, disminuyendo visiblemente su calidad respecto al original, aunque aún así obtuvieron de igual modo un notable éxito en ventas sobre todo en Europa, mercado en el que las videoconsolas aún se encontraban en un segundo plano. En definitiva, las Tortugas Ninja comenzaron con buen pie sus andanzas en el mundo de los videojuegos, aunque no tardarían mucho en superar con creces su primer éxito.

Teenage Mutant Ninja Turtles: The Arcade Game

Año de lanzamiento: 1989

Sistemas: Arcade (versión disponible en Xbox Live Arcade), NES, Spectrum, Amstrad, MSX, Commodore 64, Atari ST, Amiga, PC

Con la reseña de este videojuego, quien esto suscribe ha caído en la cuenta de que quizá buena parte de los redactores del medio solemos cometer una gran injusticia cuando nos referimos únicamente a Final Fight y Golden Axe como los títulos que en 1989 dieron el pistoletazo de salida a la edad de oro del beat 'em up en el mundo de los videojuegos. Sin duda, TMNT: The Arcade Game hizo acopio de méritos similares a los de las recreativas de Capcom y Sega, por lo que debe ser considerado como uno de los juegos que encumbraron al género de la lucha callejera, inaugurado por títulos como Renegade (1986) o Double Dragon (1987), a sus mayores cotas de popularidad.

Para este primer TMNT de recreativa, Konami decidió desarrollar un 'yo contra el barrio' en el que incluso podían entrar en liza cuatro jugadores de manera simultanea, algo no demasiado habitual por aquellos días, aunque títulos anteriores como Gauntlet (Atari, 1985) ya habían dado buena fe de la diversión e intensidad que podía brindar un Arcade al ser disfrutado por cuatro usuarios de manera simultanea. Como no podía ser de otra manera, los cuatro personajes seleccionables eran nuestras adorables tortugas, todas perfectamente diferenciadas en cuanto a movimientos y características, siendo sin duda Donatello el mejor personaje gracias a su bastón bo, el cual le permitía ejecutar los ataques de mayor alcance. Por supuesto, a la hora de recuperar energía, las pizzas eran nuestro mejor aliado.

Lo primero que llamaba la atención nada más poner los ojos en la recreativa era sin duda su fenomenal apartado técnico, completamente inspirado en la serie de animación, que ponía en pantalla unos gráficos enormemente cuidados, con sprites dotados de un número de frames de animación lo suficientemente alto como para brindarnos la impresión de que estábamos participando en un capítulo más de nuestra serie favorita. La música (con un buen número de excelentes y pegadizas melodías, algunas de ellas inspiradas en la BSO de la serie televisiva) y los sensacionales efectos de sonido, repletos de digitalizaciones, hacían que nos sumergiéramos aún más en la experiencia.

El juego destacaba también a la hora de ofrecernos una variedad de enemigos lo suficientemente extensa como para no acabar cayendo en la monotonía, algo no muy habitual en un juego de su género. Aunque en aspecto no diferían demasiado (la mayoría eran uniformados miembros del Clan Foot), sí variaban en lo que a ataques se refería, ya que cada miembro del Clan de un determinado color se especializaba en una clase de arma o ataque. También podíamos usar elementos del escenario, tales como señales de tráfico o bocas de riego, para atacar a nuestros enemigos. Respecto al catálogo de movimientos de nuestras tortugas, éste no era demasiado amplio, limitándose a una serie de combos predefinidos para cuya ejecución únicamente debíamos pulsar el botón de ataque repetidas veces. Por fortuna, disponíamos además de los ataques en salto, un lanzamiento por encima del hombro y el clásico ataque especial al pulsar los botones de salto y ataque de manera simultanea.

Respecto a las conversiones para plataformas domésticas, éstas acabaron llegando en igual número a las del primer juego de las Tortugas: ordenadores de 8 y 16 bits y NES. Nos detendremos en ésta última, ya que, como era habitual en la 8 bits de Nintendo, la conversión poseía jugosos añadidos que compensaban con creces el obvio descenso de calidad gráfica y sonora respecto a la recreativa. Así, contábamos con dos nuevos niveles, varios jefes finales añadidos, pistas extra de música, más diversidad de enemigos, fases más extensas y publicidad de Pizza Hut, dado que dicha franquicia decidió auspiciar el juego aprovechando la debilidad de las Tortugas por dicha comida italiana.

Puesto que la denominación de la recreativa (Teenage Mutant Ninja Turtles) era similar a la del primer juego de las Tortugas Ninja lanzado en plataformas domésticas, las conversiones añadieron la coletilla 'The Arcade Game' para poder diferenciarse, e incluso un II en el caso de NES. El título que nos ocupa se incluyó como extra en TMNT 2: Battle Nexus (2004), segundo de los juegos lanzados por Konami en años recientes para plataformas de 128 bits con motivo de la resurrección de la franquicia. TMNT The Arcade Game se encuentra también disponible en Xbox Live Arcade desde 2007, con un sistema de logros como su principal valor añadido respecto a la recreativa original.

Electric Crayon Deluxe- Teenage Mutant Hero Turtles: World Tour

Año de lanzamiento: 1990

Sistemas: Commodore 64, Atari ST, Amiga

Aunque no pasa de simple curiosidad, es de recibo mencionar el presente título como ejemplo evidente de que el merchandising sobre nuestros entrañables quelonios podía llegar hasta límites insospechados. La serie Electric Crayon consistía en una especie de libros virtuales para colorear, los cuales abarcaban diversas licencias y temáticas. Pues bien, uno de ellos estuvo dedicado a las Tortugas Ninja, con una serie de 30 ilustraciones para colorear con hasta 16 tonalidades diferentes. Todas las ilustraciones, que mostraban a las Tortugas viajando a diversos lugares del mundo, incluían descripciones educativas y, además, podían ser imprimidas. Todo un auténtico sleeper, sí señor.

Teenage Mutant Ninja Turtles: Fall of the Foot Clan

Año de lanzamiento: 1990

Sistema: Game Boy

Nos encontramos ante el primero de los tres títulos basados en las Tortugas Ninja que Konami lanzó de manera exclusiva para la primera encarnación de Game Boy. Fall of the Foot Clan retoma el desarrollo, mezcla de plataformas y acción de scroll lateral, que ya poseía el primer título de las Tortugas Ninja lanzado en ordenadores y NES, conformando un juego bastante entretenido. El argumento no es nada del otro mundo, con April O'Neil (reportera amiga de las Tortugas) siendo secuestrada por el pérfido Shredder, con lo que nuestros carismáticos quelonios acaban lanzándose al rescate de la damisela cuales saltarines hermanos fontaneros.

El sistema de selección de personajes es similar al del juego con el que comenzamos a reseñar los títulos de la franquicia: en principio debemos decantarnos por una de entre las cuatro tortugas; si su barra de salud acaba llegando a cero, será 'capturada', obligándonos con ello a seleccionar a otro miembro del equipo para poder continuar con la aventura. Aquí también contamos con la posibilidad de rescatar a nuestros compañeros, aunque para ello tendremos que superar diversos minijuegos repartidos a lo largo y ancho de los niveles, los cuales ascienden a un total de cinco. El apartado gráfico del título es digno de mención, más aún teniendo en cuenta que Game Boy se encontraba por aquel entonces en su segundo año de existencia, con sprites grandes y detallados como nota predominante de una entretenida aventura que nos permitía llevarnos a nuestras carismáticas Tortugas a cualquier lugar.

Teenage Mutant Ninja Turtles: The Manhattan Missions

Año de lanzamiento: 1991

Sistema: PC

Nos encontramos ante un título exclusivo de PC que, aunque se encuentra auspiciado por Konami, fue desarrollado por Distinctive Software (estudio que acabaría siendo comprado por Electronic Arts poco después del lanzamiento de este juego, para terminar convirtiéndose en EA Canada). La jugabilidad es relativamente similar a la del Prince of Persia original (Jordan Mechner, 1989), esto es, un título de acción y plataformas de desarrollo lateral que presta especial atención a la necesidad de medir los saltos entre plataformas al milímetro. A diferencia de los restantes juegos basados en la franquicia, The Manhattan Missions posee muchas más referencias al cómic original (de temática más adulta) que a la desenfadada serie de animación de 1987.

Siendo un desarrollo exclusivo de PC, el título ha sido ideado para ser jugado con teclado, con una tecla exclusiva para alternar entre los combates contra diferentes enemigos y los saltos de plataforma en plataforma. La mecánica presta especial atención al hecho de encontrarnos ante un límite de 48 horas para pararle los pies al Despedazador, el cual planea tomar el control de la isla de Manhattan en sólo dos días. Durante nuestro periplo debemos enfrascarnos en diversas misiones emplazadas a lo largo y ancho de la ciudad, dado que los secuaces del Clan Foot se encuentran desperdigados por toda la urbe con el objetivo de sembrar el caos como distracción y tapadera a los verdaderos planes del Despedazador. El juego cuenta con ligeros toques de RPG, ya que cada tortuga posee determinados niveles de fuerza, velocidad y salud. Estos niveles de potencia aumentan al combatir, e incluso pueden llegar a darnos acceso a nuevos ataques.

El límite de tiempo con el que contamos para pararle los pies al Despedazador toma especial relevancia a la hora de recuperar la salud de nuestras tortugas. Para ello, tendremos que 'descansar' un determinado número de horas entre los niveles, por lo que será obligatorio no perder de vista el cronómetro para asegurarnos de que no consumiremos más tiempo del necesario en recobrar fuerzas. Nos encontramos ante un juego bastante entretenido, que difiere notablemente en su mecánica y ambientación (esto último por tomar más elementos del cómic que de la serie de animación) respecto a lo que Konami nos tenía hasta entonces acostumbrados. Debido a su naturaleza, The Manhattan Missions es a día de hoy una auténtica rareza muy demandada por los coleccionistas.

Teenage Mutant Ninja Turtles II: Back From the Sewers

Año de lanzamiento: 1991

Plataforma: Game Boy

Debido al éxito de Fall of the Foot Clan, Konami no tardó demasiado en elaborar una nueva entrega de las aventuras de los carismáticos quelonios, destinada a la popular portátil de Nintendo. La historia no es que difiera demasiado: el Despedazador y sus acólitos pretenden hacerse con el control de Manhattan primero, del mundo después; y en el proceso vuelven a raptar a April (que a pesar de ser reportera y no princesa es incapaz de librarse del Síndrome Peach), para que así las Tortugas acaben tomándoselo como algo personal. La mecánica de Back From the Sewers es también similar en su origen tanto a Fall of the Foot Clan como al primer título de la franquicia lanzado en NES y ordenadores domésticos: contamos con la posibilidad de seleccionar a una de las cuatro tortugas, la cual será 'capturada' al vaciarse su barra de salud, correspondiéndonos a nosotros rescatarla posteriormente controlando a otro de los miembros del equipo.

Si bien Back From the Sewers es idéntico a su antecesor en cuanto a mecánica y planteamiento, sorprende la tremenda mejoría a nivel técnico llevada a cabo por Konami, ya que la compañía nipona exprime mucho más el potencial de Game Boy a pesar de haber transcurrido tan solo un año respecto al lanzamiento de Fall of the Foot Clan. De entrada, el apartado musical y sonoro es más que digno de mención. Las melodías son extremadamente fieles a la BSO de la serie de animación, mientras los efectos de sonido incluyen voces digitalizadas, siendo éste uno de los primeros títulos de Game Boy en incluirlas. Respecto a la mejoría gráfica, sólo hay que echar un vistazo al par de capturas que acompañan a la presente reseña para darse cuenta de que Back From the Sewers cuenta con un apartado gráfico mucho más pulido y detallado que el poseído por su antecesor, al que también supera en lo referente a variedad en el desarrollo, con fases que difieren del clásico arcade de acción lateral intercaladas en la jugabilidad.

Teenage Mutant Ninja Turtles III: The Manhattan Project

Año de lanzamiento: 1991

Sistema: NES

El segundo beat 'em up protagonizado por las Tortugas no fue el arcade Turtles in Time, sino el tercer título de la franquicia destinado a NES (tras el TMNT inicial y la conversión de la primera recreativa), esta vez de manera exclusiva, sin conversiones a ordenadores domésticos de por medio ya que por aquella época comenzaban a perder fuelle respecto a las videoconsolas incluso en Europa. El argumento del juego nos narra otro de los pérfidos planes del Despedazador, el cual en esta ocasión decide arrancar la isla de Manhattan de la corteza terrestre, para dejarla flotando sobre Nueva York con algún oscuro propósito de esos que sólo los megalomaníacos obsesionados con la dominación mundial son capaces de concebir. Ah, y por supuesto, para no perder las buenas costumbres, April es raptada en el proceso. Como es de recibo, corresponderá a las Tortugas enfrentarse a las legiones de ninjas que el Despedazador lanzará contra ellos, rescatar a la chica, salvar la ciudad y regresar a su cubil antes de que la pizza se enfríe.

A diferencia de los beat 'em up destinados a recreativa, en este título de NES sólo pueden participar dos jugadores simultáneos, aunque por supuesto podremos seleccionar nuestro personaje entre las cuatro tortugas, las cuales en esta ocasión poseen diferencias más marcadas gracias al añadido de algún que otro movimiento exclusivo. Gráficamente hablando, el juego incluye bastantes mejoras respecto a la versión NES de TMNT: The Arcade Game, aunque no se encuentra demasiado optimizado, adoleciendo de un marcado flickering (parpadeo de sprites) cuando varios elementos aparecen en pantalla de manera simultanea. En definitiva, nos encontramos ante un beat 'em up bastante entretenido gracias a la diversidad de situaciones que nos ofrece, dando con ello buena fe de cuál es el género en el que nuestras Tortugas se encuentran más cómodas.

Despedida y cierre temporal

Es el momento de detener nuestro viejo y fiel DeLorean, pues necesita repostar. Pero no os preocupéis, ya que dentro de 7 días retomaremos nuestro viaje con más fuerza si cabe, comenzando con un plato fuerte: la segunda recreativa de las Tortugas Ninja. Tras esto nos esperan títulos muy jugosos, como TMNT: The Tournament Fighters, juego de lucha uno contra uno al más puro estilo Street Fighter II. Por supuesto, también prestaremos atención a los videojuegos que Konami ha lanzado en la presente década, inspirados tanto en la reciente serie de animación como en la película de imagen real, incluida esa pequeña gran joya que es el TMNT: The Movie de Game Boy Advance. Todo esto, en una semana, a vuestra completa disposición. Hasta entonces, ya sabéis: permaneced atentos a MeriStation y no cambiéis de canal.