[GC] Need for Speed: Undercover, Impresiones

El nuevo Need for Speed se destapa en Leipzig como un arcade que simula con espectacularidad el cine de acción hollywoodiense. Jugamos nuestras primeras partidas en medio de persecuciones por la autopista y acrobacias dignas de especialista.

El nuevo Need for Speed se destapa en Leipzig como un arcade que simula con espectacularidad el cine de acción hollywoodiense. Jugamos nuestras primeras partidas en medio de persecuciones por la autopista y acrobacias dignas de especialista.

A pesar de sus altibajos, la saga Need For Speed se mantiene como una de las más populares. Ya tradición por parte de Electronic Arts, vemos un ritmo de producción de a entrega por año, símbolo de que, al menos a nivel de ventas, se mantiene un resultado más que satisfactorio. Pero es necesario, tal y como la estética y las modas en la conducción van cambiando con el paso de los años, una mejora tanto en el planteamiento como en la capacidad lúdica.

Esta nueva entrega, de nombre Undercover, pretende ir por ese camino. Se ha visto por primera vez jugable en la Games Convention de este año. Una pequeña versión alfa que nos parece ideal para ver cuáles son sus bases. Una reinvención, según la propia EA, que responde a seguir el camino que dejó Underground atrás: un género de película de acción interactiva que aún no ha sido explorado lo suficiente.

Los valores de producción con los que se ha contado son bastante espectaculares. Parte de su equipo ha participado en algunas marcas de gran importancia como la serie 24 o la trilogía Matrix. Todo un enfoque que habla por sí mismo; el de la acción hollywoodiense, frenética y espectacular, con una historia que, sin desgranarnos demasiado de ella, buscará esa misma meta. Como su propio nombre indica, una agente secreto nos mandará ponernos al otro lado de la línea y así hacer justicia.

Y para comenzar y hacer justicia a todas sus virtudes, vimos una escena cinemática que se enlazaba directamete con la acción. En nuestro caso fue una persecución en la autopista, llamada ‘Highway Battle' por EA, y que nos ponía esquivando tráfico para llegar a la meta antes que nuestro oponente.  El hecho de chocarnos, cosa inevitable en las primeras partidas, nos hizo darnos cuenta de que, a pesar de realista en la física, no pretende penalizarnos. De hecho, volver a la acción es muy sencillo.

A esto se debe el sistema de control que se ha implementado,  en el que los derrapes espectaculares dando varias vueltas están a la orden del día. Chocarte y reincorporarte es sólo cuestión de frenar, hacer un pequeño giro y volver a acelerar sin miedo. Esto es perfecto no sólo para huir de la policía, sino para cualquier maniobra a la desesperada en momentos en los que tengas que reaccionar con rapidez.

 

El mapa por el que nos moveremos, completamente abierto como ya ocurrió en anteriores entregas, incluirá tres localizaciones dentro de la llamada Tri-City Bay: Sunset Hills, Palm Harbor y Port Crescent. Cada una de ellas tendrá su estilo propio visual y su manera personal de llevar las carreteras. Además, estarán todas conectadas entre sí mediante autopistas como la que protagonizó la batalla que protagonizamos.

La policía de nuevo tomará gran presencia para darnos caza. Si llamamos mucho la atención no tardarán en aparecer coches patrulla a nuestro encuentro. De requerir su presencia en otra misión, se ajustará el nivel de dificultad convenientemente. En esta alfa hemos visto cómo nos atacaban de manera muy brusca, recordando por momentos al primer Driver. Por suerte, se calibrará la curva de aprendizaje para que todos, incluso aquellos que no estén acostumbrados a la saga, puedan completarlo. Cosa que llevará decenas de horas en su modo principal y casi un centenar para llegar al cien por cien.

La personalización del coche responde a las nuevas tendencias: el neón está pasado de moda, según EA, y ahora lo que pretenden potenciar es el contraste de colores. Podremos modificar casi cualquier sección de los vehículos con una infinita paleta de colores. También podremos modificar el motor y la respuesta, por supuesto, de una manera mucho más sencilla que en Pro Street. Para ello tendremos que gastar nuestros ahorros, como es lógico, obtenidos mediante misiones y carreras.

Carreras que mantienen el mismo espíritu de siempre. Frenéticas, demoledoras. Los efectos de iluminación y física se conjugan con un motor ya de por sí sólido para ver a nuestro Audi -marca que, entre otras, cederá su imagen para el proyecto- machacado pero aún así luchando por el primer puesto. De nuevo, atajos, rutas alternativas, juego sucio y efectos visuales de gran nivel. Su respuesta, hasta el momento, cambia dependiendo de qué tipo de coche llevemos, sin dejar de lado ese fácil acceso.

Hasta el momento se ha mostrado poco, pero lo más importante es que en todo momento da la sensación de ser algo nuevo y fresco en el género. Esperemos que EA mantenga lo visto en este primer contacto, lo mejore y dé el resultado esperado en esta fase tan crítica del desarrollo. Lo veremos, al menos, en las plataformas de nueva generación PlayStation 3 y Xbox 360.

Need for Speed: Undercover

La serie de conducción más conocida de todos los tiempos vuelve un año más con Undercover, entrega que aspira a superar los episodios anteriores.
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