En el gimnasio con Wii Fit

Fernando B.P.

Comprobamos todas las ventajas que aporta Wii Fit según unos preparadores físicos.

Que Wii Fit es un punto y aparte en nuestro mundillo es algo que ya todo el mundo tiene claro. Wii ya dio pie a dejar los convencionalismos, a empezar a asociar el ocio interactivo con algo más que sentarse un mando mientras comemos pizza, pero la tabla que responde al nombre de Balance Board es el paso definitivo hacia esta tendencia. Nintendo lo ha dejado claro: a través de esta curiosa propuesta pretenden introducirnos a una vida saludable, a abandonar el sedentarismo y a romper con las barreras que asocian el ejercicio con algo aburrido y monótono.

Pero también, lo que Nintendo no ha parado de repetir es que Wii Fit no es un sustituto del gimnasio, sino más bien un complemento a él. Y es que a pesar de acabar exhaustos en ocasiones, como ya os hemos comentado en nuestro extenso análisis, no puede acabar reemplazando a un preparamiento especializado completo. Por eso, desde Nintendo España nos llevaron hasta el Caroly Health Club, un gimnasio de prestigio situado en La Moraleja, en Madrid, donde preparadores físicos se tomaron su tiempo en sopesar las virtudes y defectos del periférico.

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La presentación comenzó a cargo de Ernesto Fernández Maquieira, jefe de marca de Wii en España, quien comenzó creándose un pequeño perfil para mostrarnos el proceso que sigue el producto para medir nuestra salud. Éste se basa, recordamos, en la medición de ciertos parámetros como si cargamos demasiado nuestro peso corporal para terminar indicándonos nuestro IMC -Índice de Masa Corporal- y, finalmente, la edad Wii Fit. Por último, el directivo se estableció sus objetivos para finalmente  dar paso a los expertos para introducir lo primordial de la presentación, que fueron los ejercicios.

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Miyamoto se inspiró para la creación de Wii Fit en el método nipón de la balanza, que consiste en pesarse todos los días, anotando la evolución que se sigue. A partir de ahí le dio vueltas a la idea, pero sobre todo le gustó el hecho de llevar un registro diario. En el juego, mediante una serie de gráficas, podemos conocer cómo ha ido cambiando nuestro índice de masa corporal y saber si no estamos alejando o acercando a nuestro objetivo, ya sea perder peso, o ganarlo si lo que buscamos es aumentar en musculatura.

También se ha incluido el concepto de "Edad Wii Fit", que es muy similar a la edad en Brain Training, solo que se refiere al estado de nuestro cuerpo. Cada jornada se nos proponen dos ejercicios aleatorios entre unos ocho disponibles para estimarla. A Ernesto Fernández, por ejemplo, le tocó durante el evento una prueba para controlar cómo de estable era manteniéndose de pie sobre la tabla, sin inclinarse hacia los lados, y otra en la que debía pisar alternativamente con cada pie de modo que se verificase que no hacía más fuerza con uno que con otro.


Como ya sabemos, podremos hacer frente a cuatro categorías de pruebas, a saber: yoga, tonificación, aeróbicos y equilibrio. Empezamos con yoga, donde una de las entrenadoras puso a prueba su elasticidad. Aquí, y teniendo en cuenta que posteriormente nosotros tuvimos cuantiosos problemas para realizar con éxito las distintas posturas, se notaron los resultados que puede obtener una persona que practique con regularidad esta disciplina oriental.

La siguiente parada del tour fue la zona de tonificación. A la hora de hacer ejercicios de este tipo sin carga es un problema, eso está claro, pero, según los expertos, Wii Fit hace un buen trabajo brindándonos un amplio abanico de posibilidades, entre las que se encuentran ejercicios de flexiones, que trabajan distintas secciones de nuestra musculatura como bíceps, tríceps,  etc.  Sobre todo, el poder regular la dificultad a través de las repeticiones, así como la buena medición de los tiempos durante repeticiones ayudan a producir buenos efectos en nuestro cuerpo.

Luego, ya cada uno por separado, se nos asignó a una persona que controlaría nuestro proceso desde la creación del Mii hasta la realización de ejercicios. Ahí ya pudimos echarle un tiento a la zona de aeróbic, centrada más en el ámbito lúdico aunque con iguales efectos beneficiosos. Por ejemplo, el ficticio footing que pudimos hacer consistió en correr por un 'parque' siguiendo a un perro que nos marcaba el ritmo, a ratos cómodo y constante, a ratos obligándonos a hacer sprints en el sitio. Por supuesto, la opinión de la gente que practica deporte es que hagamos este ejercicio en cualquier parque, pero reconocieron la buena labor de Nintendo haciéndonos sudar con una sonrisa en la boca.

Los entrenadores virtuales muestran antes de cada actividad cómo debe realizarse, paso por paso. Si tenemos alguna duda, incluso podemos variar el ángulo de la cámara para ver desde otra perspectiva los movimientos que se requieren. Una vez comenzamos, el silbato va marcando los cambios de postura, de modo que no es necesario mirar a pantalla, algo complicado en muchas situaciones según cómo estemos situados sobre la tabla. Finalmente, nos dan una puntuación según lo bien o mal que lo hayamos hecho.

La mayor pega, no obstante, que se le puso a Wii Fit, fue la falta de precisión a la hora de medir nuestra ejecución de cualquier tipo de ejercicio. Si bien la tabla hace un excelente trabajo midiéndote dónde haces presión con tu cuerpo en cada momento, es complicado en algunos ejercicios comprobar si tu postura es correcta y realmente estás trabajando como la máquina te pide. Esto, en un lugar donde una persona vigila, te guía, y te ayuda, no ocurre, pero en este caso nos falta una referencia.

Se hizo especial hincapié en la comunicación entre diferentes perfiles. Varios miembros de una misma familia puede registrar su Mii, hasta un máximo de ocho, y así poder ver cómo van los demás, siempre y cuando, claro, alguien no haya bloqueado su perfil para que no pueda acceder nadie más que él mismo. También se pueden comparar las marcas en los minijuegos incluidos.

Ésa es la parte más lúdica de la original propuesta de Nintendo, la competición, aunque sea en diferido. Los minijuegos, en general, van orientados a mejorar el equilibrio, en lo que es especialmente efectiva la Wii Balance Board gracias a que detecta nuestra inclinación. De este modo, a largo plazo se pueden corregir malas posturas que dañan la espalda y que no nos damos cuenta que estamos teniendo.

Hay pruebas como deslizarse en esquís o snowboard montaña abajo practicando el eslalom, saltos de esquí, cabeceos de balones de fútbol y otra algo más variopintas. El trabajo cardiotorácico también se lleva a cabo mediante actividades de un estilo más desenfadado, como son Hola Hoop, Step, Carrera, etc. En el análisis que publicamos la semana pasada los tenéis explicados en más detalle.

No todos los ejercicios están disponibles de partida, en realidad sólo unos pocos de los más de 40 disponibles. Poco a poco se van desbloqueando nuevas posturas de yoga, nuevos grupos musculares a desarrollar en tonificación o nuevos minijuegos. Es un título que exige constancia, como cualquier práctica deportiva. De hecho, pudimos comprobar como una simple comida pesada podía arruinar el esfuerzo de toda una semana, así que no hay que descuidarse.

Este próximo viernes, 25 de abril, Wii Fit saldrá a la venta en nuestro país a un precio de 89,95 € incluyendo el periférico Wii Balance Board. Veremos si consigue mantenerse el nivel de éxito alcanzado en Japón. De momento, os dejamos que este vídeo a modo de resumen de lo que pudimos ver en el Caroli Health Club:

Wii Fit

Wii Fit es la última adición a la lista de entrenadores personales de Nintendo. Cuenta con un nuevo periférico, Wii Balance Board, que es una avanzada balanza que mide diversos parámetros por los que se guían los ejercicios físicos que propone el juego.
Wii Fit