Persona 3
Persona 3
  • Plataforma PS2 8.5
  • Género RPG
  • Lanzamiento 29/02/2008
  • Desarrollador Atlus
  • +16
Carátula de Persona 3

Vida, muerte y resurreción

Will van Dijk

Han tenido que pasar casi dos años para que los usuarios europeos podamos disfrutar del último RPG que PlayStation 2 ha dado a luz. Un juego indispensable para todo amante del género, preciosista e innovador. Una auténtica delicatessen que llega hoy a España a precio reducido.

Shin Megami Tensei es sinónimo de experimentación, originalidad, a veces fracaso, pero nunca de aburrimiento. Atlus ha bombardeado el mercado japonés a lo largo de años tratando de lograr llevar a buen puerto ideas innovadoras que más tarde emplearía en sus principales baluartes. Así es como el grupo Research & Development 1 ha conseguido labrarse un hueco entre las desarrolladoras de J-RPG más populares, acuñada bajo el sello de Atlus y creadores de uno de los Megaten más valorados por el público; Nocturne. Mucho tiempo ha tenido que transcurrir para que la modesta compañía japonesa se determinase a lanzar al mercado Europeo su última obra, la más importante y reconocida hasta la fecha.

Hace dos años que Persona 3 viese la luz en Japón y desde entonces se han producido numerosos contratiempos que han impedido la salida del juego en Europa. Incluso el lanzamiento americano que tuvo lugar hace aproximadamente diez meses padeció de los pormenores que traen consigo los siempre molestos retrasos. Todos estos factores parecen haber influido en la mitificación de un título que a priori planteaba una estructura muy similar a la de los simuladores sociales japoneses, muy característicos de la cultura nipona y que a día de hoy siguen sin contar con muchos adeptos por nuestras tierras.

Un RPG atípico

El caso es que este último trabajo de R&D1 merece toda la atención del mundo, la misma que se ha empleado en su elaboración y concepción. Persona 3 es un RPG fuera de lo normal, huye de los tópicos en pos de ofrecer al jugador una experiencia de vida ‘real', siempre dentro de lo posible, y para ello pone a nuestra disposición una fórmula muy peculiar para los aficionados del género, trasladada en este caso más allá de lo que habíamos visto hasta el momento en otros JRPGs. Atlus pone en nuestras manos la vida de un joven adolescente de 17 años recién llegado a un instituto japonés, con la correspondiente carga emotiva y de profundidad tanto gusta a la compañía japonesa.

Un sistema de juego mejorado, claramente inspirado en otros Megaten que en esta ocasión podríamos decir se ve relegado a un segundo plano  -tal es el peso de la historia y de la interrelación que mantengamos con los numerosos amigos que hemos conoceremos a poco de asentarnos en el instituto-, que grosso modo recoge ideas de varios géneros para no aburrir nunca al jugador y mantener de paso siempre la curiosidad por saber qué pasará al día siguiente, qué compañero nos llamará o cómo reaccionará esa chica simpática cuando le demos un beso.

Todas estas acciones no condicionan sólo el transcurso de la historia, tampoco es una simple característica secundaria del juego: es algo totalmente necesario para conseguir aumentar la afinidad de cara a los distintos tipo de Persona, el ser o alter-ego del protagonista que sólo hace acto de aparición tras efectuar la que quizás sea la escena más popular y conocida del juego; esa en la que los personajes se suicidan mediante un tiro en la cabeza.  Una anécdota que a la hora de la verdad y pese a la polémica que suscitó en su día carece de importancia en el juego, y por ende en el argumento.

Historia

R&D1 da comienzo al argumento con tintes de filme, sin tutoriales ni largas introducciones. Tomamos el control de un personaje peli azul, mudo, al que solamente nosotros ponemos voz por medio de nuestras decisiones, de las continuas decisiones que tendremos que tomar cuando estemos interactuando con otros personajes. Todo comienza en la residencia femenina de Gekkouken, a donde el muchacho se ve trasladado por motivos desconocidos. Nada más empezar nos atrapa la presencia de un niño que prueba al jugador los poderes secretos que posee el personaje que encarnamos, para nada más desvanecerse ver la radiante figura de una de las féminas de la aventura, la segunda protagonista sobre la que recae un importante rol en la historia.

Apenas dos días de adaptación son suficientes para introducirnos en el combate y en los ya mentados poderes especiales del peli azul. Nuestro héroe es capaz de detectar monstruos de una realidad alternativa que sólo se activa a medianoche y en la que será menester invocar a nuestro alter ego para poder sobrevivir. Al parecer las sombras que nos atacan en la azotea de la residencia provienen de un extraño edificio denominado Tartarus, un laberinto repleto de enemigos en el que tendremos que cumplir un doble objetivo: entrenar a nuestros personajes e ir ascendiendo planta por planta hasta alcanzar la cima.

El Tartarus no es más que un simple aperitivo al condimento principal sobre el que se sustenta la historia, el transcurso de los días por medio de un calendario, alternando entre los distintos periodos del día y realizando todas las actividades cotidianas de un estudiante de 17 años. Esta es la doble vida de los protagonistas de la aventura, por un lado estudiar, practicar deporte, ir al cine, comprar algún regalo a la novia, y por la otra luchar por el bienestar del mundo derrotando a temibles Sombras cuya importancia no se expande hasta pasado el ecuador del juego.

Una historia real, o casi

Comentábamos en la introducción del texto que Atlus siempre ha sido partidaria de otorgar tintes dramáticos y filosóficos a sus RPGs, desde el primer Shin Megami hasta este Persona 3 es notable el factor literario que la compañía imprime a sus producciones. En Nocturne se trataba de una adaptación semi religiosa entre Dios y el Diablo, los ángeles contra los demonios, etcétera. Persona 3 abarca más que esto en su círculo de influencias, algo que afecta drásticamente en el ambiente que se respira en la aventura. Sin alejarse del oscurantismo,  Soejima-san plantea un drástico contraste entre la vida universitaria -colorista, con melodías tranquilas y joviales- y la nocturna, triste, de colores tenues y apagados.

Es difícil descubrir la historia de Persona 3 sin caer en spoilers, principalmente debido a que el argumento (al menos lo referente al Tartarus y a la Sombas) no arranca hasta bien adentrados en la partida. Sin embargo no cabe la menor duda de que el sistema aplicado es el más ‘realista', el paso de los meses nos obliga a dejar de lado los combates para centrarnos única y exclusivamente en los estudios, los decorados cambian tras los combates importantes, etc. Es una muestra de que los JRPGs pueden lograr un nivel de inmersión tan grande como el de los juegos de Rol occidentales, aunque para eso todavía queda mucho camino por andar. 

Gráficos

Nuevamente hay que recalcar el trabajo realizado por Shigenori Soejima y su involucración en la creación de los personajes protagonistas así como de todo el paisaje y entornos por los que nos trasladamos en la aventura, pocos en comparación a otras grandes superproducciones -léase el caso de FFXII, muy superior a P3 en este aspecto- pero ciertamente agradables y reconocibles como nuestro entorno ‘vital', la ciudad en la que transcurre nuestra vida. P3 emplea un motor gráfico de corte similar al de Nocturne o Devil Summoner, los dos últimos exponentes de Atlus que han visto la luz en Europa.

Los CGIs captan toda nuestra atención al comienzo de la aventura, su presencia es de hecho muy poderosa durante las más de 50 horas que dura el título, de calidad incuestionable que resultará familiar para todos aquellos quienes hayan visto el anime lanzado hace pocas semanas inspirado en Persona, una obsesión por confundir al jugador con planos cortos, muy pegados a la acción. El vídeo de introducción es sólo un preámbulo para habituarnos a la calidad gráfica del juego, manifiesta desde los primeros compases de la aventura.

Con la generación de next-gen actual es difícil establecer una comparación entre los gráficos de P3 y cualquier otro RPG de reciente factura, por lo que más allá de algunos elementos muy cuidados como el cuidado de los entornos y el buen modelaje de los personajes el motor gráfico no presenta detalles que puedan ensombrecer maravillas técnicas como God of War o el ya mencionado FFXII. P3 compite en otra categoría en la que priman los aspavientos y los emoticonos habituales de juegos con estética anime, dando mayor énfasis al diseño conceptual de los personajes, tanto principales como secundarios.

El Tartarus, la zona oscura

Con lo dicho, gráficamente P3 roza el sobresaliente en casi todos los escenarios relacionados con la vida diurna, típicamente japoneses con numerosos transeúntes siempre prestos a conversar con nosotros. El Tartarus representa la otra cara de la moneda, donde todo el colorido y la jovialidad antes mencionados se pierden para dar paso a habitaciones oscuras, laberínticas y casi idénticas entre sí, en las que apenas destacaremos las Sombras contra las que tendremos que luchar y los cofres que albergan tesoros.

Lo comentábamos párrafos atrás; la zona de combate que representa el Tartarus poco o nada tiene que ver con el ambiente que se respira en el resto de la aventura, un marcado contraste que en un principio resulta sorprendente -por la novedad-, pero que acaba pesando a tenor de la ingente cantidad de tiempo que pasaremos entrenando y buscando las escaleras que nos conduzcan al nivel superior. Con contadas escenas ajenas a este edificio, sólo los combates que realizamos en los días de Luna llena (señalados en el calendario y puntos de inflexión en el argumento) se producen en exteriores. Si bien es verdad que una vez alcanzado una determinada planta cambia ligeramente la ambientación de la zona, esto no es suficiente para alentar al jugador a adentrarse una y otra vez en mazmorras idénticas entre sí.

Sonido

Shoji Meguro es un viejo conocido por los aficionados de Atlus que ha trabajado en muchas obras anteriores a P3, prácticamente todas las de renombre que ha sacado en los últimos años la compañía. Tras la elaboración de la elogiada BSO de Nocturne, Meguro-San ha cambiado su registro decadente habitual pasando a uno mucho más alegre e informal, al que se echan en falta algunas melodías de más. La tónica sigue siendo la habitual de Atlus, melodías electrónicas, una mezcla entre el rock y el pop-rock en los momentos de tensión que pasa a las joviales melodías diurnas, aceptables sin más.

El registro más importante en este aspecto es sin duda el de las voces y el doblaje tan bien llevado a cabo por Atlus para ambientar el juego, algo nada sencillo si tenemos en cuenta que hablamos prácticamente de un anime al uso donde los doblajes suelen ser, por regla general, indeseables. Afortunadamente no es el caso, cada voz ha sido representada acorde con el personaje en cuestión que se ha doblado. Desgraciadamente no contamos con la opción de marcar las voces en japonés -como sí sucedía con Odin Sphere o Grim Grimoire, si bien ambos no cuentan ni con la mitad de texto que este Persona 3-. La traducción al inglés es elogiable, exenta de errores y muy bien adaptada, aunque olvidaros del español. A estas alturas y con la situación actual de PS2 no podemos hacer más que agradecer a Atlus y a Koei confiar en el público europeo a la hora de traer un juego de las características de P3.

Jugabilidad

El calendario del juego tiene muy en cuenta otro aspecto aparte del escolar y meramente estudiantil, fijado como límite para no excedernos en las relaciones con otros compañeros y obligarnos a adentrarnos en el Tartarus con el fin de estar preparados para los combates mayores;  la Luna. La historia comienza un día de Luna llena, día especialmente prolífico para que las Sombras salgan de cacería y cometan cuantos asesinatos deseen. El argumento toma como punto de inflexión estos días señalados, ofreciendo al jugador libertad total para hacer lo que le plazca durante los días intermedios entre una puesta y otra. Cómo nos organicemos o qué relaciones nos interesa cuidar es asunto nuestro, lo único que importa realmente es llegar al día señalado con el suficiente nivel como para poder hacer frente a un enemigo que nos pone a examen.

La libertad de acción comienza a partir de la tarde, cuando hayamos terminado nuestras obligaciones en clase. Dentro del horario escolar atenderemos a breves incisos en los que el profesor explicará un determinado concepto que deberemos memorizar para poder responder correctamente de cara a aprobar los exámenes. Suspender, estudiar, aprobar o incluso practicar natación son factores que condicionan en menor medida el transcurso de la historia, pero no la determinan en su totalidad. Mantener una buena relación con nuestros amigos nos proporcionará los mejores momentos de la aventura, en los que nuestra única función será la de responder a ciertas preguntas comprometidas que afectan a la afinidad que mantengamos con cada tipo de Persona.

Los combates y Persona

El héroe de la aventura posee un poder especial sobre nuestros compañeros de las S.E.E.S, el grupo encargado de mantener a raya a las Sombras, pues mientras que estos pueden invocar sólo a un tipo de Persona, el peli azul puede transformarse en distintas clases con distintas habilidades, con lo que esto conlleva. Desde un primer momento seremos asignados como líderes de la unidad, formada por cuatro o tres miembros dependiendo de la trama, aunque nuestro rol es algo distinto al habitual. Sólo daremos acciones inmediatas al protagonista principal, mientras que los acompañantes son controlados por la máquina. La inteligencia artificial de los mismos es simplemente aceptable, aunque provoca que en algunos momentos tengamos la sensación de no controlar en absoluto el desarrollo de los combates.

El uso de un protagonista absoluto condiciona tremendamente el desarrollo de los combates, tanto es así que el hecho de perecer en combate aún con nuestros compañeros en activo es sinónimo de volver al menú principal. Las condiciones de combate son en esencia las mismas de un Devil Digital Saga, cada enemigo cuenta con un punto débil que debemos buscar a fin de dejarlos inconscientes durante el combate. Dejarlos inconscientes, un golpe crítico, esquivar un golpe enemigo son algunas de las condiciones que tenemos que reunir para poder efectuar un ataque a gran escala, muy digno de cómic, en el que tanto el protagonista como sus compañeros atacan en masa a los enemigos contra los que estemos compitiendo. Por supuesto podemos escapar de los combates, o hacer uso del siempre recurrente triángulo para que el combate se desarrolle de forma automática.

Dentro del Tartarus contamos además con la posibilidad de que nuestros acompañantes busquen por sí mismos a los enemigos y peleen contra ellos sin tener que entrar en combate, de forma que podamos pasar de nivel más fácilmente y no perdamos tanto tiempo a repetir cualquier nivel. No es el sistema más aconsejado para progresar, ya que R&D1 ha centrado todo el peso de los combates en las Personas, que podremos fusionar entre ellas a fin de conseguir nuevas razas y ataques como fuego y hielo combinados en una misma invocación.

The velvet room

Todo lo referente al uso de Personas y a la investigación de nuevas razas y demás se pone en práctica en un cuarto denominado ‘The Velvet Room', en el que un anciano nos explicará las premisas fundamentales del juego, seguido de los tutoriales -sólo opcionales, no es necesario sufrirlos una y otra vez si no lo deseamos- y de una de las opciones secundarias del juego que más tiempo nos robará; pedidos especiales que generalmente nos proponen conseguir tal o cual objeto a fin de obtener una suculenta recompensa. En las distintas tiendas que hallamos durante la aventura también tendremos acceso a fusionar objetos en pos de obtener otros especiales, etc.

Sólo podremos conseguir nuevas Personas mediante este sistema, que a su vez requiere acertar en la pequeña prueba a la que nos somete R&D1 al finalizar determinados combates -aquellos que hayamos finalizado más rápida y contundentemente-, un minijuego en el que tendremos que afinar la vista para no perder de vista la carta que deseemos adquirir. Estas, como también sucedía en Digital Devil Saga, aumentan nuestra energía o puntos mágicos, o bien nos dan la posibilidad de conseguir una nueva Persona en función de a qué monstruo hayamos derrotado.

LO MEJOR

  • Ambientación anime obra de Shigenori Soejima, simplemente magnífica. Técnicamente roza el sobresaliente, genial modelado de personajes y de fondos.El System Link amplia casi de forma ilimitada la rejugabilidad del juego.La experiencia de vivir el día a día e interrelacionarnos con otras personas rara vez se había ampliado tanto en un J
  • RPG. Una joya a precio reducido.

LO PEOR

  • Se echa en falta algo más de variedad en el Tartarus.Excesivo castigo al jugador en algunos combates.Textos y voces en inglés.
  • Se echa en falta algo más de variedad en el Tartarus.Excesivo castigo al jugador en algunos combates.Textos y voces en inglés.

CONCLUSIÓN

[image|nid=1088990|align=right|width=150|height=105] Persona 3 (PlayStation 2)Atlus y R&D1 han conseguido bordar uno de los mejores RPGs de la consola de Sony, lo cual es mucho decir teniendo en cuenta que estamos en un punto ya poco favorable para las ventas de la consola, con la next-gen ya asentada y la anterior generación prácticamente olvidada. Persona 3 ha conseguido cifras de ventas muy aceptables tanto en Japón -donde, de hecho, ha pululado entre los más vendidos durante algunos meses- como en Estados Unidos donde se ha convertido en un título de culto, una de esas pequeñas joyas que los aficionados de los RPGs agradecemos profundamente. Por los vínculos sociales que descargan el tedio de combatir en el Tartarus durante horas, a oscuras, por la noche, en nuestra doble vida. [image|nid=1087952|align=center|preset=inline] [image|nid=1089333|align=right|width=150|height=105] Persona 3 (PlayStation 2)Sólo Persona 3 ha conseguido combinar con tanta excelencia géneros tan dispares como estos sin descuidar ningún apartado, al tiempo que innova y refresca el mundo de los RPGs. Es una lástima que finalmente llegue a España en inglés, ya que a causa de esto pocos usuarios le darán una oportunidad. Al menos, eso si, llega a precio reducido. Ambientación anime obra de Shigenori Soejima, simplemente magnífica. Técnicamente roza el sobresaliente, genial modelado de personajes y de fondos. El System Link amplia casi de forma ilimitada la rejugabilidad del juego. La experiencia de vivir el día a día e interrelacionarnos con otras personas rara vez se había ampliado tanto en un J-RPG. Una joya a precio reducido.

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.