Dragon Quest IV, Impresiones

Marçal Vidal Almería

El rescate de viejas glorias del baúl de los recuerdos por parte de Square-Enix se ha convertido en una práctica habitual en los últimos años. Hasta su reciente última entrega en PS2, la serie principal de Dragon Quest no había pisado territorio europeo. Sin embargo, esta situación pronto cambiará con la reedición de todos los clásicos, empezando por el cuarto.

El rescate de viejas glorias del baúl de los recuerdos por parte de Square-Enix se ha convertido en una práctica habitual en los últimos años. Primero fue la saga reina de Square, Final Fantasy, con todo tipo de adaptaciones y remakes de los primeros títulos para diferentes plataformas. Pues bien, viendo lo bien que económicamente ha funcionado esa táctica de 'reciclado', le ha llegado el turno a la mítica saga de Enix, Dragon Quest, de la que se hará un completo lavado de cara a algunos de sus primeros títulos para la portátil de Nintendo. Tal vez sea esta la ocasión definitiva de poder disfrutar de estos títulos clásicos aún inéditos en el viejo continente.

Dragon Quest es una de las sagas sin las cuales el género RPG actual no podría tan siquiera concebirse. La popular serie de videojuegos creada por Yuji Horii inauguró decenas de premisas que se convertirían en fundamentos imprescindibles de dicho género. Cabe destacar, por encima de todo, la remarcable calidad técnica y artística de dichos títulos, que han convertido a Dragon Quest en todo un fenómeno de la cultura pop en Japón.

A comienzos de verano de 2007 los responsables de la compañía anunciaron los remakes de la cuarta a la sexta parte, juegos originales de la mítica Famicom conocidos como la 'Trilogía del castillo en el cielo', completamente rehechos técnicamente para Nintendo DS. El trabajo realizado estaría en la línea del ya editado en nuestro país Final Fantasy III y el venidero Final Fantasy IV. Con un estilo gráfico que combina unas preciosistas vistas en tres dimensiones integrando a su vez 2D, en esta cuarta parte se nos presenta unas de las mejores y más completas historias del universo de Dragon Quest.

Como es natural, los compases de la épica fanfarria abren esta remozada cuarta entrega. El título se divide en cinco capítulos y una introducción añadida para la ocasión, protagonizados por distintos personajes cuyos destinos se entrelazan a lo largo de la aventura. Sin embargo, el personaje principal es el héroe, del que podemos elegir su versión masculina o femenina, y que controlaremos plenamente cuando lleguemos a la quinta y última parte del juego. Las diversas historias que acontecerán a cada personaje influirán determinantemente en el desarrollo de la trama argumental principal. Esta ingeniosa forma de narrar la aventura, sorprendente cuando el juego original fue publicado por vez primera, sirve para darnos a conocer cada personaje y profundizar en su historia en particular, lo que dota de una gran profundidad dramática al título. 

El desarrollo del juego va a ir en función de las cinco historias. Cada hilo narrativo cuenta con uno o con un grupo de protagonistas con una misión determinada y será imprescindible resolver estas misiones para poder avanzar en la aventura. Por ejemplo, nuestro primer protagonista Raian es un capitán de la armada Real de Burland al que se le asigna la misión de hallar el paradero de unos niños desaparecidos. En las distintas misiones deberemos recorrer el mapa del mundo haciendo un alto en las ciudades, donde podremos desde socavar información hasta gastar nuestros golds en accesorios y armas. Sin embargo, las vastas regiones que configurarán el mundo estarán repletas de enemigos, al igual que las mazmorras, y derrotándolos obtendremos nuestra recompensa en forma de puntos de experiencia y golds.

Como en cualquier RPG de la vieja escuela, subir de nivel será imprescindible para poder avanzar en la aventura. Para ello deberemos enfrentarnos repetidamente con los monstruos que nos encontremos por el camino, siendo obligado llevar un buen saco cargado con todo tipo de hierbas medicinales y un buen equipo formado por las mejores armas y armaduras. Al igual que en la aventura original la transición del día a la noche jugará un papel fundamental. Este cambio no solo alterará las tonalidades del paisaje, sino que, además, en los pueblos los ciudadanos nos dirán cosas distintas al día, y será sólo de noche en que ocurrirán algunos eventos necesarios para proseguir la aventura. Además, dado que la aventura es harto extensa y ésta es una versión para una portátil,  contaremos con dos opciones para interrumpir el juego: en las iglesias podremos, además de otros servicios, confesarnos y salvar nuestro progreso; mientras que la posibilidad de interrumpir el juego creando un archivo de guardado rápido nos permitirá tomarnos un descanso siempre que nos encontremos en el mapa del mundo.

A nivel gráfico Dragon Quest IV se muestra espléndidamente colorido y brillante, a la par que detallista. Esta vez, a diferencia de los ya mencionados remakes de Final Fantasy en que se hace un uso completo del motor 3D de la consola, se ha optado por un motor gráfico que integra las dos dimensiones de los personajes y del mapa al más puro estilo de Super Nintendo, con las tres dimensiones en las ciudades y el interior de las estancias. La cámara cenital será completamente controlable mediante los gatillos R y L, pudiéndola rotar a nuestro antojo en dichos entornos tridimensionales. Poder rotar la cámara será una función vital en algunos casos, revelando cosas que quedan fuera del plano.

En ocasiones la acción se nos mostrará en ambas pantallas, como por ejemplo en las ciudades, disponiendo de unas vistas más completas del lugar y de los edificios. Asimismo, habrá combates y otros eventos a lo largo de la aventura que explotarán esta posibilidad. Por su parte, los combates conservarán el tradicional enfoque de Dragon Quest mostrando los enemigos frontalmente, aunque gozarán de todo tipo de animaciones según los distintos ataques. Mientras que en la pantalla superior podemos ver las estadísticas de nuestros personajes junto a sus respectivas ilustraciones, en la inferior veremos como transcurre la acción. Los componentes del bestiario con el que nos habremos de enfrentar conservan el mismo diseño divertido y desenfadado tan característico del maestro Akira Toriyama. Los menús de opciones, por su parte, también se han puesto al día, incluyendo junto al nombre de las opciones un icono representativo de la acción.

El apartado musical cuenta de nuevo con las excepcionales composiciones del maestro Koichi Sugiyama, todo un referente de la serie. Evidentemente las músicas se han rehecho para esta versión, exprimiendo las capacidades del chipset de sonido de la portátil. Además, para la ocasión se ha orquestado la fanfarria de Dragon Quest y se ha utilizado en la presentación del juego. Asimismo, se ha realizado una buena labor con el lavado de cara a toda la galería de efectos sonoros.

Cabe reseñar que si bien no estamos ante la primera revisión del título, pues ya tuvo una versión para PSX hace seis años, tal vez nos encontramos ante la primera versión que llegue a tierras europeas. Dragon Quest ya no es ningún desconocido fuera del país del sol naciente, habiendo originado ya legiones de incondicionales cuya espera por la llegada de la anhelada novena parte de la franquicia puede hacerse más llevadera con estos remakes.

Dragon Quest: Capítulos de los elegidos

Remake de la cuarta entrega de esta serie hasta ahora inédita en Europa en desarrollo para Nintendo DS.

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