Los Simpson: El videojuego
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Carátula de Los Simpson: El videojuego

El peor videojuego de la historia

Ramón Méndez

La familia Simpson vuelve a los videojuegos con una de las mejores adaptaciones de su licencia vistas hasta la fecha. Un auténtico e hilarante disparate en el que lo que prima es el buen humor, el sentido de la parodia y disfrutar de las frases más divertidas.

Electronic Arts se adentra en el hogar de la familia más famosa de los últimos años. Los Simpson se estrenaron en la televisión norteamericana a finales de los 80, y su éxito se ha mantenido, si no aumentado, hasta llegar a nuestros días, en los que han llegado a estrenar hasta su propia película. Y desde luego, parece que su final está lejos de ser factible, al menos mientras el filón siga siendo fructífero.

Lejos de analizar lo que es la serie y centrándonos en nuestro campo, el de los videojuegos, la familia Simpson ha contado con muchas y muy numerosas adaptaciones jugables a lo largo de los años. Estas han sido de todo tipo y para casi todas las plataformas, pero el resultado casi siempre ha sido el mismo: una sonora decepción poco divertida o carente de personalidad.

Salvo por la excepción de Hit & Run, un título realmente bueno, ningún otro juego fue capaz de captar la esencia de los Simpson como el que nos ocupa. Aunque cabe destacar que esto se debe, sobre todo, a su gran sentido de la parodia y a los constantes guiños que se hacen tanto a la serie de televisión como a otros juegos. En ese aspecto, The Simpsons Game es una auténtica joya llena de diversión por descubrir.

Argumento lejos de toda lógica

Si alguien, por algún motivo, lo esperaba así, el juego de los Simpson carece de un hilo argumental sólido que acoja bajo su manto a todos los distintos niveles. Todos los distintos escenarios se presentan con apenas una mala justificación más allá de la de pasar un buen rato y disfrutar con las parodias y el sentido del humor que derrochan por todos sus poros.

El juego empieza con un sueño de Homer que hace las veces de tutorial, aunque posteriormente empezará de verdad la aventura. Bart se compra el Grand Theft Rasca, pero su protectora madre se lo quita de las manos, recién salido de la tienda de videojuegos. En su enfado, vaga por los callejones cuando de repente cae del cielo un manual de instrucciones de… el juego de los Simpson.

Gracias a dicho libreto, Bart, y posteriormente todos los miembros de la familia, sabrán qué habilidades especiales tienen y las empezarán a poner en práctica para objetivos diversos: sea ganar un concurso de tragones, detener un robo a un museo, acabar con una invasión alienígena o salvar a sus antepasados de 8 bits, por poner sólo algunos ejemplos.

Nota: el título del análisis es irónico, hasta Homer sabe que se trata de la mítica frase del dueño de la tienda de cómics de Springfield adaptada a esta incursión jugable.

Trabajo en familia

Bart se convierte en '¡Batman! Digo… ¡Bartman! Espero que DC no me haya oído' gracias al manual, y como tal tendrá la habilidad de planear, trepar a determinadas superficies y de usar su infalible tirachinas; aunque en la serie no se ha visto mucho a Bartman, más allá de cierto capítulo en una convención de cómics, es un clásico de los cómics y de los juegos anteriores.

Homer por su parte, aparte de lanzar eructos, se hincha como una bola de grasa y puede acelerar y arrollar paredes, enemigos y plataformas diversas a su paso. Además, puede inflarse con helio y flotar como un globo. Lisa por su parte es la más variada, ya que con su orientación religiosa budista es capas de hacer levitar objetos en lo que resultan ser puzzles de lo más variado, además de tocar el saxofón.

Para terminar, Marge contará con un megáfono y la habilidad de conseguir que la gente se una a su causa y cumplan sus órdenes de ataque o reconstrucción. Llevará a Maggie a su espalda, la cual podrá colarse por los orificios pequeños (básicamente, conductos de ventilación, al igual que en el episodio de la guardería en el que se parodiaba a La Gran Evasión) para llegar a zonas de otro modo inaccesibles.

Aparte de estas habilidades especiales, todos contarán con botones básicos de salto, defensa y ataque, que serán muy utilizados por lo general, ya que los arriba comentados gastan una barra de energía. Esta se va reponiendo, pero mientras tanto tocará defenderse como se pueda. Por si fuera poco, los cuatro contarán con potenciadotes en los escenarios que potenciarán temporalmente sus habilidades.

Con un casco metálico, Bart se convierte en una versión amarilla y cutre de Robocop, capaz de disparar potentes rayos láser. Con una gorra de policía, Marge se convierte en un agente de la ley con mayor fuerza. Con un cómic, Lisa se convierte en Chica Hierro (del especial de Halloween en el que ella y Bart adquieren superpoderes). Y con un chili picante (del capítulo en el que Homer busca su alma gemela) el cabeza de familia se volverá invencible y muy poderoso.

Todo el juego está estructurado de modo que el uso de todas y cada una de estas habilidades será imprescindible en un momento u otro para poder avanzar en la historia. Esto, que podría denotar variedad en un principio, se muestra algo más limitado, ya que en todo momento se indica el personaje a usar, y todos los niveles deben ser jugados por dos miembros de la familia concretos, así que se antoja un tanto lineal en ese aspecto.

Niveles y parodias

En total el juego consta de 16 niveles, de duración bastante dispar, y sin contar el gran mapa de Springfield que sirve de núcleo del juego y nexo conector (en el que lo único que se podrá hacer, además de ir de un nivel a otro, será recoger objetos ocultos). Todos y cada uno de ellos serán una parodia de algún capítulo de la serie o de de algún videojuego distinto, potenciando lo que es el principal atractivo del juego.

Los niveles son: El país del chocolate (del sueño que tiene Homer cuando unos alemanes compran la central nuclear); Bartman Begins; La vuelta al mundo en 80 mordiscos; Lisa la amiga de los árboles; La mafia manda; Entrar en Trampix (una macroparodia de Super Mario Bros con algunos otros personajes de videojuegos como Sonic o Ryu de Street Fighter); Día D Delfín (de un especial de Halloween); Shadow of the Colosal Roscas (mezcla de un especial de Halloween con la obra del Team Ico, haciendo las veces de coloso el niño gordo de la rosquilla gigante); Ladrones de cuerpos de palurdos (parodia de todas las invasiones alienígenas en la serie)

Cajón de oportunidades; Neverquest (que no sólo aprovecha el juego que le da nombre, sino que también recurre a El Señor de los Anillos y Gauntlet, entre otros); Grand Theft Rasca (el nivel de parodia aquí supera todas las escalas); Medal of Homer; Gran superdiversión (parodia de Japón y las apariciones del país nipón en la serie, junto a Katamari Damacy); Cinco personajes en busca de un autor (parodia al creador de la serie, Matt Groening, y su otra creación Futurama); y Fin de la partida (parodia de los capítulos en los que los Simpson ven a Dios y el cielo).

Los que no hemos especificado son una mezcla demasiado amplia de parodias como para encasillarlos. Pero por ejemplo, en Cajón de oportunidades, nos enfrentamos al mismísimo Will Wright, quien quiere acabar con las encarnaciones de 8 bits de los Simpson. Todo esto sin mencionar todas las parodias que se van oyendo en el doblaje de los personajes (frases aleatorias que sueltan al azar) y los pósters y carteles que adornan las paredes.

Por sólo destacar algunas (el abanico es tan tremendamente amplio que es prácticamente imposible recopilarlas todas, sobre todo por el factor del azar que puede suponer que algunas no se oigan en una partida), hay pósters de Project Shelbiville Racing, Calamari Damacy, Maddening 09, etc. Referencias directas a Oblivion, Final Fantasy IX, Xbox 720 o PlayStation 4. O en Xbox 360, se consigue el 'Logro más fácil de la historia', con sólo pulsar Start en la pantalla de inicio. Y muchas otras que nos mordemos la lengua para no desvelaros.

Sin duda, es aquí donde destaca el gran atractivo del juego, y donde se supera a sí mismo. De principio a fin es un festival de risas propiciado por situaciones y guiños a cual más desternillante. Incluso los clichés de los videojuegos en los que cae fácilmente el juego son destacados por el friki de la tienda de cómics, con frases clásicas suyas como 'El peor videojuego de la historia'; es más, hasta se incita a encontrarlos todos.

Jugabilidad

Pero desgraciadamente, no todo iba a ser tan estupendo como parecía hasta ahora. Su mayor baza, la del humor, está jugada con maestría. Una lástima que se vea empañada por un estilo de juego que dista bastante de ser idóneo. Siguiendo con lo último que comentábamos, por mucho que se haya adornado con ese guiño a la serie, el juego no deja de recurrir insistentemente en todos los clichés habidos y por haber, y en ese aspecto su estilo de juego no llega a sorprender.

En todo momento (salvo en el tutorial y al final del juego, que tendremos control sobre todos ellos a la vez) se tiene control sobre dos miembros de la familia, que podremos cambiar en una parada de autobús. Con ellos podemos vagar libremente por toda la ciudad, pero sólo los miembros determinados podrán participar en los niveles. El personaje que no controlemos cuenta con una IA bastante buena, haciendo lo que se espera de él prácticamente siempre.

El sistema consiste en acabar con enemigos que salen a nuestro paso (en muchos casos debiendo eliminar el sitio del que salen, o lo harán de forma continua) con un control de combate bastante flojo. Las imprecisiones a la hora tanto de usar los puños como los poderes especiales dificultan mucho la labor del jugador, quien en más de una ocasión tiene la sensación de no tener el control de lo que ocurre y sólo espera tener suerte y que la máquina le permita superar tal o cual dificultad.

Los puzzles son todos bastante sencillos, siendo los más enrevesados, si cabe, los de Lisa son su telequinesis budista, pero nada que no tenga una solución evidente. Básicamente, el juego es pegar, resolver pequeños acertijos y saltar, aunque esta parte resulta algo imprecisa por momentos. Algo a lo que no ayuda demasiado una cámara bastante precaria que molesta más que ayuda y que nos puede ocultar sin ningún problema el punto al que debemos saltar.

Cabe la posibilidad de disfrutar del título dos jugadores, lo cual a priori prometía ser altamente divertido, pero falla en el punto de que por la propia estructura del juego, muchas veces uno de los dos tiene que esperar sin más a que el otro termine su parte; además, la pantalla partida reduce mucho el campo de visión, haciendo todavía peor el trabajo de la cámara. Es un añadido más que interesante, pero que podría haber estado mucho mejor.

El juego en sí no es muy largo, y en unas seis horas puede haberse llegado al final, incluso en menos, de cumplirse los tiempos que estipula el propio juego para terminar cada nivel. Su longevidad radica en hacerse con todos los objetos ocultos por Springfield y las diferentes fases: chapas de Duff con Homer, fiambreras de Krusty con Bart, ticket de Stacy Malibú con Lisa, vales de descuento con Marge; además de los clichés de los videojuegos.

Esto no deja de ser opcional, ya que en ningún momento es obligatorio tener tanto de cada para poder avanzar, aunque desbloquean nuevos extras y elementos adicionales y los que quieran hacerse con el 100% del juego deberán conseguirlos. En definitiva, en términos jugables, no es un juego que destaque demasiado, ya que puede llegar a cansar por momentos aún a pesar de su corta duración.

Apartado gráfico y sonoro

Visualmente ofrece detalles muy llamativos con otros mejorables. En el momento de estar en el juego, todo está recreado con brillantez: el pueblo, los personajes, los niveles… todo cargado de detalles y, sobre todo, bien animado, tanto en movimientos como en los giros de cámara. Consigue mantenerse bien firme en todo momento sin sufrir ninguna caída de frames aún a pesar de llenar la pantalla de enemigos.

Colorido y muy vistoso a la par que fiel a la serie de animación, esta nueva disposición de Springfield resulta muy satisfactoria en términos visuales. Los escenarios se antojan un poco vacíos para sus dimensiones, y los elementos que aparecen en pantalla resultan demasiado sencillos en cierta medida, aunque nada que resulte especialmente molesto ni que altede en exceso el juego.

Sin embargo, la gran baza visual del juego son las numerosas escenas de animación creadas específicamente para la obra de EA. A pesar de notarse de forma bastante evidente que la calidad no es la misma que la serie de animación, están muy cuidadas y bien desarrolladas, convirtiendo todo el juego casi en un capítulo, sin sentido eso sí, pero uno más de la serie.

Hay que elogiar en este aspecto el trabajo de adaptación a nuestro mercado, ya que todo el juego está doblado a nuestro idioma por el mismo reparto de la serie de televisión (de las últimas temporadas, claro está). Carlos Ysbert como Homer, Margarita de Francia como Marge y sus hermanas, Sara Vivas como Bart, Isacha Mengíbar como Lisa… todos repiten sus papeles para el juego; incluso para el caso de Bender y Zoidberg.

Cabe destacar que algunos actores secundarios no mantienen el mismo nivel, pero no desentonan demasiado y en su cómputo global, el juego con este doblaje gana todavía más enteros. Eso sí, en cuanto al sonido FX, se han mantenido las originales de Dan Castellaneta, Julie Kavner, Nancy Cartwright y demás reparto inglés para saltos, gemidos y demás ruidos de los personajes.

En cuanto a su banda sonora, lo que cabía esperar; numerosas melodías adaptadas y sacadas directamente de la serie de animación, junto con algunas adaptaciones paródicas de temas conocidos. Salvo algunas pequeñas deficiencias y aspectos que se podrían haber pulido algo más, el nivel técnico general del juego es, aún sin destacar demasiado, bastante atractivo.

LO MEJOR

  • Consigue ser divertido pese a sus carencias jugables
  • Doblado al castellano por las voces de la serie
  • El constante sentido del humor y de la parodia

LO PEOR

  • Cámara que molesta más que ayuda
  • La jugabilidad nos deja bastantes imprecisiones algo desesperantes
  • Sistema de combate poco preciso

CONCLUSIÓN

[image|nid=1403970|align=right|width=150|height=84] The Simpsons GameParodia en estado puro. Infinidad de guiños y elementos humorísticos para disfrutar, y prácticamente todos ellos resultan exitosos. Un buen aficionado a los Simpson no puede dejar pasar la oportunidad de acercarse a este título y descubrir toda esa infinidad de gags que a buen seguro le arrancarán más de una sonrisa y que posteriormente unirá al repertorio de frases míticas de la serie. [image|nid=1402947|align=right|width=150|height=89] The Simpsons GameSin embargo, deja un sabor agridulce el hecho de que junto a esa brillantez humorística el juego en sí no consiga estar al mismo nivel. Saltos imprecisos, sistema de combate mejorable, una cámara que lo complica todo más de lo necesario, misiones repetitivas que pueden llegar a provocar el aburrimiento y, como bien nos recuerda el dueño de la Mazmorra del Androide, un importante número de clichés. Un buen título, pero que será recordado por su humor, no por lo más importante, su jugabilidad. [image|nid=1226292|align=center|preset=inline] - El constante sentido del humor y de la parodia- Doblado al castellano por las voces de la serie- Consigue ser divertido pese a sus carencias jugables

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.