Glory Days 2
Glory Days 2
Carátula de Glory Days 2

Los clásicos nunca mueren

Agustín Cañero Arias

Parece mentira. Hace unas décadas, el chavalín de turno con 25 pesetas hacía maravillas. Pues bien, los que recuerden con nostalgia esa etapa de su vida, quizás puedan sentir algo parecido al probar el juego que tenemos aquí para Nintendo DS: Glory Days II. Un título muy actual pero con sabor añejo.

Había un tiempo en el que con apenas cinco duros resultaban un premio muy goloso puesto que tal cantidad de dinero daba para muchas cosas, desde chucherías hasta una corta pero intensa partida a una recreativa de la época.  En esos momentos, no importaba que los gráficos fueran en 3-d, el sonido envolvente o el sensor de vibración. En esos momentos primaba más la tensión y la diversión pura y dura concentrada en unos míseros minutos, tiempo que debía dar para avanzar lo máximo posible en el juego de turno. Nada comparado con hoy.

¿Quién no recuerda Choplifter y sus sucesivas entregas? Sí, aquel arcade en el que te ponías al mando de un helicóptero cuya misión casi suicida era la de rescatar sucesivos rehenes mientras te cosían a balazos y misiles sin piedad por parte de los malos de turno? Pues sí, este título hereda prácticamente la estética, desarrollo y jugabilidad de susodicho, con las virtudes y defectos que luego comentaremos, pero adaptados al hardware de la portátil de doble pantalla de Nintendo.

A decir verdad, este título podía haber llevado la coletilla de Choplifter sin ningún problema, ya que las semejanzas entre ambos juegos son notables, aunque en este caso presenta novedades interesantes que aportan algo de frescura y originalidad a este título, como la opción de uso de otros vehículos de combate además del helicóptero, variedad de misiones y la incuestionable ayuda de nuestro ejército, que estará dispuesto a echarnos una mano mientras nosotros nos jugamos el pellejo. 

Gráficos, sonido, ametralladoras y rehenes

A primera vista, el juego no presenta un apartado gráfico revolucionario. El título original tampoco lo era, pero daba lo mismo al trasladar todo el encanto a la jugabilidad.  Pese a todo, los gráficos en 2-D con scroll horizontal lucen un buen acabado. El diseño de nuestro vehículo es bueno, así como la ambientación y variedad de escenarios, aunque en algunos casos unos presentan mayor número de detalles que otros, que pueden resultar algo vacíos. Respecto a los carros de combate y los soldados, éstos presentan una apariencia más bien simple. No obstante, no empaña el buen acabado general de este apartado. 

En cuanto al sonido, éste se encuentra muy bien recreado: disparos, bombas, explosiones. Todos se muestran bastante fieles a la realidad. La banda sonora es muy absorbente: una melodía épica muy bien acabada y ampulosa nos acompañará durante la partida, y que mostrará toda su grandeza durante la pantalla de presentación y pausas. 

Jugabilidad: ¿te gusta pilotar?

Como ya dijimos al principio, este juego destaca más por su apartado jugable que por los gráficos. Si el título al que hicimos referencia al principio destacaba por ello, en este caso no iba a ser menos.

El control de nuestro vehículo es muy simple e intuitivo. Con la cruceta controlaremos los movimientos y la velocidad, mientras que dispararemos con los botones clásicos de toda la vida. No obstante, hay algo que puede suponer un escollo, y es que a veces la velocidad que puede llegar a tomar el avión o al helicóptero puede suponer un pequeño problema. Y es que la inercia a veces nos puede producir más de un disgusto. Además, si no ajustamos la velocidad podemos no conseguir atinar en nuestro objetivo, algo que puede suponer un engorro, sobre todo cuando tienes que volver al principio de la pantalla para recargar nuestras armas y salud. 

En cuanto a las misiones, más o menos siguen un mismo patrón: adentrarnos en el puesto enemigo para rescatar rehenes o destruir posiciones, mientras que nuestro ejército avanza para ganar terreno, lo que puede restarle algo de variedad al título.

Respecto a la dificultad, se mantiene a un alto nivel. Es cierto que por las propias características del juego puede parecer que las misiones son fáciles, pero si luego nos damos cuenta que el rescate de rehenes por ejemplo puede suponer más de un disgusto al tener nuestros enemigos una excelente puntería, nos aseguraremos entonces el tener que repetirlas más de una vez. 

El uso de la doble pantalla está implementado en este juego. Mientras que en la superior se muestra el control de nuestro vehículo, en la inferior nos presenta el avance de tropas. Así podemos tener un control más o menos adecuado de la situación, puesto que nunca vendrá mal la ayuda de nuestro ejército, sobre todo si nos encontramos en apuros. Asimismo se nos mostrará una pequeña franja donde nos permitirá localizar nuestra posición con respecto al área de juego. También podremos conocer en cualquier momento donde se encuentran nuestros enemigos o aliados dependiendo del color, el rojo para los malos, y el azul para los buenos.

Por último, dependiendo de si volamos más o menos bajo, la pantalla se alejará o acercará automáticamente, lo cual puede ser útil para divisar torretas, soldados o lo que tengamos delante que no podamos divisar.

Respecto a las opciones de juego, la verdad es que están las justas y necesarias. Modo campaña, multijugador online, batalla uno contra uno y opciones de control. Un punto a favor añadido del juego es la traducción a nuestro idioma, lo que ayudará a comprender mejor el desarrollo de las misiones y las sucesivas órdenes que vayamos recibiendo.

Conclusiones: las guerras nunca son fáciles

Glory Days II es un título que puede convertirse en una buena opción para el amante de los arcades de toda la vida, ya que sabe aglutinar con buenos resultados la esencia de los juegos clásicos de toda la vida, sobre todo por la simplicidad que reúne, y las nuevas mejoras que aporta nuestra portátil. Los efectos de sonido, la doble pantalla y las posibilidades online aportan un añadido de frescura a este título. Sin embargo, los pequeños errores de control nos pueden jugar una mala pasada en nuestro devenir por las sucesivas misiones.

En definitiva, Glory Days II puede convertirse en una buena alternativa a los títulos de acción que posee nuestra portátil, y una buena opción para aquellos amantes de los arcades de disparos de toda la vida, aunque los puntos negros que posee quizás le reste algo de interés.  

  • Escenarios variados
  • Sonido y banda sonora notables
  • Buena implementación de la doble pantalla
  • Buen diseño de nuestro vehículo
  • Está traducido
  • Posibilidades online
  • Múltiples misiones que cumplir
  • Buena oportunidad para rememorar un clásico 

LO MEJOR

  • Buen diseño de nuestro vehículo
  • Buena implementación de la doble pantalla
  • Buena oportunidad para rememorar un clásico
  • Escenarios variados
  • Está traducido
  • Múltiples misiones que cumplir
  • Posibilidades online
  • Sonido y banda sonora notables

LO PEOR

  • A veces algunos escenarios parecen un poco vacíos
  • Dificultad no equilibrada
  • El desarrollo del juego y su concepción puede resultar algo monótono
  • La inercia de nuestro vehículo puede jugarnos una mala pasada
  • Los soldados y los carros de combate son un poco simples
  • Quizás su semejanza con Choplifter puede restarle algo de originalidad
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.