Colin McRae DIRT
Colin McRae DIRT
Carátula de Colin McRae DIRT
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Colin muestra su poder

Juan Porteiro

Tres meses después de su salida oficial en Xbox360 y PC, llega a la nueva máquina de SONY la versión de Colin McRae. O cómo reunir en un disco las clásicas pruebas de rally, carreras múltiples, subidas montañosas a toda pastilla y barro, mucho barro. Es el nuevo estilo DIRT.

La saga Colin McRae de Codemasters es uno de los títulos que seguramente más nos vengan a la mente en cuanto hablamos de juegos de rally, junto a la genial saga "Sega Rally". Desde su primera aparición en PSX allá por el 98, deslumbrando a todos los usuarios de la consola con un aspecto de simulador que no habíamos visto hasta ahora en los juegos de conducción sobre tierra.

La física, estupenda para ser una consola de 32 bits, reflejaba perfectamente el comportamiento de los coches sobre gravilla, tierra, arena, asfalto, etc, además de mostrarnos de forma excelente lo bien representado que estaba el peso del coche y su inercia. Para más INRI, era el primer juego de consola que nos hacía partícipes de la lucha contra el crono, con un solo vehículo en pantalla, y ya con unos desperfectos que nos dejaban impresionados por su calidad.

CMR2 fue sin duda la joya de la saga. Más coches, más campeonatos, más opciones de modificación y mejor acabado visual. Sin embargo, ya empezaba a mostrar un defecto que ha acuciado al resto de la saga en sus siguientes versiones: un control que exageraba un giro sobre un único eje central, en vez de calcular su movimiento sobre los ejes de las ruedas. Aún no era determinante, pero se empezaba a notar su presencia. Aún así, el mejor Colin según muchos usuarios.

Las siguientes versiones, hasta la 2005, se pueden denominar sin temor como los Colin McRae 'Scalextric'. Un giro, como antes hemos dicho, muy exagerado sobre su parte central, una pérdida de simulación en su física de movimientos, o una falta de protagonismo de los demás apartados mecánicos hicieron mella en la saga para los amantes de la simulación y las opciones mecánicas. Además, en un título se aumentaron los modos de juego, pero no se modificó en casi nada el resto de apartados. La saga parecía estancada…

Ahora, con DIRT, Codemasters parece haber tomado otra dirección. Para empezar, un nuevo motor gráfico llamado Neon es el protagonista de nuestra mirada, y que en esta versión PS3 parece alcanzar el mayor rendimiento posible hasta hoy. Además, nuestro piloto pasará de conducir sólo coches de rallies a otros estilos más offroad como Hill Climb o C.O.R.R.. La filosofía de la saga TOCA parece haber llegado a la serie del piloto escocés. Esto es DIRT. Veamos si la versión PS3 consigue un mayor rendimiento que sus predecesoras o si por el contrario los 3 meses de espera han sido para poca cosa...

G r á f i c o s
Es un apartado muy complicado de valorar en este juego, aunque no podemos más que quitarnos el sombrero ante lo que, a primera vista, parece un acabado perfecto. Tanto en juego como en los menús -auténtica joya del diseño, y de donde deberían tomar nota otros juegos de varios géneros- DIRT entra por los ojos desde el primer segundo de juego. Otra cosa es que, según se profundice en su valor real para la jugabilidad, la cosa cambie un poco.

Como decíamos, los menús son un auténtico puñetazo en el estómago de los demás juegos. Un diseño moderno, dinámico y distinto, aunque para nada dificultan su navegación y son muy cómodos de entender. El estilo es muy bueno, su acabado ya invita a correr y la planificación visual del desarrollo de nuestra carrera como piloto la principal baza de los loadings, donde podremos ver casi cualquier estadística, por muy secundaria que sea. Excelente.

Una vez en juego, nos encontramos con un engine3D totalmente nuevo, diseño ex profeso para este DIRT y en el que SONY ha sido partícipe para su mayor aprovechamiento en su nueva PS3. El motor llamado Neon nos presenta, como podéis ver por las pantallas, unos vehículos y unos entornos llenos de detalles y buenas texturas, con carreras tanto de un solo vehículo como hasta con una decena de ellos simultáneamente. La resolución es excelente, donde casi no veremos ni el primer jaggie en pantalla, y podremos ser testigos de la mejor vegetación que hayamos podido ver en un juego de conducción de ninguna plataforma.

Los edificios y demás elementos artificiales de los escenarios también están bien diseñados, pero se nos antojan algo simples y no vemos casi diferencias con respecto a la versión Xbox360. Aparte de la vegetación, también podremos ver otros elementos secundarios como postes, ruedas para amortiguar golpes, cerramientos de fincas, quitamiedos, etc… que aumentan el detalle de cada circuito. Tanto el texturizado del asfalto como de las demás superficies es bastante bueno en general, con una sensación muy consistente y robusta.

Los vehículos tienen un modelado muy bueno, aunque se nota su naturaleza poligonal en las cámaras más cercanas antes de empezar las pruebas. No podemos ponerlo como un defecto, ya que todos los vehículos de DIRT -los 46 en total, con 182 diseños distintos que se pueden comprar con el dinero de los premios que vayamos ganando- son totalmente destruíbles. Podemos quedarnos sin cualquiera de las piezas que componen el vehículo: puertas, ruedas, capó, cristales, faldones, alerones,… no hay más que probar a dar un par de vueltas de campana con uno de ellos para ver su resultado final.

También destacar las cámaras del juego, siete en total. Con las cámaras externas -viendo el coche en tercera persona- seguimos teniendo en esta versión PS3 la sensación de que el coche 'flota' sobre la carretera, dejando una sensación agridulce. No llega a 'fundirse' con la superficie, algo que sí se logra con las excelentes cámaras interiores -aunque difíciles para conducir-. La cámara desde el capó es la que mantiene la relación realismo/jugabilidad más equilibrada. Destacar la opción de mirar por el retrovisor desde una de las cámaras interiores -con el botón triángulo-, un gran detalle.

Destacar que, como los vehículos, casi cualquier elemento de los escenarios es también destruíble, y además afectará al estado físico del coche. Por fin los árboles más pequeños también forman parte de la actividad de un juego, ya que ahora no podremos atravesarlos como pasaba hasta ahora al salirnos de la calzada. Casi cada elemento del escenario se rompe y es susceptible de dejarnos en la estacada (hay algunos elementos que no, aunque son mínimos).

Encontramos que uno de los puntos débiles del juego es la gestión de partículas para presentarnos polvo, humo, lluvia o tierra. Su visualización es algo pobre comparada con el resto de apartados que hemos descrito, aunque tiene un acabado mejor que en la versión de la consola de Microsoft. También la aplicación de la luz ha mejorado con respecto al título de 360, ya que ahora cualquier zona ha sufrido un lavado de cara en cuanto a luminosidad, y la sensación es más realista en cualquier tramo, sin esas diferencias tan drásticas de iluminación.  

Sí podemos alabar al mismo tiempo en cuanto a la luz gestionada en el juego su aplicación sobre los coches al enfocar una vista interna, donde veremos los acabados interiores y los pilotos dentro, cómo son afectados por la luz que se cuela por el parabrisas y por los elementos que se interponen. Los interiores poseen grandes detalles -como velocímetros digitales que sí muestran en tiempo real los datos- y otros menos trabajados -otros que tienen relojes como texturas planas que están simplemente de adorno. Aún así, el aspecto general es muy bueno, tanto para los interiores como para los pilotos, que se ven afectados en su movimiento durante la carrera por los vaivenes del coche de forma muy realista.

Bien, después de repasar estos aspectos del apartado gráfico, tenemos que decir que la aparición de todos estes elementos sólo se han podido conseguir de una forma: dejando la tasa de frames limitada a 30 por segundo estable, aunque en este caso se mantiene por igual tanto en pruebas múltiples como en las de un solo coche, mejorando en varios enteros lo visto en la consola de Microsoft para las carreras con varios vehículos. No se ha aumentado el nº de frames, manteniéndose igual que en la versión de su contrincante, pero sí la suavidad de la visualización en las carreras. Un buen detalle que demuestra en parte por qué el juego de PS3 sale algo más tarde. Sin embargo, y esto es algo bastante curioso, en los replays la tasa de frames sigue siendo inestable, lo que nos parece totalmente mejorable. 

Está claro que muchos usuarios, exigentes con los racing-games a 60 fps, les parecerá algo corto en esta cuestión lo logrado por Codemasters. La verdad es nos encontramos ante el punto más débil -y más importante- del apartado técnico, porque por todo lo demás cumple con buena nota. Es decisión de los usuarios decidir qué les importa más: suavidad o brillantez visual, ya que esto afectará a su sensación de satisfacción con el juego. Para nosotros está claro que es un hándicap, aunque algo ha mejorado con la versión de la blanca de Microsoft.

M ú s i c a
Perfecta para acompañar los menús, con temas pegadizos que sirven de buen fondo para nuestra navegación por modificaciones, pruebas y compras de vehículos. Hacen un buen tándem audiovisual con los frescos y ágiles menús en todo momento. Igual se podría haber acentuado algo más su poder con un tema principal famoso en la intro, algo con mucha fuerza, pero en conjunto cumple brillantemente.

S o n i d o   F X

Muy bien en general. Los motores resuenan de forma estruendosa en los modelos más altos, los cambios de marchas y las subidas/bajadas de revoluciones están perfectamente sincronizados con lo que vemos en pantalla. Los accidentes también logran su efecto de forma efectiva, y destacar sobre todo ese acompañante en los menús que nos explicará desde el 'Hola, estás en Colin McRae DIRT' paso por paso todo lo que podemos y deseemos saber de DIRT, además de los comentarios del copiloto al acabar las carreras. Quizás le falte algo más de variedad en los comentarios después de nuestras victorias, pero en general es un factor positivo en cuanto a ambientación y ayuda sonora. El tempo de dicción del copiloto para los tramos cronometrados se ha mejorado con respecto a los anteriores juegos, aunque en alguna ocasión nos puede dejar vendidos -aunque serán mínimas-.

J u g a b i l i d a d
Olvidaos de los demás Colin McRae. En esta ocasión, tendremos varias pruebas distintas con varios vehículos y distintas mecánicas. Aparte de los clásicos tramos cronometrados, también nos encontraremos carreras con varios vehículos -puede variar entre 8 o 10 por carrera- que pueden ser coches WRC, Chevy's, 4X4, etc. Normalmente las pruebas contra otros vehículos serán en circuitos donde tendremos que dar un nº de vueltas determinadas. También tendremos los enfrentamientos Cara a Cara contra otro piloto en solitario, al estilo de las Super Especiales de los rallies, o las subidas de colina (Climb Hills).

Está claro que se ha querido dar un nuevo enfoque a la saga, con características tomadas directamente de la saga TOCA, también de la propia Codemasters. La variedad de vehículos, superficies y retos añaden profundidad y diversión tanto para uno como para varios jugadores vía PSNetwork o LAN. No sabemos aún si el usuario final aceptará de buen grado la pérdida de realismo en cuanto a mecánica de juego hasta ahora -simplemente tramos cronometrados- o si por el contrario verá con buenos ojos la variedad de pruebas. Para nosotros es una buena noticia esta nueva forma de progresar en el juego.

Los modos de juego serán principalmente cuatro, donde el más importante y la raíz de todos los demás es el llamado 'Estrellato'. En él seremos los encargados de realizar casi 70 pruebas distintas entre tramos en solitario, carreras con varios vehículos, o enfrentamientos cara a cara. Cada prueba puede constar de uno o varios tramos, y recibiremos puntos y euros por cada uno que logremos. Con los puntos iremos desbloqueando otras pruebas, y con el dinero podremos comprar vehículos entre los 46 disponibles, cada uno con varios diseños distintos, hasta un total de 182 skins distintas. Destacar que los vehículos comprados en 'Estrellato' estarán disponibles en los demás modos de juego.

El siguiente modo de juego se llama 'Campeonato de rallies', y en él participaremos en un sistema clásico de rally, con tramos cronometrados y nosotros solos en pista. En este sentido tenemos que decir que sólo encontraremos cuatro rallies distintos: Nacional, Europeo, Internacional y Universal. El más difícil -Universal- nos pondrá en una temporada de seis rallies distintos, los demás niveles tienen menos rallies, lo que realmente es un punto negativo. Destacar positivamente que cada rally podremos correrlo en modo corto -5 tramos- o en modo largo, con siete tramos contando una super especial, una cifra de tramos realmente corta en cualquiera de las dos versiones.

El modo 'Planeta rally' nos permite entrar en distintas carreras. Desde 'Carrera única', donde elegiremos una sola carrera pero en el modo que queramos (cronometrado, cara a cara, varios vehículos,…), pasando por 'Prueba única' donde también podremos elegir tipo de carrera pero que consistirá como mínimo en dos pruebas cada una. Por último, el modo 'Contrarreloj' nos permite intentar batir nuestros récords en los tramos que deseemos.

El modo Multijugador no permite carreras de varios jugadores en la misma consola, sólo mediante PSNetwork o LAN, lo cual nos parece un craso error. La posibilidad de disputar un rally entre 2-3 o 4 jugadores secuencialmente debería estar 'sí o sí' presente en el juego, como mínimo, ya que no compromete para nada el motor gráfico ni su rendimiento por una posible opción split-screen, y es una opción que tampoco estaba presente en su versión Xbox360, criticada en su día. Destacar la diversión que ofrecen las carreras contra otros 7 corredores -aunque a veces injustas por lo 'salvajes' que pueden llegar a ser en tipos de carreras 4X4, rallycross o Rally Raid.

En cuanto al manejo de los autos, DIRT sigue ofreciendo una manejabilidad que sigue sin ser simulador desde hace ya varios capítulos de la saga. La accesibilidad a la conducción es directa, y desde las primeras carreras podremos gobernar un coche de más de 200 c.v. sin problemas, rectificando direcciones a más de 160 km/h y gestionando horquillas en 3ª o 4ª marcha. Para algunos -o para muchos- puede ser una buena noticia. La verdad es que nosotros esperábamos que el realismo logrado en el aspecto visual se viese acompañado por un motor físico a su altura, algo que no ocurre. Destacar que el mando Sixaxis no tiene en esta versión ningún uso especial, similar al ofrecido en MotorStorm o F1 CE, donde el sensor de movimiento era utilizado como volante. DIRT no ofrece esa opción, algo que nos parece muy negativo, sobre todo cuando su desarrollo ha contado con más tiempo que los demás.El movimiento de los coches no resulta muy coherente en ocasiones con las velocidades que alcanzan, como rectificados de dirección o unas frenadas impresionantes donde se rebajan más de 100 km/h en menos de 2 segundos en superficies con poca adherencia como tierra, y casi sin despeinarse. Lo que por un lado asegura una jugabilidad directa y divertida para la mayoría, los que esperan encontrarse una dificultad realista se verán con pocas o nulas opciones de lograrlo. El balance de jugabilidad-diversión es bueno, el de manejabilidad-realismo es casi inexistente. Este defecto ya se había descrito en el review de la versión de la máquina de Microsoft, pero Codemasters no ha tenido a bien modificar el motor físico para esta versión, y se mantiene uno de los defectos jugables más llamativos del título.

Además, DIRT sigue ofreciendo una dinámica de movimentos de los autos que nos resulta extraña, y que se ha dado por denominar 'efecto Scalextric' por la extraña sensación de que los coches giran solamente sobre un eje situado en mitad del coche, en vez de hacerlo en los ejes de los neumáticos, donde debería ser. Esto ofrece una parte buena y otra no tanto, como es un control accesible para todo el público pero uno irreal para los más puristas del género.

Destacar las opciones de configuración mecánica, que nos permiten modificar hasta ocho aspectos distintos, desde la suspensión, pasando por las barras antivuelco, ajuste de diferenciales, frenos o transmisión. Las opciones no son muy profundas, pero cumplen dentro de la curva de dificultad que se le ha querido dar al juego. En este sentido la coherencia entre dificultad de control y opciones es notable, pero como antes, los más entendidos echarán de menos más elementos modificables (alerones, tipo de neumáticos, etc).

Por último, la I.A. aplicada a los vehículos que corren contra nosotros es bastante aceptable, incluso buena en ocasiones. Los vehículos en los 5 niveles de dificultad que encontramos reaccionan de forma progresiva, con errores de cálculo, intentos de adelantamiento por el interior, y apuradas de frenada más agresivas según vamos llegando a la meta. A decir verdad, nos han parecido competitivos en los dos niveles más altos (Semiprofesional y Profesional), en los otros tres son bastante asequibles. En cuanto al modo on-line, podremos correr tramos cronometrados contra otros 99 usuarios, pero nunca estarán presentes en la carretera, unicamente podremos "competir" por lograr los mejores tiempos. También podremos comparar tiempos y actualizarlos on-line para saber quién es el mejor en cada tramo. Pocas opciones, a fin de cuentas.

C o n c l u s i o n e s

DIRT es un buen juego, un muy buen juego condicionado por pequeños errores y fallos. A una buena variedad de pruebas, vehículos, opciones y premios hay que añadirle la diversión que producen los enfrentamientos multijugador mediante PSNetwork o LAN. Sin embargo, también encontramos defectos donde DIRT más quiere brillar. Un gran apartado visual con coches y escenarios totalmente destruibles, unas cámaras de juego espléndidas, entornos variados, efectos climatológicos y una competente sensación de velocidad que se ven acompañados en esta versión PS3 por un framerate más estable y sólido (sobre todo en pruebas con varios vehículos), y una aplicación de la luz mejor representada. ¿Defectos? Un coche que parece que flota sobre la pista, un motor físico irreal y un control arcade, y algún defecto gráfico menor que también se hace notar. Visualmente brillante, técnicamente mejorable.

En cuanto a modos de juego, lo mejor es la opción 'Estrellato' en monojugador y las locuras de las carreras multijugador de hasta 8 participantes en multi. No es DIRT un simulador aunque por sus características técnicas y sus opciones de configuración mecánica sí lo pretenda. La física de los vehículos se embarca entre el realismo y lo arcade, haciéndolo accesible a cualquier usuario desde la primera partida (eso no quiere decir que sea fácil ganar en cualquier nivel), aunque el coche sigue sufriendo el efecto 'scalextric' de los últimos títulos de la saga, y una física un tanto exagerada en giros y frenazos. La I.A. también es competente, pero faltan opciones como poder correr un rally 4 jugadores en una consola -por ejemplo- secuencialmente, al más puro estilo de la saga. DIRT es un muy buen juego, pero no llega al nivel de grandiosidad de otros por detalles concretos que se deberían de pulir. Aún así, recomendable para los amantes de la conducción. Pocas diferencias con respecto a la versión Xbox360, no nos parecen las suficientes tras esperar 3 meses más por el juego...

L o   m e j o r

Cantidad de pruebas a realizar
Desperfectos en vehículos y entornos
Gráficamente brillante en todos los aspectos
Jugabilidad para todos los públicos

L o   p e o r

Muy pocas diferencias con respecto a la versión Xbox360 3 meses más tarde
Cada vez se aparta más de la simulación de los dos primeros títulos de la saga
On-line con más potencial del que se ha conseguido
Falta opción de 4 jugadores en una consola

8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.