Castlevania: Portrait of Ruin
Castlevania: Portrait of Ruin
  • Plataforma DS 8.5
  • Género Acción, Aventura
  • Lanzamiento 07/03/2007
  • Desarrollador Konami
  • Texto Español
  • Voces Inglés
  • Editor Konami
  • +7
Carátula de Castlevania: Portrait of Ruin

Tándem de cazavampiros

Ramón Méndez

Drácula cumple su condición de inmortal y vuelve a amenazar con su resurrección. Tras el excelente Dawn of Sorrow, le llega el turno a Portrait of Ruin, que mantiene el buen hacer de la saga Castlevania en Nintendo DS.

Nota: a pesar de las imágenes que ilustran este análisis, la versión comercializada en España incluye los textos completamente en castellano.

Hasta la fecha, se ha hablado mucho de la nueva entrega de Castlevania para Nintendo DS. Desde la primera pantalla que ha mostrado Konami se ha convertido en un juego que ansiábamos tener en nuestras manos y disfrutarlo en condiciones. Ahora que por fin lo hemos hecho, podemos decir que no decepciona, y está al nivel prometido, tanto en su sistema de juego como en argumento y acabado visual.

La saga Castlevania lleva muchos años entre nosotros, y es sorprendente, a la par que de agradecer, el hecho de que mantenga todavía un nivel tan alto de calidad entrega tras entrega, con sólo unas pocas ovejas negras. La leyenda de Drácula se va completando poco a poco con cada capítulo, y Portrait of Ruin no sólo ofrece nuevos enemigos y sorpresas, sino que además ofrece conexiones con la novela de Bram Stoker.

Brauner, el pintor vampiro

Nos encontramos en el año 1945, en plena Segunda Guerra Mundial. El castillo de Drácula ha vuelto a aparecer y a él se encaminan los dos protagonistas, Jonathan Morris y Charlotte Aulin. Pese a sus impresiones principales, el culpable de esta nueva aparición no será el propio Drácula, sino Brauner, un vampiro aficionado a la pintura cuyos cuadros transportan a otros lugares.

A pesar de eso, la sombra de Drácula rodea al castillo, y la presencia de la Muerte, su fiel compañera, hace esperar lo peor. El problema es que Jonathan, portador de 18 años del clásico látigo Vampire Killer (matavampiros), no es ni un Belmont y el arma no le reconoce como legítimo heredero de su poder, por lo que no puede utilizarlo, lo cual complica todavía más la situación.

Por suerte Charlotte es una poderosa maga, madura e inteligente, a sus inocentes 16 años. Además, contarán con la ayuda de Vincent, un monje que será el encargado de la tienda en esta historia, a quien podremos recurrir para comprar diversos objetos; y de un fantasma encerrado en el castillo, que nos dice que le llamemos Wind, cuyas hijas, Stella y Loretta, han sido convertidas en vampiro por Brauner.

Cosa de dos

Los protagonistas cuentan con movimientos básicos y ataques especiales particulares. Aparte del salto y el ataque normal (Jonathan con armas pesadas y Charlotte conjurando armas de su libro de magia), cuentan con especiales, él basados en su resistencia física y el lanzamiento de objetos, y ella en los conjuros y ataques mágicos variados.

Además, tienen combinaciones de sus poderes que provocan auténticos estragos con todos los enemigos en pantalla. Se da la opción de jugar con uno u otro personaje, aunque lo normal será tener a ambos en pantalla al mismo tiempo, uno al que controlamos nosotros y otro por la máquina. Las posibilidades y combinaciones son variadas, y deberemos adecuar nuestras estrategias a cada situación.

Esto implica que algunos enemigos serán vulnerables a la magia y otros a los ataques físicos, lo cual nos obliga a atacar de una determinada manera. En los enemigos finales se intensifica esta situación, y tanto puede ser ideal tener a los dos personajes y que uno haga de cebo, como tener escondido a uno de ellos ante su debilidad y facilidad para resultar herido.

Para los conjuros de transformación en animales, será necesario tener a Charlotte con ellos equipados, y lanzarlos sobre sí misma o sobre Jonathan, según sea conveniente en cada situación. Ambos compartirán barra de energía y de magia; si tenemos a los dos en pantalla, el que controlemos nosotros dependerá de la barra de vida, mientras el otro lo hará de la de magia, lo cual implicará controlar nuestros ataques mágicos y el daño que este reciba.

Sin duda, la inclusión de dos personajes ha sido muy bien llevada por Konami, forzando el uso de la estrategia por parte del usuario. El gasto de la barra de magia al ser dañado el secundario es todo un acierto, ya que no implica perder energía por errores de la máquina, e incita a tener precaución para que no se agote la posibilidad de realizar ataques especiales.

Castillo, cuadros y enemigos

La aventura se desarrolla con el castillo de Drácula como eje central. En él nos desplazaremos por las ya clásicas estancias, como pueden ser los sótanos, el salón de baile o la torre del reloj. Como en cada entrega, cambia la ubicación y el modo de acceder a cada una de ellas, pero todas serán familiares para los que hayan disfrutado de un Castlevania con anterioridad.

Gracias a los cuadros de Brauner, o por culpa de ellos, nos desplazaremos a otras cuatro ubicaciones: un desierto con pirámides de clara ambientación egipcia; una ciudad con su catedral; un circo invertido y alocado; y un bosque con su casa. Todas estas ubicaciones serán visitadas dos veces, lo cual provoca una cierta sensación de repetición tras el buen sabor de boca que deja la visita a lugares nuevos la primera vez.

Los enemigos están acordes con cada zona, y el bestiario cuenta con más de 150 ejemplares de criaturas que podremos derrotar. El principal problema radica en que a la inmensa mayoría de ellos los hemos derrotado en otras entregas, como puede ser, recientemente, Dawn of Sorrow también para DS, o algunos enemigos finales que repiten con un nuevo aspecto. Pese a todo, hay algunas nuevas incorporaciones que pasan a engrosar la lista.

Apartado técnico

Gráficamente, este nuevo Castlevania es realmente atractivo. A pesar de mantener los sprites y las dos dimensiones por regla general, el juego se permite alguna virguería con las tres dimensiones, sea en los fondos de los escenarios, en llamativos enemigos finales o en ataques especiales. Colores muy vivos y diseños particulares que resultan agradables para el ojo del jugador.

La introducción será una secuencia de animación muy bien realizada, que llega a hacernos soñar con una serie basada en la saga Castlevania. En los diálogos, los personajes contarán con ilustraciones de su cara con diversos estados de ánimo. Diseños algo simples de estilo anime similares a la introducción que cumplen su función sin mayores alardes.

El apartado sonoro es digno de destacar, con melodías muy buenas acordes con los sucesos que acontecen en pantalla. Mención especial para las voces digitalizadas de los personajes y algunos enemigos, en inglés y japonés (con un pequeño truco basado en pulsar L en la pantalla principal), muy bien implementadas, así como los efectos sonoros de armas y los ruidos emitidos por las criaturas enemigas.

La jugabilidad es la misma que la de cualquier Castlevania en dos dimensiones, no se ha alterado en exceso. Con la pantalla táctil se puede controlar al segundo personaje, pero acaba resultando poco práctico y cae pronto en el olvido. Cabe destacar que el sistema es mucho más sencillo que en Dawn of Sorrow, al haberse eliminado el sistema de almas de este. Ahora, la aventura se basa más en avanzar y derrotar enemigos, dejando menos campo para la investigación.

Esto no implica que no haya muchos secretos ocultos y mucho que hacer en cada uno de los mapas, ya que ampliaciones de vida, de magia o nuevas habilidades estarán muy bien escondidas por todos lados. El mapa contará en esta ocasión sobre un 1000%, lo cual implica que habrá mucho que hacer, aunque no será realmente necesario ni indispensable para poder avanzar en la aventura.

Tan sólo en una ocasión tendremos que investigar, ya que para conseguir el final bueno del juego hace falta un conjuro que se encuentra muy bien oculto (no os diremos en dónde). Esto implica que el juego pueda durar de cuatro a seis horas si el usuario tan sólo quiere lograr el final bueno sin complicarse buscando todos los secretos del juego.

Extras

Además, los modos de juego adicionales se desbloquean con tan solo conseguir dicho final. Son tres: 'Clear' supone empezar una nueva partida con los protagonistas conservando nivel, objetos y habilidades con los que acabamos la aventura anteriormente. 'Richter' supone volver a disfrutar de la aventura pero controlando a Richter Belmont y su cuñada Maria. 'Hermanas', por su parte, nos pone en la piel de Stella y Loretta.

Jugar en cualquiera de los dos últimos modos implica arrasar con todo, debido al gran poder con el que cuentan los cuatro personajes. Richter es endiabladamente rápido, y su Vampire Killer a plena potencia acaba con facilidad con todos los enemigos. Por su parte, las hermanas son unas poderosas magas cuyos ataques erradican el mal a su paso sin mayores problemas.

Destaca en este modo hermanas el hecho de que está diseñado especialmente para la portátil, ya que sólo se puede jugar con la pantalla táctil. Una de ellas lanza ráfagas que controlaremos la dirección con el stylus, mientras que con la otra tendremos que tachar, como si cortásemos, encima de los enemigos para hacerles daño. En los modos con estos personajes adicionales no hay menú, ni objetos, ni ningún tipo de ayuda adicional, aunque se podrá salvar.

Si completamos en 888% del mapa, se desbloquea un modo igualmente interesante, en el que nos adentraremos en un área oculta del castillo en la que, a modo de arena, deberemos enfrentarnos a un buen número de enemigos finales, donde se recupera a todos los que eliminamos ya en Dawn of Sorrow. Aparte del mono Boss Rush ya disponible por defecto.

Multijugador

Controlando dos personajes, este modo era más que evidente, y está muy bien llevado, sin problemas de conexión, convirtiéndolo en una baza importante del juego. Ya sea en red a través de la Wi-Fi de Nintendo, o mediante LAN, es posible conectar con otro usuario para disfrutar juntos de la aventura, o bien intercambiar objetos que hayamos conseguidos durante nuestra partida.

La opción de jugar cooperativo es interesante, pero todavía lo es más el modo enfrentamiento; ambos pueden implicar horas de diversión en niveles especiales o luchar contra los enemigos finales de la aventura normal, time attack, etc. Las opciones son muchas, y manteniendo todo lo dicho queda claro que este modo es la estrella de este juego.

Unión con el pasado

Portrait of Ruin tiene una fuerte conexión, tanto argumental como jugable, con Castlevania: Bloodlines de MegaDrive. Cada uno tiene lugar en una Guerra Mundial, siendo Bloodlines anterior cronológicamente a esta entrega de Nintendo DS. El protagonismo recaía sobre John Morris, hijo de Quincey Morris (personaje de la novela original de Drácula de Bram Stoker), quien tenía sangre de los Belmont y portaba el látigo Vampire Killer.

Jonathan es hijo de este héroe, y de él ha heredado el látigo, aunque no puede utilizarlo. El otro protagonista de Bloodlines era el español Eric Lecarde, con su famosa 'lanza de Alucard', quien hace acto de presencia en Portrait of Ruin. Las referencias a lo ocurrido en el título de MegaDrive son constantes a lo largo de la evolución del argumento, y se nos desvela qué ocurrió tras los eventos de aquel juego.

La idea de contar con varios personajes para disfrutar de la aventura también se podía ver en Bloodlines, con los dos protagonistas a elegir que comentábamos, aunque el modo de hacerlo directamente en el juego nos remonta a Castlevania III: Dracula's Curse para NES. Distintos personajes con distintas habilidades que se complementan de forma perfecta. Estos detalles satisfarán a los seguidores de la saga, que reconocerán los guiños y se identificarán mejor con los personajes y la puesta en escena en la que nos encontramos.

LO MEJOR

  • El multijugador
  • La historia y los guiños a entregas anteriores
  • La perfecta combinación de dos personajes
  • Los modos extra, especialmente el de las hermanas
  • Técnicamente muy atractivo

LO PEOR

  • Muchos enemigos reciclados
  • Repetición de escenarios
  • Resulta corto

CONCLUSIÓN

[image|nid=1356952|align=right|width=150|height=113] Castlevania: Portrait of Ruin (Nintendo DS) Portrait of Ruin es un gran juego. Intenso, elaborado, divertido, con personajes interesantes y un argumento elaborado que nos remonta a entregas anteriores. Peca de ser relativamente corto y de la repetición de enemigos y escenarios, pero goza de una gran rejugabilidad y no decepciona mientras disfrutamos de él. Más sencillo en su concepto que Dawn of Sorrow, lo cual puede agradar o disgustar al usuario según sus gustos. Pero pese a todo, estamos ante una gran incursión de la saga Castlevania, que sigue sumando éxitos y agranda su leyenda. - La perfecta combinación de dos personajes- Técnicamente muy atractivo- La historia y los guiños a entregas anteriores - Los modos extra, especialmente el de las hermanas- El multijugador

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.