Mesa de Redacción #9: Final Fantasy, ¿un filón eterno?
Tras el lanzamiento de la duodécima entrega de Final Fantasy, surge la pregunta: ¿sigue manteniendo la calidad o se explota la licencia?
Recién llegado al mercado, Final Fantasy XII trae bastante polémica consigo. Un juego de calidad alabado por unos y despreciado por otros, pero que tal vez se queda a medias de lo que se esperaba de él. Esto hace surgir la incógnita: ¿está decayendo la calidad de la saga? Nuestros redactores aportan su punto de vista sobre la situación actual de una de las sagas más longevas y exitosas.
Juan Porteiro Rives 'juantxi'
Redactor Meristation Consolas
"El sello Sakaguchi se nota"
Cuando SquareSoft estaba a punto de cerrar sus oficinas, crearon la que creían despedida de la empresa en el sector de los videojuegos. Su último juego se llamaría "Final Fantasy", y lejos de ser su despedida resultó ser su despegue hacia los millones y millones de copias vendidas de la saga hoy día. Desde ahí hasta ahora, hemos visto más de doce títulos de la saga, incluídos los FF Tactics y el "sucedáneo" Christal Chronicles. Sin embargo, desde la primera aventura de PSX con los inconmensurables Cloud, Sephirot, Barret, Tifa y la adorable Aeris no he vuelto a ver el mismo sello característico oriental de siempre en la saga.
El señor Sakaguchi comentó una vez que FFVII era su visión de la vida y la muerte desde el punto de vista numérico. No recuerdo exactamente cuáles eran sus palabras, pero realmente se le notaba pasión cuando se explicaba, y todo tenía sentido. Ayudado por el maestro Uematsu, la saga Final Fantasy era querida y respetada por todos. Muchos jugones no comulgaban con sus sistemas de juego (los mejores, para mí, los de la sexta y séptima entrega), pero nadie tenía los "bemoles" de llamarlos "juegos malos". Hoy día, después de una (opinión personal) decadencia de ideas y falta de estilo propio, la serie se ha ido apoyando más y más en una imagen estereotipada y carente de emotividad en sus historias, cada vez más previsibles. El caso "FF X-2" es para mí de un bochorno absoluto, un juego totalmente fuera de lugar. FF XII parece que sigue el camino tomado con las últimas versiones, lástima. Falta el calor que emanaba del Sr. Sakaguchi hacia su criatura. Y aunque los creadores del excelente "Vagrant Story" se han hecho cargo de las aventuras de Vaan, la verdad es que lo noto lejano y cada vez más carente de interés para mí. Le daré una oportunidad, pero faltan nombres propios de la saga, y eso es algo que me cuesta aceptar. Final Fantasy era una obra personal en cada una de sus entregas, ahora es cada vez más una obra de encargo simplemente profesional. Y realmente me duele.
Roberto García "Rox"
Redactor Meristation
"La magia de Square en peligro de extinción"
Valorar negativamente una de las franquicias de videojuegos más importantes de las últimas generaciones me apena terriblemente, tanto como fan de la serie y como jugador. Siempre he sido de la opinión de que Final Fantasy VI dejó un listón demasiado alto para superar, pero también es cierto que la séptima y novena entrega se acercaron terriblemente en calidad. Y cuando hablo de calidad, no me refiero a un apartado técnico de lujo- aspecto que siempre lo han tenido-, sino que me emocione, que tenga a sus espaldas una sólida línea argumental, unos personajes trabajados y que hagan pararme a reflexionar, a encontrar la magia y fantasía de cada entrega.
Que los videojuegos son un negocio no es nada nuevo y cuanto más beneficios se obtengan mucho mejor. El problema es que los usuarios somos tan tontos que nos dejamos embaucar por falsas esperanzas en títulos a priori prometedores: primero fue Final Fantasy X-2 y tras el "éxito" que supuso ya nos venden los spin-offs antes de recibir el plato fuerte como ocurre con Final Fantasy XIII. Ni siquiera la duodécima entrega, ya estrenada en nuestro país, se salva de la quema con una continuación ya anunciada para Nintendo DS o la "Compilación de Final Fantasy VII", un conjunto de productos de calidad cuestionable que venden exclusivamente por llevar dos palabras delante.
Y no sólo eso, la calidad parece que se ve mermada capitulo tras capitulo, siendo ya la gota que colma el vaso Final Fantasy XII. Me hice con su versión USA hace ya unos meses con la ilusión de encontrarme con un título realmente impresionante tras las buenas críticas recibidas por la prensa internacional. No salía de mi asombro al encontrarme con un juego que revolucionaba el género en determinados aspectos, pero llegado a la recta final sólo cabía en mi mente una pregunta..¿Cómo se puede estropear de tal manera un juego con un desenlace tan paupérrimo? Es que no sólo la historia caía en picado, también los personajes -principales y secundarios- totalmente desaprovechados, y la magia de anteriores entregas desaparecía totalmente. Mucho tienen que cambiar las cosas en SquareEnix para que la llama mágica no se extinga y nos hagan emocionar como antaño hacían, sin la calidad técnica de la que alardean actuales entregas.
Francisco Alberto Serrano Acosta
Redactor Meristation
"Alterar lo inalterable"
Final Fantasy es una saga que no tiene ninguna continuidad y cada título es independiente, por lo que no es fácil de quemar en apariciencia. Pero sus millones de fans sí tienen claros aquellos valores que esperan encontrar en cada entrega y esas expectativas no se limitan a ver aparecer a Cid, a los Chocobos o a las Invocaciones, sino que engloban muchos aspectos desde al audiovisual al narrativo. Conseguir que cada entrega sea un auténtico festival técnico, con algunas de las mejores secuencias CGI de la industria y unos altísimos valores de producción no es lo difícil para Square Enix; pero conseguir que lo que hay dentro de la saga crezca y evolucione sin alienar a sus fans es mucho más complejo.
Yasumi Matsuno lo ha intentado con Final Fantasy XII y el resultado es notable, incluyendo cosas como un sistema de juego infinitamente más dinámico y entretenido que el usual sistema por turnos. Pero quizás Matsuno subestimó sus propias fuerzas y acabó vencido a mitad de desarrollo por la presión externa e interna según cuentan los rumores, hasta el punto de que tuvo que ingresar en una clínica. Se puede acusar a la compañía japonesa de exprimir a su saga, pero se puede mirar desde otro punto de vista, ¿qué pasaría si no hubiera más Final Fantasy? posiblemente generaría una oleada de lamentaciones y quejas desde todo el mundo. Hay más entregas porque hay una demanda, pero además en esa demanda va implícito el mensaje de que los aficionados desean un Final Fantasy "de verdad", sin cambios sustanciales respecto a anteriores entregas pero con nuevos personajes, tramas y muchos minutos de orgía audiovisual. Son los propios aficionados los que mandan el mensaje a la compañía.
En mi opinión, Final Fantasy tiene buena salud. Disfruté bastante con FF X (la existencia de FF X-2 no invalida algunos etupendos detalles que consiguió este título) ; nadie puede decir que FF XI no sea innovador dentro de la saga) (si tienes el tiempo y la paciencia necesarias); y FF XII es muy bueno en varios aspectos. No me parece una decadencia dentro del conjunto de la saga, sólo detecto si acaso una falta de dirección clara.
José Manuel Fernández -Spidey-
Redactor Meristation
"Filón Fantasy"
Que Final Fantasy es la principal franquicia de Square no lo duda nadie. Incluso tras su fusión con Enix (no preguntes por qué, pero los de Dragon Quest siempre me cayeron mejor), la política del nuevo binomio parece querer centrarse en seguir exprimiendo a lo bestia la gallina de los huevos de oro. Y pensar que se llama "Final Fantasy" precisamente porque, según Sakaguchi, iba a ser su último juego antes de retirarse...
Tras el éxito del primer título, Square se recuperó de la bancarrota a la vez que imponía a su equipo la rápida programación de una segunda entrega. Todo esto, claro está, muchos años antes de la actual tendencia, donde hasta un inusual "X-2" ha tenido lugar. Pero antes, al menos, cada Final Fantasy suponía un asombroso revulsivo de cara al mundo de los RPG, llegando a su culminación con la sensacional sexta parte para Super Nintendo y el entrañable Final Fantasy VII, una de las obras cumbre de Playstation. Tras ello... Bueno, en lo que al que esto suscribe respecta, me cuesta mucho ponerme delante de uno de estos juegos.
Ya hace tiempo, observo en la saga unos guiones muy flipados, un desarrollo ciertamente rígido, las mismas animaciones rácanas de siempre y un mecanismo de juego que se me hace insufrible. Y cada vez peor, denotándose en el equipo una desgana total que, posiblemente, fuese otro de los detonantes de la marcha de Sakaguchi y Uematsu. Y, aunque si bien parece que el nuevo Final Fantasy XII retoma el camino de la innovación y las buenas maneras, se echan de menos propuestas menos conocidas por el público occidental y, a mi parecer, más redondas como ejercicios jugables, como los geniales Chrono Trigger y su secuela Chrono Cross. Mientras tanto, Square seguirá dándole al público lo que pide por mera inercia... y no lo que debería exigir, vaya.